LA META: ENTENDER NUESTRA CORRECTA RELACIÓN CON JESÚS. Parte 1 (2)
Nuestra meta, ¡La gloria es para Dios! • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 37 viewsSi somos ramas verdaderas de la vid, aquellas que estamos adheridas a la vid que es cristo, el padre nos limpiará para que llevemos más frutos.
Notes
Transcript
INTRODUCCIÓN:
INTRODUCCIÓN:
Dijimos que Jesús instruye a sus discípulos acerca de tres relaciones vitales dos de las cuales están en este capítulo 15 y la tercera aunque inicia en este capítulo finaliza en el capítulo 16:
1. La relación correcta de los discípulos con Jesús (vv. 1–10).
2. La relación de los discípulos con otros discípulos(vv. 11–17)
3. La relación de los discípulos con el mundo.
De ahí que los discípulos tienen tres deberes:
a. Permanecer (morar).
b. Amarse los unos a los otros.
c. Testificar.
En el estudio anterior comenzamos en enfocarnos en la primera de estas relaciones:
I. La relación correcta de los discípulos con Jesús (vv. 1–10).
Para enseñar bien esta relación, Jesús describe dos asuntos importantes, que producen resultados.
I. Yo soy la vid verdadera.... Yo soy la vid(V.1a, 5a).
Y la usa para declarar que, las bendiciones que Dios había prometido dar a través de Israel, ahora sólo son posible por la unión con Jesucristo.
Luego Jesús dice:
2 ..Y mi padre es el labrador..(V. 1b).
Geōrgos (“labrador”) se refiere a quien labra la tierra; por lo tanto un granjero, o un viñador .
Jesús aquí está diciendo que el padre como labrador . además de plantar, fertilizar y regar la vid, el viñador tenía dos responsabilidades principales al cuidarla.
a. Cortar las ramas que no dan frutos.
b. Podar las ramas que dan frutos para que den más frutos.
Luego Jesús se enfoca en las ramas, Juan 15:2
2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
Él describe dos tipos de ramas:
a. Las ramas(Pámpanos) auténticas que profesan externamente adherencia a Jesús.
b. Las ramas(Pámpanos) que no se adhieren a Jesús.
En ambos casos, se producen frutos.
Ablando Jesús del primer caso, enseña las bendiciones de las ramas verdaderas, aquellas que permanecen en él:
Vimos tres características de las ramas verdadera, aquellas que permanecen en él:
1. Producen frutos.
…, y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. (V. 2b, ).
La segunda característica es:
2. También permanece en el amor de Cristo. (V.9)
9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
Y la tercera característica es que,
3. Funciona en cooperación completa con la fuente de de vida, guardando sus mandamientos, siguiendo el ejemplo perfecto de Cristo, quien siempre obedeció al padre.(v.10).
10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
Ahora siempre hablando de las ramas verdaderas, aquellas que permanecen adheridas a la vid, veremos DOS aspectos importantes que debemos considerar en nosotros mismos:
I. EL PADRE LIMPIARÁ A LA RAMA VERDADERA PARA QUE DÉ MÁS FRUTOS.
I. EL PADRE LIMPIARÁ A LA RAMA VERDADERA PARA QUE DÉ MÁS FRUTOS.
El texto dice:
.... y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.(Juan 15:2b, 3).
Podemos ver lo interesante de esto, el Padre tomará a todo aquel que lleva fruto y lo limpiará, para que lleve más fruto porque quiere que sea productivo espiritualmente.
En el contexto, limpiar o podar era importante en la vinicultura del siglo I, como lo es hoy en día.
La primera limpieza ocurría en primavera, cuando las vides estaban en la etapa floreciente. Esto requería cuatro operaciones:
(1) Eliminar los brotes en los extremos vigorosos para que no crecieran tan rápido;
(2) Cortar entre treinta y sesenta centímetros del final de los brotes para evitar que todos los brotes se quebraran con el viento;
(3) Eliminar algunas flores o racimos de uvas de forma tal que los restantes pudieran producir más y mejor fruto;
(4) Eliminar los brotes que surgían de la tierra o del tronco y las ramas principales para que no le quitaran la fuerza a la vid.
(Colin Kruse, The Gospel According to John [El Evangelio según Juan
Jesús usa esta analogía para enseñarnos que:
El Padre limpia las ramas verdaderas eliminando todo lo que debilite su energía espiritual y dificulte su perfecta fructificación.
Su limpieza requiere extirpar cualquier cosa que limite la justicia, para lo cual contribuye la disciplina que viene de las dificultades, el sufrimiento y la persecución.
Saber que el Padre usa el dolor que soportan los cristianos para finalmente beneficiarnos, elimina todo miedo, autocompasión y queja.
El texto clásico de Hebreos es un recordatorio para quienes están pasando por la poda dolorosa de la disciplina del Señor: Hebreos 12: 7-11
7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
Y en el relato de la cena del Seor Pablo nos enseña:
32 mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
Pablo también enseña que Dios en su sabiduría hace que todas las cosas que nos ocurren, sean para nuestro bien. Romanos 8:28
28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Ahora, la disciplina, el sufrimiento, la prueba, sólo forman parte del mango del cuchillo que Dios usa para podarnos como ramas verdaderas adheridas a la vid.
La hoja es la Palabra de Dios. Jesús dijo a los once discípulos:
3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Hermanos, Dios usa su Palabra como el cuchillo de podar, porque ella es:
12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Sin embargo usa también las aflicciones para preparar a su pueblo para la poda que hace la Palabra, así leemos en los salmos (Sal. 119:67, 71). El Salmo 94:12).
67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra.
71 Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.
12 Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, Y en tu ley lo instruyes,
A manera de
CONCLUSIÓN:
CONCLUSIÓN:
Si somos ramas verdaderas de la vid, aquellas que estamos adheridas a la vid que es cristo, recuerda, que el padre que es el labrador nos limpiará para que llevemos más frutos.
Dios usará:
La disciplina,
El sufrimiento,
La prueba
Estas sólo forman parte del mango del cuchillo que Dios usa para podarnos.
También usará su palabra para transformarnos.
No lo olvides, el padre sólo trabaja con las ramas verdaderas.
Vamos a orar.
