CONECTADOS - Quitando obstáculos para la misión - Temporada #4 Episodio XIII

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Hoy vamos a descubrir en el segundo viaje misionero de Pablo algunos principios para quitar obstáculos para la misión.

PRIMER OBSTÁCULO: Las cargas religiosas

Hechos de los Apóstoles 15:19 NVI
»Por lo tanto, yo considero que debemos dejar de ponerles trabas a los gentiles que se convierten a Dios.
Hechos de los Apóstoles 15:19–21 NVI
»Por lo tanto, yo considero que debemos dejar de ponerles trabas a los gentiles que se convierten a Dios. Más bien debemos escribirles que se abstengan de lo contaminado por los ídolos, de la inmoralidad sexual, de la carne de animales estrangulados y de sangre. En efecto, desde tiempos antiguos Moisés siempre ha tenido en cada ciudad quien lo predique y lo lea en las sinagogas todos los sábados.
Estas cosas eran básicamente cosas que por el bien de la unidad con los judíos sería bueno tenerlas en cuenta porque para ellos eran repugnantes, independientemente de que no fueran imprescindibles para la salvación, la cual sólo es por gracia por medio de la fe en Cristo.
Este compromiso ayudó a la iglesia a crecer con libertad entre las diferencias culturales de judíos y gentiles.
se escribe una carta en donde se muestra la unanimidad en cuanto al tema y para eso se envían cuatro representantes, Pablo y Bernabé que son representantes de la iglesia gentil de Antioquía, acompañados de Judas y Silas que son representantes de la Iglesia judía de Jerusalén para qué testifiquen juntos acerca del acuerdo y las conclusiones del concilio. Interesantemente, se prepara a este documento y se envían a estas cuatro personas para que manifiesten en la unidad de la Iglesia y la unidad del testimonio.
Una cosa interesante es lo que dice el verso 28,
Hechos de los Apóstoles 15:28 NVI
Nos pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponerles a ustedes ninguna carga aparte de los siguientes requisitos:
Este un pasaje que nosotros debemos nuevamente resaltar porque habla del gobierno de Dios sobre su iglesia "porque pareció bien al espíritu Santo y a nosotros", o sea esta afirmación es radical también, nuevamente nosotros encontramos la presencia de Dios latente dirigiendo su Iglesia a lo largo de todo el libro de los Hechos, y en medio de este debate nuevamente el Señor se manifiesta y Jacobo con el resto de ancianos dice, "le pareció bien el Espíritu Santo y también a nosotros", o sea fue el Espíritu Santo el que dirigió esta situación y nosotros creemos que este acuerdo lo hemos hecho en acuerdo con el Señor.
No solamente basta la unanimidad de los hermanos, sino también la conformidad principal del Espíritu Santo quien sigue liderando soberanamente todas las decisiones de la iglesia, Pablo, Bernabé, Judas y Silas viajaron a Antioquía e inmediatamente reunieron a la iglesia para darle las buenas nuevas. Los debates y las disensiones amargas del pasado se convirtieron en tiempo de bendición y unidad.
Cuando tomamos decisiones en equipo como iglesia, ya sea a nivel liderazgo, después de estar orando en unidad, debemos entender que el Espíritu Santo está guiando ese proceso, esa decisión, ese debate por el bien de su iglesia. Debe de haber ese temor del Señor de no decidir en base a nuestros razonamientos, sino siendo sensibles a su dirección y guía. Y lo mismo que ocurre para la iglesia, debe de hacerse conjuntamente en el hogar, en el matrimonio, que ambos oren juntos antes de tomar cualquier decisión relevante.
Hechos de los Apóstoles 15:30–32 NVI
Una vez despedidos, ellos bajaron a Antioquía, donde reunieron a la congregación y entregaron la carta. Los creyentes la leyeron y se alegraron por su mensaje alentador. Judas y Silas, que también eran profetas, hablaron extensamente para animarlos y fortalecerlos.

SEGUNDO OBSTÁCULO: Los desacuerdos

Hechos de los Apóstoles 15:36–41 NVI
Algún tiempo después, Pablo le dijo a Bernabé: «Volvamos a visitar a los creyentes en todas las ciudades en donde hemos anunciado la palabra del Señor, y veamos cómo están.» Resulta que Bernabé quería llevar con ellos a Juan Marcos, pero a Pablo no le pareció prudente llevarlo, porque los había abandonado en Panfilia y no había seguido con ellos en el trabajo. Se produjo entre ellos un conflicto tan serio que acabaron por separarse. Bernabé se llevó a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre, mientras que Pablo escogió a Silas. Después de que los hermanos lo encomendaron a la gracia del Señor, Pablo partió y viajó por Siria y Cilicia, consolidando a las iglesias.
Nos encontramos con Pablo dispuesto a emprender un segundo viaje, un viaje de vuelta por las ciudades que ellos habían visitado, un viaje pastoral más que un viaje misionero, sin embargo, este viaje que empieza con un deseo pastoral luego se convierte en una gran cruzada misionera.
Pablo aquí es el que toma la iniciativa, y surge un problema entre Pablo y Bernabé, dos compañeros de equipo que se llevaban de maravilla.
Ahora, ¿cuál es este problema?, Bernabé quería llevar a Juan Marcos, pero Pablo lo consideraba un desertor, recordemos el problema anterior, Juan Marcos era sobrino de Bernabé, quiso llevarlo en el primer viaje misionero, lo preparó, sin embargo, después de Chipre en la primera parada en el continente, por razones que nos son desconocidas, Juan Marcos vuelve hacia Jerusalén y le perdemos el rastro, sin embargo, ahora aquí está nuevamente en Antioquía y Bernabé cree que nuevamente se le tiene que dar una oportunidad.
Dice el verso 39 que se produjo un desacuerdo muy grande, o sea un verdadero problema, se generó un verdadero problema y ellos fueron incapaces de llegar a un acuerdo por lo cual, tomaron caminos separados, Pablo tomó a Silas, este judío que había envido a Jerusalén para llevar las palabras del concilio y que ahora había decidido quedarse en Antioquía, Pablo y Silas entonces toman un rumbo y Bernabé y Marcos toman otro rumbo.
¿Qué sucede de acuerdo al verso 39? Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre de Antioquía ya que la decisión era visitar a las iglesias y siendo Bernabé un chipriota, el mejor destino era pasar por casa, entonces Bernabé viaja hacia Chipre.
Entonces aquí despedimos nosotros a Bernabé, entonces continuamos el viaje entre Pablo y Silas, dice el verso 40 "más Pablo escogió a Silas y partió siendo encomendado por los hermanos a la gracia del Señor y viajaba por Siria y Silicia confirmando a las iglesias", ¿qué hizo Pablo?, en lugar de descender a Chipre dejó a Bernabé que vaya por Chipre y él decide correr alrededor del continente e ir a la región de Silicia pero no por mar, sino por tierra recordando que aquí está Tarso, su ciudad de nacimiento y un lugar en donde él había ministrado por muchos años en silencio.

TERCER OBSTÁCULO: El legalismo

Entonces es muy probable que al recorrer por tierra hacia Silicia no solamente haya llegado a las regiones del primer viaje misionero, sino que probablemente también haya visitado a los hermanos y probablemente a las iglesias que dejó en Tarso y en sus alrededores pero que no son conocidas en el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Hechos de los Apóstoles 16:1–2 NVI
Llegó Pablo a Derbe y después a Listra, donde se encontró con un discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego. Los hermanos en Listra y en Iconio hablaban bien de Timoteo,
Hechos de los Apóstoles 16:3 NVI
así que Pablo decidió llevárselo. Por causa de los judíos que vivían en aquella región, lo circuncidó, pues todos sabían que su padre era griego.
Derbe y Listra eran dos ciudades que nosotros ya conocemos del primer viaje, dos ciudades en donde hubo bastantes peligros para el apóstol, en Listra él fue perseguido y apedreado hasta dejarlo inconsciente y moribundo, en Derbe también él tuvo que salir por las dificultades.
Pablo encuentra en Listra a quien se convertiría en uno de sus discípulos más cercano, Timoteo, a quien él llama un hijo en el ministerio y a quien le escribe esas dos preciosas cartas que nosotros guardamos en el Nuevo Testamento.
Ahora nosotros entramos en una confusión, cómo es posible que Pablo, el paladín de la libertad de la ley, ahora vea a este muchacho alabado por todos por cuestiones de su fe y lo primero que le dice es tú vas a venir conmigo pero lo primero que voy a hacer es circuncidarte, o sea ¿cuál es la razón?, efectivamente dice en el pasaje que él lo hizo por causa de los judíos que había en aquellas regiones porque todos sabían que su padre era griego.
Aquí nosotros podemos hacer una comparación, nosotros tenemos a Timoteo a quien Pablo ordena circuncidar y anteriormente tenemos a otro discípulo de nombre Tito quien Pablo nuevamente en la carta a los Gálatas dice:
Gálatas 2:1–5 NVI
Catorce años después subí de nuevo a Jerusalén, esta vez con Bernabé, llevando también a Tito. Fui en obediencia a una revelación, y me reuní en privado con los que eran reconocidos como dirigentes, y les expliqué el evangelio que predico entre los gentiles, para que todo mi esfuerzo no fuera en vano. Ahora bien, ni siquiera Tito, que me acompañaba, fue obligado a circuncidarse, aunque era griego. El problema era que algunos falsos hermanos se habían infiltrado entre nosotros para coartar la libertad que tenemos en Cristo Jesús a fin de esclavizarnos. Ni por un momento accedimos a someternos a ellos, pues queríamos que se preservara entre ustedes la integridad del evangelio.
O sea dijo, a Tito nadie me lo toca, había por ahí algunos hermanos que querían obligarlo pero a Tito nadie me lo toca, ¿cuál es la diferencia?, la diferencia fundamental es ésta, aquí Pablo dice en Gálatas, al final del verso 3, que Tito era griego completo, sin embargo, Timoteo era de madre judía y de padre griego, ahora, por la madre él era declarado judío, pero al no haber sido circuncidado era declarado un apostata a la fe judía, o sea era un mal judío.
¿Eso qué significaba para la predicación del Evangelio?, recordemos que el modelo de Pablo era entrar en las ciudades y visitar las sinagogas empezar a través de los judíos, entonces el llevar a este muchacho no circuncidado significaba un problema para la predicación del Evangelio ya que en este tiempo el Evangelio era cumplimiento de la fe judía, no un rompimiento, por lo tanto, él se convertía, Timoteo se convertiría en una piedra de tropiezo.
Debemos recordar que en el mundo griego, en el mundo no judío, la circuncisión se veía como algo terrible, tanto así que aún reyes de la antigüedad ordenaron que las madres que circuncidaban o dejaban que sus hijos sean circuncidados deberían ser condenadas a muerte debido a que la desnudez se practicaba en los baños públicos y en los deportes, en la cultura griega era que se hacía evidente si un hombre era circuncidado o no y por lo tanto eso era motivo de burla, ésa era seguramente la razón por la que el padre de Timoteo siendo griego no permitió que su hijo sea circuncidado a pesar de que desde la niñez había conocido las Sagradas Escrituras, un problema de tensión cultural.
Entonces, lo que nos dice Hechos de los Apóstoles es que Pablo busca circuncidar a Timoteo por causa de los judíos que había en aquellas regiones, o sea, él lo que hace es librar un tropiezo posible que podría generar oposición a la predicación del Evangelio por causa de sus siervos, y yo creo que Pablo lo confirma muy claramente en la primera carta a los Corintios.
1 Corintios 9:19–23 NVI
Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible. Entre los judíos me volví judío, a fin de ganarlos a ellos. Entre los que viven bajo la ley me volví como los que están sometidos a ella (aunque yo mismo no vivo bajo la ley), a fin de ganar a éstos. Entre los que no tienen la ley me volví como los que están sin ley (aunque no estoy libre de la ley de Dios sino comprometido con la ley de Cristo), a fin de ganar a los que están sin ley. Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos.
Acá vemos cómo pablo construye puentes sobre los posibles obstáculos para el evangelio.
Entonces Pablo no está viendo la circuncisión como un medio salvífico, tampoco lo está viendo básicamente como un ritual judío, sino que lo está viendo como un medio para evitar ser piedra de tropiezo al resto de judíos, o sea que nada en él y en su compañero obstaculice la predicación del Evangelio.

CUARTO OBSTÁCULO: El Espíritu Santo

Hechos de los Apóstoles 16:6–7 NVI
Atravesaron la región de Frigia y Galacia, ya que el Espíritu Santo les había impedido que predicaran la palabra en la provincia de Asia. Cuando llegaron cerca de Misia, intentaron pasar a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió.
Hechos de los Apóstoles 16:8–10 NVI
Entonces, pasando de largo por Misia, bajaron a Troas. Durante la noche Pablo tuvo una visión en la que un hombre de Macedonia, puesto de pie, le rogaba: «Pasa a Macedonia y ayúdanos.» Después de que Pablo tuvo la visión, en seguida nos preparamos para partir hacia Macedonia, convencidos de que Dios nos había llamado a anunciar el evangelio a los macedonios.
Ahora viene una cosa muy interesante de los versos 6 al 10, ocurre algo sumamente interesante:
Por alguna razón a través de una revelación, obstáculos en el camino, desconocemos las razones exactas para este impedimento o las formas exactas de este impedimento, lo cierto es que el pasaje dice que el Espíritu Santo no les permitió ir a Asia.
Ahora, ¿qué podemos aprender de ésta a situación?, en primer lugar, lo primero es saber que el plan de Dios estaba en su corazón y no en las oportunidades, si nosotros vemos el mapa, el mapa nos habla quizás de millones de personas, pero en el corazón de Dios su plan era distinto y por lo tanto a veces en lugar de estar mirando las oportunidades deberíamos estar escuchando la voz del corazón de Dios para saber lo que tenemos que hacer.
Esto es muy importante porque a veces tomamos decisiones basadas en “oportunidades únicas” que parecen irrechazables, a nivel personal y familiar, trabajo, etc. Pero ¿qué dice Dios de todo eso? Lo que humanamente creemos que es bueno, quizá para Dios no lo es, y ahí necesitamos discernimiento y la guía de Dios.

QUINTO OBSTÁCULO: Limitaciones extremas

Hechos de los Apóstoles 16:23–26 NVI
Después de darles muchos golpes, los echaron en la cárcel, y ordenaron al carcelero que los custodiara con la mayor seguridad. Al recibir tal orden, éste los metió en el calabozo interior y les sujetó los pies en el cepo. A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban. De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la cárcel se estremeció hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y a los presos se les soltaron las cadenas.
Hechos de los Apóstoles 16:27–28 NVI
El carcelero despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada y estuvo a punto de matarse, porque pensaba que los presos se habían escapado. Pero Pablo le gritó: —¡No te hagas ningún daño! ¡Todos estamos aquí!
Hechos de los Apóstoles 16:29–32 NVI
El carcelero pidió luz, entró precipitadamente y se echó temblando a los pies de Pablo y de Silas. Luego los sacó y les preguntó: —Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo? —Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos—le contestaron. Luego les expusieron la palabra de Dios a él y a todos los demás que estaban en su casa.

SEXTO OBSTÁCULO: Peleas que no hay que pelear

Hechos de los Apóstoles 17:13–14 NVI
Cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que también en Berea estaba Pablo predicando la palabra de Dios, fueron allá para agitar y alborotar a las multitudes. En seguida los hermanos enviaron a Pablo hasta la costa, pero Silas y Timoteo se quedaron en Berea.

SÉPTIMO OBSTÁCULO: La confrontación innecesaria

Hechos de los Apóstoles 17:16 NVI
Mientras Pablo los esperaba en Atenas, le dolió en el alma ver que la ciudad estaba llena de ídolos.
Hechos de los Apóstoles 17:22–23 NVI
Pablo se puso en medio del Areópago y tomó la palabra: —¡Ciudadanos atenienses! Observo que ustedes son sumamente religiosos en todo lo que hacen. Al pasar y fijarme en sus lugares sagrados, encontré incluso un altar con esta inscripción: A un dios desconocido. Pues bien, eso que ustedes adoran como algo desconocido es lo que yo les anuncio.

OCTAVO OBSTÁCULO: Miedo al rechazo y la oposición

Hechos de los Apóstoles 18:6 NVI
Pero cuando los judíos se opusieron a Pablo y lo insultaron, éste se sacudió la ropa en señal de protesta y les dijo: «¡Caiga la sangre de ustedes sobre su propia cabeza! Estoy libre de responsabilidad. De ahora en adelante me dirigiré a los gentiles.»
Hechos de los Apóstoles 18:7–11 NVI
Entonces Pablo salió de la sinagoga y se fue a la casa de un tal Ticio Justo, que adoraba a Dios y que vivía al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia. También creyeron y fueron bautizados muchos de los corintios que oyeron a Pablo. Una noche el Señor le dijo a Pablo en una visión: «No tengas miedo; sigue hablando y no te calles, pues estoy contigo. Aunque te ataquen, no voy a dejar que nadie te haga daño, porque tengo mucha gente en esta ciudad.» Así que Pablo se quedó allí un año y medio, enseñando entre el pueblo la palabra de Dios.

CONCLUSIÓN:

Hechos de los Apóstoles 18:22–23 NVI
Cuando desembarcó en Cesarea, subió a Jerusalén a saludar a la iglesia y luego bajó a Antioquía. Después de pasar algún tiempo allí, Pablo se fue a visitar una por una las congregaciones de Galacia y Frigia, animando a todos los discípulos.
Mateo 24:14 NVI
Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.
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