Un Deseo por cumplir la Escritura
Porque Dios te ha dado mandatos, tu corazón debe buscar cumplirlos
I. Jesus te ha dejado mandatos muy claros
El camino de un día de reposo era la máxima distancia que se permitía viajar a alguien en el día de reposo bajo la ley rabínica; esta se había fijado en dos mil codos o, aproximadamente, un kilómetro
II. Jesús mismo hace que su palabra se cumpla
Para entonces los apóstoles debieron haber adquirido una medida de valor a causa de sus encuentros con el Señor resucitado.
Es muy probable que se tratase del mismo lugar donde el Señor comió con los suyos la comida pascual antes de ser entregado. Sin embargo, Lucas utiliza una expresión diferente en el Evangelio para referirse a ese lugar, llamándole lugar alto grande (Lc. 22:12). ¿Se trataba del lugar en que residían todo el tiempo los apóstoles? Pudiera ser, pero más bien debe entenderse como el lugar donde estaban habitualmente.
Los ciento veinte reunidos en el aposento alto eran pocos en número pero habían calculado el precio y estaban dispuestos a tomar la cruz y seguir a su Señor. Creyeron totalmente en Él.
III. Jesús quiere una obediencia activa
Es inconcebible que el Señor permitiera un error tan crucial en un cargo también crucial en el mismo inicio de su Iglesia. ¿Por qué tomarse la molestia de proporcionar a los apóstoles todos los recursos apropiados, y luego permitir que eligieran al hombre equivocado? Jesucristo eligió a Matías tan ciertamente como escogió a los otros once. Y aunque Pablo de ninguna manera es inferior a los doce, no fue uno de ellos. Por su propio testimonio, “en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles, aunque nada soy” (2 Co. 12:11). Él fue un apóstol único. La misión de los doce era principalmente para la nación de Israel, mientras que Pablo fue el apóstol enviado a los gentiles (Ro. 11:13).
