Maduren
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Introducción
Introducción
Es hermoso ver como nuestra iglesia esta creciendo con mas y mas niños. Cuando nacen nuestros hijos, como padres tenemos ciertas expectativas que nos animan en la crianza:
Esperamos que nuestros hijos al nacer tengan rutinas de sueño. Esperamos dormir por fin en algún momento.
Las madres esperan que a partir del 6 mes, luego de introducir los alimentos sólidos, el bebe se adapte a la comida y luego de uno o dos años deje el seno. No quieres que tu hijo llegue a los 10 años aún este dependiente del seno, sería algo vergonzoso.
Esperamos que aprendan a caminar y ha dejar por fin el pañal.
Y esperamos que respondan a la crianza, sean responsables y maduren pronto y tomen su camino, formando una familia y sirvan al Señor con sus vidas.
Imaginen por un momento que ninguna de etas expectativas se cumplieran. Tu bebe no crece, se queda dependiendo de la leche, no come nada solido, no madura, a pesar de que tiene 15 años y sigue balbuceando como un bebe en lugar de hablar normal como un adulto. ?¿Pensarías que esto es normal o te preocuparía? Nos preocupamos, porque sabemos que nuestras expectativas, va acordes con los que se espera sea el proceso natural de crecimiento de una persona.
El autor de la carta a los Hebreos nos ha estado hablando de Jesus como un mejor sacerdote, un sacerdote de un orden superior al orden sacerdotal de Aron, el es un sacerdote según el orden de Melquisedec. Esta es una doctrina increíble, maravillosa, que debería animar a todo creyente a vivir en dependencia de Jesus constantemente, y como resultado la vida de un creyente dependiente debería caracterizarse por estar libre de cargas, libre del temor a la muerte, libre de amargura, debería ser una persona feliz, bienaventurada, esperanzad, que crece cada día en semejanza a Cristo aún en medio de las pruebas propias que todos sufrimos en este mundo bajo maldición.
La iglesia de los Hebreos sin embargo, estaba a punto de abandonar la fe, estaban temiendo por la persecución y estaba inseguros de lo que las cosas que se les había enseñado, no estaban creciendo en semejanza a Cristo.
El autor sabiendo esto, antes de continuar con su enseñanza sobre el sacerdocio de Cristo, hace un paréntesis para reprenderles, ya no estaban avanzando como se espera que un creyente debiera avanza en su desarrollo a la luz de lo que tiene en Cristo. Como un buen Padre, este escritor esta preocupado por la iglesia, hay ciertas expectativas que todo pastor tiene y que van acordes con los que Dios dice en su palabra debemos esperar de todo cristiano.
Pero la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día.
Pero los creyentes hebreos, estaban a punto de abandonar la fe, desalentados, temerosos, no estaban viviendo a la altura de lo que se esperaba de una iglesia que al parecer llevaba mas de 15 años. Estaban actuando como gente inmadura, como bebes recién nacidos, inconstantes en su fe, como si no tuvieran esperanza en medio de las pruebas y esto es una mala señal.
Se espera que alguien que ha nacido de nuevo en Cristo, que ha hecho una profesión publica de fe, madure y sirva al Señor dentro y fuera de la iglesia viviendo una vida responsable y que se note su crecimiento en el carácter de Cristo y que no tenga por cosa extraña cuando se encuentre en diferentes pruebas:
Amados, no se sorprendan del fuego de prueba que en medio de ustedes ha venido para probarlos, como si alguna cosa extraña les estuviera aconteciendo.
Es algo ati-natural que un creyente no madure. En la esfera espiritual, aquellos que aun siguen viviendo como bebes, es muy probable que no hayan nacido de nuevo, que terminen siendo apostatas negando su profesión de fe y sean finalmente echados en el lago de fuego eternamente.
El autor no quiere que esto pase con ninguno en la iglesia y mi deseo que ninguno de nosotros se encuentre o se quede en un estado tal de inmadurez. El texto que veremos hoy, es una reprensión, dada con el animo de despertarnos, de hacernos ver que:
a la luz del sacerdocio de Cristo, ningún cristiano debería vivir estancado en su devoción a Cristo. Dios por su gracia, en Cristo nos ha dado todas las cosas necesarias para que crezcamos en la vida y la piedad. De manera que no existen cristianos que no maduren.
Y si alguien en la iglesia no madura, pues no ha sido salvo y debería buscar arrepentirse y avanzar en la madurez. Para esto el autor nos da la receta para crecer saludables en la vida cristiana, de manera que las expectativas de Dios sean una realidad en nuestra vida.
Vemos entonces en Hebreos 5:11-6:3 la receta que necesitamos para crecer saludables en la familia de Dios, para crecer a la imagen de Cristo de manera que glorifiquemos a Dios. Mientras leemos el texto, notaran que la receta tiene que ver con dos cosas: Una Disciplina constante en la piedad y Un Avance continuo hacia la perfección.
Acerca de esto tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar, puesto que ustedes se han hecho tardos para oír. Pues aunque ya debieran ser maestros, otra vez tienen necesidad de que alguien les enseñe los principios elementales de los oráculos de Dios, y han llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido. Porque todo el que toma solo leche, no está acostumbrado a la palabra de justicia, porque es niño. Pero el alimento sólido es para los adultos, los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal. Por tanto, dejando las enseñanzas elementales acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe en Dios, de la enseñanza sobre lavamientos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios lo permite.
1. Una Disciplina constante en la piedad
1. Una Disciplina constante en la piedad
Esta iglesia se habían vuelto tarda, lenta, peresoza o indolente para oír. Ellos no van a poder captar la doctrina del sacerdocio de Cristo, a menos que se den cuenta de su estado y se arrepientan. La doctrina es difícil, no por que no sea clara o porque el tenga el autor un problema para explicarla, de hecho la va a explicar, es difícil porque la audiencia no estaba viviendo a la altura de lo que ya sabían, demostrando su pereza para aplicar la enseñanza cristiana. Por lo tanto no van a comprender nada, a menos que maduren apropiada y naturalmente.
»Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni está fuera de tu alcance. »No está en el cielo, para que digas: “¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?”. »Ni está más allá del mar, para que digas: “¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?”. »Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes.
Dios nos ha dado su palabra para que la comprendamos y en consecuencia maduremos, creciendo a la imagen de Cristo. Si un creyente no comprende una doctrina, es su culpa. Tenemos la revelación clara y la iluminación del Espíritu Santo para comprender la escritura. No entender indica que tenemos un problema de pereza de oídos o un corazón endurecido o indolente que es lo mismo.
La receta es clara: Quieres crecer? Necesitas que Dios te de oídos para oír, pero para oír de manera activa, con la expectativa de aprender mas de Dios y obedecer / no oír con el deseo de acumular información o convertirse en un ducho en doctrinas como los fariseos que eran sepulcros blanqueados.
Si alguien es lento para oír, no crecerá y no podrá entender. Si alguien no quiere obedecer a Dios, Dios no le dará iluminación para que entienda y obedezca su palabra. y en consecuencia una persona no va a madurar naturalmente.
El autor nos ofrece algunas características de una persona inmadura:
Es superficial en su entendimiento de las doctrinas de la biblia (Han llegado a tener necesidad de leche).
Ellos son como bebes que necesitan leche materna. El quisiera dales alimento solido, pero parece que no tienen apetito por esto. Si alguien toma leche, no esta acostumbrado al alimento solido. Para el autor, el alimento solido es la “palabra de Justicia”, la justicia que viene de Dios en Cristo y que se recibe por la fe, junto con todas sus implicaciones para la vida cristiana. Este alimento solido, es para los maduros en la fe, que tienen sus sentidos ejercitados. Puede estar pensando "Mientras ame a Jesús, no importa en qué más crea", entonces nunca crecerá en su fe, en su carácter o en tu utilidad para Dios y es muy probable que esta persona no sea convertida. No se debería engañar alguien con su fe su esta pensando así.
Pero nada tengas que ver con las fábulas profanas propias de viejas. Más bien disciplínate a ti mismo para la piedad.
Una mente disciplinada, sabe escoger bien su dieta, puede tener discernimiento espiritual para no ir tras cualquier viento de doctrina, puede discernir que esta bien y que esta mal a la luz del evangelio. Es decir, pueden discernir porque se han disciplinado en la piedad, constantemente se ejercita en la obediencia, practica las cosas que cada día aprende.
Es de poca utilidad para otros en las cosas de la fe (Debian ser maestros).
Será un esposo, que no puede dar aliento o instrucción su familia, ni criar hijos en el temor y la amonestación del Señor. Será una mujer que no puede enseñara otra nada bueno sobre la piedad. Un Joven que no puede no defender su fe.
Es Incapaz de discernir lo sano de lo dañino. En cambio, los maduros se han entrenado "para distinguir el bien del mal", en la enseñanza y la moralidad cristiana.
Una mente disciplinada, sabe escoger bien su dieta, puede tener discernimiento espiritual para no ir tras cualquier viento de doctrina, puede discernir que esta bien y que esta mal a la luz del evangelio. Es decir, pueden discernir porque se han disciplinado en la piedad, constantemente se ejercita en la obediencia, practica las cosas que cada día aprende.
Entonces ya no seremos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error.
En la medida que uno crece, debe saber que le agrada a Dios, debes saber escoger que oye, como usa su tiempo y sus recursos para la gloria de Dios, como gobierna su casa, etc.
Y para crecer es necesaria la DISCIPLINA EN LA PIEDAD, que implica una dieta constante de buena comida espiritual, de sana doctrina y vivir en consecuencia con lo que esta aprendiendo.
Para los que están en este estado de superficialidad, inutilidad y necedad. el remedio es sencillo: HERMANOS EJERCITENSE EN LA PIEDAD.
Aplicación:
Pueden hoy arrepentirse y comenzar a leer sus biblias cada día, de manera consistente y orar a Dios para que les ayude a vivir a la luz de lo van aprendiendo.
Pueden comenzar una vida consistente de oración, saque 15 minutos de su tiempo para orar y leer la biblia todos los días.
Pueden ir pensando en capacitarse mejor y usar todos los recursos que ofrecemos como iglesia para que conozcan mas doctrina y sean sanos en la fe, capaces de discernir y ser maestros de otros.
Pueden tomar nota en los sermones, hablar del sermón con otros y procurar ir ajustando su vida a la luz de lo que estas aprendiendo cada domingo.
haciendo esto, el crecimiento será natural. Con una buena dieta y buen ejercicio en nuestra obediencia a Cristo, será inevitable el crecimiento en la fe y tu utilidad para el reino de Dios. De no hacer esto, de seguir con oídos perezosos, de seguir igual, Dios no te va a dar mas entendimiento y terminaras mal:
»Si alguno está dispuesto a hacer la voluntad de Dios, sabrá si Mi enseñanza es de Dios o si hablo de Mí mismo.
No hay comprensión sin obedecía. Debes obedecer a Cristo y si no lo haces, no aprendiste la lección. No podrías avanzar ni edificar sobre lo básico, no vas a crecer. El verdadero aprendizaje esta conectado con la obediencia, esto es lo que significa ejercitarse en la piedad.
Si queremos llegar a la madurez espiritual debemos ejercitarnos de manara constante en la piedad. Pero además, necesitamos
2. Avanzar continuamente hacia la madurez.
2. Avanzar continuamente hacia la madurez.
El autor ha reprendido a sus lectores por su inmadurez espiritual, que se notaba por su falta de discernimiento y utilidad en la iglesia; ahora les exhorta a hacer algo al respecto, a sacudirse de su letargo y a crecer hasta convertirse en adultos inteligentes y enérgicos, no sea que caiga sobre ellos la maldición de Dios, en lugar de su bendición.
Amados, No deberíamos estar satisfechos con lo que somos hoy, no debemos estar cómodos con nuestro nivel de santificación. Deberíamos estar preguntándonos: ¿Como puedo ser mas como Cristo?
Deberíamos rodearnos de personas que nos sirvan de ejemplo e imitar sus obras. Esto es lo que naturalmente busca un niño: todos recuerdan como nos queríamos asociar con los mas adultos y como nos gustaba presumir mas edad de la que teníamos.... deseábamos crecer y madurar. ¿Que niño normal, no quiere ser grande?
El autor nos dice: avancemos hacia la madurez. Dejemos los principios elementales de la fe. Principios que en si mismos no son malos, pro no podemos quedarnos con el ABC.
Los principios elementales que sostienen nuestra fe, están enraizados en el A.T. y son en esencia estos: arrepentimiento de obras muertas y la fe en Dios, la enseñanza sobre lavamientos, la imposición de manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno. Podemos agruparlos en tres doctrinas fundamentales:
A. Justificación:
Arrepentimeinto de obras muertas: El paso de la incredulidad al cristianismo comienza con la conciencia, la convicción y el arrepentimiento de los actos que conducen a la muerte. Las obras muertas son actos pecaminosos que están bajo la condenación de Dios (ver Rom. 6:19-21), así como ejercicios religiosos vanos.
El verdadero arrepentimiento siempre conduce a la fe salvadora; nos apartamos de nuestras lealtades pecaminosas y nos volvemos a Dios, que nos ofrece perdón y una vida nueva. En conjunto, este estrato más básico del fundamento corresponde a la doctrina de la justificación.
Qué importante es entender correctamente esta doctrina. Jesucristo vino a cumplir la ley y a morir en nuestro lugar para la expiación de nuestros pecados; los creyentes son declarados justos por su justicia recibida sólo por la fe.
Esta es la primera capa de toda la enseñanza cristiana.
Thomas Watson: "La justificación es la bisagra y el pilar del cristianismo. Un error sobre la justificación es peligroso, como un defecto en los cimientos. La justificación por Cristo es un manantial de agua de vida. Que el veneno de la doctrina corrupta se eche en este manantial es condenable".
B. Santificación:
Lavamientos: probablemente refiriéndose a los lavamientos del Antiguo Testamento, verdades que se relacionan estrechamente con la obra regeneradora del Espíritu Santo y con el sacrificio de Cristo por nuestros pecados (Ezequiel 36:25; Hebreos 9:13 con Números 19). -
La Imposición de Manos: En el Antiguo Testamento se relacionaba con la investidura de cargos y el sacrificio de animales ( Núm. 27:18, 23; Lv. 1:4).
C. Glorificación:
Resurreción de os muertos y el Juicio eterno. Estos trantan de la glorificación, es decir, del destino de los creyentes después de la muerte. Esencial para la esperanza cristiana es la resurrección que nos espera después de la tumba, la esperanza de la gloria.
Todos los muertos resucitarán en el gran día del juicio; los que están en Cristo serán recibidos en gloria, mientras que todos los que lo rechazan son condenados para siempre en sus pecados.
Este resumen de la fe cristiana constituye el credo mínimo, los cimientos que hay que poner para construir con seguridad. Estas cosas son fundamentales para el Cristianismo, los Judios las habían aprendido en las sagradas escrituras, como lo aprendió Timoteo desde niño:
Desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.
Vivamos a la luz de estas doctrinas. Pensemos en todas sus implicaciones para nuestra vida. Pongamos en practica lo básico y así aprenderemos más. Todas estas cosas pueden ser afirmadas y todavía no haber llegado a la salvación. Si te quedas en las cosas fundamentales y básicas del cristianismo y nunca creces o avanzas, no has llegado a la salvación.
La salvación es una obra De Dios. Cuando falta la evidencia del desarrollo cristiano y del progreso hacia la madurez, hay que dudar de que haya habido una auténtica experiencia de la actividad del Espíritu Santo. Aquí se nos llama a Avanzar.
Avanzar junto a él. Noten que el autor se incluye, avancemos y hagamos en dependencia de Dios “Si Dios lo permite. Es Dios quien da el crecimiento, es Dios quien nos da la fe para salvación, pero necesitamos ser responsables y avanzar en la madurez. Si no crecemos, no podemos estar seguros de ser salvos.
"avancemos hacia la madurez", significa literalmente "seamos llevados adelante (esc. por Dios) hacia la madurez", y que, en consecuencia, es Dios quien nos permite progresar hacia la madurez de los que están bien instruidos en las verdades profundas de la fe, pero siempre, como nuestro autor subraya repetidamente, en conjunción con nuestro propio esfuerzo y aplicación. Podemos tomar la afirmación "esto haremos", pues, como una expresión de confianza por parte del autor en la realidad de la experiencia de la gracia de sus lectores y, por tanto, en su capacidad para la instrucción y el progreso espiritual.
Pero ellos, están en grave peligro de caer enseguida si no se mueven y dan pruebas de que son lo que profesan ser.
Si crecemos en madurez, nutriéndolos bien y lo hacemos en dependencia de Dios, mostrando solicitud hasta el final, entonces tendremos seguridad plena de tener esperanza de gloria y esta esperanza no nos dejara ser perezosos, sino que hará diligentes para imitar a los que por la fe y la paciencia han heredado las promesas de Dios. Vs. 6: 11-12.
El que no persevera, no puede pretender ser un hijo De Dios. Dios siempre obra en la vida de sus hijos a fin de que perseveren y alcance la madurez.
Ese es su gran deseo, conducir a sus lectores a una comprensión madura de Jesucristo y de su obra salvadora para que su fe perdure hasta el final. Este es un imperativo absoluto para todo cristiano que quiera crecer, que quiera honrar a Dios con su vida, y que quiera ser útil a otros creyentes y a la obra del evangelio en este mundo. Lo que controla tus pensamientos controlará tu conducta.
"Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad" (Juan 17:17).
La clave de la perseverancia y la resistencia no está en una experiencia emocional pasajera, ni en esta fórmula o aquel programa: estas son las marcas de los inmaduros, que van de un lado a otro en las olas pasajeras. No así el sabio, o el maduro, que no construye sobre arena movediza, sino sobre la roca que es la Palabra de Dios.(Mt. 7, 24-25).
Ahí es donde quieres encontrarte, firme y seguro sobre la roca que es la Palabra de nuestro Señor. Sí, los vientos rugirán y las lluvias os azotarán. Pero estando de pie y edificando sobre esa roca, no como infantes que viven sólo de leche, sino como hombres y mujeres de fe alimentados por todo el consejo de Dios que es verdadera carne, ustedes prevalecerán hasta el fin.
Hermanos, hay que poner el fundamento y edificar sobre él, avanzar continuamente hacia la madurez, en dependencia del Señor.
Conclusión:
Conclusión:
¿Porque no todos crecen en la iglesia por igual? En un sentido es por que Dios es soberano y unos les da vida uy otros no. Pero en otro sentido no creces porque no quieres, tienes la responsabilidad de hacerlo.
Si comes bien y maduras, Dios debe ser glorificado, es por su causa.
Si no comes y no creces, la culpa es tuya, porque Dios esta ofreciendo todo lo necesario para salvarte, nutrirte y madurar.
Dios salva y guarda a su pueblo por gracia, ¿por qué es necesaria la advertencia? El mismo Dios que promete guardar a su pueblo se dirige a él como a personas responsables que hacen elecciones y cuyas decisiones están relacionadas con su bienestar eterno. La promesa de Dios de que ninguno de sus elegidos se perderá no hace innecesaria la advertencia. El Señor guarda a su pueblo mediante la aplicación de su Palabra de gracia soberana y se dirige a su pueblo en esa Palabra con proclamaciones de aliento, descripciones de privilegios, castigos, exhortaciones, promesas, reprensiones y advertencias.
Dios nos ayude a mostrar mucha solicitud para avanzar siempre hasta el final, Oremos.
