El león cordero (Apocalipsis 5)

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En este mensaje desarrollaremos el capítulo 5 de Apocalipsis dónde se enfatiza a Cristo como soberano, controlador del mundo y de la historia y digno de ello por su obra en la cruz.

Notes
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Introducción

En esta mañana con la ayuda del Señor nos centraremos a estudiar y meditar solo el capítulo 5 a pesar de haber leído también el 4. La razón de haber leído los dos textos juntos es porque forman un bloque, forman una unidad y en realidad no podríamos entender uno sin el otro y viceversa. Y como el tiempo es limitado y la capacidad del ser humano para retener tanta información también, me he permitido la licencia de leer el capítulo 4 para tener un vago contexto y saber lo que está sucediendo en nuestro pasaje.
En el capítulo anterior se puede observar claramente a través de todos los simbolismos que se nos presenta que Dios es el centro de la adoración, el trono toma la centralidad. Dios es adorado en ese pasaje por ser el creador de todo cuanto existe y digo que ambos capítulos están conectados, porque si en el capítulo anterior Dios era adorado por ser creador ahora la alabanza va a ser por ser nuestro salvador, por ser aquel que nos ha redimido con su sangre para hacernos reyes y sacerdotes.
En el Antiguo Testamento el pueblo de Israel le adoraba principalmente por dos grandes maravillas que Dios había hecho. En primer lugar le adoraba por ser el creador, pero su segundo motivo era porque los había redimido de la esclavitud de Egipto. Hoy en día la iglesia del Señor puede adorar tal y como la vemos en Apocalipsis en estos 2 capítulos porque tenemos un Dios que ha creado todo lo que podemos ver y también porque nos ha redimido, nos ha rescatado a cada uno de nosotros.
Se puede observar una transición en estos dos capítulos donde el autor pretende que pongamos nuestra mirada en 3 lugares, primeramente en el capítulo anterior el énfasis está en focalizarnos en el trono y luego en nuestro capítulo la intención es que pasemos a mirar el rollo para luego centrarnos en el cordero inmolado.
Sin lugar a duda, tal y como se describe Dios y todo lo que está relacionado con el en ambos capítulos es impresionante. permitirme por unos segundos poneros rápidamente en contexto para que podamos entender tanto este capítulo como si quieres profundizar tu mismo acerca de este libro. Cuando Juan escribe este libro el se encuentra prisionero en una isla llamada Pastmos por el imperio romano tímidamente está persiguiendo las enseñanzas cristianas y sus seguidores (digo tímidamente, porque más tarde la persecución por parte del Imperio romano se va a intensificar). Esto hace que un movimiento reciente tenga el grave peligro de no poder prosperar a causa del imperio romano. Sin embargo, es ahí donde entra el mensaje de este libro, Apocalipsis además de darnos respuestas de los acontecimientos que están por llegar también nos da respuesta de nuestro presente de cómo interpretar los diferentes sucesos que suceden en nuestro día a día.
Así que mientras en aquella época la mitad de la tierra conocida hasta ese momento rendía pleitesía al Cesar dado que su ostentación era fascinante. Sin embargo, cuando Juan nos presenta la visión acerca de Dios podemos contemplar que la ostentación, las riquezas, el glamour del Cesar es un pobre espectáculo comparado con la magnificencia y gloria de Dios. El mensaje a trasmitir es que la iglesia nunca debe de rendirse ante un poder temporal y limitado como es el del Cesar por en la esfera celestial encontramos a alguien mucho más sublime que el Cesar.

El trono

Y con esta introducción adentrémonos a nuestro pasaje. Juan nos dice que vio en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un rollo. Hermanos no pasemos por alto esta imagen que el autor nos está presentando. Quiero deciros que hay un trono, hay alguien que está gobernando el mundo. En el trono no está ningún líder político, en el trono no está como piensan algunos la madre naturaleza, ni siquiera en el trono está la economía como algunos dicen que el dinero lo gobierna todo, quien tiene dinero lo controla todo. En el trono está nada mas y nada menos que Dios mismo.
El trono es un elemento muy presente en estos dos capítulos aparece 17 veces mencionados. Recordemos que la iglesia del señor en la esfera terrestre estaba pasando momentos muy difíciles. Las iglesias de esa época que se encontraban en Asia, Europa y África era muy pequeñas comparadas con el basto poder del imperio romano ¿Qué podían hacer unos pocos cristianos indefensos si un edicto imperial ordenara eliminarlos de la tierra? Pero aún así la iglesia no ha de tener miedo, porque en el centro del universo hay un trono. Desde allí reciben órdenes los vientos y los mares, los planetas, imperios y reyes. Ante él rinden lealtad las galaxias y el más pequeño organismo que existe, no solo los reinos sirven pleitesía a Dios, sino que también el coronavirus se encuentra al servicio de Dios, no hay nada que se escape al reinado eterno y poderoso de Dios.

El libro

Ahora bien aunque el trono había sido sobre todo el centro del capítulo 4, ahora hay una transición tanto para al libro como para el cordero.
¿Qué es ese libro? ¿Qué contiene ese libro? ¿Qué simboliza ese elemento? Aunque a lo largo de la historia han surgido muchas interpretaciones en cuento a este elemento, desde mi comprensión limitada entiendo tal y como han afirmados otros teólogos que este libro simboliza el propósito de Dios respecto al universo a lo largo de toda la historia, en ese libro se encuentra el plan redentor para el hombre. Pero ese rollo tiene un gran problema y es que se encuentra sellado por 7 sellos.
Dicho significado nos indica que el plan de dios no puede ejecutarse, no puede llevarse a cabo, has que alguien no rompa los sellos y desate el rollo el plan redentor de Dios y el gobierno de Dios en el mundo no puede llevarse a cabo. Si permanece sellado ese rollo, los propósitos de Dios no serán realizados, no se llevará a cabo su plan. Abrir aquel rollo no significa solo la revelación del plan de Dios porque se pueda leer lo que hay ahí puesto, sino que también significa que no se puede llevar a cabo.
Por lo tanto, esto nos va a plantear un gran problema y es ¿Quién es digno de romper los sellos y abrir el libro? Y en un contexto tan amplio donde nos encontramos al apóstol Juan, donde se encuentra también los 24 ancianos (que es un simbolismo de la iglesia universal) donde se encuentra millares y millares de ángeles alrededor del trono resulta que ninguno es digno ya ni siquiera de desatar los sellos, sino ni siquiera de mirar el rollo.
No se si está pudiendo comprender las implicaciones que eso tiene, pero desde luego que Juan las entendió muy bien y por esa razón se puso a llorar amargamente. Si dicho rollo no se abría no habría esperanza para la humanidad, nadie podría controlar el devenir histórico, no habría ningún tipo de protección en las horas de las pruebas amargas, no habrá juicios sobre un mundo perseguidor, no habrá triunfo final para los creyentes, no habrá cielos nuevo ni tierra nueva, no habrá herencia futura, no habrá resurrección de los muertos en gloria, sino que habrá resurrección para la condenación eterna. Esta es la razón por la que Juan se pone a llorar, porque se da cuenta de que si ese libro no es abierto y ejecutado vivimos en un eterno nihilismo donde no hay esperanza para el hombre, está condenado eternamente para ser gobernado por el mal y el sufrimiento. Y dejadme deciros que así hay muchos en nuestros días que viven, viven profundamente abatidos y tristes porque piensan que no hay ningún tipo de esperanza que todo está perdido, estas personas creen que el libro sigue sellado y no hay nadie digno de abrir los libros. Si hay alguien así en esta mañana que me esta escuchando que el Señor lo permita ver a dicha persona lo que Juan pudo ver a continuación y se de cuenta que hay esperanzas para cada uno de nosotros.
Cuando para Juan y para toda la humanidad toda esperanza estaba perdida se escucha un anuncio de lo más sorprendente, porque cuando todo estaba en oscuridad y sin esperanza de repente irrumpe una luz poderosa en medio de la desesperanza, como dice la Biblia en Isaías 9:2 “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.” El mensaje está bien claro, Juan todavía hay esperanza.
Y las implicaciones que tienen ese suceso en nuestro día a día es tal y como afirmó Newport «A la luz de esta visión, la historia no es tan siniestra ni espantosa como parecía antes. Y sea lo que pueda venir, uno se ha encontrado con el León que se convirtió en Cordero para dar vida, significado histórico y esperanza.»
Y el anuncio que encontramos en el versículo 5 es el mensaje central no solo de nuestro texto, sino de todo el libro de Apocalipsis. Jesús ha vencido, a lo largo de la historia vemos una dura disputa del reino de las tinieblas con el reino de Dios, incluso aparentemente parece que el reino de las tinieblas está sometiendo al reino de Dios, pero la realidad es que Jesús ha vencido, hay un lema que durante bastante tiempo se viralizó por redes sociales que a mi me encanta y decía «Spoiler: God´s Wins» Y esa es la realidad, no es un simple lema, no es un eslogan, no es un twit, ni un estado de perfil en redes sociales, es una realidad y el centro mismo de nuestra esperanza, no tengo otra esperanza que esta que el León de la tribu de Judá, la raíz de David ha vencido a la muerte, ha vencido al pecado y a vencido a todos los principados y potestades celestiales.
Así es hermanos, no debemos de alterarnos, no debemos de ponernos nerviosos, no debemos de afanarnos por el día de mañana porque Dios ha vencido. Nuestro futuro no está en las manos de unas personas inciertas, nuestro futuro no está en las decisiones de los hombres más poderosos del mundo o de los gobernantes de nuestro siglo, nuestro futuro está escondido en las manos de Dios y todos los que han decidido cobijarse bajo su regazo he de deciros que tenemos la victoria asegurada, tal y como expresó Pablo cuando descubrió esta verdad en Romanos 8:37 “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”

El cordero

Cuando preparaba este mensaje me intentaba poner el la piel de Juan, me imagino a Juan escuchando este gran anuncio mientras estaba postrado de haber llorado amargamente. De repente al oír tremenda noticia levantaría los ojos para poder ver a ese León de Judá a ese ser imponente que anunciaba el ángel. Pero no se si te has dado cuenta acerca de lo que sucede en el versículo 6 y es que Juan no ve por ningún lado a ese León, sino que lo que ve es un cordero y además inmolado.
Esto mismo fue lo que acabó sucediendo en la historia. El pueblo judío esperaba ver el reino de Dios a través de un león tal y como había sido anunciado y profetizado por los profetas, pero lo que acabó sucediendo es que el reino de Dios vendría en forma de cordero muriendo en la cruz y no como un león. No nos debería de caber la menor duda de que Dios es capaz de romper cada uno de nuestros esquemas mentales que tengamos acerca de Él.
Sin embargo, esto no solo sucedió en la historia, sino que nos sucede a nosotros muy a menudo. Algunos podrían decir que bueno Dios tiene que obrar y hacer aquello a nuestro favor, o debe de hacer lo otro. Sin embargo, en ocasiones, nos perdemos de ver la presencia de Dios en nuestras vidas porque estamos esperando ver al león, pero quien se a puesto a nuestro lado no es nada más y nada menos que un cordero inmolado, deja de esperar de ver a Dios a tu manera y que Dios te permita como a Juan ver a Dios tal y como Él decida presentarse a tu vida. Dios a lo menor no decido presentarse a tu vida con un fajardo de billetes, una casa enorme, un trabajo fabuloso, una familia ejemplar y unas llaves del último modelo de coche del mercado. En ocasiones Dios se va a presentar a tu vida a través del sufrimiento. Dios puede presentarse a tu vida a través de la pérdida de un ser querido, Dios puede presentarse a tu vida a través de las decepciones de la vida, Dios puede presentarse a tu vida a través de un despido inentendible de tu trabajo, Dios puede presentarse a tu vida con un diagnóstico médico que no te esperabas, Dios puede presentarse en tu vida en la más absoluta quiebra y números rojos de tu cuenta bancaria. En ocasiones esperamos ver a un león para percibir la presencia de Dios en nuestras vidas, pero igual de cierto es que Dios en su voluntad decide presentarse como cordero inmolado en nuestras vidas.
Todas estas verdades anunciadas son desprendidas de las enseñanzas que encontramos en la cruz del calvario, tal y como dijo John Stott «Es en ese sitio donde Jesús venció al pecado y nos redimió para Dios, Jesús sufrió como nosotros y es el supremo ejemplo de poder por medio de la debilidad, el Cordero en el trono»
La figura del cordero la encontramos muy temprano en las escrituras, en el libro de Génesis tenemos un acontecimiento que nos recuerda mucho a la obra que Jesús hizo por cada uno de nosotros. Cuando Abraham va a sacrificar a su hijo en el monte Moriah, el hijo le hace una pregunta muy acertada a su padre que era dónde se encontraba el cordero que iban a sacrificar Génesis 22:7 “Después dijo Isaac a Abraham, su padre: —Padre mío. Él respondió: —Aquí estoy, hijo mío. Isaac le dijo: —Tenemos el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?” esa pregunta fue respondida mucho más tarde por Juan el bautista en Juan 1:29 “Al siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: «¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” Jesús es ese cordero que Dios ha provisto para ser sacrificado y poder así perdonar nuestro pecados.

La alabanza

Cuando se encuentra el candidato perfecto para abrir el rollo, en el versículo 8 podemos encontrar un cambio de escena tremendo, mientras que en los versículo anteriores encontramos a un hombre desesperado rompiendo en llanto, cuando el Cordero coge el libro ahora lo que encontramos son alabanzas, Dios es el único capaz de transformar nuestro lamento en baile.
A partir de ese versículo va a ser adorado por todo cuanto existe y de forma progresiva, hemos hablado mucho del sacrificio de Jesús, pero no pierdas de vista la imagen que Juan nos está presentando, dado que aunque el Cordero está inmolado, no se encuentra en una cruz, dicho cordero ahora está en el trono. Ahora encontramos a Jesús en un lugar donde anteriormente nunca lo habíamos visto en la Biblia y es en medio del trono, ahora Jesús está en el cuelo, no se encuentra en un pesebre envuelto en pañales, no está en Galilea haciendo milagros y enseñando a sus discípulos, tampoco está en Jerusalén en una cruz ni en una tumba, Cristo está en el cielo en medio del trono cono el libro en sus manos gobernando con autoridad el mundo.
De la misma forma que Jesús está en el centro de todo lo que acontece en el cielo, de la misma manera Jesús debería de estar en el centro de todo lo que te acontece en tu vida. Jesús se ha entronizado en el cielo, pero él quiere entronizarse en tu corazón, él quiere gobernar tu vida, él quiere ser el centro de tu vida. Por lo tanto, el objeto de nuestra adoración no es un niño en el pesebre ni un cadáver en la cruz, nuestra adoración ha ida dirigida al cordero que vive y reina.
Aunque la alabanza que presenta los 24 ancianos que por cierto representa a la iglesia universal tal y como he mencionado anteriormente se puede sacar mucho contenido útil, sólo me voy a detener en el final de dicha adoración y es sobre la frase y reinaremos sobre la tierra. Esto no es solo una alabanza, sino que también es una profecía.
Así que por muy complicada que sea la situación que te está tocando vivir, tenemos una enorme promesa y es que reinaremos con Cristo. Cristo no solo tiene el control de la situación tal y como se ha visto, sino que algún día cada uno de nosotros estaremos reinando con él.
Dios no solo ha comprado nuestra libertad, sino que además de darnos la libertad nos ha elevado nuestra condición y nos ha puesto en la más altas posiciones, nos ha hecho a cada uno de nosotros reyes y sacerdotes. Dios no solo ha pagado la deuda que teníamos con Él, Dios no solo nos ha quitado los números ros del banco, sino que nos ha realizado una transferencia para ser los hombres más ricos del país. Dios nos ha hecho a cada uno de nosotros reyes y sacerdotes.
Menudo Dios tenemos, completamente digno de toda nuestra alabanza. A pesar de que el reinado lo ha conseguido Cristo gracias a su sacrificio, él ha decidido compartir su reinado con cada uno de nosotros. Menuda esperanza y consuelo tenemos en esa frase de las escrituras. Me quiero dirigir a aquellos que estás abatidos, que estáis apenados, que estás completamente rotos por las diferentes luchas que habéis o estáis enfrentando en la vida, mirad la vida a través de esa promesa. Su iglesia algún día reinará con Cristo.
Llegará el día donde esa persona que durante toda su vida se ha encontrado en una silla de ruedas o tenía una severa enfermedad que le impedía realizar vida tal y como conocemos nosotros como normal que dicha persona se encontrará reinando con Cristo. Llegará el día en el que la multitud de niños que han sido asesinados en el vientre de sus madres o aquellos niños que por circunstancias naturales no han podido ver la luz de este mundo algún día los veremos a cada uno de ellos reinando con Cristo, llegará el día en el que el joven que fue arrebatado por un accidente de tráfico o fue arrebatada su vida a la edad temprana porque un cáncer terminal llegó a su vida y no superó la cifra de los 10, 20, 30 o 40 años que los veremos reinando con Cristo. y ¿Cómo no? también veremos a aquellos que dieron su vida por la causa de Cristo, aquellos que por su fe en el Cordero inmolado, ellos mismos fueron inmolados, fueron ejecutados, fueron torturados hasta la muerte, llegará el día en el que Cristo se acerque a cada uno de ellos y a cada uno de nosotros y nos diga «Reinad conmigo»
Dios es digno de adoración y por eso su iglesia lo adora, pero no solo la iglesia le adora, sino que en el versículo 12 vemos a millares de ángeles adorando a Dios. Y no solo eso, sino que el el versículo 13 vemos que toda la creación adora a Dios culminando esta imagen con toda la iglesia postrada ante el cordero y adorándolo.
Sé que se podría decir mucho más acerca de este pasaje, pero lo que tenía preparado para exponer era esto, espero que el señor guarde estas enseñanzas predicadas hoy en nuestro corazón y no perdamos de vista en nuestro día a día esta imagen. Nosotros que somos muy olvidadizos no olvidemos la imagen durante la semana de que Cristo está reinando, el cordero inmolado está en el trono y tiene bajo su poder el rollo y es digno de desatar los sellos y abrirlo. Ya sabes algunas de las implicaciones que ese hecho tiene así que durante la semana os invitaría a que pudiérais recordar en algunos momentos del día esa realidad, que podáis mirar al cielo o cerrar vuestros ojos y visualizar esa realidad y asentarla en vuestros corazones.
Termino citando la adoración que hacen los 24 ancianos en Apocalipsis 5:9–10“Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje, lengua, pueblo y nación; nos has hecho para nuestro Dios un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra».”
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