Restaurado en medio del desierto
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Transcript
Basado en Hechos 8:26
Texto: Hechos 8:26
En cuanto a Felipe, un ángel del Señor le dijo: «Ve al sur por el camino del desierto que va de Jerusalén a Gaza».
Propósito:
Introducción: (Iniciar reforzando los siguientes puntos del texto bíblico: Felipe estaba en su casa cuando un ángel vino del cielo y le avisó que debería ir al desierto. En el desierto se encontraría con un hombre que volvía del templo de Jerusalén. Iba leyendo el libro del profeta Isaías, pero no comprendía lo que leía. Entonces Felipe se acercó y le preguntó si él entendía lo que leía. El eunuco le dijo que no, lo invitó a subir al carro y le pidió que le explicara. Felipe le presentó a Jesucristo, y el eunuco pidió ser bautizado).
Para comenzar el sermón les pediré que respondan estas preguntas: Imaginen que el cielo decidió que hoy los llamará a tomar la decisión de entregar su vida a Dios haciéndolo público por medio del bautismo. ¿Cómo sería más fácil para usted re- cibir ese llamado y tomar una decisión por el bautismo, a través de un ángel o a través de un ser humano?
Piense conmigo, imagine que llega un ángel ahora y se pone frente a usted con alas de ángel, corona de ángel, brillo de ángel y espada de ángel. Imagine que le dice: “Hola, soy un ángel de Dios y fui enviado para hacerle la invitación de aceptar a Jesús y que lo haga públicamente a través del bautismo”. Me imagino que la mayoría de las personas aceptarían rapidito el bautismo y así el evangelio sería predicado en pocos minutos. Habría una conversión en masa.
La pregunta para responder ahora es: ¿Por qué en el caso del eunuco Dios no envió directo al ángel para que hablara con él en el desierto? Ya que el ángel haría un viaje desde el cielo a la tierra, ¿por qué no ir directo a hablar con el eunuco? En vez de hacerlo, fue a la casa de Felipe y le pidió a Felipe que fuera a hablar con el eunuco. Siendo que el riesgo de que el eunuco no aceptara la invitación a través de un ser humano era mayor.
Existen por lo menos dos respuestas para esa pregunta importante. Es la comprensión de esas respuestas lo que nos hace entender el método de Dios para salvarnos.
Frase introductoria:
Mensaje:
I. EL METODO DE DIOS: La primera respuesta es más obvia: para presentar la salvación a los hombres, Dios usa hombres y no ángeles. La verdad es que si usted quiere encontrar la verdad, debe creer en los instrumentos enviados por Dios para su salvación.
Hace poco tuve una campana de evangelismo en un lugar llamado San antonio de lo Caballeros, a pocos kilometros antes de florida, alli en este lugar conoci a un hombre llamado Absalon quien era muy conocido en este pueblo por ser el boracho, era un hombre ya de experiencia y muchos de esos anos habia permanecido con una botella de licor en su mano, cierto dia un vecino llamado libardo decidio ofrecerle los estudios biblicos con la esperanza de que el poder del evangelio lo librara de esa vida de vicios y autodestruccion. Asi fue que Absalon fue bautizado, y cuando lo conoci era el director de diaconos de aquel lugar, Su vida ya no estaba atada por el licor, ahora tenia brillo, luz y alegria, una gran sonrisa estaba dando la bienvenida en la puerta de la iglesia. Pero imaginese.
¿qué sería de la vida de Absalon si él hubiera esperado que un ángel viniera del cielo y lo condujera a una decisión por el bautismo? ¿Dónde estaría hoy si no aceptaba a ese vecino como un instrumento de Dios para su salvación? ¿Logra comprender? ¿Quién lo invitó a estar aquí hoy? ¿Un vecino, su esposo, su esposa, su hijo? Hay una historia por detrás de esa invitación que tal vez usted todavía no captó. Muchas de esas historias recién se revelarán cuando lleguemos al cielo.
Algunas de las historias son más o menos así: su esposa o hijo o padre o amigo está orando por usted hace mucho tiempo, le pide a Dios el momento ideal para invitarlo a esta semana, y lo que él no sabe es que algunas cosas están sucediendo en su vida en los últimos meses que lo hicieron bajar un poco el ritmo y estar disponible para aceptar la invitación de asistir a un sermón. Entonces, en el mundo invisible y espiritual, su ángel se comunicó con el ángel de la persona que lo invitó y ella fue el instrumento de Dios para que usted estuviera aquí hoy. ¿Comprende?
Dios tiene un plan maravilloso para su vida y usó a la persona que lo invitó para estar aquí hoy para que ese plan se hiciera realidad. Yo me emociono al imaginar cómo será escuchar en el cielo las historias de todo lo que sucedió por detrás de las invitaciones a una semana como esta. Entonces, sepa que Dios lo está buscando. Y hoy una vez más él lo demuestra a través de la manera cómo usted llegó aquí.
II. EL ARGUMENTO DE DIOS: En la introducción dije que había por lo menos dos respuestas para la pregunta de por qué Dios envió a Felipe y no al ángel. Y la segunda respuesta tiene que ver con el argumento de Dios para salvarnos. Seamos sinceros, si un ángel aparece con brillo, espada y alas y le dice que debe tomar la decisión por el bautismo, ¿cuál sería su primer sentimiento? Yo nunca vi un ángel, pero imagino que la mayoría de las personas, así como yo, temblaría delante de un ángel y aceptaría cualquier cosa que le dijera por temor y no por voluntad propia. Y ahí está el segundo motivo por el cual Dios no envía un ángel.
La palabra del Senor nos indica en Jeremias 31:3
Hace tiempo el Señor le dijo a Israel:
«Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno.
Con amor inagotable te acerqué a mí.
En otras palabras el arma mas poderosa que Dios utiliza para llamarnos es su amor, el no provee las condiciones de dolor y tristeza en nuestra vida, solo nos alejamos de su cubierta protectora y alli es cuando el enemigo aprovecha para atacarnos y acondicionarnos a una prision que pareciera no tener escapatoria; pero aunque nos alejemos, Dios siempre estara dispuesto con sus brazos extendidos mostrando su amor por ti y por mi. Lucas 15:20
»Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó.
Yo no sé cuánto tiempo usted ha rechazado las invitaciones divinas de volver a los brazos de amor de Jesús. No sé cuánto tiempo usted está apartado de los caminos de Dios y viviendo una vida vacía y sin un sentido real. Pero Dios lo está invitando a través de este sermón, la persona que lo invitó a venir y de la música que escuchó. Dios lo está invitando a volver. Todo lo que escucharemos esta semana tiene como objetivo mostrar el único argumento de Dios para invitarlo: él lo ama y no renunciará a usted, aunque llegue el dolor a su vida y las decepciones tomen el control de su corazón. Dios estará allí con el único argumento disponible: ¡Yo te amo!
III. UNA PRUEBA DE AMOR: En la historia encontramos un detalle muy importante. La Biblia afirma expresamente que el eunuco estaba en el desierto. ¿Qué existe en el desierto? Eso mismo, nada más que vacío y arena. El eunuco estaba solo en medio del desierto, sus parientes no sabían dónde estaba, los amigos no sabían, su patrona, la reina de Etiopía, no sabía dónde estaba, pero el Dios del Universo sabía dónde estaba y no solo sabía, también veía que su corazón estaba tan vacío como el desierto que atravesaba, y envió un ángel a la casa de Felipe, y Felipe fue al encuentro del vacío de su corazón con una palabra de esperanza.
Entonces, no piense que hablar del amor de Dios por usted es solo una retórica del sermón. Una de las cosas más extraordinarias de la Biblia es la revelación de que para Dios no somos un aglomerado de personas o un número en un computador. Para Dios usted es único y especial. Él sabe exactamente el desierto que usted está pasando, sabe cuántas lágrimas derramó de ayer a hoy, sabe que usted está a punto de perder su empleo, sabe las dificultades que usted enfrenta con sus hijos. Sabe el desierto que usted está atravesando y me envió aquí hoy para darle un mensaje. El mensaje es que él lo ama y sabe exactamente por lo que usted está pasando. Él no vino personalmente, sino que me envió como instrumento para decirle que sabe exactamente por lo que usted está pasando y está a su lado en este momento para atravesar el desierto con usted y conducirlo con seguridad a la Canaán celestial.
IV. UNA DECISION PERSONAL: El eunuco entendió ese amor divino, no simplemente por la presencia de Felipe, sino por la comprensión del texto bíblico que estaba leyendo ese día. El texto bíblico que leímos dice: Hechos 8:32
El pasaje de la Escritura que leía era el siguiente:
«Como oveja fue llevado al matadero.
Y, como cordero en silencio ante sus trasquiladores,
no abrió su boca.
El eunuco le preguntó a Felipe: «Dime, ¿hablaba el profeta acerca de sí mismo o de alguien más?». Entonces, comenzando con esa misma porción de la Escritura, Felipe le habló de la Buena Noticia acerca de Jesús.
El eunuco venía del templo de Jerusalén, tenía en la mano la Biblia abierta, conocía los rituales de los judíos, pero no conocía a Jesucristo. Ese es el punto entre la vida y la muerte en el aspecto espiritual. Usted necesita un encuentro personal con el Cordero que murió por usted en la cruz del Calvario.
Conozco muchas personas que han pertenecido a la iglesia, pero se les ha vendido desde muy pequenos una imagen muy triste y amarga de Jesus, al punto que conoce todo acerca de Dios pero no conocen a Dios. Tal vez usted se identifique con esta historia y quiere hoy conocer a ese Dios que lo mira con amor y se acerca con cuidado y ternura. El eunuco de la historia bíblica era un alto oficial, un hombre importante y de prestigio, pero ninguna riqueza o reconocimiento social era capaz de llenar el vacío que tenía en medio de aquel desierto. Solo Jesús es capaz de hacer que un desierto tenga vida y vida en abundancia. Y ¿sabe cómo sucedió eso en la vida del eunuco?
Conclusion: La Biblia dice que cuando el eunuco percibió el amor y el cuidado de Dios demostrado a través de la muerte de Jesús en el Calvario, tuvo una reacción:
Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.
La comprensión de quién es Jesús y el amor demostrado por él en la cruz del Calvario, nos debe llevar a una acción. Y la primera acción para demostrar la aceptación del amor divino es el bautismo. Así es, el bautismo es una declaración pública de que comprendí lo que Jesús hizo por mí en la cruz del Calvario y que yo quiero vivir el resto de la vida unido a ese amor. Por ese motivo la Biblia compara la relación con Dios con un matrimonio.
Dos cosas son semejantes entre el bautismo y el matrimonio.
1o: Un matrimonio no descubre que se ama el día del casamiento, ya se amaban y la boda es una declaración pública de ese amor. Usted invita a las personas importantes para usted y, a través de la ceremonia de la boda declara públicamente su amor. Lo mismo sucede en el bautismo, usted conoce a Cristo y descubre cuánto es el amor que tiene hacia usted y esa comprensión lo lleva a sentir el deseo de demostrar públicamente que tiene un compromiso serio con Cristo. No solo como un noviazgo en el que se encuentra algunas veces, sino que tiene un compromiso real. El bautismo es una boda y un compromiso público de su amor por Jesús.
2o: El bautismo, así como en la boda, no me transforma en otra persona de la noche al día. Después de la boda viene la convivencia con sus desafíos y diferencias. El matrimonio comienza a descubrir sus incompatibilidades y nota que solo el amor de uno por el otro es capaz de superar y vencer las diferencias al punto de llegar a ser uno. En el bautismo sucede algo semejante, usted sale del agua del bautismo con la naturaleza pecaminosa y las luchas personales que tenía antes del bautismo, pero dispuesto a vivir al lado de Cristo y caminar con él hasta que un día pueda decir como el apóstol Pablo:
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
¿Sabe cómo termina la historia del eunuco? Termina con algunas palabras sencillas pero profundas. La Biblia nos dice que:
Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.
Hasta ese momento su vida era tan desierta como el desierto en el que estaba, pero después del bautismo el desierto del corazón floreció y se transformó en un manantial de agua de vida. Me gusta imaginarlo llegando a su casa, en el trabajo y reencontrándose con los amigos después del bautismo. Me gusta imaginar su rostro brillando de alegría por el maravilloso encuentro que tuvo con Jesús.
¿Recuerda la historia de Absalon que conté al inicio del sermón? Vea lo que ocurrió con él: después del bautismo se entregó completamente a Jesús y fue tomado por el deseo de testificar sobre su nueva vida en Cristo. Su vida era un testimonio poderoso del poder del evangelio. Las personas simplemente no podían creer lo que veían. ¿Cómo alguien que vivía sucio, echado en los andenes y parques, ajeno a lo que sucedía en la sociedad estaba ahora vestido con ropa limpia, y andaba con la cabeza erguida y una sonrisa en los labios?
Generalmente, la mayoría de los vicios no son solitarios, y los amigos de Absalon, que por años vivían como él había vivido, comenzaron a buscarlo para saber qué le había ocurrido. Él tenía una explicación, y siempre estaba dispuesto a compartirla. Él decía: “Yo estaba muerto y reviví, estaba perdido y fui encontrado”. Esos amigos de adicciones comenzaron a acompañarlo a la iglesia y a asistir a los cultos y conocieron el camino de libertad que él había experimentado. Durante todo el programa, Absalon se sentaba cerca de ellos para intentar mantener el orden. Y cuando alguien le preguntaba el motivo por el cual estaban yendo a la iglesia, respondían emocionados: “Quiero ser igual al hermano Absalon”.
LLAMADO: Estamos iniciando esta semana, y me gustaría que usted sepa desde el comienzo lo que le espera. Con cada mensaje descubriremos un poco del inmenso amor de Dios por nosotros, y también recibiremos la invitación de responder a ese amor. A cuántos les gustaría decir hoy: “Señor acepto tu amor por mí, me doy cuenta de que tu presencia en mi vida puede transformar mi desierto en un jardín, y en este momento quiero volver a tus brazos de amor”. Me gustaría orar hoy por los que deciden entregarle la vida a Cristo a través del bautismo y por los que quieren regresar a los brazos de amor de Dios a través de un nuevo bautismo.
