Evidencias de conocer a Dios
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Introducción
Introducción
3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.
4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;
5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.
6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.
8 Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.
9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.
10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.
11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
A manera de Introducción;
les invito a que meditemos en la siguiente pregunta:
¿Como se puede identificar a un cristiano?
Algunos sugieren que es muy fácil, y dicen que un cristiano se identifica porque es una persona que asiste con frecuencia a una iglesia cristiana,
para muchos, especialmente en esta cultura en la que vivimos,
El cristianismo se reduce a pasar un par de horas a la semana en una iglesia cristiana.
Para otros, la asistencia en la iglesia no es necesaria, y sugieren que un cristiano se puede IDENTIFICAR simplemente por lo que profesa.
En otras palabras si una persona se dice ser cristiana, entonces eso significa que en efecto; tal persona es Cristiana.
En la actualidad abundan las celebridades y personas influyentes; que PRESUMEN ser cristianos, lo divulgan públicamente, al ser entrevistados, lo publican en sus redes sociales, mientras al mismo tiempo, su estilo de vida y todo lo que promueven esta totalmente en contra de los principios mas fundamentales de la Escritura.
Sin embargo; muy pocos se atreven a cuestionar su CRISTIANIDAD y aceptan sin reserva su profesión de Fe y lamentablemente tales personas son vistos a los ojos de la sociedad como un modelo de lo que significa cristiano.
Y pudiéramos pasarnos todo el día especulando sobre cual es el mejor método que se puede emplear para identificar a un cristiano,
¿Será por como se viste? ¿o por su forma de hablar? ¿O por su conocimiento teológico?¿o por siempre llevar una biblia bajo el brazo? o quizás porque en su carro trae pegado una calcomanía cristiana?
Gloria a Dios por su palabra, que nos proporciona con la Verdad de Dios para que no tengamos que vivir en la Especulación.
El pasaje que estamos considerando esta mañana nos proporciona con algunos rasgos Distintivos que son propios de todo cristiano genuino,
Tales rasgos, como lo podemos apreciar en el pasaje:
Son Evidentes, No son Negociables ni Opcionales.
De manera que este pasaje nos presenta una forma bíblica para poder Identificar a un cristiano.
Y tal identificación debe de (necesariamente) comenzar con una evaluación personal;
En otras palabras, antes de empezar a querer juzgar a todos los demás, debemos de comenzar por nosotros mismos.
De manera que la pregunta cambia considerablemente de:
¿Como puedo identificar a un cristiano?
¿Como saber si yo soy verdaderamente un cristiano?
Y esto nos trae a uno de los propósitos principales de esta carta,
el apóstol Juan tienen la intención de alentar a los creyentes al recordarles que nuestra Salvación esta Garantizada gracias a que Cristo es
“La propiciación por todos nuestros pecados” (1)
Juan quiere infundir Certeza y convicción a su audiencia;
Esta carta nos ayuda a entender que,
No es la Voluntad de Dios que sus hijos vivan en Incertidumbre, con miedo y desconfianza, dudando de su Salvación.
Pero tampoco es la voluntad de Dios que aquellos que no son Verdaderamente Salvos, vivan con una falsa seguridad bajo la ilusión de que están en Cristo cuando verdaderamente NO AMAN A DIOS sino que aman al mundo y todo lo que el mundo ofrece.
Y es por esta razón que en el verso 3, el apóstol Juan dice lo siguiente;
1 Juan 2:3 (RVR60)
“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos...”
Notemos que Juan habla con convicción, con certeza
“Y en esto Sabemos”
Algunas versiones traducen esta frase como:
“Podemos estar seguros”
¿De que podemos estar seguros?
De que conocemos a Dios, de que somos sus hijos, de que somos cristianos, de que Somos Salvos, como Jesús dijo en
Juan 17:3 (RVR60)
3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Conocer a Dios es sinónimo de tener vida eterna,
¿y como podemos saber si conocemos a Dios?
Me alegra que hayan preguntado, porque en este pasaje el apóstol Pablo nos presenta con la marca distintiva que caracterizan a toda persona que verdaderamente a conocido a Dios.
1.- Todo aquel que conoce a Dios Obedece sus mandamientos
1 Juan 2:3 (RVR60)
3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.
La NVI traduce este versículo de esta manera:
“Sabemos que hemos llegado a conocer a Dios si obedecemos sus mandamientos”
La desobediencia es lo que DISTINGUE a toda persona que no conoce a Dios;
Como dice:
Efesios 2:1–3 (RVR60)
1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Esos eramos nosotros, el titulo de:
“HIJOS DE DESOBEDIENCIA” nos quedaba a la perfección,
porque eramos transgresores de la ley de Dios,
Desobedecíamos los mandamientos del Señor,
Esa es la naturaleza corrompida que todo ser humano posee sin Dios,
incluso la Escritura nos dice que;
El hombre no regenerado es INCAPAZ de Obedecer la ley de Dios
Romanos 8:7–8 (RVR60)
7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
De manera que Si la Desobedicienca a Dios es Un RASGO DISTINTIVO de toda persona que no Conoce a Dios entonces La Obediencia a Dios es la marca Inequivoca que Distingue a toda persona que Conce a Dios.
El Reconocido pastor Carlos Spurgeon ilustró esta realidad con estas palabras:
La fe y la obediencia están unidas en el mismo manojo. El que obedece a Dios, confía en Dios, y el que confía en Dios, obedece a Dios. El que carece de fe, carece de obras, y el que carece de obras, carece de fe. No contrapongan la fe a las buenas obras porque hay una relación bienaventurada entre ambas, y si abundan en obediencia, su fe crecerá extremadamente.
Charles Spurgeon
Las palabras del Teologo AW Tozer con respecto a este tema son muy contundentes:
La Biblia no reconoce ninguna fe que no lleve a la obediencia, ni reconoce obediencia que no surja de la fe.
Pero sin lugar a duda, no existen palabras mas TAJANTES que las el mismo apostol Juan escribe en:
“El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él”
Con estas palabras, el apostol Juan acaba de INVALIDAR la mayor parte del supesto cristianismo de la actualidad.
Una persona que Afirma conocer a Dios pero que no esta dispuesto a someterse en obediencia a Dios; es una contraidcción andante.
Su vida es una Mentira, un Engaño una Falsa Ilusión;
Y la mentira no es de Dios sino como Jesus les dijo a las fariseos en (Juan 8:44) :
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”
De modo que, No importa lo mucho que una persona se haga llamar crisitana, o lo muy involucrada que pueda estar en actividades religiosas, o el mucho conocimiento teologico que pueda pensar tener;
Si no vive en obediencia a Dios; Esa persona el realidad NO CONOCE A DIOS.
Una de las frases mas conocidas del teólogo francés Juan Calvino refleja esta verdad:
“No hay verdadero conocimiento de Dios, donde no hay Verdadera Piedad”
y la Obediencia a Dios puede ser un Tema muy Extenso, de lo cual pudiéramos mencionar muchas cosas,
Pero el apóstol Juan nos hace las cosas mas fáciles y nos hablara de dos principios fundamentales para todo creyente:
El amor de Dios y el amor hacia nuestros hermanos.
Sin lugar a duda, el apóstol Juan recordaba la respuesta que Jesús le dio a los fariseos cuando le preguntaron en:
Mateo 22:34–40 (RVR60)
34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una.
35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:
36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
38 Este es el primero y grande mandamiento.
39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Que declaración tan sorprendente,
Todos los mandatos de Dios, Toda la ley de Dios se encuentra contenida, se resume en estos dos Mandamientos
Amaras a Dios y amaras a tu prójimo
Todo aquel que desobedece estos mandamientos de Dios PONE EN EVIDENCIA que en realidad no conoce a Dios;
y es por esta razón, que el apóstol Juan se refiere a estos dos principios en este pasaje,
El quiere demostrar que TODA PERSONA que verdaderamente conoce a Dios; se DISTINGUE, se puede Identificar, se reconoce,
por que Obedece, pone en practica, Vive estos principios;
Todo cristiano genuino ama a Dios y ama a su hermano,
No hay excepción,
1 Juan 2:5–6 (RVR60)
5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.
6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
Si hay algo que distingue la vida de Cristo es Sin lugar a a duda,
su amor al Padre,
Un amor tan INCOMPARABLE, que impulsó a Cristo a renunciar a su gloria, convirtiéndose en siervo, vino a entregar su vida como un sacrificio propiciatorio, recibiendo en carne propia, toda la descarga de la ira de Dios por nuestros pecados, en agonía suplicaba a Dios:
“Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.”
El mismo había dicho:
38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Se sometió humildemente en obediencia al Padre porque El amaba al Padre, El conocía al Padre, y por amor a su Padre;
Abrazó con gozo la agonía de la cruz.
Dejándonos así ejemplo de como nosotros debemos de vivir,
Si amamos a Dios, ese amor debe de impulsarnos a vivir en obediencia a sus mandamientos, No importando a lo que tengamos que renunciar o lo que podamos padecer.
El amor a Dios impulsa a todo creyente a vivir en Santidad.
Pero Cristo no solo demostró amor a Dios; sino que también amo a sus hermanos;
No podemos leer las palabras que el apóstol Juan escribe en esta carta sin que en nuestra mente retumben las palabras de Cristo en:
Juan 15:10–14 (RVR60)
10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
12 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
En la cruz encontramos la máxima expresión y demostración de de los dos mas grandes mandamientos,
Por amor a Dios, Cristo con humildad se sometió al padre y padeció el sufrimiento de la cruz, satisfaciendo así la ira de Dios que fue provocada por nuestros pecados.
Y por amor a sus hermanos, Cristo soportó el azoto de la ira de Dios, murió por amor a nosotros.
Como escribió el profeta Isaias:
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
El es el buen pastor que dió su vida por sus ovejas, el nos amó con un amor incomparable;
De modo que así como el anduvo, también nosotros debemos de vivir;
Amándonos los unos a los otros;
1 Pedro 2:21 (RVR60)
21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.
4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;
5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.
6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.
8 Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.
9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.
10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.
11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
es por esta razón que el apóstol Pablo escribió en:
Romanos 13:8–10 (RVR60)
8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
9 Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
Termino citándoles una fuerte exhortación que Spurgeon dirigió a su iglesia, y creo que esta exhortación es aplicable a cada uno de nosotros.
Cristo te amó a ti antes que tú lo amaras a él. Él te amó cuando no había nada bueno en ti. Te amó aunque tú lo insultaste, lo despreciaste y te rebelaste contra él. Él te ha amado desde el principio y nunca ha dejado de amarte. Te ha amado en tus caídas y su amor te sacó de ellas. Te ha amado en tus pecados, en tu perversidad y en tu necedad. Su corazón amoroso ha sido el mismo eternamente, y él derramó la sangre de su corazón para demostrar su amor por ti. Él te ha dado lo que necesitas en la tierra, y ha provisto para ti una habitación en el cielo.
¡Pues bien, cristiano!, tu religión reclama de ti que tú ames como tu Señor amó. ¿Cómo puedes imitarlo si no amas tú también?
