Vida de la Iglesia 2
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Mas Características de la Iglesia
Mas Características de la Iglesia
Hasta ahora en las clases anteriores hemos visto distintos aspectos de lo que significa la Iglesia, quienes la componen y otros aspectos de lo que es ser Iglesia.
Hoy veremos varios aspectos que tiene que ver con la vida de la Iglesia como cuerpo de Cristo, los dones y sus manifestaciones y como debe ser la interrelación unos con otros como parte de la misma.
El Espíritu dota a la iglesia con dones
Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado (Presente, don)
El don de Dios es la vida eterna en Jesucristo (Jn. 4:10; Ro. 6:23). Cristo ha dado dones a los hombres (Ef. 4:8). No sólo ha abierto un camino que conduce a Dios, permitiendo que los hombres se presenten ante Él, el Santo y Justo sino que ha conseguido para ellos los dones del Espíritu Santo (Jn. 14:16; 16:6; Hch. 2:38), que se manifiestan en el corazón y en la vida de los creyentes en el arrepentimiento (Hch. 5:31), la fe (Ef. 2:8), el amor (Ro. 5:5), el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la mansedumbre y la templanza (Gá. 5:22–23). Así, todas las virtudes cristianas son el fruto del Espíritu, un don de Su parte. Dios da asimismo diferentes dones a Su Iglesia, calificando a hombres que puedan contribuir a su edificación (Ro. 12:6; 1 Co. 7:7; 12:4–9; Ef. 4:7–16). (Véanse CARISMAS, ESPÍRITU SANTO, LENGUAS [DON DE], MILAGROS, SANIDAD [DON DE].)
1 Corintios 12:7 (RVR95BTO) — 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para el bien de todos.
Ver también Ro 12:6–8; 1 Co 12:8–11; 1 Co 12:28; Ef 4:11
Romanos 12:6–8 (RVR95BTO) — 6 Tenemos, pues, diferentes dones, según la gracia que nos es dada: el que tiene el don de profecía, úselo conforme a la medida de la fe; 7 el de servicio, en servir; el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con generosidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
1 Corintios 12:8–11 (RVR95BTO) — 8 A uno es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.
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El hecho de que fuimos envestidos por el Espíritu Santo al momento de conocer a Cristo trae consigo también unas capacitaciones sobrenaturales que solo concede el Espíritu mismo de acuerdo a la soberana voluntad de Dios con el propósito primario que estos sean para glorificar su nombre y servirnos unos a otros de acuerdo como El conceda.
2. La Iglesia como un compañerismo.
Como un compañerismo de amor mutuo (Koinonia)
1 Tesalonicenses 5:11 (RVR95BTO) — 11 Por lo cual, animaos unos a otros y edificaos unos a otros, así como lo estáis haciendo.
Ver también Ro 15:2; 1 Co 14:12; Gl 6:10; 1 Tes 4:18; He 10:25
ii. Romanos 15:2 (RVR95BTO) — 2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación,
1 Corintios 14:12 (RVR95BTO) — 12 Así pues, ya que anheláis los dones espirituales, procurad abundar en aquellos que sirvan para la edificación de la iglesia.
Gálatas 6:10 (RVR95BTO) — 10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y especialmente a los de la familia de la fe.
1 Tesalonicenses 4:18 (RVR95BTO) — 18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
Hebreos 10:25 (RVR95BTO) — 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
3. Como un compañerismo de personas ordinarias
Personas comunes y corrientes.
1 Corintios 1:26–27 (RVR95BTO) — 26 Considerad, pues, hermanos, vuestra vocación y ved que no hay muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte;
Ver también Lc 6:20; Stg 2:5
Lucas 6:20 (RVR95BTO) — 20 Alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Santiago 2:5 (RVR95BTO) — 5 Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que lo aman?
4. El carácter distintivo de la iglesia
La iglesia como un pueblo escogido
1 Pedro 2:9 (RVR95BTO) — 9 Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Ver también Ef 1:4; Col 3:12
ii. Efesios 1:4 (RVR95BTO) — 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de él.
iii. Colosenses 3:12 (RVR95BTO) — 12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.
5. La iglesia como un pueblo santo
Definir santo / santidad
Hebreos 12:14 (RVR95BTO) — 14 Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
Ver también Ro 11:16; Ro 15:16; 1 Co 1:2; Ef 2:21; Ef 5:3; 1 Tes 3:13; He 2:11; 1 P 1:15–16; 2 P 3:11
ii. Romanos 11:16 (RVR95BTO) — 16 Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.
iii. Romanos 15:16 (RVR95BTO) — 16 para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean como ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
iv. 1 Corintios 1:2 (RVR95BTO) — 2 a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.
v. Efesios 2:21 (RVR95BTO) — 21 En él todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;
vi. Efesios 5:3 (RVR95BTO) — 3 Pero fornicación y toda impureza o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos.
vii. 1 Tesalonicenses 3:13 (RVR95BTO) — 13 Que él afirme vuestros corazones, que os haga irreprochables en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
viii. Hebreos 2:11 (RVR95BTO) — 11 porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,
ix. 1 Pedro 1:15–16 (RVR95BTO) — 15 sino, así como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, 16 porque escrito está: «Sed santos, porque yo soy santo».
x. 2 Pedro 3:11 (RVR95BTO) — 11 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,
6. La iglesia como pueblo apartado
2 Co 7:1 la llamada repetida a separarse del mal es la realización práctica de la santificación de la iglesia.
2 Corintios 7:1 (RVR95BTO) — 1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Ver también 1 Co 5:9–12; 2 Co 6:14–18; Ef 5:7; 2 Tes 3:14; 2 Ti 3:1–5; Tit 3:10–11
1 Corintios 5:9–12 (RVR95BTO) — 9 Os he escrito por carta que no os juntéis con los fornicarios. 10 No me refiero en general a todos los fornicarios de este mundo, ni a todos los avaros, ladrones, o idólatras, pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11 Más bien os escribí para que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, sea fornicario, avaro, idólatra, maldiciente, borracho o ladrón; con el tal ni aun comáis, 12 porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro?
2 Corintios 6:14–18 (RVR95BTO) — 14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión, la luz con las tinieblas? 15¿Qué armonía puede haber entre Cristo y Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Y vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: «Habitaré y andaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo». 17 Por lo cual, «Salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo impuro; y yo os recibiré 18 y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso».
Efesios 5:7 (RVR95BTO) — 7 No seáis, pues, partícipes con ellos,
2 Tesalonicenses 3:14 (RVR95BTO) — 14 Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ese señaladlo y no os juntéis con él, para que se avergüence.
2 Timoteo 3:1–5 (RVR95BTO) — 1 También debes saber que en los últimos días vendrán tiempos peligrosos. 2 Habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanidosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, sin templanza, crueles, enemigos de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, engreídos, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella. A esos, evítalos.
Tito 3:10–11 (RVR95BTO) — 10 Al que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y que peca y está condenado por su propio juicio.
7. La iglesia como un pueblo celestial
Desde el momento de nuestra conversión, no en el futuro
Juan 17:14–16 (RVR95BTO) — 14 Yo les he dado tu palabra, y el mundo los odió porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Ver también Lc 10:20; 1 Co 15:48; Gl 4:26; Ef 2:6; Flp 3:20; Col 3:1–4; He 11:16; He 12:22–23
ii. Lucas 10:20 (RVR95BTO) — 20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
iii. 1 Corintios 15:48 (RVR95BTO) — 48 Conforme al terrenal, así serán los terrenales; y conforme al celestial, así serán los celestiales.
Gálatas 4:26 (RVR95BTO) — 26 Pero la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre,
Efesios 2:6 (RVR95BTO) — 6 Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
Filipenses 3:20 (RVR95BTO) — 20 Pero nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.
Colosenses 3:1–4 (RVR95BTO) — 1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, 3 porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
Hebreos 11:16 (RVR95BTO) — 16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad.
Hebreos 12:22–23 (RVR95BTO) — 22 Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, 23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos. Os habéis acercado a Dios, Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,
