El Poder Enriquecedor de Su Gracia

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 302 views
Notes
Transcript
2 Corintios 8:9
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
Introducción:
Quiero que meditemos hoy, sobre la increíble gracia de nuestro Señor Jesucristo.
Nuestro tema es: “El Poder Enriquecedor de su Gracia”.
Lo que quiero que recordemos es ,,,, cómo Jesús dejó Su gloria para venir a salvarnos, enriqueciendo nuestras vidas de maneras que nunca podríamos imaginar.
Tratemos de aprender el pasaje de las Escrituras que se encuentra en 2 Corintios 8:9, que dice:
"Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”.
¿Cómo se explica la RIQUEZA de Jesús?
Exploremos las riquezas que Jesús poseyó en gloria.
En el libro de Juan, 1:1 leemos:
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”.
Aquí vemos que Jesús, el Verbo, existió desde la eternidad pasada y compartió la naturaleza divina de Dios mismo. Habitó en perfecta unidad y armonía con el Padre y el Espíritu Santo.
La gloria y la majestad del cielo las disfrutaba por toda la eternidad, antes de venir al mundo.
En Juan 17:4-5 Jesús dijo:
“Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese”.
Esto indica que el eterno Jesús vivió y disfrutó por siempre una gloria infinita. Dejó todo aquello para convertirse en un ser humano y así poder rescatarnos.
¿Cómo se explica la POBREZA de Jesús?
Fue un sacrificio de pobreza voluntaria lo que Jesús abrazó por nuestro bien.
En Filipenses 2:6-8, encontramos estas palabras:
"El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!
Jesús había declarado a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. (Mateo 16:21).
Todas las obras de compasión por la gente y los actos sobrenaturales que Jesús demostró públicamente, no pudieron ser negadas por sus enemigos, (los religiosos fariseos).
Lo acusaron de que el diablo era quien le daba esos poderes. (Mateo 12:24).
Jesús sufrió humillaciones, un juicio injusto, bofetadas, burlas y la muerte más vergonzosa ,,,, en una cruz.
A través de esto, somos testigos de la increíble humildad y sacrifico de nuestro Señor Jesucristo.
Se empobreció de gran manera, para darnos su riqueza
Dejó el esplendor del cielo y tomó forma humana, sometiéndose a las limitaciones y luchas que todos enfrentamos en este mundo. Fue probado como nosotros per Él ,,,, nunca cometió pecado.
Por eso podía presentarse como un sacrificio limpio; perfecto, delante del Padre, en representación nuestra; Él tomo nuestro lugar en la cruz.
¿Cómo se explica nuestra RIQUEZA en Jesús?
En Efesios 1:7 leemos: "En él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia".
A través de Su muerte en sacrificio en la cruz, Jesús pagó el precio por nuestros pecados y abrió la puerta a la reconciliación con Dios.
Ya no estamos atados por las cadenas del pecado y la culpa, sino que somos libres para experimentar la vida abundante que Jesús prometió.
Su gracia no sólo nos salva sino que también nos capacita para vivir victoriosamente, llenos de esperanza, gozo y paz. Nos salvó en donde estábamos; en la suciedad del pecado. Lo hizo por amor, pero nos amó tanto que no nos dejó donde estábamos y como estábamos.
Nos santifica y nos limpia por su Espíritu Santo y por su Palabra ,,,, cada día.
¿CÓMO RESPONDEMOS A LA GRACIA Y MISERICORDIA DE JESÚS?
Adorándole con cánticos. Obedeciendo su Palabra. Buscar maneras de servirle.
No tendríamos ningún beneficio de su gracia, si Él no hubiera dado su vida en la cruz y si no hubiera resucitado. Porque Él vive es que nosotros vivimos también,
Nada de eso hubiera ocurrido si no hubiera venido a la tierra, y eso es lo que celebramos hoy.
El diablo siempre quiere quitar la atención cuando se adora a Cristo. Lo hace en este tiempo de Navidad a través de las fiestas y el comercio.
Lo hace a través de aquellos que critican la celebración de la venida de Jesús al mundo, diciendo que la navidad es una fiesta pagana.
Se parecen a los religiosos fariseos que nunca recibieron ni celebraron o adoraron a Jesús.
No celebramos fiestas paganas, exaltamos a Jesús, que un día llegó a la tierra.
No nos interesa el origen de las fiestas paganas, aunque relacionen la Navidad con ellas.
Lo único que nos interesa es exaltar el nombre de Jesús en estos días que la gente puede estar mas susceptible al verdadero mensaje de la navidad.
Lo que estamos haciendo hoy es una prueba de ello.
Nadie sabe la fecha exacta, pero eso es irrelevante, lo importante es que vino. Y eso celebramos.
El día que Jesús llego a la tierra, hubo celebración en los cielos.
Los ángeles lo proclamaron y lo anunciaron a unos humildes pastores.
Mientras la región y el resto del mundo ignoraba la llegada del Salvador del mundo, unos pocos le rendían adoración.
Aquí tenemos un pensamiento grande. Si aquel Bebé llamado Emmanuel (Dios con nosotros), no hubiera nacido en un pueblito llamado Belén. No hubiera habido derramamiento de sangre en la cruz, y por lo tanto estaríamos perdidos.
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (Isaías 9:6).
Damos gracias porque Jesús dejo su riqueza y se hizo pobre para que nosotros fuéramos enriquecidos.
Conclusión:
Hemos sido testigos del increíble viaje de Jesús desde las riquezas de la gloria hasta la pobreza de la existencia humana.
Su acto desinteresado de amor y gracia ha cambiado nuestras vidas para siempre. A través de Su llegada y Su sacrificio, somos enriquecidos con el perdón, la redención y la promesa de vida eterna.
2 Corintios 8:9
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
Bendición:
Mientras nos preparamos para partir de este lugar, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes. Que Su amor los rodee, Su paz llene sus corazones y Sus bendiciones se desborden en sus vidas. Amén.
Oración final:
Padre Celestial, te damos gracias por el regalo de Tu Hijo Jesucristo. Nos sentimos humillados por Su sacrificio y abrumados por Su gracia infinita. Al salir de este lugar, que Tu Espíritu nos guíe y nos capacite para vivir como un reflejo de Tu amor. Que en estos días festivos, la gloria siempre sea dada a Jesucristo el Señor. En su precioso nombre, oramos. Amén.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.