Luz del Mundo
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Introducción:
Introducción:
Ya se acerca una de la fechas mas lindas del año en la que recordamos el nacimiento de nuestro Señor y Salvador jJesucristo, por donde quiera que vamos en la ciudad ya estamos viendo arboles llenos de muchas luces. Y providencialmente el texto que nos corresponde esta mañana en Exodo 25:31-40 tiene que ver con un árbol que tiene luces, y que señala hacia la persona de Cristo, dice la palabra de Dios Juan 1:4
En Él estaba la vida, y la vida era la Luz de los hombres.
Esta mañana veremos como el candelero de oro que fue puesto en el lugar santo, era una sobra de Cristo como el dador de vida y la luz de los hombres y además veremos como esta realidad tiene que ver con nuestra identidad Cristiana, puesto que unión con Cristo nosotros fuimos llamados a vivir y brillar por y para Él en este mundo y finalmente viviremos y brillaremos por y para él en gloria. De allí el titulo de nuestro sermón.... "Vivimos y Brillamos por y para Cristo"
Es mi oración que al considerar esta gloriosa realidad, cada uno de nosotros sea solicito para vivir a la luz de ella.
Vamos a leer Juntos en esta mañana la santa e infalible palabra de nuestro Dios.
»Entonces harás un candelabro de oro puro. El candelabro, su base y su caña han de hacerse labrados a martillo. Sus copas, sus cálices y sus flores serán de una pieza con él. »Y saldrán de sus lados seis brazos, tres brazos del candelabro de uno de sus lados y tres brazos del candelabro del otro lado. »Habrá tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, con un cáliz y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en el otro brazo, con un cáliz y una flor; así en los seis brazos que salen del candelabro. »En la caña del candelabro habrá cuatro copas en forma de flor de almendro, con sus cálices y sus flores. »Habrá un cáliz debajo de los dos primeros brazos que salen de él, y un cáliz debajo de los dos siguientes brazos que salen de él, y un cáliz debajo de los dos últimos brazos que salen de él; así con los seis brazos que salen del candelabro. »Sus cálices y sus brazos serán de una pieza con él. Todo ello será una sola pieza de oro puro labrado a martillo. »Entonces harás sus siete lámparas; sus lámparas serán levantadas de modo que alumbren el espacio frente al candelabro. »Sus despabiladeras y sus platillos serán de oro puro. »El candelabro, con todos estos utensilios, será hecho de 34 kilos de oro puro. »Mira que los hagas según el diseño que te ha sido mostrado en el monte.
Recordemos que el tabernáculo era una tienda de campaña en la que Dios habitar en medio de su pueblo. Veremos mas adelante como esta tienda estaba cubierta de 4 capas: la capa interior estaba hecha de lino fino, que estaba cubierta con una tela de pelo de cabra y encima tenía pieles de carnero, que finalmente estaba recubierta con pieles impermeables de foca o defin (Marsopa). No tenía ventanas, era un lugar muy oscuro, literalmente si un sacerdote entraba allí sería tragado por tinieblas, ya que ninguna luz podía penetrar ese lugar.... Pero Dios que no deja a su pueblo en tinieblas, hizo que en medio de esas densas tinieblas resplandeciera la luz en su morada santa por medio de este candelero de oro.
Este candelero de oro, con 7 brazos que alumbra la morada en la que Dios pone su trono de gloria, evoca los días evoca la creación y el reposo de Dios en Genesis 1 y 2.
La palabra hebrea usada aquí es la menōrāh. Viene del verbo 'encender fuego', de manera que literalmente podría traducirse como un instrumento que produce fuego o luz.
Veamos algunos detalles del diseño:
Debe estar hecho de oro puro.
Debía labrarse a martillo de una sola pieza sólida de oro.
La base era la parte mas gruesa, el eje central que sostenía el tallo y las ramas.
La caña o el tallo, y las ramas, debían estar adornados con frutos, capullos o brotes de almendro y flores. Era sin duda un árbol. En arte del cercano oriente se retrataban arboles estilizados muy semejantes a este.
Tres ramas salen de un lado del eje central y tres del otro lado, dando un total de siete brazos (7 denota plenitud o perfección y enfatiza el concepto del reposo de Dios). Cada rama debe adornarse exactamente de la misma manera: nada queda a la imaginación del artesano.
La base y las 7 ramas no estaban ensambladas, sino que estaban hechas de una sola pieza de oro puro. No se nos dice la altura, pero es muy probable que haya sido mas o menos unos 150 centímetros.
Sobre cada rama florecida de este árbol debía ponerse una lampara para alumbrar el espacio frente al candelabro. Estas 7 lamparas que continúan mechas y aceite, alumbraban la mesa de los panes de la presencia continuamente en el lugar santísimo. Podemos suponer que estaba hechas en oro puro como el resto de los utensilios Vs. 39 (Despabiladeras para levantar las mechas y platillos en las que depositaban las mechas usadas), que pesaban en total 34 kilos. Era un candelabro que transmitía la majestuosidad de Dios quien habitaba en el tabernáculo.
Entonces el Señor dijo a Moisés: «Habla a Aarón y dile: “Cuando pongas las lámparas, las siete lámparas alumbrarán al frente del candelabro.”». Y así lo hizo Aarón; puso las lámparas al frente del candelabro, como el Señor había ordenado a Moisés. Así estaba hecho el candelabro: de oro labrado a martillo; desde su base hasta sus flores fue obra labrada a martillo; según el modelo que el Señor le mostró a Moisés, así hizo el candelabro.
Noten como todo se hizo de acuerdo con "el modelo" que se le mostró a Moisés en el cielo.
los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo. Pues, dice Él: «Haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte».
De manera que este candelabro es una sombra de las cosas celestiales.
En primer lugar, este candelabro estaba representando el árbol de la vida que estaba en el huerto de Edén, y que se hizo inaccesible a los hombres después de la caída. Así como candelabro iluminaba el interior del tabernáculo, para que los sacerdotes pudieran ver lo que estaban haciendo mientras servían a Dios en la hermosura de su santidad. Así el árbol de la vida señalaba al hombre su fin ultimo (Vida eterna) mientras cumplía su tarea en el huerto fielmente. Esta vida eterna prometida a Adan, si cumplía fielmente con su tarea en el huerto, pero Adan peco y su pecado trajo muerte y condenación a todos los hombres.
Ahora es prometida a Israel por Gracia, Por gracia Dios esta ofreciendo a su pueblo acceso al árbol de la vida y esta vida es la luz para ellos, les permitirá servir a Dios con esperanza, en luz.
El candelabro de oro representa pues la vida y también la luz que Dios da a su pueblo. Dice un comentarista que el propósito más obvio e importante del candelabro era mostrar que en la presencia de Dios hay luz y vida. El candelero representaba la vida porque estaba hecho en forma de árbol floreciente “Un símbolo del poder vivificante de Dios” Números 17:8.... Y esta vida es la luz de Dios para su pueblo, dice el salmista probablemente haciendo alusión al candelabro:
Porque en Ti está la fuente de la vida; En Tu luz vemos la luz.
El Señor es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor?
Envía Tu luz y Tu verdad; que ellas me guíen, Que me lleven a Tu santo monte Y a Tus moradas.
Dios redimió a Israel, lo saco de las tinieblas de Egipto. y los llevó a su morada santa, al lugar donde brilla su gloriosa luz y su verdad. De la misma manera que hizo resplandecer su luz en medio de las tinieblas de la creación, ahora esta esta haciendo resplandecer su luz en medio de su pueblo, Israel ahora tiene esperanza de tener un día acceso al árbol de la vida, tienen esperanza de habitar con Dios en luz.
Esta esperanza de Israel, ya la tenemos asegurada nosotros por la venida de nuestro Señor Jesucristo.
En Él estaba la vida, y la vida era la Luz de los hombres.
El candelabro señalaba la consumación de las promesa de vida eterna prometida por Dios a su pueblo, por la perfecta obediencia de Cristo.
Jesús le contestó: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá,
Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento a fin de que conozcamos a Aquel que es verdadero; y nosotros estamos en Aquel que es verdadero, en Su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna.
Cristo vivió por nosotros una vida de perfecta obediencia y murió para darnos acceso al árbol de la vida que prefiguraba el candelabro. Por su perfecta obediencia, la justicia de Dios fue satisfecha...
Debido a la angustia de Su alma, Él lo verá y quedará satisfecho. Por Su conocimiento, el Justo, Mi Siervo, justificará a muchos, Y cargará las iniquidades de ellos.
Ahora el camino al árbol de la vida ha sido abierto. Todos los que confían en Cristo pueden tener la seguridad de que andarán en la presencia de Dios en luz, por la vida eterna que han recibido en Jesucristo.
en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones.
La luz que resplandecía sobre el candelero, era ademas una sombra de Cristo.
Existía la Luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre.
»Mientras estoy en el mundo, Yo soy la Luz del mundo».
De manera que Jesus no solo nos ha dado vida eterna, no solo nos ha dado esperanza de están con Dios en luz. El mismo es nuestra luz, en Cristo podemos aun hoy servir a Dios en este mundo en tinieblas, como lo hacían los sacerdotes dentro del lugar santo
Jesús les habló otra vez, diciendo: «Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la vida».
Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
Somos sacerdotes, llamados a servir a Dios en luz. No a tientas como anda este mundo. Y un día en gloria, tendremos la dicha de caminar por siempre a la luz de Cristo en la ciudad de Dios:
La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
Cada vez que en Israel los sacerdotes entraban al Lugar Santo para servir, el candelabro les señalaba hacía esta esperanza de gloria. Hermanos ahora, en Cristo esta esperanza es aun mas segura, en razón de nuestra unión con él.
Mientras esperamos ver con nuestros ojos esta gloriosa realidad, de tener acceso al árbol de la vida y de vivir por siempre en la ciudad de Dios alumbrados por la gloria de Jesucristo....
Dios en unión con Cristo, no solo nos ha dado vida,
aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados),
sino que nos ha hecho en medio de este mundo lumbreras.
para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares en el mundo, sosteniendo firmemente la palabra de vida, a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano.
Noten la visión de Juan en:
»En cuanto al misterio de las siete estrellas que viste en Mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias.
Juan ve a Cristo en el templo celestial, de pie en medio de siete candeleros. Cristo sostiene siete estrellas en una mano, su rostro brilla como el sol y está ministrando como sumo sacerdote entre los siete candeleros. Juan identifica los candelabros como las siete iglesias a las que debía escribir.
El candelero es una imagen de la gloria de Cristo y su iglesia.
Dios nos ha dado vida en Cristo y por su Santo espíritu nos ha unido El para en este mundo reflejemos su luz.
»Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar;
Así como el sumo sacerdote entraba al tabernáculo servía a Dios en medio del candelabro, para que no se apagará su luz ni de día, ni de noche, Cristo esta también sirviendo a Dios es el tabernáculo celestial, velando por estos siete candeleros, que representan su iglesia, él esta velando para estos candeleros permanezcan reflejando su Gloria de día y de noche.
Tremendo peso de gloria ha puesto el Señor sobre nosotros. Somos como esa rama seca de Aron que ha reverdecido, somos lumbreras llamados alumbrar en medio de las tinieblas de este mundo caído, mientras entramos a la ciudad de Dios. Y el Señor que no deja que nuestro pabilo humee, nos santifica cada día para que reflejemos su gloria en este mundo.
Amados, hoy Vivimos y Brillamos por y para Cristo… Que las luces en navidad te recuerden esto.... El mundo esta sediento de esperanza, ponen luces artificiales y festejan para olvidar su triste agonía en este mundo.... La esperanza de este mundo está en la iglesia, somos luminares que Dios ha puesto en este mundo en tinieblas. Fuimos redimidos y estamos siendo conformados a la imagen de Cristo, de esta manera vamos a reflejar su carácter para hacer brillar la luz de Cristo entre los hombres.
Esta luz debe brillas por medio de nuestras bunas obras:
El mundo vera la luz de Dios en nuestras vidas, en la medida que rendidos a Cristo, vivimos en obediencia a su ley.
El mundo vera la luz de Dios en la iglesia, en la medida que nos apartamos de nuestro viejo modo de vivir y andamos como hijos de luz:
Por tanto, no sean partícipes con ellos; porque antes ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor; anden como hijos de luz. Porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad.
El mundo vera la vida de Dios en nosotros, en la medida que los frutos del Espíritu se hagan evidente en nuestra vida:
Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.
El mundo vera la luz de Cristo en nuestras vidas, en la medida que vivamos para glorificar a Dios y disfrutar de él para siempre.
El mudo vera la luz de Cristo cuando nos miran y dicen: Miren como se aman.
Cuando nos insultan y ponemos la otra mejilla. Cuando respondemos con amor al odio. Cuando huimos de la tentación. Cuando atendemos a los necesitados, ofreciéndoles ayuda, consuelo y provisiones, la luz de Cristo brillara en nuestras vidas.
Una comunidad que no refleja la luz de Cristo, aun cuando se le llame iglesia, no lo será a menos que se arrepienta:
’Pero tengo esto contra ti: que has dejado tu primer amor. ’Recuerda, por tanto, de dónde has caído y arrepiéntete, y haz las obras que hiciste al principio. Si no, vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar, si no te arrepientes.
La iglesia verdadera, es luz.... Donde hay una iglesia, se evidencia este carácter, por cuando es Cristo es quien la sostiene.
Amados, que gozo es ser parte de la iglesia que el Señor sostiene como sumo sacerdote. Que gozo es recordar que en Cristo tenemos vida y que en su vida tenemos y somos luz. Tal es nuestra identidad.
El Señor nos ayude a vivir como iglesia a la luz de esta identidad, mientras le servimos en este mundo reflejando y proclamando su gloria.
De la misma manera, debemos estar llenos de esperanza mientras anhelamos la consumación de todas las cosas, cuando estemos ante la luz de la gloria de nuestro Señor trino. Porque así como nunca estuvo oscuro en el tabernáculo, así también nunca estará oscuro en el templo final, la nueva Jerusalén, ya que moraremos eternamente a la luz de la gloria del Señor Dios Todopoderoso y el Cordero.
El Señor te bendiga y te guarde; El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti, Y tenga de ti misericordia; El Señor alce sobre ti Su rostro, Y te dé paz”.
