OJO POR OJO

TEXTOS FUERA DE CONTEXTO  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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23 Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,
24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
Ex. 21:23 – 25
Introducción:
Portadas: corazón valiente – gladiador – búsqueda implacable
Estas y entre muchas otras películas, tienen algo en común y es un deseo de hallar justicia.
Estas películas llegan a ser muy populares, porque el ser humano tiene un deseo innato en su ser de hallar justicia.
Estas películas presentan a personajes con un fuerte deseo de alcanzar justicia y muchas veces, esos deseos de justicia conducen al personaje principal a la venganza.
Transición:
Y hermano, esas películas solo son un reflejo de lo que también puede suceder en nuestras vidas.
Si algún momento nosotros sufrimos algún agravio, vamos a desear que se haga justicia ¿sí o no?
Y si algún momento la justicia tarda o la vemos inalcanzable (irrealizable), podemos ser tentados a tomar la justicia por nuestras propias manos, o sea la venganza.
Venganza: una deformación de la justicia por el pecado.
Dios conoce nuestra naturaleza pecaminosa, conoce esta realidad, que podemos caer en la venganza por nuestro deseo de hallar justicia. Es por eso que, en este texto de Ex. 21 Dios ha provisto un estándar de justicia que pone limite a la sed de venganza.
Leer Ex. 21, para saber el contexto:
Leyes sobre los esclavos
1 Estas son las leyes que les propondrás.
2 Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde.
3 Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él.
4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.
5 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre;
6 entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre.
7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá ella como suelen salir los siervos.
8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.
9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas.
10 Si tomare para él otra mujer, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal.
11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia, sin dinero.
Leyes sobre actos de violencia
12 El que hiriere a alguno, haciéndole así morir, él morirá.
13 Mas el que no pretendía herirlo, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te señalaré lugar al cual ha de huir.
14 Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera.
15 El que hiriere a su padre o a su madre, morirá.
16 Asimismo el que robare una persona y la vendiere, o si fuere hallada en sus manos, morirá.
17 Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morirá.
18 Además, si algunos riñeren, y uno hiriere a su prójimo con piedra o con el puño, y este no muriere, pero cayere en cama;
19 si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, entonces será absuelto el que lo hirió; solamente le satisfará por lo que estuvo sin trabajar, y hará que le curen.
20 Y si alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo, y muriere bajo su mano, será castigado;
21 mas si sobreviviere por un día o dos, no será castigado, porque es de su propiedad.
22 Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y esta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces.
23 Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,
24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
Leyes sobre responsabilidades de amos y dueños
26 Si alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y lo dañare, le dará libertad por razón de su ojo.
27 Y si hiciere saltar un diente de su siervo, o un diente de su sierva, por su diente le dejará ir libre.
28 Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello muriere, el buey será apedreado, y no será comida su carne; mas el dueño del buey será absuelto.
29 Pero si el buey fuere acorneador desde tiempo atrás, y a su dueño se le hubiere notificado, y no lo hubiere guardado, y matare a hombre o mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño.
30 Si le fuere impuesto precio de rescate, entonces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto.
31 Haya acorneado a hijo, o haya acorneado a hija, conforme a este juicio se hará con él.
32 Si el buey acorneare a un siervo o a una sierva, pagará su dueño treinta siclos de plata, y el buey será apedreado.
33 Y si alguno abriere un pozo, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey o asno,
34 el dueño de la cisterna pagará el daño, resarciendo a su dueño, y lo que fue muerto será suyo.
35 Y si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo de modo que muriere, entonces venderán el buey vivo y partirán el dinero de él, y también partirán el buey muerto.
36 Mas si era notorio que el buey era acorneador desde tiempo atrás, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el buey muerto será suyo.
Hermanos, este capítulo se encuentra en un contexto mucho más amplio.
Dios a través Moisés comienza a promulgar su ley, una ley que establecía los términos de su pacto para con su pueblo y Moisés comienza a escribir esta ley desde el cap. 20 hasta el 24.
Ese es el contexto más amplio.
Les mencionaré rápidamente los argumentos que se presenta en este texto para que puedan darse cuenta de la idea principal:
vv. 2 – 6 Cuando llegaba el séptimo año del servicio de un siervo hebreo, se daba su salida y para que su salida sea justa, se estableció ciertos lineamientos y si él decidía quedarse, también cumplía ciertas normas para que su amo no sufra consecuencias y sea justa la estadía de su siervo.
vv. 7 – 11 Si una sierva hebrea llegaba a ser desposada o no por su amo, para que su salida o su permanencia en la casa de su amo sea justa, se establece ciertas normas.
vv. 12, 14 Lo justo para alguien que ha asesinado es que, este asesino también muera.
v. 13 Lo justo para alguien que mato sin intención de hacerlo, es que él pueda huir a un lugar de refugio.
vv. 15, 17 Lo justo para alguien que maltrataba físicamente o verbalmente a uno de sus padres, era la muerte (El maltrato físico a un padre o el maltrato verbal a una madre era tan grave que era considerado como un delito capital).
v. 16 (trata de persona) Lo justo para alguien que prive la libertad a otra persona, era la muerte.
vv. 18 – 19 Lo justo para alguien que ha herido a otra persona, en una pelea, es que le pague los días que no ha trabajado.
vv. 20 – 21 Lo justo para un amo que ha golpeado a su siervo y este siervo muere inmediatamente, será un castigo para el amo. Pero si el siervo sobrevive más días, después de ser golpeado y luego muere, el amo no será castigado.
…. (dejar que los hermanos participen)
Hay una palabra que fui repitiendo mientras mencionaba los argumentos: Lo justo.
Esa palabra tiene que ver con la idea principal.
El corazón de este capítulo recae sobre el texto que nos toca estudiar hoy.
La idea principal es:
23 …pagarás vida por vida,
24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
En palabras mas sencillas. Lo que Dios estaba promulgando con esta ley era la justicia en equidad.
O sea, si una persona cometía algún daño con sus acciones, las consecuencias de sus acciones deberían estar en el mismo grado del daño provocado.
Es por eso que Dios dice:
Vida – vida / Ojo – ojo / Diente – diente / Mano – mano, etc.
Esta en el mismo grado, es una justicia en equidad.
Esta ley Mosaica, conocida como la ley del talión fue dejada por parte de Dios con el deseo de que la autoridad (no la persona afectada), pueda dar las consecuencias justas a aquel que ha cometido un agravio (no darle más ni menos castigo).
Todo criminal debe de ser castigado de acuerdo al crimen que ha cometido. No se le debe de imponer al criminal un castigo que fuese mayor que el crimen, pero tampoco un castigo menor.
Es ojo por ojo y diente por diente. Es una justicia equitativa.
Lo malo o el error es que, muchas veces, este texto quitado de su contexto ha sido usado como una puerta abierta para la venganza.
Este texto en vez de servir como la base de la justicia, ha sido usado como la base de la venganza.
Si tal persona me hizo algo, yo le puedo hacer lo mismo.
Si tal persona me hirió, también tengo una mano para herir.
Si tal persona me agravio con sus palabras, también tengo una boca para injuriar.
Pero no es así.
El v. 22 hace mención de que una autoridad delegada por Dios es quien juzga.
…serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces.
…el que resulte culpable deberá pagarle al esposo de la mujer lo que él pida, siempre y cuando los jueces consideren que lo que pide es justo.
TLA
Supongamos que dos hombres pelean y, durante la lucha, golpean accidentalmente a una mujer embarazada y ella da a luz antes de término. Si ella no sufrió mas heridas, el hombre que golpeó a la mujer estará obligado a pagar la compensación que el esposo de la mujer exija y que los jueces aprueben.
NTV
Los encargados terrenales de buscar la justa justicia para la parte agraviada, son las autoridades.
Es responsabilidad del gobierno y de las autoridades (cualquiera sea el campo), proteger a sus ciudadanos de los malhechores, de los abusivos y de los opresores.
Entonces, lo que debemos de entender es que, el texto en su contexto no apoya ni da cabida a la venganza.
Si algún momento sufrimos un agravio (injuria, ofensa, daño), Dios ha puesto autoridades para satisfacer nuestro deseo de justicia y sobre todo, Dios es la Autoridad Suprema que va a ejercer justicia en su momento.
Pero Dios no permite que nosotros actuemos por nuestros propios medios buscando justicia, eso solo tiene un nombre y es venganza.
La intención de la ley promulgada por Dios era proveer una justica equitativa. En términos modernos, podríamos decir que el punto de la ley es asegurarse de que el castigo sea adecuado al crimen.
Este principio quita la justicia de nuestras manos y la pone en las manos de un tercero: un juez y esta autoridad es quien se asegura de que el castigo sea adecuado a la transgresión.
Al mismo tiempo este principio protege que la víctima busque venganza.
Hermano, si algún momento eres afectado por alguien física o verbalmente, o quizás un familiar tuyo – un ser amado – afectado por alguien más (y obviamente que hagan algo a alguien a quien amamos, es lo que más nos saca de nuestras casillas), aún en esas circunstancias no tomes la justicia por tus propias manos.
Si pasa algo así en la iglesia y esperemos que no, busca a tu autoridad, el pastor.
Si pasa algo así en tu trabajo, busca a tus superiores y que te hagan justicia.
Si pasa algo, en un ambiente igual o diferente, donde tú sales afectado, busca un policía, busca un abogado; que ellos te hagan justicia y no busques tu propia justicia.
Y sobre todo, recurre en oración y súplica a tu Pastor Celestial. Corre hacía tu Abogado, Policía y tu Juez cósmico, tu Dios y que Él te haga justicia.
No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
Ro. 12:19
No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará.
Pr. 20:22
No digas: Como me hizo, así le haré; daré el pago al hombre según su obra.
Pr. 24:29
21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua;
22 Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.
Pr. 25:21 - 22
Cuando Cristo vino, cogió estos versos que acabamos de leer junto con la ley del talión y le dio su verdadera interpretación.
Recuerda que Cristo no vino a abrogar (anular) la ley, sino que vino a cumplirla. Cuando Cristo vino, le dio su verdadera interpretación, le dio su verdadero significado a toda la ley, porque en Cristo se cumple la ley.
38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.
42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
Mt. 5:38 – 42
Lo que Jesús pide aquí, en esencia, es que nosotros no necesitamos devolver mal por mal o injuria por injuria o golpe por golpe.
A nuestras manos no le pertenece ese trabajo.
…no traten de vengarse de quien les hace daño…
v. 39 - TLA
No debemos de tener un deseo de venganza cuando:
-
Alguien golpee nuestra dignidad (v. 39)
-
Alguien se lleva algo que nos pertenece (v. 40)
-
Alguien se aproveche de nuestra bondad de querer ayudar (v. 41)
-
Alguien se hace el loco y no quiere devolverte lo prestado (v. 42)
Y tampoco debemos de tener una sed de que le pase algo malo a aquel que me hizo mal; al contrario, somos llamados a bendecir a aquellos que nos persiguen, nos dañan o nos causan algún mal.
v. 44 …Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
v. 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos…
Que fuerte hermanos
Eso es algo chocante para nuestra carne, pero es lo que Jesús pide de nosotros. Esa es la manera en como demostramos ser hijos de Dios.
Porque algo que nosotros debemos de tener presente, es que, nosotros ofendimos a Dios de la peor manera. Nosotros éramos enemigos reacios de Dios, nosotros constantemente abofeteamos a Dios en una mejilla y Él nos ofreció la otra.
Y por ese mal que cometimos, Dios siendo justo tenía que aplicar con nosotros la ley del talión, Dios tenía que aplicar con nosotros su justicia en equidad.
Por la ofensa, el daño y la injuria que cometimos contra Dios, merecíamos un castigo en el mismo grado, en el que ofendimos a Dios.
Pero Dios en su gran amor y misericordia, aplico esa justicia equitativa en su Hijo Jesucristo.
La paga pecado es muerte ¿verdad?
La paga por pecar en contra de un Dios Santo es la pena de muerte.
Dime:
¿Tú pagaste eso?
¿Tú moriste por tu pecado? ¿Tú recibiste la ira de Dios?
Dios aplico la justicia equitativa en su Hijo, Cristo pago la penalidad por nuestro pecado (vida por vida).
Alguien tenía que morir y Él murió, para que nosotros podamos vivir.
Y a nosotros nos extendió amor, misericordia y perdón. Nosotros, sus peores enemigos.
Conclusión:
Debido a que nosotros hemos sigo perdonados en Cristo, nosotros también podemos tener una vida que se caracteriza por el perdón hacía los que nos hacen algún mal.
En otras palabras:
Si Dios, el Ser Supremo que esta por encima de todo lo creado, ha castigado nuestros pecados en Su Hijo y nos ha perdonado. Eso nos tiene que liberar del deseo de venganza contra aquellos que pecan contra nosotros.
Mt. 5:44 …Amad a vuestros enemigos…
Esto se hace real en la Cruz.
Recuerda que Cristo es el cumplimento de la ley. En Cristo se cumple ello: Dios ama a sus enemigos y los vuelve sus hijos.
Luchemos por amar al enemigo, aquel que nos causó mal algún momento.
Miremos la Cruz de Cristo y pidamos a Dios que nos quite todo deseo de venganza y ponga en nosotros el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús.
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