Fe en acción

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Introducción

Diccionario de Teología (DISPERSIÓN)
Cuando vamos al NT, encontramos que los senderos de la dispersión fueron seguidos por los apóstoles, y, de hecho, cada iglesia apostólica surgió de una sinagoga judía (véase) de la Dispersión. El movimiento parece así haber estado en la providencia como un puente entre Israel y el mundo gentil (cf. Hch. 15:21).En el período del NT, la palabra obtuvo un significado distintivo, por lo que los apóstoles no temían usarla para sus propios propósitos. En Stg. 1:1 su uso es figurativo y profético. La carta se dirige a los judíos cristianos en Palestina y Siria lejos de la iglesia madre de Jerusalén. En 1 P. 1:1 el sentido parece apuntar a los gentiles, quienes constituyen el nuevo Israel, y que, como peregrinos en este mundo (1:17; 2:11), todavía están lejos de su morada celestial.
Nueva Traducción Viviente (Capítulo 8)
Recuerde que Santiago les escribió a los cristianos en sufrimiento. Muchos de esos creyentes perdieron sus posesiones por la persecución. Algunos de ellos se vieron obligados a salir de Jerusalén. (Hch 8:1)
La persecución dispersa a los creyentes. Ese día comenzó una gran ola de persecución que se extendió por toda la iglesia de Jerusalén; y todos los creyentes excepto los apóstoles fueron dispersados por las regiones de Judea y Samaria. 2 (Con profundo dolor, unos hombres consagrados enterraron a Esteban). 3 Y Saulo iba por todas partes con la intención de acabar con la iglesia. Iba de casa en casa y sacaba a rastras tanto a hombres como a mujeres y los metía en la cárcel.

PROPÓSITO

Santiago les escribió como un pastor a los creyentes judíos que estaban enfrentando duras pruebas (Stg 1:2-16; 5:7-11). Algunos creyentes huyeron de Jerusalén debido a la persecución (Hch 8:1). Dondequiera que iban, seguían sufriendo por su fe y esto fue durante décadas. La carta de Santiago muestra que muchos creyentes eran pobres y maltratados por los ricos (Stg 2:5-7; 5:1-7). Santiago escribió por dos razones.
• Para animar a los creyentes judíos que sufrían por su fe.
• Para corregir las falsas ideas acerca de la naturaleza de la fe salvadora.

SALVOS POR GRACIA

Efesios 2:8–9 BSO
porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe,
Efesios 2:10 RVC
Nosotros somos hechura suya; hemos sido creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas.
Muchos de nosotros hemos conocido a personas que se dicen cristianas, pero su vida carece de evidencia para apoyar sus afirmaciones.

FE EN ACCIÓN

Un misionero llamado Francisco invitó a un estudiante a ir con él a predicar en una aldea. El joven aceptó; él había esperado escuchar predicar a su profesor. Pero cuando llegaron a la aldea, Francisco no se dirigió a la plaza a comenzar a predicar. En lugar de eso, visitaron al carnicero, luego al zapatero. Más tarde pasaron por la casa de una viuda. Ellos pasaron el día entero visitando y animando a la gente. Finalmente, volvieron a la escuela. Francisco notó que el joven estaba triste y le preguntó qué le pasaba. “Yo pensé que íbamos a predicar”, dijo el estudiante. “Pero lo hicimos”, Francisco contestó. “Cada palabra de ánimo y cada acción fue parte de nuestro sermón
“Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?” (Stg 2:14). Las obras no salvan a los cristianos, pero los cristianos salvos hacen buenas obras.
Santiago es realmente según muchos estudiosos el hermano del señor.
Santiago escribió sobre el vivir para agradar a Dios. Él insistió en que la vida diaria debe revelar la fe.6 Enseñó que la verdadera fe tiene fruto. La fe se manifiesta en la vida justa y las buenas obras (Stg 2). Él habla de la relación entre la fe y las obras más que ningún otro escritor del Nuevo Testamento.7 En Santiago encontramos un énfasis en el fruto y las huellas de la fe.

Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien? 15 Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse 16 y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve?

17 Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil.

18 Ahora bien, alguien podría argumentar: «Algunas personas tienen fe; otras, buenas acciones». Pero yo les digo: «¿Cómo me mostrarás tu fe si no haces buenas acciones? Yo les mostraré mi fe con mis buenas acciones».

19 Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados. 20 ¡Qué tontería! ¿Acaso no te das cuenta de que la fe sin buenas acciones es inútil?

21 ¿No recuerdas que nuestro antepasado Abraham fue declarado justo ante Dios por sus acciones cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22 ¿Ya ves?, su fe y sus acciones actuaron en conjunto: sus acciones hicieron que su fe fuera completa. 23 Y así se cumplió lo que dicen las Escrituras: «Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe». Incluso lo llamaron «amigo de Dios». 24 Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no sólo por la fe.

25 Rahab, la prostituta, es otro ejemplo. Fue declarada justa ante Dios por sus acciones cuando ella escondió a los mensajeros y los ayudó a regresar sin riesgo alguno por otro camino. 26 Así como el cuerpo sin aliento está muerto, así también la fe sin buenas acciones está muerta

Los profesores de la Biblia ven muchas similitudes entre la Epístola de Santiago y los Evangelios.
Es interesante comparar los temas de Santiago con los de Jesús en el Sermón del Monte
Gozo en las pruebas. Stg 1:2 “…tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” Mt 5:10-12 “Bienaventurados sois cuando… os vituperen y os persigan… Gozaos y alegraos,…”
Stg 1:4 “…para que seáis perfectos y cabales” Mt 5:48 “Sed, pues, vosotros perfectos [perfectos y cabales] como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.
Stg 1:5 “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios,…” Mt 7:7 “Pedid y se os dará;…”
Stg 1:19 “…todo hombre sea… tardo para airarse;” Mt 5:22 “…cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio;…”
Auto engaño. Stg 1:22 “…sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”. Mt 7:21 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre...”
Stg 2:8 “Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;” Mt 5:43-44 “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos,…”
Misericordia Stg 2:13 “Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia;” Mt 5:7 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
Stg 2:14-17 “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”. Mt 7:24-26 “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca”.
Stg 3:18 “Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.” Mt 5:9 “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”
Juzgar Stg 4:11-12 “…no murmuréis los unos de los otros... ¿quién eres para que juzges a otro? Mt 7:1-5 “No juzguéis, para que no seáis juzgados.”
Stg 5:1-3 “Vuestras riquezas están podridas… vuestro oro y plata están enmohecidos;” Mt 6:19-21 “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen,…”
Juramentos Stg 5:12 “…no juréis, ni por el cielo , ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no,…” Mt 5:34-37 “Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo,… ni por la tierra,... Pero sea vuestro hablar: si si y no no.

LA GRAN COMISIÓN

18 Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. 19 Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 20 Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».

EL JUICIO FINAL

El juicio final

31 »Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria acompañado por todos los ángeles, entonces se sentará sobre su trono glorioso. 32 Todas las naciones se reunirán en su presencia, y él separará a la gente como un pastor separa a las ovejas de las cabras. 33 Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

34 »Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: “Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. 35 Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar. 36 Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron”.

37 »Entonces esas personas justas responderán: “Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos algo de beber, o 38 te vimos como extranjero y te brindamos hospitalidad, o te vimos desnudo y te dimos ropa, 39 o te vimos enfermo o en prisión, y te visitamos?”.

40 »Y el Rey dirá: “Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de éstos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a mí!”.

41 »Luego el Rey se dirigirá a los de la izquierda y dirá: “¡Fuera de aquí, ustedes, los malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus demonios! 42 Pues tuve hambre, y no me alimentaron. Tuve sed, y no me dieron de beber. 43 Fui extranjero, y no me invitaron a su hogar. Estuve desnudo, y no me dieron ropa. Estuve enfermo y en prisión, y no me visitaron”.

44 »Entonces ellos responderán: “Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre o con sed o como extranjero o desnudo o enfermo o en prisión y no te ayudamos?”.

45 »Y él responderá: “Les digo la verdad, cuando se negaron a ayudar al más insignificante de éstos, mis hermanos, se negaron a ayudarme a mí”.

46 »Y ellos irán al castigo eterno, pero los justos entrarán en la vida eterna.

Mateo 7:21–23 NVI
»No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?” Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!”

CONCLUSIÓN

Somos salvos por gracia, pero la fe debe ir acompañada de buenas obras. Sino es una fe muerta.
Seremos juzgados por nuestras obras. Recompensa o vergüenza.
El único que no pudo hacer buenas obras fue el que estaba al lado de Jesús en la Cruz, los demás debemos.
Hoy en día tristemente se ha infiltrado en la iglesia la idea de que la gracia de Dios significa puedo rebajar el evangelio, se ha diluido mucho con las enseñanzas del mundo.
Creemos que el diezmo es de Dios, no es una opción sino le estamos robando a Dios y la obra necesita recursos.
Las personas que no conocen del Señor no vendrán solas a las iglesias, debemos ir.
El que sirve a los demás es el mayor. El mundo enseña todo lo contrario. Mateo 20:26 Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, 27 y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. 28 Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos».
Llevemos cuidado de no estar apoyandonos tanto en la gracia y nos olvidemos de hacer obras
34 »Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: “Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. 35 Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar. 36 Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron”.
Apocalipsis 22:12 NVI
«¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho.
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