El Mejor Propósito de Año Nuevo.

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En cada inicio de año, se hace un listado de propósitos para el año que esta por arrancar, sin embrago se deja a un lado la meta más importante que todo ser humano tienen que es la de Conocer a Dios profundamente.

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INTRODUCCIÓN.

Sin lugar a dudas que el fin de año siempre es una momento que las personas tomamos un tiempo para reflexionar lo que sucedió durante en el año que esta por terminar.
Pensamos en lo que hicimos bien, en lo no tan bien, en lo que estuvo mal y por lo regular eso siempre es la base para establecernos una serie de nuevos propósitos que estamos dispuestos a poner en marcha en cuanto inicie el nuevos año. (Dieta, ejercicio, lectura, fomentar buenas relaciones, buenos negocios, carrera, trabajo, relaciones personales, etc.)
Los creyentes, no estan exentos de esta clase de pensamientos; es más hasta hacemos una lista de propósitos que suenen espirituales. (Orar más, leer toda la Biblia en un año, aprenderse un versículo, no faltar a las reuniones, servir en la iglesia, etc.)
Cuidar nuestra salud, mejorar las relaciones, buscar prosperar en la vida, ejercitarse en disciplinas espirituales, etc, todos estos propósitos de año nuevo son muy buenos; esta muy bien pensarlos y tenerlos; sin embargo, todos estos deberían tener una carácter secundario frente al propósito principal que todo ser humano tiene en esta tierra: conocer a Jesús.
Juan 17:3 (RVR60)
Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Pastor: - Nosotros ya somos cristianos, ya tenemos la vida eterna, por lo tanto ya conocemos a Dios; eso déjelo para las personas que no son creyentes.
Muchos basan su respuesta de conocer a Cristo en función de su experiencia personal de conversión o por un testimonio.
No obstante, nuestra conducta y nuestra respuesta a las situaciones de la vida (problemas, enfermedad, escasez, soledad, angustias, desilusiones etc.) revelan la realidad de nuestro conocimiento de Cristo.
¿Conocemos a Jesús o Conocemos acerca de Él?
Esto a primera vista nos puede sonar a lo mismo, pero hay una gran diferencia entre “Conocer a” y “Conocer acerca de”; tratemos de explicarlo.

I. Se puede tener mucho conocimiento acerca de Jesús sin conocerlo a el.

Aquí debemos ser sinceros todos: Como buenos cristianos, hemos aprendido buena Teología, es más tenemos un profundo interes en estudiar de ella; podemos ahora distinguir con facilidad cuando se esta predicando una falsa doctrina; sabemos manejar bien la Biblia, incluso predicamos o damos alguna clase biblica a otros, inclusive podemos predicar a otros el mensaje correcto de la Salvación usando las Escrituras y muchos nos miran como quienes pueden dar un consejo a otros. Sin embargo el gozo, la paz, la paciencia, la bondad, la misericordia, gentileza, la fidelidad, el amor, la humildad, el dominio propio, que son marcas de alguien que ha conocido a Jesús, ni se notan en nuestra vida.
Oseas 6:6 (NBV)
6 Lo que más quiero de ustedes no son sus sacrificios rituales, sino que amen a Dios y a su prójimo; lo que más quiero de ustedes no son sus ofrendas, sino que me reconozcan y respeten como su Dios.
La nación de Israel tenía conocimiento de todas las fiestas y ofrendas rituales establecidas en la ley; sabían la palabra de Dios y a pesar de ello, no conocían a Dios realmente.
Tenían la teología correcta, poseían el conocimiento intelectual correcto, pero solo estaba en sus mentes, no había rastro de ese conocimiento en su conducta de la vida diaria.
¿Es acaso entonces malo leer buenos libros, tener distintas Biblias en casa, estudiar la teología?
Por su puesto que no. Todo esto es bueno, pero tener interes en ello, conocer acerca de las doctrinas de Dios y hablar de temas cristianos, no tienen nada que ver con conocer a Dios.
J.I. Parker: “Podemos saber tanto como Calvino acerca de Dios … y sin embrago a diferencia de Calvino, a lo mejor no lo conozcamos en absoluto.

II. Podemos tener mucho conocimiento acerca de la santidad, sin tener mucho conocimiento de Cristo Jesús.

En una era como la que vivimos, la cantidad de información a la que estamos expuestas y esta a nuestro alcance es inmensa: tenemos mensajes, libros, estudios, predicaciones, de todo tipo que nos enseñan como orar, como testificar, como leer la Biblia, como ofrendar, como guardarse del pecado, como tener una vida matrimonial para la gloria de Dios, como educar a la familia, como evangelizar, etc. Es mas toda esta información pude enseñarnos como tener una vida cristiana piadosa.
Estas herramientas incluso nos capacitan para ayudar a muchos que son más debiles en la fe, a que lleven una vida más piadosa, a tengan “buenos hábitos espirituales”, y hasta incluso nos de un lugar dentro de la iglesia. Sin embrago es posible que con todo y eso apenas conozcamos a Dios siquiera.

1) ¿Que implica conocer a Jesús?

Para ello debemos entender lo que Jesús nos dijo
Juan 17:3 (RVR60)
Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Conocer : ginoskó; (verbo, presente, activo); conocer o tener conocimientos acerca de (alguien o algo); normalmente como adquiridos a través de la observación o los sentidos. (experiencialmente).
VINE: “en el NT, ginosko indica frecuentemente una relación entre la persona que conoce y el objeto conocido; a este respecto, lo que es conocido es de valor e importancia para aquel que conoce, y de ahí es establecimiento de la relación… tal conocimiento se obtiene no por la mera actividad intelectual, sino por la operación del Espíritu Santo como consecuencia de haber recibido a Cristo”.
La Oración de Jesús es que te conozcan a ti (que tengan una relación de intimidad, que no sea solo intelectual, sino una experiencia viva), con el único Dios verdadero.
Si un hombre desea tener vida eterna, entonces necesita entonces conocer al Dios verdadero.
Si Jesús habla del Dios verdadero, significa que existen dioses falsos.

a) Conocer a Dios implica reconocer que Jesús es el Hijo de Dios.

Mateo 16:13 (RVR60)
13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?.
Dicen que cada cabeza es un mundo, y muchos en este mundo tienen su propia opinión de quien es el Señor Jesús. Incluso entre los creyentes.
Mateo 16:14 (RVR60)
14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.
Para muchos Jesús es un personaje histórico, otros opinan que es una maestro de moral, otros lo ven como quien es el encargado de pagar las cuentas de bancos, sanar la enfermedades, responsable de solucionar todos mis problemas, y hay quienes incluso aseguran que ni siquiera existió.
Mateo 16:15 (RVR60)
15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Es es la pregunta clave el día de hoy para nosotros, Tu quien dices que es Jesús. Nosotros como discípulos de Jesús que decimos respecto de él.
Nuestra respuesta de Jesús revela el grado de conocimiento (relación, intimidad, comunión) que tenemos de Él.
Mateo 16:15 (RVR60)
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La respuesta de Pedro, fue breve pero contundente, Tu eres el Cristo (Mesías, el enviado de Dios a salvar a Israel y al mundo entero.)
Tu eres… el Hijo del Dios viviente. Lo que tu hablas, lo que tu haces solo Dios puede hacerlo, eres la Imagen misma del Dios invisible.
Pedro reconoció delante de todos los otros discípulos, “la gente puede tener distintas opiniones de ti, pero todas ellas estan erradas porque no te han conocido”.

b) Conocer a Dios no consiste en tener mucho conocimiento de el en la cabeza, sino de una relación de cercanía con Él.

Marcos 3:14 (RVR60)
Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar,
Veamos la relación que Jesús estableció con los 12; 1) Los llamo para que estuvieran con el (estar presente, quedarse, DHH, NTV,NVI,TLA, lo acompañaran) NBV estuvieran siempre con el.
Jesús llama a los suyos a tener una relación cercana, continua, permanente con el, nos llama estar siempre con el, es una relación de compañerismo permanente.
La relación con Jesús no es una relación a distancia, ni por correspondencia, tampoco es una relación por temporadas, sino que tiene la implicación de permanencia; en dos sentidos; 1) detenerse para quedarse ahí y 2) en el sentido de persistencia, es decir de duradera.
La oración del Señor Jesús por sus discípulos y por nosotros fue para que tuviéramos una relación cercana con el Padre y con Él.
2) Después de estar con él, entonces Para enviarlos a predicar.
Resulta imposible llevar a cabo la obra de Dios, sino se conoce (tener una relación cercana) primeramente con el Dios de la Obra.
Hasta que los discípulos no pasaron tiempo suficiente con Jesús, hasta que no establecieron una relación de valor e importancia entre los discípulos y el maestro no es que que Jesús los envió a predicar.
Si la relación es pobre, el conocimiento también lo es, de tal modo que el trabajo se vuelve cansado, tedioso, aburrido y pesado.

c) Conocer a Jesús consiste en, Creer y aceptar su Palabra.

Juan 6:68-69 (RVR60)
68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
Dios no hizo al hombre para estar solo, para arreglárselas como pueda. ¿A quien iremos? Lo hemos buscado pro todos lados, lo hemos intentado todo y nada ha suplido nuestra verdadera necesidad.
La pregunta de Pedro refleja una realidad en la vida de toda persona. Dios nos ha creado con la necesidad de acudir a alguien en búsqueda de alivio, ayuda, consuelo, esperanza. No hay otra persona a la cual podamos ir.
Tú tienes palabras de vida eterna. Tus palabras no estan muertas, no es letra vacía, tampoco son superficiales, Sino tus palabras son vida y son verdad, son lámpara a mi camino, son luz en las tinieblas, son medicina a mis huesos, son el pan que sustenta mi alma, son medios para la salvación.
Las palabras de Jesús son tan poderosas que producen, vida donde no la hay. ex nihilo (y Dijo Dios sea la luz, sepárense las aguas, haya expansión, haya lumbreras, produzca la tierra, hagamos al hombre)
Juan 6:69 (RVR60)
69 Y nosotros hemos creído (Confiado, y seguimos confiando) y conocemos (ginóskó) que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Conocer a Jesús es creer en sus palabras, no de una forma estática o pasiva, sino de tal forma que hemos creído y aún seguimos (continuamos, no dejamos de creer a pesar de las circunstancias) creyendo en ellas y por medio de ellas es que estamos llegando a tener una relación de intimidad más profunda, permanente con Él.
Alguien podría argumentar: “Bueno, ellos tuvieron ventaja sobre nosotros, ellos estuvieron con Jesús durante su estadía en la tierra, pudieron reconocerle personalmente, además que escucharon sus palabras de viva voz, pero nosotros estamos en desventaja ante ellos”
¿Esta válido este argumento? de ninguna forma.
Si una de las implicaciones de conocer a Jesús es creer en sus Palabras, debemos entonces recordar que en su última encomienda a los discípulos antes de partir al cielo les dijo;… y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Cuando Jesús se fue no dijo yo me voy y me olvido de ustedes, sino yo estoy ( me quedo, voy a estar presente, vivir). Con ustedes todos los días (es decir en todo momento), cuando estas feliz, pero tambien cuando tienes dificultades, cuando gozas, pero tambien cuando lloras, hasta que yo regrese al final de los tiempos.
De tal modo que conocer a Cristo Jesús sigue siendo un asunto de relación personal real, tal como lo hicieron los discípulos cuando el estuvo en la tierra.

2) ¿Cómo podemos conocer a Jesús?

Algunos piensan que por el hecho de tener “buenos hábitos espirituales”, como ya lo mencionamos, ya hablan de que conocen a Jesús, pero eso no es indicativo de una relación íntima y cercana como Jesús, ni tampoco de conocerle.
Juan 10:27 (TLA)
27 Mis seguidores me conocen (ginózkó), y yo también los conozco (ginózkó a ellos. Son como las ovejas, que reconocen la voz de su pastor, y él las conoce a ellas. Mis seguidores me obedecen,
Quien conoce a Jesús, es porque es su seguidor, es quien mantienen una relación personal, íntima y cercana con Cristo, ha aceptado las condiciones para ser es un discípulo verdadero.
Oír la voz de Jesús, es aceptar lo que lo que el afirma, es confiar en sus promesas,
Para tener una relación con Jesús y conocerle es indispensable ser salvo. No se trata de hábitos espirituales saludables o prácticas piadosas, sino un encuentro personal, y real con el único y suficiente Salvador de todos los hombres, Jesucristo.
Juan 1:12–13 (NTV)
12 pero a todos los que creyeron (confiar, tener fe, confianza, poner la confianza de uno en algo) en él y lo recibieron (agarrar, coger, tomar posesión, permitir voluntariamente el acceso a la compañía de uno), les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. 13 Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.
Son aquellos los que han nacido de nuevo, a quienes Dios les ha concedido en don de la vida eterna, quienes pueden conocer realmente a Jesús de una forma íntima, personal, profunda y permanente.
Conocer a Jesús significa ser salvó por Jesús ahora y eternamente de pecado, de la culpa, de la muerte.

3) Conocer a Jesús es un asunto personal.

El mismo Jesús que vemos en los relatos bíblicos, es el mismo que acompaña a cada creyentes en el día de hoy y conocerle corresponde a andar con el hoy, tal como lo hacían los discípulos.

I. Conocer a Jesús es un asunto de trato personal.

Como es toda relación directa con una persona; conocer a Jesús implica un trato personal directo entre Él y nosotros.
Mateo 11:28–30 (TLA)
28 Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar. 29 Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar. 30 Lo que yo les impongo no es difícil de cumplir, ni es pesada la carga que les hago llevar.
Conocer a Jesús es mas que tener conocimiento acerca de Él (Dios es soberano, el tiene el control, nada escapa de su mano, el tiene cuidado de mi, etc.).
Podemos tener en la cabeza los conceptos bíblicos correctos, pero jamás haberlos tenido en el corazón.
Podemos ser grandes lectores de la Biblia o escuchar sermones llenos del poder del ES, pero sin embargo jamás haber experimentado un relación práctica con Jesús.
El trato personal es una cuestión aplicar cada verdad que el va revelando en nuestra vida por medio de su palabra, y de la misma forma dejando que el se vaya ocupando de nosotros tal como el quiera.
La vasija no puede decirle al alfarero hazme asi o así, sino que el alfarero decide como darle la mejor forma a a vasija.

II. Conocer a Jesús es un compromiso personal

Después de su conversión Pablo, hizo dos cosas:
1) Comenzó a predicar de Jesús.
Hechos de los Apóstoles 9:20 (RVR60)
En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios.
De ser el perseguidor numero uno de la iglesia, Pablo paso a comprometerse completamente con la causa de Cristo. Era Damasco la ciudad a la cual había ido con cartas para destruir a los Cristianos.
Es en esa misma ciudad donde ahora predicaba en la propia sinagoga, que Jesús quien se le había aparecido en el camino, era el Mesías y rey de Israel. Había experimentado un cambio radical en su vida.
Al conocer a Cristo nace una compromiso que me vincula con su causa. Hay gozo cuando el nombre y las victorias de Jesús son mencionadas; de la misma forma que cuando alguien habla mal de Jesús o su nombre es vituperado, me ofende profundamente.
2) Se fue a Arabia a pasar un largo período de tiempo con Dios.
Gálatas 1:17 (NTV)
Tampoco subí a Jerusalén para pedir consejo de los que eran apóstoles antes que yo. En cambio, me fui a la región de Arabia y después regresé a la ciudad de Damasco.
Ahora Pablo tenía una nueva vida, y sabía que necesitaba pasar tiempo a solas con Jesús, y por eso se fue solo a la región de Arabia, por que sabía que necesitaba dos cosas: dirección para andar en un camino nuevo para el, y fuerza para realizar la tarea que le había sido encomendada.
Para conocer a Jesús, es necesario pasar tiempo a solas con el.
Dentro de una relación personal, es imposible conocer a la otra persona, sin pasar tiempo con ella. (Novios, esposos, amigos)
Conocer a Jesús implica un compromiso permanente de nuestra mente, nuestra voluntad, y nuestros sentimientos.

III. Conocer es un Jesús es asunto de gracia.

El hecho de que podamos conocer a Jesús es simplemente la oportunidad que Dios nos da de hacerlo
Imagine, que usted va a conocer a una persona muchísimo más importante que usted, como el presidente por ejemplo. Si esta persona no quiere tener relación con usted, de ninguna forma habrá una relación y le dejara ver solo lo que el le permita. Pero ahora imagine que es el mismo quien abre los canales para la comunicación, que es el mismo quien esta interesado en que tener una relación con usted y conocerlo, eso lo haría a usted sentir profundamente humillado de saber que una persona tan relevante tienen interes en usted.
Eso es exactamente lo que Dios hace con nosotros, es el quien se digna en voltear a mirarnos, es el quien toma la iniciativa para llamarnos a el.
(TLA)
8 Antes, cuando ustedes todavía no conocían (oida; saber entender, estar consciente de un hecho o una información especifica) a Dios, vivían como esclavos de los dioses falsos. 9 Pero ahora conocen (ginóskó) a Dios. Mejor dicho, Dios los conoce (ginóskó) a ustedes. Por eso, no puedo entender cómo es que se dejan dominar de nuevo por esos dioses falsos. ¡Si ellos no tienen poder, ni valen nada!
Pablo esta expresando precisamente esa idea. Antes de que ustedes fueran una nueva creación, antes que hubieran escuchado del evangelio de la gracia salvadora, fue Dios quien tomo la iniciativa, fue el quien decidió salvarlos y darse a conocer a ustedes.
Dios toma la iniciativa de amarnos, llamarnos, redimirnos, y preservarnos para su reino celestial.
Conocer a Dios es una obra de misericordia de Dios por los pecadores.
Su amor no esta condicionado a lo que soy ni que tengo, o que pretendo ocultar de mí. El conoce lo más profundo de mi, su amor no se base en lo que otros pueden ver, sino en que sabe realmente lo que soy, tienen una radiografía completa de lo peor que hay en mi, por eso no puedo decepcionarlo más y no me ama menos por eso, el sabe cuanto puedo fallar, cuanta maldad hay todavía dentro de mi (incluso la que yo mismo no alcanzo a ver) y aún así me ama y me sigue conociendo.
Me conoce como amigo, me conoce como alguien quien ama, sus ojos nunca están distantes de mí, no hay momento en que no me escuche cuando le hablo, por lo tanto nunca estoy fuera de sus planes y su cuidado.
Es tal la bendición de Dios por medio de Jesús, que eso debe llevarme a adorarle más profundamente, debe llevarme a amarlos más intensamente y provocar en mí un mayor deseo de conocerle más.
Filipenses 3:8–10 (NVI)
Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte.
Que nuestro mayor propósito en este 2023 sea conocer más profundamente a aquel que nos conoce desde la Eternidad.
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