Exodo 4
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De Caos al Orden
De Caos al Orden
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aseo en casa
bautismos, clase miércoles a las 6
Salmos
Continuamos estudiando Éxodo y su simbolismo desde el punto de vista psicológico relacionado con la actualidad. Al estudiar la Biblia como Palabra de Dios entendiendo este punto de vista, nos da muchas aplicaciones prácticas para nuestra vida. Empezamos:
“Sin embargo Moisés protestó de nuevo: —¿Qué hago si no me creen o no me hacen caso? ¿Qué hago si me dicen: “El Señor nunca se te apareció”? Entonces el Señor le preguntó: —¿Qué es lo que tienes en la mano? —Una vara de pastor —contestó Moisés. —Arrójala al suelo —le dijo el Señor. Así que Moisés la tiró al suelo, ¡y la vara se convirtió en una serpiente! Entonces Moisés saltó hacia atrás. Pero el Señor le dijo: —Extiende la mano y agárrala de la cola. Entonces Moisés extendió la mano y la agarró, y la serpiente volvió a ser una vara de pastor.” (Éxodo 4:1–4, NTV)
Recordemos que Dios está preparando a Moisés para ser el líder que libere a SU Pueblo; una tarea gigantesca, algo para lo que cualquiera se sentiría intimidado, inseguro, temeroso. Es la misma tarea de transformar bebés en adultos sanos, una pareja en una familia, alguien sin dirección en alguien determinado ¡nada fácil! Para esa tarea es necesario conocerse a uno mismo y eso es lo que está haciendo Dios con Moisés.
En este pasaje aparece un instrumento que ha acompañado a Moisés de forma pasiva, pero ahora aparece como figura principal ¡la vara! ¿cómo podemos entender la vara de pastor? En las comunidades se acostumbra que al llegar la autoridad se le ponen flores en el cuello y ¿qué mas se le da? el bastón de mando. La vara representa autoridad, firmeza, estabilidad. El pastor la usaba para apoyarse en lugares inestables, ahuyentar peligros, dar dirección y hasta para corregir a sus ovejas.
De pronto esa estabilidad, autoridad se convierte en una serpiente y lo que resulta es sorprendente, porque cuando en eso que te apoyas, te sostiene se corrompe se convierte en algo que debe darte miedo: el caos. Cuando la costumbre es más fuerte que el amor, cuando el dinero es más importante que las personas, cuando el orgullo es más que la humildad, cuando eso pasa, es necesario enfrentarlo y alguien te lo debe decir, porque no será fácil verlo por ti mismo. Dios acelera el proceso porque no hay tiempo que perder. Moisés se asusta, se hace para atrás y Dios le dice que lo enfrente, que lo tome por la cola, Moisés sabe que las serpientes se toman por la cabeza para que no te muerda, ha vivido en el desierto.
Enfrentar lo que nos da miedo, es empezar el proceso curativo. Si no sabes a qué le temes y lo enfrentas de forma directa ¡no podrás sanar! Moisés enfrenta su miedo porque es parte del proceso de ser líder.
Cuando como padres enfrentas el desempleo, te dan un diagnóstico, el negocio quiebra, etc. Cuando la vara signo de autoridad, estabilidad se pervierte se vuelve una serpiente peligrosa, inestable y la inestabilidad genera caos y el caos se vuelve ansiedad. La vara y la serpiente es el orden, la ley volviéndose en caos.
El dicho “agarrar el toro por los cuernos” es lo mismo, enfrentar aquello que es difícil de agarrar. En Escuela para padres aprendimos que hay una edad en que los niños desarrollan el esquema psicomotor de la percepción para comprender el mundo que los rodea. En ese proceso, agarran todo, ven algo nuevo que no comprenden, no conocen y para “entenderlo” lo agarran, lo llevan a la boca para conocer lo desconocido. Eso hace Moisés.
Moisés se está formando como líder, está recibiendo autoridad de Dios, debe aprender a tomar el caos y con la autoridad que le es dada volverlo al orden. Es el papel del padre de familia, director o maestro de escuela, dueño de negocio cuando debe ejercer autoridad para volver el orden.
Cuando la serpiente se vuelve vara una vez más, nos indica que la autoridad siempre predomina sobre el caos; ahora con esa imagen leamos el salmo 23:
“...Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan.” (Salmo 23:4, NTV)
Es Su Orden y autoridad, Su ley lo que nos protege y conforta, es más que una figura romántica. Génesis dice:
“La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.” (Génesis 1:2, NVI)
Satanás ha sido desterrado de la presencia de Dios y crea caos en la tierra, por eso está en caos y tinieblas, Dios con autoridad en 6 días vuelve el caos en orden.
Hay movimientos intentando destruir la autoridad, el orden. En USA defund the Police, negar un orden, el hecho que ahora el hombre puede menstruar, el adulto ser niña de 8 años no es un movimiento accidental orgánico, es un ataque frontal contra el orden. Cuando dicen “saquen la religión de nuestras vientres”, es saquen a Dios de nuestras vidas, saquen la autoridad, el orden. ¿Qué pasa si sacas a Dios? ¿qué queda si los valores morales absolutos son eliminados? ¡El caos! Si no hay algo que unifique, si no hay un objetivo general, si todos y todo está bien, eso es el caos.
El ojo humano es maravilloso, está en constante movimiento y lo que ve lo “absorbe” para que el cerebro lo interprete y analice. Pero el cerebro le ordena que fije la vista en un punto, si no fuera así, el torrente de información se vuelve demasiado, para querer entender todo y sería el caos.
Si no te concentras en un punto el resultado es ansiedad y desesperación. Si vas en auto y te entra la urgencia de ir a 10 lugares al mismo tiempo ¡no sabes dónde empezar! te llenas de estrés y ansiedad, porque necesitas ir en todas direcciones, pero si decides ir a 1 lugar, dejas de estar ansioso y hasta tu sistema nervioso se regula.
En el libro Gaya Ciencia, Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, ¿qué queda? Nihilismo (la vida carece de significado, propósito o valor), catástrofe psicológico, asesinato en masas. Describió lo que obseramos en algunos lugares.
Como padres debemos estar alertas porque la sociedad, cultura empuja a nuestros hijos a quitar esa autoridad, las reglas ¡a Dios! Si la verdad es relativa entonces ¿podemos estar todos en la verdad? ¿se puede ser hombre y ser mujer y viceversa? ¿se puede ser adulto y niño? si todo es verdad ¡todo es caos!
Si quitas a Dios el estado ocupará ese lugar y algunos ya están adorándolo como divinidad y dejan que el estado moldee, influya, imponga su voluntad.
Al igual que Moisés Dios quiere formarnos. Ser la fuente de seguridad. De otra forma es el caos. Aún asi, muchos quieren un Dios a quien ellos puedan mandar: Dios está es mi lista de peticiones y si no cumples te despido; así como un mayordomo celestial. Parafraseando a John F. Kennedy: “No preguntes qué puede hacer Dios por ti, sino qué quiere Dios de ti”. Tú y yo queremos mil cosas de Dios y ÉL sólo una, librarnos de la tiranía del pecado para ser verdaderamente libres.
Si Dios es orden, estabilidad, autoridad ¿qué significa para mí? ¿Decir que es mi Dios pero no obedezco, no le sirvo? En el área de tu vida que Dios no es Dios, seguro verás el caos manifestado de alguna forma.
Dios llama a Moisés para librar a Israel, Dios sigue llamándonos a lo mismo, sacarnos y ayudar a otros a salir de la esclavitud. Todo empezó con Moisés viendo la zarza, acercándose a la manifestación de Dios. Dios no puede aparecerse, es demasiado para todo ser creado, por eso aparece en pequeñas grandes manifestaciones que te invitan para acercarte a ÉL.
“—Realiza esta señal —le dijo el Señor—, y ellos creerán que el Señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, de veras se te apareció. Luego el Señor le dijo a Moisés: —Ahora mete la mano dentro de tu manto. Entonces Moisés metió la mano dentro de su manto, y cuando la sacó, la mano estaba blanca como la nieve, afectada por una grave enfermedad de la piel. —Ahora vuelve a meter la mano dentro de tu manto —le dijo el Señor. Así que Moisés metió la mano de nuevo, y cuando la sacó, estaba tan sana como el resto de su cuerpo. El Señor le dijo a Moisés: —Si no te creen ni se convencen con la primera señal milagrosa, se convencerán con la segunda.” (Éxodo 4:5–8, NTV)
Esto es una vez más la misma representación de orden a caos, salud a enfermedad.
“Y si no te creen ni te escuchan aun después de estas dos señales, entonces recoge un poco de agua del río Nilo y derrámala sobre el suelo seco. En cuanto lo hagas, el agua del Nilo se convertirá en sangre sobre el suelo. Pero Moisés rogó al Señor: —Oh Señor, no tengo facilidad de palabra; nunca la tuve, ni siquiera ahora que tú me has hablado. Se me traba la lengua y se me enredan las palabras. Entonces el Señor le preguntó: —¿Quién forma la boca de una persona? ¿Quién decide que una persona hable o no hable, que oiga o no oiga, que vea o no vea? ¿Acaso no soy yo, el Señor? ¡Ahora ve! Yo estaré contigo cuando hables y te enseñaré lo que debes decir. Pero Moisés suplicó de nuevo: —¡Te lo ruego, Señor! Envía a cualquier otro. Entonces el Señor se enojó con Moisés y le dijo: —De acuerdo, ¿qué te parece tu hermano Aarón, el levita? Sé que él habla muy bien. ¡Mira! Ya viene en camino para encontrarte y estará encantado de verte. Habla con él y pon las palabras en su boca. Yo estaré con los dos cuando hablen y les enseñaré lo que tienen que hacer. Aarón será tu vocero ante el pueblo. Él será tu portavoz, y tú tomarás el lugar de Dios ante él al decirle lo que tiene que hablar.” (Éxodo 4:9–16, NTV)
Aquí aparece la figura del intercesor y nos preguntamos ¿por qué un intercesor? Moisés ha dicho una y otra vez que no puede, tiene muchos defectos, no habla bien ¿acaso no pudo Dios sanar su hablar? ¿acaso no ÉL decide que una persona hable y otra no? Pero en vez de sanarlo le dice que él será como Dios para Aarón y él su profeta o voz. Aarón y Moisés ejemplifican la dualidad de las relaciones, que se ve claro en el matrimonio, viruta y capulina, en que son opuestos que se apoyan mutuamente.
El cerebro está dividido en 2 hemisferios, el izquierdo se relaciona con el intelecto, conocimiento cree que lo que sabe así debe ser y el derecho ve el panorama general, considera las emociones. Ambos se equilibran.
Aarón es el contrapeso de Moisés, esa influencia que jala en otra dirección. Cuidado con las personas cercanas a nosotros, cuidado a quién pedimos ayuda. Cuando Moisés sube a la montaña a recibir los 10 mandamientos, se tarda mucho, el pueblo hace un becerro de oro para adorar ¿quién lo hizo? Aarón.
Dios está estableciendo jerarquías, estructura. Dios tiene un mensaje para todos ¡pero no le habla a todos! Siempre hay alguien que nos habla como de parte de Dios. Padre ¡tú eres esa voz!
¡Dios decide perfeccionarse en ÉL! ¡Dios quiere perfeccionarse en ti! Al ver los defectos de Moisés entendemos cómo Dios trabaja con nosotros. Moisés alguien normal, con defectos, carencias, limitaciones, pero lejos que Dios lo descarte o lo incapacite para ser usado, insiste. Al final lo logra:
“Nunca más hubo en Israel otro profeta como Moisés, a quien el Señor conocía cara a cara.” (Deuteronomio 34:10, NTV)
Moisés el profeta por excelencia, referente de 3 religiones se sentía incapaz de esa tarea, pero después de su trato con Dios, vemos que conocía a Dios ¡cara a cara! Alguien con carencias, limitaciones como nosotros puede cumplir el llamado. En esa área que sabes que estás mal ¡Eso no te descalifica! Pero hay que quitarse las sandalias, hay que acercarse a Dios.
Moisés se quiere zafar, pone excusas ¿por qué la insistencia de Dios? ¿qué debe aprender Moisés? Creo que la respuesta es ¡obediencia! La obediencia es necesaria para la revelación. Pero Dios no actúa de forma tiránica, no lo obliga, sigue trabajando con él y le pone de compañero a Aarón.
Moisés representa a quien no quiere ser líder y precisamente por eso ¡debe serlo! Si pensamos lo opuesto podemos ver el problema. Si Moisés hubiera dicho ¡perfecto! claro que sí ¡yo liberaré a Israel! Ese faraón me las va a pagar ¡le traigo ganas! Soy bueno para esas cosas, ahorita mimo vamos a Egipto, si seguimos lo que sigue es…Dios, ya no digas más, ya sé qué hacer, agárrate que allá vamos.
El líder, padre, madre, jefe, empresario que se sabe limitado, constantemente tiene presente que ¡depende de Dios! No puede sólo y sabe que al obedecer, Dios cumplirá Su promesa de estar con él. Más adelante, en más de una ocasión Moisés revela su nivel de dependencia de Dios: Veamos un en ejemplo:
“Entonces Moisés dijo: —Si tú mismo no vienes con nosotros, no nos hagas salir de este lugar.” (Éxodo 33:15, NTV)
Dios hace SU Obra por medio de vasijas de barro, gente imperfecta que depende de ÉL. El NT lo dice así:
“Dios escogió lo despreciado por el mundo —lo que se considera como nada— y lo usó para convertir en nada lo que el mundo considera importante.” (1 Corintios 1:28, NTV)
Moisés somos nosotros, imperfectos, quebrantados, quienes la hemos regado una y otra vez, nos sentimos incapaces de cumplir lo que Dios quiere, sin embargo ÉL insiste una y otra vez. Ahorita mismo te sigue llamando para que seas su mensajero en tu familia, negocio, ciudad y hagas lo que sólo tú puedes hacer.
“Lleva contigo tu vara de pastor y úsala para realizar las señales milagrosas que te mostré. Luego Moisés volvió a la casa de Jetro, su suegro, y le dijo: —Por favor, permíteme volver a Egipto para visitar a mis parientes. Ni siquiera sé si todavía viven. —Ve en paz —le respondió Jetro. Antes de que Moisés saliera de Madián, el Señor le dijo: «Regresa a Egipto, porque ya han muerto todos los que querían matarte». Así que Moisés tomó a su esposa y a sus hijos, los montó en un burro, y regresó a la tierra de Egipto. En la mano llevaba la vara de Dios. El Señor le dijo a Moisés: «Cuando llegues a Egipto, preséntate ante el faraón y haz todos los milagros que te he dado el poder de realizar. Pero yo le endureceré el corazón, y él se negará a dejar salir al pueblo. Entonces le dirás: “Esto dice el Señor: ‘Israel es mi primer hijo varón. Te ordené: deja salir a mi hijo para que pueda adorarme, pero como te has negado, ¡ahora mataré a tu primer hijo varón!’ ”». Rumbo a Egipto, en un lugar donde Moisés se detuvo con su familia para pasar la noche, el Señor enfrentó a Moisés y estuvo a punto de matarlo. Pero Séfora, la esposa de Moisés, tomó un cuchillo de piedra y circuncidó a su hijo. Con el prepucio, tocó los pies de Moisés y le dijo: «Ahora tú eres un esposo de sangre para mí». (Cuando dijo «un esposo de sangre», se refirió a la circuncisión). Después de ese incidente, el Señor lo dejó en paz. Ahora bien, el Señor le había dicho a Aarón: «Ve al desierto para encontrarte con Moisés». Así que Aarón fue a encontrarse con Moisés en el monte de Dios y lo abrazó. Moisés le contó todo lo que el Señor le había ordenado que dijera y también le contó acerca de las señales milagrosas que el Señor lo mandó a realizar.” (Éxodo 4:17–28, NTV)
Esta parte no es fácil de entender ¿por qué lo quiso matar? ¿cómo lo entendieron los primeros lectores? para ellos fue más claro que para nosotros. Lo que si puedo entender de forma simbólica, es la confirmación o continuación de llegar a Dios sin barreras, sin sandalias en los pies. Séfora, su esposa, circuncida a su hijo, Moisés ya estaba circuncidado, pero no su hijo. La circuncisión es quitar el prepucio que recubre el glande el centro, es quitar la sandalia de los pies, es la serpiente que se vuelve vara. Séfora toca los pies de Moisés con el prepucio, aclarando la referencia a quitar las sandalias de los pies.
La circuncisión era señal del pacto en los hebreos y Moisés no lo había hecho. Dios lo detiene para que lo haga. Los líderes no están exentos de cumplir las reglas. Es evitar ser el padre que pone la regla pero no la cumple. Esa falla de Moisés nos revela la paciencia de Dios, sigue trabajando con él, no lo elimina, no busca alguien más. Es el plan que tiene para él. Si Dios te ha disciplinado ¡da gracias ! Te está formando para ser el mejor líder.
“Luego Moisés y Aarón regresaron a Egipto y convocaron a todos los ancianos de Israel. Aarón les dijo todo lo que el Señor le había dicho a Moisés, y Moisés realizó las señales milagrosas a la vista de ellos. Entonces el pueblo de Israel quedó convencido de que el Señor había enviado a Moisés y a Aarón. Cuando supieron que el Señor se preocupaba por ellos y que había visto su sufrimiento, se inclinaron y adoraron.” (Éxodo 4:29–31, NTV)
Termino con esto. La reacción del pueblo -que no ha visto a Dios por 400 años, son esclavos, no aceptaron a Moisés al principio -es asombrosa ¡se inclinan y adoran!
Moisés recibe la carga, el lleva el proceso de aprendizaje para “facilitar” que el pueblo pueda creer en Dios. Puso atención a la zarza ardiente, se acerca a Dios, se tiene que sincerar, casi muere, pero ha creído, su caos vuelve al orden y obedece. Ahora tiene la autoridad, el pueblo no ve a Dios, pero ve las señales milagrosas por medio de Moisés y se inclinan y adoran. Padre, madre, tú abres camino para tus hijos. Empresario tú corres el riesgo para dar trabajo a muchas familias.
Dios te quiere, te llama, te busca, te quiere transformar, te quiere librar. Dios ¡no nos necesita! pero nos anhela para estar cerca de ÉL ¿qué reacción debe generar? ¡adorar! Reconocer que se nos ha acercado, imperfectos y aún así se nos revela de muchas maneras. Nuestra primera reacción, sin pensarlo, debe ser inclinarse y adorar. Los milagros que has visto, las pruebas de Su existencia te pasarán de largo, no te provocarán a nada ¡a menos que te detengas y observes! y entonces, sólo entonces ¡Dios se te revela!
¿Qué más prueba de su Amor necesitas? para salir de la tiranía ¡la que sea! Debes estar dispuesto a observar, acercarte a Dios, reconocerlo en todas las áreas de tu vida como Dios, Dios que te ama, te anhela, te desea transformar aun en medio de tus debilidades. Dios quiere cambiar tu caos en orden.
Palabra de Dios
Oremos
