Hebreos 4:1-2
Introducción:
Mel Trotter, al principio de su adultez era tan corrupto como se pueda imaginar. V 1, p 119 Sus hijos pasaban hambre porque él se gastaba su dinero en alcohol. Su hijita murió de desnutrición cuando iba a cumplir cuatro años. Los vecinos donaron el dinero suficiente para enterrarla con ropa nueva y en un ataúd. A media noche Trotter irrumpió en la morgue, le quitó la ropa a su hija muerta y la cambió por alcohol. Sin embargo, poco tiempo después, Jesucristo lo rescató, cambió su vida y se convirtió en uno de los más grandes predicadores que Estados Unidos ha conocido.
En tanto que la persona tenga la oportunidad de decidir, puede decidir. Nunca está alguien tan lejos de Dios para que Él no pueda alcanzarlo. Mientras su corazón sea sensible a la voz del Espíritu, en tanto pueda oír el llamado de Dios, tiene tiempo para ser salvo. El reposo de Dios sigue disponible. Solo Dios sabe cuál es el tiempo para cada persona.
