Encuentros que cambian
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Texto bíblico: Juan 5:6 “Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?”
Objetivo: la persona que se encuentra con Jesús recibe poder para cambiar moverse una vida mejor.
I. Introducción
I. Introducción
Ilustración
Recuerdan que me golpee la cabeza, fue en una alberca, le tengo miedo a las pisinas. ya no me aviento clavados.
¿Cuanto es el tiempo que has pasado en cama? Posiblemente durante la cuarentena algunos estuvieron muchos días encerrados, Recuerdo que en mayo del 2020 fui a visitar a un hermano estaba muy enfermo y no sabíamos si era el coronavirus o algo similar, fui muy protegido, pero al llegar al hospital descubrieron que si era COVID. Estuve en 20 en un cuarto sin ver a mi niño ni a mi esposa, esperando que se manifestara un sintoma.
II. Cuerpo
II. Cuerpo
A. Subió Jesús.
A. Subió Jesús.
“Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.”
El texto no precisa de qué fiesta se trata (Juan 5:1).
Pero el episodio anterior se sitúa en invierno, cuando faltaban aún cuatro meses para la siega (Juan 4: 35), tarea que tenía lugar en aquellas latitudes entre mayo y junio.
Como en el capítulo siguiente (Juan 6:4) se acerca la Pascua, la única fiesta que existe entre ambas fechas es Purim («las suertes»), celebrada entre febrero y marzo, en memoria de la liberación del pueblo judío de la amenaza de genocidio bajo el Imperio persa, en tiempos de la reina Ester (Ester 9: 18-19).
Purim es una especie de carnaval en el que la tradición permite que la alegría se desborde hasta los límites de la embriaguez. Badenas, Roberto. Encuentros decisivos (Spanish Edition) (pp. 79-80).
Todos los movimientos de Jesús están relacionados con el plan de salvación.
B. Un estanque.
B. Un estanque.
“Y hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, un estanque que en hebreo se llama Betesda y que tiene cinco pórticos.” (Juan 5:2).
Y un bello nombre, si no pareciera un sarcasmo: Betesda, «la casa de la misericordia». Badenas, Roberto. Encuentros decisivos (Spanish Edition) (p. 72).
Un estanque, un vertedero de agua es un lugar de refrigerio para la sociedad.
Es un lugar donde confluyen mujeres y hombres para realizar cuestiones cotidianas de la vida.
Las mujeres van a lavar mientras los niños juegan, por ejemplo.
Para los hombres es un lugar para ir a bañar a las bestias de trabajo.
Para los más jóvenes es un lugar de diversión donde pueden mostrar sus atributos naturales.
Pero este estanque, no era cualquiera, en esos días lo único que se asemeja a ese estanque es un hospital de gobierno.
C. La condición de la humanidad.
C. La condición de la humanidad.
“En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua.” (Juan 5:3).
Se revela la naturaleza de este lugar.
Era un lugar deprimente y seguramente maloliente.
La Biblia revela que existía una multitud de enfermos.
Ciegos, ojos, paráliticos.
Aquí encontramos que hay personas con muchas desventajas.
D. El carácter de Dios
D. El carácter de Dios
“porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.” (Juan 5:4).
La naturaleza del relato nos revela que es el más fuerte y más abusado el que gana puede ser sanado.
En los escritos originales más antigua este texto no figura, es por eso que versiones más apegados al texto bíblico omiten este versículo.
Es más, en unos manuscritos, el versículo cuatro forma parte de lo que le han llamado una glosa Marginal que no formó parte del texto original sino de un añadido.
Éste añadido pone de manifiesto un aspecto que no tiene que ver con el carácter divino, esa idea donde el más fuerte o más aventajado es el que recibe la bendición.
Algo así algo así como la teoría de la evolución donde el más fuerte es el que sobrevive.
Muchas creencias populares hacen de Dios un ser malo.
Dios como originador de mal.
El infierno.
La vida después de la muerte.
E. La compasión divina.
E. La compasión divina.
“Y estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.” (Juan 5:5)
Jesús le indigna esa creencia popular y se rebela contra ese tipo de terapia.
¿Cómo puede un Dios de amor apoyar con milagros la ley del más fuerte?
Jesús sabe que Dios está de manera especial con los más desfavorecidos.
¿Cómo explicar a esa pobre gente que el creador no tiene nada que ver con semejante mito? ¿Cómo decirles que no esperen que Dios pueda jamás premiar la insolidaridad egoísta o la rivalidad brutal?
“El maestro observa aquella multitud sufriente y busca al enfermo más grave y peor asistido. Ahí está: un inválido. Lleva 38 años esperando ser un día el primero. Y está condenado a no sanar nunca, porque no tiene a nadie que le ayude a sumergirse. Jamás se curará en esa piscina”. Badenas, Roberto. Encuentros decisivos (Spanish Edition) (pp. 73-74).
F. Quieres ser sano.
F. Quieres ser sano.
“Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo*: ¿Quieres ser sano?” (Juan 5:6).
Pregunta que parece innecesaria y es demasiado obvia, sin embargo no lo es.
En todas las culturas las preguntas son un medio privilegiado de relación. Badenas, Roberto. Encuentros decisivos (Spanish Edition) (p. 74).
Estuvimos asistiendo a Luisito que se cayó de un árbol y se quebró su pierna después de varios días en el hospital su mamá nos comentó que no quería salir del hospital porque hay comida gelatina y pollo.
Hay adultos mayores que crean una enfermedad a partir de su mente porque necesitan la presencia de sus hijos. Ellos, por ejemplo, no quieren sanar, porque si sanan sus hijos se van.
¿Qué quieres hacer?
¿Qué quieres hacer?
¿Quieres bajar de peso? si, sin dejar de comer pan.
¿Quieres sacar 100? si, sin estudiar.
¿Quieres conseguir más amigos? si, sin que cambie mi humor o mal genio.
¿Quiere tener más fe? si, sin estudiar.
¿Quieres ir al cielo? si, sin hacer la voluntad de Dios.
¿Quieres terminar tu carrera? si, sin esforzarme.
¿Quieres tener un cuerpo fitnees? si, pero sin hacer ejercicio.
G. El lisiado no contesta a la pregunta de Jesús.
G. El lisiado no contesta a la pregunta de Jesús.
“El enfermo le respondió: Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo.” (Juan 5:7).
De modo que hace lo de siempre: quejarse y lamentarse, porque de la abundancia del corazón habla la boca. Badenas, Roberto. Encuentros decisivos (Spanish Edition) (p. 75).
Se hace la victima.
La cárcel de victimismo, de la evación, autoabandono, de los secretos, de la culpa y la vergüenza, del dolor no resuelto, de la rigidez, del resentimiento, del miedo, del prejuicio, de la impotencia, del no perdón.
“No podemos borrar el sufrimiento, no podemos cambiar lo que pasó, pero sí podemos elegir encontrar el regalo que entrañan nuestras vidas. Incluso podemos aprender a amar la herida.
“Hay un dicho húngaro que dice que la sombra esconde la luz más brillante. Mi noche más aterradora, la primera que pasé en Auschwitz, me enseñó una lección vital que ha mejorado y nutrido mi vida desde entonces. Las peores circunstancias me brindaron la oportunidad de descubrir los mecanismos internos para sobrevivir a cualquier cosa.” Edith Eger, “En Auschwitz no había Prozac”.
H. Haz lo que Dios te pide.
H. Haz lo que Dios te pide.
“Jesús le dijo*: Levántate, toma tu camilla y anda.” (Juan 5:8).
Haz lo que Dios te pide y no lo que digan los demás.
Haz lo que Dios te pide y no lo que creas que tengas que hacer.
Haz lo que Dios te pide aún cuando vaya en contra de las normas sociales.
Si haces lo que Dios te pide ocurrirá el milagro de tu vida, si haces tal Dios te lo pide ocurrirá ese milagro después de 38 años.
“Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar. Y aquel día era día de reposo.” (Juan 5:9)
III. Conclusión
III. Conclusión
