Ungidos para servir a Dios
1.ELECION DIVINA
En estos versículos, el autor sagrado enumera los privilegios que los creyentes tienen como pertenecientes al nuevo pueblo de Dios
1) Los sacerdotes estaban consagrados al servicio del Rey de reyes y nosotros hemos de entregarnos también a obedecerlo y servirlo.
2) Los sacerdotes cuidaban su vida personal, espiritual y moral para agradar a Dios. En el versículo 9, Pedro dice que somos una nación santa y hemos de vivir separados del pecado y la inmundicia del mundo, pero no aislarnos de los incrédulos sino anunciarles las virtudes del Padre Celestial. Para hacerlo, ellos tienen que conocernos, observarnos y oírnos. Hemos de estar en contacto con los hombres del mundo pero no contaminarnos con sus valores y su mala conducta.
3) No todos los sacerdotes judíos tenían las mismas responsabilidades, pero todos se identificaban con el sumo sacerdote. Nuestra labor difiere en la manera de servir a Dios, pero también somos sumisos a Jesucristo, que es la cabeza de la iglesia.
