¿Quiero ser sano?
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Que feo es estar enfermo.
Que feo es estar enfermo.
1 Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
2 Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, un estanque que en hebreo se llama Betesda que tiene cinco pórticos.
3 En estos estaba en el suelo una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua;
4 porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.
Contexto: se celebraba una fiesta de los judíos
Jesús volvió a Jerusalén
Jesús volvió a Jerusalén
Jesús sale de Galilea, no se nos dice cuanto tiempo estuvo allí
Llega a Jerusalén a una fiesta de los judíos, no se nos dice cual
Los judíos tenias 3 fiestas a las cuales todo varón judío tenia que asistir
La Pascua
los tabernáculos
Pentecostés
Jesús estaba cumpliendo con la Ley y por esa razón viaja a Jerusalén
En Jerusalén a pesar de ls dificultades que esto podría tener, él continuaba haciendo su ministerio.
El estanque
El estanque
Un estanque donde muchos enfermos viven y acostumbran estar para encontrar sanidad para sus enfermedades.
Se nos dice que el agua se agitaba o se movía y en ese momento el primero que llegaba al agua era sanado de su enfermedad.
Desde siempre ha habido enfermedad, dolor, tristezas y los tiempos eran muy difíciles.
Vemos que muchos de estos enfermos están ahí practicamente tirados al lado de un estanque.
Es una imagen muy dolorosa.
5 Estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.
6 Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo*: «¿Quieres ser sano?».
7 El enfermo le respondió: «Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo»
8 Jesús le dijo*: «Levántate, toma tu camilla y anda».
9 Al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y comenzó a andar.
Pero aquel día era día de reposo.
Un hombre enfermo desde hace 38 años sin poder moverse.
Un hombre enfermo desde hace 38 años sin poder moverse.
Paralítico en una camilla por 38 años.
Es insoportable.
Es su vida completa en una camilla.
Solo pensarlo o imaginarlo es agobiante.
Imagínese pasar 38 años de su vida en una cama sin poder moverse.
¿Como va al baño? ¿Como hace para comer? ¿Cómo está solo en un estanque?
¿Qué pensamientos pasan por su cabeza?
¿Para qué está vivo?
¿Qué sentido tiene mi vida?
¿Dónde está Dios?
¿Hasta cuándo voy a aguantar esto?
¿Cuántos intentos para llegar al estanque?
¿Cuántos años en el estanque intentando?
Ninguno ha funcionado
Dónde puede estar su esperanza
Jesús lo vio acostado allí
Jesús lo vio acostado allí
Jesús fue al estanque
Cualquier otro no pasa por ahí
Cualquier otro maestro jamás estaría ahí
Jesús fue al estanque intencionalmente porque sabía que se encontraría a este hombre necesitado desde hace 38 años.
Jesús sintió compasión porque era demasiado tiempo en esa condición.
A veces pensamos que Jesús no sabe lo que estamos pasando.
Jesús conoce todo
Jesús conoce todo
Jesús sabe que este hombre estaba en el estanque, que nadie lo ayudaba, que lleva 38 años enfermo.
Jesús ha escuchado sus oraciones
Jesús ha visto su lamento
Jesús conoce su historia
Jesús lo conoce todo de este paralítico y lo conoce todo de cada uno de nosotros los que estamos aquí.
El sabe de qué somos paralíticos
El sabe de que estamos enfermos hace 1 mes, hace 1 año o hace 38 años.
El sabe lo que atravesamos. El tiene un plan y él sabe cuales son sus propósitos con lo que atravesamos.
¿Quieres ser sano?
¿Quieres ser sano?
Es una pregunta al corazón.
Parece una pregunta tonta pero es una pregunta para escuchar lo que hay en el corazón
Es una pregunta para conocer su fe
Es una pregunta para exponer la dureza de su corazón.
Jesús ya conoce el corazón, pero quiere escuchar de nosotros un corazón humilde que reconoce la necesidad que tiene de un Salvador.
La Respuesta del hombre
No puedo en mis fuerzas, no hay forma de que yo llegue al estanque primero.
Nunca voy a ser sano así. No puedo.
No hay nadie que me ayude
Estoy solo
No puedo y nadie me ayuda.
No puedo resolverlo yo, no puedo sanarme yo, necesito un salvador
No puedo resolverlo yo, no puedo sanarme yo, necesito un salvador
El hombre demuestra con sus palabras Su completa incapacidad para ayudarse a si mismo.
El hombre demuestra con sus palabras Su completa incapacidad para ayudarse a si mismo.
El Salvador está frente a él, El Salvador llegó ale stanque
El Salvador está frente a él, El Salvador llegó ale stanque
Levantate.
Solamente su Palabra.
No hay un show ni se abre el cielo ni llaman a todo el mundo a ver. Dios hablá y sucede.
No hay una oración a Dios
Él es Dios
Cada vez que veo a Jesús hacer un milagro solo pienso que necesito tanto estar en su palabra porque todo lo hace con su palabra.
Su palabra es suficiente. Es absoluta.
El hombre después de 38 años caminó.
El hombre después de 38 años caminó.
Hace unos minutos no caminaba, ahora caminó.
¿Qué hubo en medio? Jesús.
Jesús todo lo cambia. Por más 38 años que hayan pasado.
Necesitamos comprender que los milagros ocurren con Jesús.
En intimidad con él. Cercanos a él. Yendo a él.
Todo lo bueno ocurre en él, no fuera de él.
Si permanecemos en él y en sus palabras.
Todo fue creado por él y para él. Es en Cristo donde debo estar, es a él al que debo buscar es él quien me puede sanar.
No hay otro como Jesús.
10 Por eso los judíos decían al que había sido sanado: «Es día de reposo, y no te es permitido cargar tu camilla»
11 Pero él les respondió: «El mismo que me sanó, me dijo: “Toma tu camilla y anda”».
12 Le preguntaron: «¿Quién es el hombre que te dijo: “Toma tu camilla y anda”?».
13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús, sin que se dieran cuenta, se había apartado de la multitud que estaba en aquel lugar.
14 Después de esto Jesús lo halló* en el templo y le dijo: «Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor».
15 El hombre se fue, y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado.
16 A causa de esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo.
17 Pero Jesús les respondió: «Hasta ahora Mi Padre trabaja, y Yo también trabajo».
18 Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matar a Jesús, porque no solo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios Su propio Padre, haciéndose igual a Dios.
No te es permitido cargar tu camilla
No te es permitido cargar tu camilla
Hay un hombre que lleva 38 años sin caminar y la gente solo se interesa en que anda con la camilla
La pregunta no es quien es el que te sanó.
La pregunta es quien te dijo que lleves la camilla?
que desenfocados de lo realmente importante están los judíos
qué perdidos están.
Jesús lo encontró en el templo
Jesús lo encontró en el templo
No peques más.
Para que no te suceda algo peor.
Jesús no está hablando de otra enfermedad, Jesús habla de su vida eterna, espiritual y no peques más.
Los judíos perseguían a Jesús
Los judíos perseguían a Jesús
Lo perseguían por el tema de la camilla en el sábado pero la cosa se pone peor cuando Jesús dice:
Mi Padre trabaja y yo también trabajo
Dios es mi padre
El está trabajando hoy sábado
Así que yo también trabajo.
Jesús se estaba haciendo igual a Dios.
Jesús estaba diciéndoles abiertamente quien es.
Mostrándolo con señales y milagros
Ellos han esperado al mesías por siglos y lo tienen de frente y no lo pueden ver. Su esperanza está en frente y no lo ven.
El corazón del fariseo
El corazón del fariseo
Duro de Corazón
Llenos de enojo y amargura
Apatía hacia las palabras de Jesús
Quieren ser los más importantes
No están para ser de bendición para el pueblo
Están ciegos en su necedad
Es violento y agresivo
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Los judíos no estaban en el estanque pero también están enfermos.
Los judíos no estaban en el estanque pero también están enfermos.
Eran ciegos espiritualmente, eran paralíticos en su corazón.
Yo al que más me parezco es al fariseo.
Necesito ser sanado de mi dureza de corazón.
Necesito ser sanado de mi apatía a su palabra
Necesito ser sanado de mi ceguera espiritual.
Necesito ser sanado de mi necedad
Necesito un milagro diariamente ese milagro es la resurrección de Cristo
Tenemos su palabra, tenemos a Cristo y vivimos como si no existiera,.
Vivimos lejos de él, vivimos pidiendo las mismas señales que pedían los fariseos y quedando insatisfechos con las señales igual que los fariseos.
Jesús hace un milagro maravilloso y yo no tengo la capacidad de asombrarme sino que me quejo, exijo otra cosa y quedo insatisfecho.
Todos necesitamos ser sanados
¿Quiero ser sano?
o quiero seguir o
