LA AMISTAD EN LAS ESCRITURAS I
AMISTAD BÍBLICA • Sermon • Submitted
0 ratings
· 4,312 viewsNotes
Transcript
12 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
Jn 15:12 – 15
Introducción:
¿A quién no le gusta tener amigos?
¿Cuántos tienen una amistad de al menos 10 años? ¿8 años? ¿5 años? ¿3 años? ¿1 año?
Construir una amistad que dure años y que quizás sea para toda la vida, requiere tiempo y sacrificio.
Nuestra cultura occidental a inicios de este siglo, se ha destacado por hacer que el ser humano este extremadamente ocupado y no construya ese tipo de amistad.
Desde principio de este siglo, se ve como la cultura está moldeando al ser humano a recibir y poseer, antes que dar y sacrificarse por otro.
Eso es lo que está formando nuestra cultura: el individualismo, eliminando así el colectivismo.
Pero saben, esto debe de cambiar.
Al menos en los cristianos, no debe de existir este tipo de práctica individualista.
La amistad es uno de los principales medios que Dios usa para fortalecer a Su pueblo.
La amistad es un vehículo que Dios usa para transmitir Su gracia divina. Porque si no existe la amistad, la iglesia sería una comunidad dividida, cada uno por su lado.
Pero Dios en Su gracia provee la amistad, para formar lazos fuertes dentro de Su iglesia.
Dios en Su gracia provee la amistad, para vincular íntimamente a sus hijos, para crear esa unión dentro del cuerpo de Cristo.
Dios ha puesto la necesidad en el corazón de cada persona de querer relacionarse con otras personas.
Esa necesidad no solo está en el corazón del creyente, sino en toda persona creada. Los incrédulos también tienen esa necesidad.
¿Saben?
Es por eso que la amistad ha sido muy estudiada en el mundo antiguo. Escritores griegos como Platón y Aristóteles destacaron mucho la amistad en sus libros.
Para los antiguos griegos y los antiguos romanos, la amistad era uno de los más altos ideales en la vida humana.
Es por eso que existen libros sobre la amistad.
Por ejemplo, un libro bien conocido y que ha transcendido al menos ya cien años es: Como ganar amigos e influir sobre las personas de Dale Carnegie.
Si el ser humano no tuviera esa necesidad de tener amigos, no se escribirían ese tipo de libros.
Transición:
En esta serie que vamos a comenzar: Amistad Bíblica; veremos bíblicamente como es una amistad, luego veremos históricamente un poco a nuestros ancestros cristianos de cómo han vivido la amistad o que dijeron sobre la amistad.
Entonces, captando todo lo que aprendamos sobre la amistad en las Escrituras y en nuestros antepasados cristianos, vamos a traer esas prácticas a nuestro presente, para vivirlo también nosotros.
¿Qué les parece?
La amistad en las Escrituras:
1. La amistad se refleja en Dios mismo:
La amistad se refleja en Dios mismo, ya que Dios es un ser Trino.
La pluralidad de tres personas en un solo Dios.
Lo sorprendente de este Dios trinitario, es que el amor y la intimidad que se tienen uno al otro es profunda y perfecta.
El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.
Jn 3:35
En este Dios trinitario existe la amistad, la camaradería.
Ese amor que se da en la Trinidad, es el mismo amor que Dios a través del Evangelio ofrece dar a cada uno de sus hijos.
Ese amor de amistad sacrificial, es el que Dios a través de Cristo, nos va a dar a conocer.
En este texto el Padre ama al Hijo y ese es un amor perfecto.
Ahora veamos:
Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
Jn 17:23
Ese mismo amor relacional, amical que se da en la Trinidad es el que también Dios nos ofrece a través de Cristo.
Es por eso que Cristo nos dice:
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos,…
Jn 15:15
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Jn 15:13
El amor genuino y sacrificial que existe en la amistad Trinitaria, es el mismo amor sacrificial amical que Cristo nos ofrece.
Entonces la amistad nace en la misma persona de Dios.
Ese el tipo de amor que debes de cultivar en una amistad, el de dar tu vida por alguien más. El de sacrificarte por alguien más.
Ahora, no esperes la oportunidad donde alguien dispare a tu amigo(a) y tú tengas que lanzarte delante de él, para que a él no le pase nada. No esperes a ello, porque probablemente nunca se dé.
Tú das la vida por tu amigo(a), cuando te pones a escuchar sus cargas y no lo interrumpes, quizás teniendo tú tus propias cargas.
Tú das la vida por tu amigo(a), cuando sacrificas horas de sueño con tal de ver como sigue esa persona.
Tú das la vida por tu amigo(a), cuando los demás están hablando en su ausencia y tú sacas cara por esa persona.
Tú das la vida por tu amigo(a), cuando tu amigo está en necesidad y a pesar de que tú también estas en necesidad, compartes lo poco que tienes.
Es un amor sacrificial mutuo el que Dios nos enseña a tener por nuestro(a) amigo(a).
Es un amor sacrificial bidireccional el que Dios nos enseña a tener.
Si tú algún momento llegas a observar que una de tus amistades comienza a mostrarte este tipo de amor, no te quedes atrás, haz lo mismo por esa persona. Créeme que formaras una amistad muy íntima y bonita que va a transcender por muchos años.
2. La amistad bíblica se representa en dos ideas centrales:
a. La amista implica un amor mutuo y un entretejimiento de las almas:
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Mt 22:39
Aquí vemos el mandamiento básico que todo ser humano tiene como responsabilidad.
Dios manda amar al prójimo como a uno mismo. Porque con el amor mutuo de persona a persona es como se construye la amistad intima que llega a entretejer (unir) las almas de las dos personas.
Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo.
1 Sm 18:1
La última parte no te hace recordar: ¿amarás a tu prójimo como a ti mismo?
Vemos a Jonatán amando a David como a sí mismo. Sus almas quedaron ligadas por ese amor.
El alma de Jonatán se ligó a la de David y por implicancia, el alma de David se ligó a la de Jonatán.
Y no hablo del término actual: ligar.
Ángelo se quiso ligar a la nueva hermana, no.
El termino ligar nos habla de unir, atar o sujetar.
El alma de uno sujeto a la del otro.
¿Cómo es que nosotros podemos ver que nuestra alma se ha ligado a la del otro?
Cuando tú piensas como tu amigo piensa.
Cuando tus emociones frente a algunas circunstancias o cosas, son las mismas emociones que tu amigo experimenta frente a esas circunstancias o cosas.
Cuando llegas a gesticular en el rostro, algunos gestos que tu amigo tiene.
Cuando llegas a decir ciertas frases que tu amigo acostumbra decir.
Ahí es cuando tú realmente te das cuenta que sus almas se han ido entretejiendo poco a poco.
Pero esto solo se dará cuando hay un amor mutuo, un amor bidireccional.
b. La amistad es el encuentro cara a cara:
Hay una metáfora que Dios usa en cuanto a la amistad y se refiere a ella como un encuentro cara a cara.
Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero…
Éx 33:11
Compañero: Hb. réa: amigo.
La imagen que Dios nos deja de su relación con Moisés es la de alguien que se acerca a un amigo, cara a cara.
Tener un encuentro cara a cara (face to face) con alguien, implica contacto con aquella persona, comunión con esa persona, compartir lo confidencial, lo íntimo.
Una vez más eso involucra una mezcla de mentes, congeniar en propósitos y caminar en la misma dirección.
Como les dije al principio; nuestra cultura actual en el siglo XXI nos ha hecho cada vez más individualistas y ya no existe ese encuentro cara a cara.
Ahora conversamos más por las redes que cara a cara.
Ahora nos llegamos a conocer más por lo que publica la otra persona en su muro de Facebook, en su estado de WhatsApp y no por lo que la otra persona me comenta de su vida cara a cara.
El encuentro cara a cara implica contacto; porque es a través del contacto físico que yo puedo animar a un amigo que pasa dificultad. Abrazarlo.
Que pueda sentir mi calor afectivo no solo con mis palabras, sino también en mi abrazo.
El encuentro cara a cara implica comunión; porque es a través del encuentro cara a cara que yo puedo tener esa comunión de un paseo, de un camping, de una tarde de deportes.
El siglo XXI nos ha alejado bastante, nos ha hecho individualistas, pero retrocedamos a estas prácticas de la amistad, aquí en la iglesia y tengamos encuentros cara a cara colectivamente.
El encuentro cara a carano solo implica contacto, no solo implica comunión, también implica dirección; que, si tú y yo vamos a formar una amistad, debemos de recorrer la misma ruta, hacía una misma dirección.
Por ejemplo:
Aquel grupo de “amigos” (y lo digo entre comillas, porque ellos no buscan el bienestar mutuo) que se reúne para tomar, caminan en una misma dirección y es el alcoholismo.
Si fuman, la dirección en la que caminan es el vicio al tabaco.
Si comparten las fiestas, la dirección en la que caminan ese grupo de amigos, es un pasatiempo sin propósito, qué puede satisfacer en su momento a la carne, pero deja vació al alma.
Caminan en una misma dirección, pero una dirección errada.
En cambio, si el creyente, busca un encuentro cara a cara, con su amigo, debe de ser para que caminen en una misma dirección de Gloria y honra a Dios en cada paso que den.
Eso es llevar una amistad con propósito y que llene el alma.
Cada actividad que puedan tener con sus amigos, debe de apuntar a una sola dirección y es su crecimiento espiritual.
Yo sé que se pueden impulsar a caminar en la dirección de un emprendimiento y está bien.
Se pueden impulsar en la dirección de poder obtener nuevos logros y está bien.
Pero si no se impulsan uno al otro, hacía la dirección del crecimiento espiritual y el glorificar a Dios. Todo lo que puedan emprender y lograr, los dejará vacío, porque Dios no estará ahí, porque no han cuidado su crecimiento espiritual para manejar lo que puedan llegar a poseer.
¿Deseas tener una amistad donde ambos puedan mostrarse amor mutuo?
¿Deseas tener una amistad donde ambos puedan ir entretejiendo sus almas?
¿Deseas tener una amistad donde ambos siempre puedan relacionarse cara a cara; para tener contacto, comunión y una misma dirección?
Yo también lo deseo, porque algo de ello he podido experimentar en mis amistades en Cristo y es mucho, mucho mejor que una amistad incrédula.
Una amistad en Cristo me ha guiado, me ha sumado, me ha animado, me ha corregido, me ha instruido, me ha perdonado, etc. Y eso difícilmente lo he conseguido en el mundo.
Hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
Pr 27:17
Así como un metal tan sólido y duro como lo es el hierro, puede ser moldeado y limado por otro metal igual. Así el ser humano puede ser moldeado en el carácter, por otro ser humano.
Este es el privilegio de una amistad, alguien que puede moldear tu vida en una correcta dirección y lo hace con amor.
Pero tienes una responsabilidad:
Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová….
Nm 12:8
La relación amical que Dios le concedió a Moisés, fue tan profunda que, Moisés pudo conocer la apariencia de Dios.
(explicar que fue en cierta medida)
La relación de amistad que la Biblia propone, es que tú y yo también debemos de buscar que alguien nos conozca tal cual, que conozca nuestra verdadera apariencia y no simplemente lo que aparentamos.
Aquí es donde muchos frenan su desarrollo en la amistad que pueden construir.
Y es que algunos por miedo al rechazo, no se dejan conocer tal cual. Y otros por orgullo, porque ya tenían una reputación armada y no quieren que eso se caiga cuando se deje conocer de verdad.
Tu responsabilidad es dejarte conocer tal cual ante la otra persona y al mismo tiempo, no juzgar a la otra persona que se deja conocer tal cual.
Y las cosas que tú vas conociendo de tu amigo(a) que no son correctas (no que no te agraden a ti), tú tienes la tarea de moldear la vida de tu amigo(a) en la dirección correcta, pero con amor y no con juicio.
Esa es tu responsabilidad para formar una amistad bíblica, que transcienda.
Y para moldear con tu vida, la vida de alguien más, tú necesitas pasar tiempo con tu amigo que dio su vida por ti.
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos,…
Jn 15:15
Cristo llamándonos amigo.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Jn 15:13
Cristo menciona aquí que un amigo da su vida por sus amigos.
Y Cristo ya nos había llamado amigo.
¿Cristo decidió por si mismo poner su vida por nosotros?
17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo…
Jn 10:17 – 18
Aquí tu ves la decisión de Cristo, de dar su vida por cada uno de nosotros, porque nos llamó amigos.
Conclusión:
Tú y yo necesitamos pasar tiempo con este amigo que dio su vida por nosotros.
Tener un encuentro cara a cara, así como Moisés tenía con Dios Padre.
Buscar entretejer el alma de nuestro amigo Cristo, con la nuestra.
Buscar tener el pensamiento de nuestro amigo Cristo.
Buscar tener el mismo sentir que nuestro amigo Cristo.
Buscar tener la misma actitud que hubo en nuestro amigo Cristo.
Buscar tener la misma dirección que nuestro amigo Cristo.
Cuando me parezca más a mi amigo Cristo, yo estaré mejor capacitado para moldear correctamente la vida de un amigo aquí.
