Las bodas del Cordero
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estudiando los eventos futuros a la luz de la palabra de Dios , hoy estudiaremos un evento maravilloso que se puede considerar como él momento culminante de la historia de amor entre Cristo y su iglesia.
Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.
Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
Consideremos las tres partes principales de un banquete de bodas.
1. Un contrato de matrimonio.
1. Un contrato de matrimonio.
Dentro de las costumbres nupciales en tiempos de Cristo, los padres de la novia y del novio firmaban un contrato de matrimonio. Además, el novio mismo pagaría una dote (pago inicial) a la novia o a sus padres.
Tal proceso iniciaba el período de los esponsales, que hoy se llamaría el noviazgo o compromiso. Un ejemplo de esto fue en el que se encontraban José y María cuando se descubrió que María estaba con el niño Jesús en el vientre.
I) NOSOTROS HEMOS SIDO DESPOSADOS CON CRISTO.
Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.
para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.
2. Desfile de antorchas por las calles antes de la cena de las bodas.
El novio acompañado de sus amigos varones acudía a la casa de la novia a medianoche, creando un desfile de antorchas por las calles. Tal desfile no sería una sorpresa para la novia, ya que sabía con mucha anticipación que se estaba llevando a cabo un evento así, por lo que estaría lista con sus doncellas.
Luego todos se unirían al desfile y terminarían en la casa del novio. Tal costumbre es la base de la Parábola de las Diez Vírgenes.
Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
3. La cena de las bodas del cordero en sí.
Durante el tiempo de Jesús, la cena de las bodas se prolongaba durante días, como se ilustra en las bodas de Caná en.
Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
