Serán odiados por todos por causa de Mí
Segundo Sermón de Jesús en Mateo • Sermon • Submitted • Presented
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· 20 viewsJesús llama a los 12 apóstoles, y los envía a predicar a "las ovejas perdidas de la casa de Israel" y los instruye y les invita a confiar el Él para la misión, asimismo les advierte de la oposición que tendrán y que incluso sufrirán a manos de ellos, pero deben confiar en el Señor quien con Su Espíritu Santo los ayudará en esa tribulación.
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Lectura Bíblica:
Lectura Bíblica:
(Isaías 38.9-20
9 Este es el escrito de Ezequías, rey de Judá, cuando enfermó y sanó de su enfermedad:
10 Yo dije: «A la mitad de mis días He de entrar por las puertas del Seol ; Se me priva del resto de mis años».
11 Dije: «No veré más al Señor, Al Señor en la tierra de los vivientes. No veré más hombre alguno entre los habitantes del mundo.
12 »Como tienda de pastor, mi morada es arrancada y alejada de mí; Como un tejedor enrollé mi vida. Del telar, Él me cortó; Del día a la noche acabas conmigo.
13 »Sosegué mi alma hasta la mañana. Como león, Él rompe todos mis huesos; Del día a la noche, acabas conmigo.
14 »Como una golondrina, como una grulla, así me quejo, Gimo como una paloma. Mis ojos miran ansiosamente a las alturas. Oh Señor, estoy oprimido, sé Tú mi ayudador.
15 »¿Qué diré? Pues Él me ha hablado y Él mismo lo ha hecho. Andaré errante todos mis años a causa de la amargura de mi alma.
16 »Oh Señor, por estas cosas viven los hombres, Y en todas ellas está la vida de mi espíritu. Restabléceme la salud y haz que viva.
17 »Por causa de mi bienestar tuve gran amargura. Eres Tú quien ha guardado mi alma del abismo de la nada, Porque echaste tras Tus espaldas todos mis pecados.
18 »Pues el Seol no te expresa gratitud, Ni la muerte te alaba. Los que descienden a la fosa no pueden esperar Tu fidelidad.
19 »El que vive, el que vive es el que te da gracias, como yo lo hago hoy. El padre cuenta a sus hijos Tu fidelidad.
20 »El Señor me salvará; Y tocaremos mis canciones en instrumentos de cuerda Todos los días de nuestra vida en la casa del Señor».
I. La identidad del Hijo del Hombre.
I. La identidad del Hijo del Hombre.
Cuando Jesús sana un paralítico y un hombre de la mano seca, desafío la mente de los “religiosos” de la época porque ellos se cuestionaban ¿Quién es este que se atreve a ocupar el lugar de Dios. (Mt 9, Lc 6)
En Mt 16 certifica que Él es el Hijo de Dios.
“El milagro es el portador de un mensaje”
En Daniel 7:13-14 se menciona una visión del Hijo del Hombre encumbrado en un lugar glorioso recibiendo poder y gloria eterna.
En el Salmo 2 se menciona al Hijo amado de Dios.
En Isaías 53:3 se ve también al “Siervo del Señor como Salvador, el Cordero de Dios.
“Este es el meollo del asunto; La necesidad de un sacrificio Sustitutivo para los seres humanos, el Hijo encarnado de Dios que vino al mundo revelando Su verdadera identidad como el Mesías.”
II. La causa de Jesús
II. La causa de Jesús
En Juan 7:6-7 es nuestro llamado explicar a las personas que están en pecado. A causa de esto, los creyentes serán perseguidos.
El Señor envía a los apóstoles para predicar el Evangelio y les predice que va a haber rechazo, persecución.
Está postura vista en el contexto nos deja enterados de que no estarán a salvó de la persecución inmediata pero en el fin de todo, serán salvos.
Los teólogos han debatido sobre esto:
· Postura 1: La salvación por fe es una cara de la moneda y la perseverancia es la otra cara.
Uno puede ver los frutos del árbol pero no las raíces, y las raíces dan vida al árbol, no los frutos. Pero los frutos dan evidencia que hay una raíz. (Jn 15:1-6)
La perseverancia de los santos es ver frutos en las vidas de los creyentes para cerciorarnos de que son creyentes. (Por sus frutos los conocerán) aunque esto puede ser subjetivo porque somos hombres y no conocemos de la misma manera que Dios conoce a los hombres.
Debemos vivir como si la salvación y los frutos dependieran de nosotros, pero sabiendo que es Dios quien ha “encendido el motor de esto.”
La causa del hombre es la desobediencia. La consecuencia es “cosechar espinos y cardos” la opción que tiene el hombre es trabajar y quitar las espinas y los cardos. ¿tú das espinos y cardos? ¡Examínate!
La perseverancia en otros nos molesta (Mt 10:21)
III. La perseverancia.
III. La perseverancia.
Las personas verán a Cristo en su muerte o en Su venida.
1 Co 3 nuestra vida será probada, examinada y juzgada.
