EFESIOS
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GUÍA ESTUDIO DE LOS EFESIOS
GUÍA ESTUDIO DE LOS EFESIOS
PABLO Y LOS EFESIOS
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 18:18–21; 19:13–20:1; 20:17–38; Efesios 1:1, 2; 6:21–24; 3:13; 1:9, 10.
PARA MEMORIZAR:“Y nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en Cristo, para que, llegado el tiempo, reuniera en él, bajo una sola cabeza, todo lo que está en el Cielo y lo que está en la tierra” (Efe. 1:9, 10).
Cuando escribimos algo, tenemos un propósito, y a veces es de peso. Abraham Lincoln, por ejemplo, escribió su famoso discurso de Gettysburg en 1863 después de la terrible devastación del combate de la Guerra Civil estadounidense que dejó un saldo de siete mil soldados muertos. En ese discurso, invocando a los padres fundadores, Lincoln expresó su creencia de que la Guerra Civil fue la prueba definitiva para saber si la nación fundada en 1776 perduraría o “desaparecerá de la Tierra”.
Pablo tiene un propósito profundo que motiva su carta. En parte debido al encarcelamiento de Pablo (Efe. 3:13; 6:20), y en parte debido a la continua persecución y las tentaciones, los efesios se sienten tentados al desánimo. Pablo les recuerda lo que ocurrió cuando se convirtieron: aceptaron a Cristo como su Salvador y llegaron a integrar la iglesia. Se convirtieron en el cuerpo de Cristo (Efe. 1:19–23; 4:1–16), en los materiales de construcción de un templo (Efe. 2:19–22), en la esposa de Cristo (Efe. 5:21–33) y en un ejército (Efe. 6:10-20).
Desempeñaban un papel estratégico en el cumplimiento del gran plan de Dios de unir todo en Cristo (Efe. 1:9, 10). Pablo escribe para señalar a los creyentes de Éfeso su identidad plena y sus privilegios como seguidores de Cristo.
Lección 1
PABLO, EVANGELISTA EN ÉFESO
¿Qué hace Pablo en su primera visita a Éfeso, al final de su segundo viaje misionero? (Hech. 18:18–21).
Éfeso era una de las ciudades más grandes del Imperio Romano, con una población de unos doscientos cincuenta mil habitantes. Era la capital de una de las provincias más ricas del Imperio, la provincia de Asia, que abarcaba gran parte de lo que hoy se conoce como Asia Menor. En los días de Pablo, la provincia disfrutaba de un período de crecimiento y prosperidad. Al ser una ciudad portuaria, Éfeso también estaba en la encrucijada de importantes rutas terrestres. Si bien la gente de la ciudad adoraba a muchas deidades, Artemisa, considerada la diosa protectora de la ciudad, era suprema. La adoración a Artemisa era el centro de las ceremonias cívicas, los juegos deportivos y las celebraciones anuales. (Los romanos denominaban Diana a Artemisa; ver Hech. 19:24, 35).
Posteriormente, Pablo regresa a Éfeso en su tercer viaje misionero (Hech. 19:1–12) y se queda allí “por tres años” (Hech. 20:31). El apóstol dedica un tiempo sustancial a Éfeso, con la intención de dar un fundamento sólido al cristianismo allí.
¿Qué acontecimiento extraño genera una reverencia generalizada por el “Señor Jesús” en Éfeso? (Hech. 19:13–20).
Lucas comparte la extraña historia de siete exorcistas judíos itinerantes en la ciudad. Entremezclar los nombres de Jesús y de Pablo en sus encantamientos decididamente es una iniciativa desafortunada para estos exorcistas. Cuando la noticia recorre las calles de la ciudad, “el temor se apoderó de todos, y magnificaban el nombre del Señor Jesús” (Hech. 19:17). El acontecimiento también tuvo un profundo impacto en algunos de los que ya eran creyentes, quienes quemaron públicamente sus costosos manuales de artes mágicas y, “sacando la cuenta de su precio, hallaron que era de cincuenta mil denarios (cincuenta mil días de trabajo)” (Hech. 19:19). Junto con los demás residentes de la ciudad, los creyentes aprenden que la adoración a Jesús no debe diluirse con ninguna otra adoración.
¿Qué implicó el hecho de que quemaran sus propios libros, incluso a un costo económico tan grande para ellos? ¿Qué nos dice eso acerca de asumir un com- promiso total con el Señor?
Lección 1
UN MOTÍN EN EL ANFITEATRO
Lee Hechos 19:21 a 20:1. ¿Qué lecciones podemos extraer de esta historia?
El testimonio de Pablo en Éfeso, una ciudad grande y sofisticada, fue tan eficaz que impactó en un motor económico importante para la ciudad: el turismo centrado en el Templo de Artemisa. ¡Y qué templo era aquel! Esta magnífica estructura estaba compuesta en parte por 127 pilares, cada uno de 18 metros de alto, de mármol de Paros, un mármol blanco puro, impecable, sumamente apreciado para las esculturas. Treinta y seis de estos pilares estaban esculpidos y cubiertos de oro, lo que daba al templo su reputación de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
Preocupado porque la retórica contra la idolatría de Pablo estaba drenando el apoyo financiero del templo (Hech. 19:27), Demetrio, el platero, azuzó a sus compañeros artesanos hasta que se pusieron frenéticos. En el mercado rápidamente se formó una multitud sumamente enfadada, que se fue engrosando a medida que avanzaba hasta el gran anfiteatro, con capacidad para unas 25.000 personas. Allí continuó la conmoción, con dos horas continuas de gritos “¡Grande es Diana de los efesios!” (Hech. 19:34). Después de que el secretario municipal dispersó a la multitud, Pablo se reunió con los creyentes y abandonó la ciudad.
Al final de su tercer viaje misionero, Pablo se reúne con los ancianos de la iglesia de Éfeso. ¿Cómo resumirías las preocupaciones de Pablo? (Ver Hech. 20:17–38).
Una cronología orientativa de la relación de Pablo con Éfeso:
* 52 d.C.: Breve visita inicial de Pablo a Éfeso (Hech. 18:18–21).
* 53–56 d.C.: ministerio de tres años de Pablo en Éfeso (Hech. 19:1– 20:1). Redacta 1 Corintios casi al final de su estadía allí (1 Cor. 16:5–9).
* 57 d.C.: Estando en Mileto, Pablo se reúne con los ancianos de Éfeso (Hech. 20:17–38).
* 62 d.C.: Pablo redacta su carta a los Efesios probablemente desde su confinamiento en Roma.
“Por tanto, velen, acordándose de que por tres años, de noche y de día, no cesé de amonestar con lágrimas a cada uno” (Hech. 20:31). ¿Sobre qué crees que Pablo advertiría a nuestra iglesia hoy, y por qué?
Lección 1 |
ESCUCHAR LA CARTA A LOS EFESIOS
Pablo escribió Efesios para que se leyera en voz alta en los hogares-iglesias de los creyentes en la zona metropolitana de Éfeso. En los años transcurridos desde la partida de Pablo, el movimiento cristiano de Éfeso había crecido y la cantidad de hogares-iglesias se había multiplicado. Para esos primeros creyentes, debió de haber sido un evento importante tener a Tíquico, el representante personal de Pablo, el apóstol fundador, de pie entre ellos y com- partiendo una carta del apóstol. Como lo sugiere la misma epístola, el grupo reunido probablemente incluía miembros de la familia anfitriona: padre, madre, hijos y esclavos (Efe. 5:21–6:9). En ese momento, un hogar también incluía a otros: mandantes (personas libres que dependían del jefe de hogar para su manutención) e incluso clientes. Por lo tanto, posiblemente también estuvieran presentes, así como miembros de otros hogares.
Además del bosquejo de la carta que aparece a continuación, lee toda la epístola, preferiblemente en voz alta (te llevará unos quince minutos hacerlo). ¿Qué temas resuenan a través de la carta como un todo?
I. Saludo inicial (Efe. 1:1, 2)
II. Bendición introductoria (Efe. 1:3–14)
III. Oración para que los creyentes reciban sabiduría en Cristo (Efe. 1:15–23)
IV. Una vez, muertos espiritualmente; ahora, exaltados con Cristo (Efe. 2:1–10)
V. Cristo crea la iglesia compuesta de judíos y gentiles (Efe. 2:11–22)
VI. Pablo como predicador de Cristo a los gentiles (Efe. 3:1–13)
VII. Pablo ora para que los creyentes experimenten el amor de Cristo (Efe. 3:14–21)
VIII. Conserven la unidad de la iglesia, inspirada por el Espíritu (Efe. 4:1–16)
IX. Anden en vida nueva y fomenten la unidad (Efe. 4:17–32)
X. Anden en amor, luz y sabiduría (Efe. 5:1–20)
XI. Practiquen una vida moldeada por Cristo en el hogar cristiano (Efe. 5:21–6:9)
XII. Manténganse unidos: la iglesia como el ejército de Dios (Efe. 6:10–20)
XIII. Saludo final (Efe. 6:21–24)
¿Qué tema clave se plantea en esta carta? ¿Qué te dice esto? ¿Qué puntos específicos te afectan personalmente?
EFESIOS EN SU TIEMPO
| Lección 1
¿Cómo comienza y termina Pablo su carta a los creyentes de Éfeso?¿Qué aprendemos acerca de sus deseos más profundos para ellos? Ver Efesios 1:1 y 2; y 6:21 al 24.
Al comienzo de la carta, Pablo se identifica como el autor (Efe. 1:1). Hacia la mitad de la carta, Pablo nuevamente se identifica por nombre y se etiqueta como “prisionero de Cristo Jesús por amor a ustedes los gentiles” (Efe. 3:1), lo que introduce una reflexión personal sobre su trabajo como apóstol (Efe. 3:1–13). Hacia el final de la carta, nuevamente se refiere a su encarcelamiento (Efe. 6:20) y concluye con palabras personales (Efe. 6:21, 22). Si bien algunos eruditos niegan que la carta haya sido escrita por Pablo, es importante notar que la epístola claramente establece a Pablo como su autor. La mayoría de los cristianos acepta, y con razón, que Pablo es el autor.
¿En qué sentido se preocupa Pablo por el efecto que tendrá su encarcelamiento en los creyentes de Éfeso? Ver Efesios 3:13.
Efesios parece compartir el mismo tiempo y circunstancias generales con otras cartas que Pablo escribe desde la prisión: Colosenses (ver especialmente Col. 4:7, 8) y Filemón. Además, parece haber pasado un tiempo considerable desde que Pablo ministró en Éfeso (Efe. 1:15; 3:1, 2). Probablemente Pablo haya escrito Efesios en una prisión de Roma alrededor del año 62 d.C.
En Efesios, Pablo ofrece pocos detalles sobre la situación de su audiencia en Éfeso. El alcance de su atención es amplio. Aborda un gran lapso, comenzando con las decisiones de Dios tomadas “antes de la creación del mundo” (Efe. 1:4), y reflexiona ampliamente sobre los grandes temas de la salvación de Dios ofrecida en Cristo. Al hacerlo, la carta exhibe un estilo literario exaltado, con oraciones largas, expresiones repetitivas y metáforas desarrolladas. Pablo utiliza ese estilo en otras partes (p. ej., Rom. 8:31–39), pero se concentra en Efesios, que presenta una gran cantidad de expresiones de alabanza, oración y adoración (Efe. 1:3–14, 15–23; 3:14–21) y ofrece pasajes sumamente retóricos y cuidadosamente elaborados (p. ej., Efe. 4:1–16; 5:21–33; 6:10–20).
Lección 1
EFESIOS: UNA CARTA COLMADA DE CRISTO
¿Cómo anuncia Pablo el tema de su carta? Efe. 1:9, 10.
¿Cómo se puede resumir el mensaje de Efesios? Desde la prisión, Pablo presenta una visión del plan cristocéntrico de Dios para el cumplimiento de los tiempos establecidos y el papel de la iglesia en ellos. Dios ha actuado en Cristo a fin de iniciar su plan “para que, llegado el tiempo, reuniera en él [Cristo], bajo una sola cabeza, todo lo que está en el cielo y lo que está en la tierra” (Efe. 1:10), y así lo hizo al crear la iglesia como una entidad compuesta de una nueva humanidad: tanto de judíos como de gentiles (Efe. 2:14). Los creyentes son llamados a actuar en armonía con este plan divino, para señalar a los poderes malignos que el propósito supremo de Dios está en marcha (Efe. 3:10). Como proclama Efesios 1:9 y 10, la unidad que Dios tiene en mente es cristocéntrica. Así que, no sorprende descubrir que Efesios sea una epístola bañada de Cristo, que en todas partes alaba las actuaciones de Dios en Cristo y celebra el acceso de los creyentes a los recursos espirituales que Cristo les ofrece. Pablo emplea la frase “en Cristo” y similares más de treinta veces, y en todas partes exalta a Jesús. Cuando leas la carta, presta atención a estas frases
y mantente alerta a las diversas formas en que Pablo se concentra en Jesús.
Pablo busca reavivar el compromiso espiritual de los creyentes de Éfeso al recordarles que son parte de la iglesia, que es el corazón mismo del plan de Dios para unificar todas las cosas en Cristo. Cuando utiliza la palabra “iglesia” (griego, ekklēsia) en la carta, quiere decir la iglesia “universal”, o la iglesia en general (no una congregación local).
La estrategia principal que usa es hablar de la iglesia: lo hace utilizando metáforas vívidas, y desarrolla cuatro de ellas con cierto detalle:
1. La iglesia como cuerpo (Efe. 1:22, 23; 2:16; 3:6; 4:1–16, 25; 5:23, 29, 30).
2. La iglesia como edificio/templo (Efe. 2:19–22).
3. La iglesia como esposa (Efe. 5:22–27).
4. La iglesia como ejército (Efe. 6:10-20).
Cada una de estas imágenes, a su manera, revela cuál es el propósito y la intención de Dios para su iglesia.
En la iglesia de la que eres parte, la Iglesia ARDE, Dios está reuniendo a una comunidad transnacional, multilingüe, multirracial y transcultural (Apoc. 14:6, 7), que señala el camino para el cumplimiento de su plan de unir todas las cosas en Jesús (Efe. 1:9, 10). ¿Cómo podemos trabajar en armonía con el gran plan de Dios?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
| Lección 1
La historia de los exorcistas que usaron indebidamente los nombres de Jesús y de Pablo (Hech. 19:13–20; ayuda a explicar por qué Pablo utiliza tanto vocabulario sobre el poder en Efesios. Algunos nuevos creyentes, bajo la renovada convicción de la soberanía de Jesús, arrojan sus costosos manuales de magia a las llamas. Gracias al descubrimiento de unos doscientos cincuenta papiros que tratan de la magia, así como de otros hallazgos, disponemos de amplias ilustraciones de rituales, hechizos, fórmulas, maldiciones y demás, similares a las que probablemente aparecían en estos manuales de magia. Esos tomos aconsejaban a los creyentes sobre cómo celebrar esos rituales para persuadir a los dioses, las diosas y los poderes espirituales para que hicieran lo que les pedían.
Lucas nos dice que estos libros valían cincuenta mil monedas de plata, o cincuenta mil días de salario. (En el contexto actual, si prevemos US$ 80/día de salario para un trabajador calificado, ¡esto equivale a US$ 4 millones!). Este detalle demuestra la importancia y la centralidad de estos libros en su vida cotidiana. “Se necesitó la intervención soberana de Dios para que estuvieran suficientemente convencidos de que debían arrepentirse por completo de su uso continuo de amuletos, invocaciones y medios tradicionales para obtener poder espiritual”
Llegamos a entender que Efesios se escribió para los creyentes que necesitaban instrucciones sobre “cómo hacer frente a la continua influencia y los ataques de los siniestros ‘poderes’ cósmicos” . La respuesta de Pablo es la Epístola a los Efesios, en la que señala a Cristo como aquel que ha sido exaltado sobre todo poder (Efe. 1:20-23) y enfatiza la superioridad de la fuerza que Dios les ofrece a los creyentes (Efe. 2:15–19; 3:14–21; 6:10–20).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. ¿Qué poderes o autoridades están activos en nuestro mundo y en tu vida hoy? ¿Cómo se manifiestan estos poderes, tentando a los creyentes a honrarlos y respetarlos en lugar de rendir lealtad pura al Cristo exaltado?
2. En el contexto del plan de Dios para el “cumplimiento de los tiempos establecidos” de unir todas las cosas en Cristo, Pablo expresa esperanza para el futuro. Repasa el uso que él da a la palabra “esperanza” en Efesios 1:18; 2:12; 4:4. ¿Por qué crees que hay esperanza para el futuro?
3. En los siguientes pasajes de Efesios, ¿cómo señala Pablo la gran esperanza futura del regreso de Cristo? Efesios 1:13, 14; 1:21; 2:7; 4:30; 5:5.
¿Qué significa esta esperanza para nosotros en este momento?
EL GRAN PLAN CRISTOCÉNTRICO DE DIOS
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Efesios 1:3–14; 2:6; 3:10; Colosenses
1:13, 14; Deuteronomio 9:29.
PARA MEMORIZAR:“Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en Cristo nos bendijo con toda bendición espiritual en los cielos” (Efe. 1:3).
Veinticinco años después de convertirse en la primera persona en caminar sobre la Luna, Neil Armstrong escribió una nota de agradecimiento al equipo creativo que diseñó el traje espacial, la Unidad de Movilidad
Extravehicular (EMU, por las siglas en inglés), en el que dio esos pasos históricos. Armstrong lo llamó “el diseño espacial más fotografiado de la historia”, y bromeó con que logró ocultar a “su feo ocupante”, y agradeció al “equipo EMU”, en el Centro Espacial Johnson, por el traje “resistente, confiable, y hasta se podría decir encantador” que le preservó la vida, y les envió “un cuarto de siglo de agradecimientos y felicitaciones”.
Pablo comienza su carta a los Efesios con una majestuosa nota de agradecimiento, alabando a Dios por las bendiciones que ha derramado; bendiciones tan esenciales para la vida de los creyentes como lo es un traje espacial para alguien que camina sobre la Luna. Pablo argumenta que Dios ha estado obrando en estas bendiciones esenciales desde “antes de la creación del mundo” (Efe. 1:4), y alaba a Dios por obrar a lo largo de los siglos en favor de los creyentes. Esta introducción de Pablo hace que Efesios sea especialmente valiosa para ilustrar cómo adorar y alabar a Dios por las tantas bendiciones que él ha provisto.
ELEGIDOS Y ACEPTADOS EN CRISTO
Lección 2
Una nota de agradecimiento generalmente incluye una descripción del regalo recibido. Pablo incluye una larga lista de regalos en Efesios 1:3-14 mientras agradece a Dios por las bendiciones del evangelio.
Pablo alaba a Dios por el hecho de que “en Cristo nos bendijo con toda bendición espiritual en los cielos” (Efe. 1:3). El hecho de que las bendiciones sean espirituales (griego, pneumatikos) sugiere que ocurren mediante el Espí- ritu (pneuma), lo que apunta al cierre de la bendición de Pablo, que celebra la obra del Espíritu Santo en la vida de los creyentes (Efe. 1:13, 14).
Efesios 1:3 al 6 contiene un lenguaje inspirador sobre cómo nos ve Dios en Cristo. Antes de la creación del mundo, Dios nos escogió en Cristo y determinó que seamos “santos y sin culpa” en su presencia (Efe. 1:4; comparar Efe. 5:27), como hijos e hijas entrañables en virtud de la Creación y la Redención en Cristo (Efe. 1:5). Desde antes de que el Sol comenzara a brillar, su estrategia ha sido que seamos “aceptos en el Amado” (Efe. 1:6, RVR 1960). En resumen, la intención de Dios es que seamos salvos. Perdemos la salvación solo por nuestras propias decisiones pecaminosas.
¿Qué significa la frase “en los lugares celestiales” (RVR 1960) de Efesios (el único lugar donde se usa en el Nuevo Testamento)? Estudia los usos de la frase. (Ver Efe. 1:3, 20; 2:6; 3:10; 6:12, RVR 1960; comparar el uso de“en los cielos”, Efe. 3:15; 4:10; 6:9).
En Efesios, las frases “en los lugares celestiales” y “en los cielos” apuntan al Cielo como la morada de Dios (Efe. 1:3; 6:9), a la ubicación de los poderes espirituales (Efe. 1:10, 20, 21; 3:10, 15; 6:12) y al lugar de la exaltación de Cristo a la diestra del Padre (Efe. 1:20). Los creyentes tienen acceso a estos “lugares celestiales” en el presente como la esfera donde se ofrecen las bendiciones espirituales por medio de Cristo (Efe. 1:3; 2:6). Aunque “los lugares celestiales” se han convertido en un lugar de bendición para los creyentes, todavía son el lugar de conflicto de los poderes malignos que disputan el señorío de Cristo (Efe. 3:10; 6:12).
Reflexiona sobre Efesios 1:4, que dice que Dios nos eligió en Cristo “antes de la creación del mundo”. ¿Qué significa eso? ¿Cómo nos revela esto el amor de Dios por nosotros y su deseo de que seamos salvos?
Lección 2 |
REDENCIÓN COSTOSA; PERDÓN GENEROSO
El pecado había sido una fuerza tenebrosa y dominante en la vida de la audiencia de Pablo. Pablo puede describirlos, en su existencia anterior, como muertos en vida: “Muertos en sus delitos y pecados” (Efe. 2:1), pero andando o “haciendo” como Satanás les ordenaba (Efe. 2:1–3). Esclavizados al pecado y a Satanás, no tenían la capacidad de liberarse. Necesitaban rescate. Dios así lo hizo mediante sus actos de gracia en Cristo, y Pablo celebra dos nuevas bendiciones de la gracia de Dios en la vida de los creyentes: la redención y el perdón.
Lee Efesios 1:7 y 8. “Redención” es una idea que se usa con frecuencia en el Nuevo Testamento. Compara los usos de esta representación en Colosenses 1:13 y 14; Tito 2:13 y 14; y Hebreos 9:15. ¿Qué temas comparten estos pasajes en común con Efesios 1:7 y 8?
La palabra griega traducida como “redención”, en Efesios 1:7, es apolutrōsis, que originalmente indicaba la compra de la libertad de un esclavo o pagar para liberar a un cautivo. Se escucha el eco de la voz del traficante de esclavos su- bastando su mercancía y el frío chirrido de las esposas de un esclavo. Cuando el Nuevo Testamento habla de la redención, destaca el costo de liberar a los esclavos.
Nuestra libertad tiene un costo extremo: “En él [Jesús] tenemos redención por su sangre” (Efe. 1:7). La idea de la redención también celebra la generosidad misericordiosa de Dios al pagar el alto precio de nuestra libertad. Dios nos da libertad y dignidad. ¡Ya no somos esclavos!
“Ser redimido es ser tratado como una persona, no como un objeto. Es llegar a ser ciudadano del Cielo, en lugar de un esclavo de la Tierra”
Ten en cuenta que la idea de que Dios paga a Satanás el precio de la redención es medieval, no bíblica. Dios no le debe nada a Satanás ni le paga nada. Los beneficios del Calvario también incluyen “el perdón de los pecados” (Efe. 1:7). En la Cruz, Cristo toma sobre sí el precio por nuestro pecado, tanto pasado como futuro, y así “canceló la nota de nuestra deuda, que consistía en ordenanzas desfavorables a nosotros” (Col. 2:14). Al hacer esta obra de redención y de perdón por medio de Cristo, Dios actúa como nuestro Padre generoso,
con “la riqueza de su gracia, que nos bendigo abundantemente” (Efe. 1:7, 8).
¿Qué significa para ti ser perdonado y redimido mediante el sacrificio expiatorio de Cristo? ¿Y si sientes que no lo mereces? (Pista: no eres digno; ese es el centro neurálgico de la Cruz).
| Lección 2
EL GRAN PLAN CRISTOCÉNTRICO DE DIOS
¿Cuál es el plan de Dios “llegado el tiempo” y cuán amplio es su alcance? Efesios 1:9, 10.
Pablo utiliza tres etiquetas para el plan de Dios:
(1) “el plan que había mantenido en secreto”,
(2) lo “que había decidido realizar”, y
(3) “su plan” para cuando “llegue el momento preciso” (DHH). ¿Cuál es el plan supremo y final de Dios? Unir todo, en todas partes, en Jesús.
El término que Pablo utiliza para describir el plan es gráfico (griego, anakephalaiōsasthai): “reunir”, “restaurar” o “recuperar” todas las cosas en Cristo. En la práctica contable de la antigüedad, se “sumaba” una columna de números y se colocaba el total en la parte superior. Jesús encabeza el plan escatológico final de Dios. Este plan cristocéntrico se elaboró “antes de la creación del mundo” (Efe. 1:4) y es tan amplio que abarca todo el tiempo (“en el cumplimiento de los tiempos establecidos”, Efe. 1:10, RVR 95) y el espacio (“todo lo que está en el cielo y lo que está en la tierra”). Pablo anuncia la unidad en Cristo como la gran meta divina para el Universo.
Al analizar el “plan de Dios, que se cumplirá a su debido tiempo” (Efe. 1:10, PDT), Pablo comparte el tema que entretejerá a lo largo de la carta. Dios comienza su plan para unificar todas las cosas (cimentado en la muerte, la resurrección, la ascensión y la exaltación de Jesús [Efe. 1:15–2:10]), fundando la iglesia y unificando elementos dispares de la humanidad (judíos y gentiles) en ella (Efe. 2:11–3:13).
De esta manera, la iglesia advierte a los poderes malignos que el plan de Dios está en marcha y que el gobierno divisor de Satanás terminará (Efe. 3:10). Como dice la Biblia en otra parte: “ ‘Porque el diablo ha descendido a ustedes con gran furor al saber que le queda poco tiempo’ ” (Apoc. 12:12).
La segunda mitad de la carta de Pablo comienza con un apasionado llamado a la unidad (Efe. 4:1–16) y continúa con una larga exhortación a evitar conductas que dañen la unidad y, en vez de eso, a que fomenten la solidaridad con los hermanos en la fe (Efe. 4:17–6:9). Pablo concluye con la imagen conmovedora de la iglesia como un ejército unido, participando con vigor en la lucha por la paz en el nombre de Cristo (Efe. 6:10-20).
¿Cómo puedes reconocer y celebrar que la redención que vives en Cristo Jesús es parte de algo amplio y grandioso, una parte integral del plan final diseñado por Dios para unir todas las cosas en Cristo?
Lección 2 |
VIVIR PARA ALABAR SU GLORIA
“En él hemos obtenido también una herencia, habiendo sido predestinados conforme al plan del que hace todo según el propósito de su voluntad, para que nosotros, que fuimos los primeros en Cristo, seamos para alabanza de su gloria” (Efe. 1:11, 12).Los creyentes de Éfeso parecen haber perdido el sentido claro de quiénes son como cristianos, han “desmayado” (ver Efe. 3:13). En consonancia con lo que afirmó anteriormente (Efe. 1:3-5), Pablo desea volver a reforzar su identidad como cristianos. Los creyentes no son víctimas de decisiones fortuitas ni arbitrarias de diversas deidades o poderes astrales. Son hijos de Dios (Efe. 1:5) y tienen acceso a muchas bendiciones por medio de Cristo, basadas en los profundos consejos y en las eternas decisiones de Dios. Es el propósito, el consejo y la voluntad de Dios (Efe. 1:11) lo que se está llevando a cabo en su vida según el plan aún más amplio de Dios de unir todas las cosas en Cristo (Efe. 1:10). Pueden tener una confianza inquebrantable en su reputación ante Dios y en la eficacia de las bendiciones que él ofrece. Su vida debe exaltar el mensaje de Efesios 1:3 al 14: ¡Bendito sea Dios, nuestro Padre, y el Señor Jesucristo!
Compara los usos de la idea de “herencia” en Efesios 1:11, 14 y 18. ¿Por qué crees que esta idea es importante para Pablo?
¿Alguna vez recibiste una herencia como resultado de la muerte de alguien?
Quizás un familiar te haya dejado un tesoro valioso o una suma considerable de dinero. Según Pablo, en virtud de la muerte de Jesús, los cristianos han recibido una herencia de parte de Dios (Efe. 1:14) y se han convertido en una “herencia” para Dios (Efe. 1:18).
En el Antiguo Testamento, a veces se considera que el pueblo de Dios es su “herencia”, o “heredad” (Deut. 9:29; 32:9; Zac. 2:12). Este sentido de ser (o de llegar a ser) la herencia de Dios es claro en Efesios 1:18, y también es el signi- ficado probable del término en Efesios 1:11 (que luego se tradujo como: “En él somos hechos una herencia” [traducción del autor]). Como elemento central de su identidad cristiana, Pablo desea que los creyentes conozcan su valor para Dios. No solo poseen una herencia de Dios (Efe. 1:14; 3:6; comparar con Efe. 5:5), sino además son la herencia de Dios.
¿Cuál es la diferencia entre trabajar para obtener algo y heredarlo? ¿Cómo nos ayuda esta idea a entender lo que hemos recibido en Jesús?
EL ESPÍRITU SANTO: SELLO Y ANTICIPO
En Efesios 1:13 y 14, Pablo relata brevemente la historia de conversión de sus lectores. ¿Cuáles son los pasos en esa historia?
Al explorar la importancia del Espíritu Santo en la vida de los creyentes, Pablo utiliza dos imágenes o metáforas para el Espíritu. En primer lugar, describe al Espíritu Santo como un “sello”, al identificar la presencia del Espíritu como un sellado que se efectúa desde el momento de la conversión. En la antigüedad, los sellos se usaban para una amplia variedad de funciones: para autenticar copias de leyes y acuerdos; para validar la excelencia o la cantidad del contenido de un recipiente (p. ej., Eze. 28:12); o para atestiguar transacciones (p. ej., Jer. 32:10–14, 44), contratos, cartas (p. ej., 1 Rey. 21:8), testamentos y adopciones. Impreso en un objeto, un sello indicaba propiedad y protección. La presencia del Espíritu Santo en la vida marca a los creyentes como perte- necientes a Dios y transmite la promesa de Dios de protegerlos (comparar con Efe. 4:30). Han sido “sellados con el Espíritu Santo prometido” (Efe. 1:13). “Pablo indica claramente que cuando alguien le da su vida a Jesús, y cree
en él, el Espíritu Santo sella (verbo griego: sphragizō) a ese creyente en Cristo para el día de la Redención. ¡Qué verdad maravillosa, liberadora y tranquilizadora! El Espíritu de Dios marca a los seguidores de Cristo con el sello de la salvación cuando creen por primera vez”
La segunda imagen que utiliza Pablo para el Espíritu Santo es la de “garantía”. El Espíritu Santo es la garantía de nuestra herencia, que señala hacia el momento en que la herencia se entregará en su totalidad (comparar con 2 Cor. 1:22; 5:5).
La palabra que se traduce como “garantía” (arrabōn) era un préstamo hebreo que se usaba ampliamente en el griego común, o koiné, de los tiempos del Nuevo Testamento para indicar una “primera cuota”, “depósito”, “pago inicial” o “anticipo”, que requiere que el pagador realice pagos adicionales.
Ten en cuenta que los creyentes no hacen este pago inicial, sino que lo reciben de Dios. Dice Pablo que la entrañable presencia del Espíritu Santo en la vida de los creyentes es un anticipo de la herencia plena de salvación y redención que recibirán con la venida de Cristo. Nuestro trabajo es recibir con un corazón agradecido y sumiso lo que se nos ha ofrecido en Jesús.
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Efesios 1:3 al 14 ¿enseña que Dios predetermina el futuro de los seres humanos, predestinando a algunos para vida eterna y a otros para muerte eterna?
Desgraciadamente, muchos creen esto. No obstante, considera estas ideas:
1. En el pasaje, la función de Cristo es determinante, ya que la decisión divina de adoptarnos se produce “por Jesucristo” (Efe. 1:5), o “en él” (Efe. 1:4, 11). Esto sugiere que la decisión y la predeterminación de Dios es para todos los que eligen la fe en Cristo; él no selecciona quién se salvará o se perderá caso por caso, incluso antes de que nazca la gente. La decisión de Dios es la respuesta divina, estudiada y predeterminada para quienes ejerzan fe en Cristo.
2. Efesios 1:3 al 14 también contiene un vívido lenguaje relacional acerca de la obra salvífica de Dios. Dios es “Padre”, y nosotros somos los hijos “adoptivos” (Efe. 1:3–5), que recibimos sus bendiciones en abundancia (Efe. 1:8). Debemos entender el lenguaje sobre la elección y la predeterminación de Dios a la luz de este rico lenguaje relacional. Dios no es un juez distante e insensible que emite decretos a la distancia, sino el Padre cariñoso para todos sus hijos (ver Efe. 3:15).
3. El hecho de que Dios honre la decisión humana se refleja en Efesios 1:3 al 14 (especialmente Efe. 1:13, donde “oír” y “creer” se consideran importantes), en otras partes de la carta (Efe. 2:8; 3:17; 4:1–6:20, todas ellas enfatizan o suponen el ejercicio de la decisión y la respuesta de fe), y en otros pasajes del Nuevo Testamento (p. ej., 1 Tim. 2:4; Hech. 17:22–31). “En el don incomparable de su Hijo, Dios ha rodeado al mundo entero con una atmósfera de gracia tan real como el aire que circula alrededor del globo. Todos los que elijan respirar esa atmósfera vivificante vivirán y crecerán hasta la estatura de hombres y mujeres en Cristo Jesús”
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. ¿Qué argumentos agregarías a los expuestos arriba para apoyar la idea de que Dios no decide antes de crearnos quién se salvará ni quién se perderá?
2. En última instancia, ¿quién toma la decisión de si una persona se salva en Jesús o no?
3. “En él tenemos redención por su sangre, el perdón de los pecados según la riqueza de su gracia” (Efe. 1:7). ¿Cómo revela este versículo la realidad de la salvación solo por la fe y no por las obras de la Ley?
EL PODER DEL JESÚS EXALTADO
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Efesios 1:15–23; 3:14–21; 1 Tesalonicenses 5:16–18; Deuteronomio 9:29; 1 Corintios 15:20–22; Salmo 110:1.
PARA MEMORIZAR:
Mediante el Espíritu Santo, los creyentes pueden conocer “la incomparable grandeza de su poder hacia los que creemos, según la acción de su potencia. Ese poder Dios lo ejerció en Cristo cuando lo resucitó de los muertos, y lo sentó a su diestra en los cielos” (Efe. 1:19, 20).
Los seres humanos, al parecer, siempre buscan más poder.
En contraste, Pablo ora para que los creyentes de Éfeso, bajo la tentación de admirar los diversos poderes y deidades de su cultura, experimenten mediante el Espíritu Santo la inmensidad del poder que Dios pone a su dispo- sición en Cristo. Este poder divino no se mide en caballos de fuerza ni en magia, sino que se verifica en cuatro eventos de la historia de la salvación que transforman el Cosmos:
(1) la resurrección de Jesús;
(2) su exaltación en el Trono de Dios;
(3) todas las cosas están subordinadas a Cristo;
(4) Cristo es entregado a la iglesia como su Cabeza (Efe. 1:19–23).
Los creyentes pueden, entonces, comenzar a comprender y experimentar el vasto alcance del poder que Dios ejerce en favor de ellos.
Lección 3 |
ORACIÓN Y ACCIÓN DE GRACIAS
Motivado por la noticia de que los creyentes de Éfeso están prosperando en la fe en Jesús y en el amor mutuo (noticias que quizá le haya transmitido Tíquico, Efe. 6:21, 22), Pablo les informa cómo ora por ellos.
Compara las dos reseñas de oración de Pablo en Efesios (Efe. 1:15–23; 3:14–21).
¿Qué temáticas comparten las dos reseñas?
A veces, nuestro tono predeterminado al orar puede ser lastimero, al lamentarnos por este desafío o aquel problema. Las reseñas de oración de Pablo en Efesios sugieren que la acción de gracias es la lengua madre de la oración. Reunimos las bendiciones de Dios y le agradecemos por ellas. Intentamos percibir a Dios obrando en circunstancias difíciles y lo alabamos por su presencia transformadora en nuestra vida. Al celebrar la gracia y el poder del Jesús exaltado (Efe. 1:20–23), le agradecemos por bendecir a nuestro círculo de influencia. Este es el secreto transformador de Pablo para la oración: la oración es la clave de la alabanza y la acción de gracias.
Pablo también dijo: “No ceso de dar gracias por ustedes, recordándolos en mis oraciones” (Efe. 1:16; ver también Fil. 1:3, 4; 1 Tes. 1:2; 5:16–18).
¿Qué significa realmente “Oren sin cesar” (1 Tes. 5:17)? No puede significar que siempre estemos arrodillados delante de Dios en oración. Significa que, al ser bendecidos por el Espíritu de Dios, avanzamos por la vida con el corazón abierto a la presencia y el poder de Dios, buscando señales para darle gracias. Significa la disposición a procesar los problemas de la vida en la presencia de Dios, y buscar el consejo divino a medida que experimentamos las idas y vueltas de la vida. Significa vivir no alejados de Dios sino comprometidos con él, siempre abiertos a la conducción divina.
Con demasiada frecuencia vemos la oración como una sutileza, un complemento del discipulado para valernos de él cuando sea conveniente. Pablo ilustra un concepto diferente. Pablo se toma en serio la tarea de orar por los creyentes de Éfeso, y lo hace dando gracias por ellos (Efe. 1:16; comparar con Efe. 1:3–14) e intercediendo por ellos (Efe. 1:17–23; comparar con Efe. 3:14–21). Para el apóstol, la oración es una tarea fundamental, e incluso la tarea primor- dial de la fe cristiana. Estos versículos brindan un llamado conmovedor a la oración, una invitación a considerar nuestro propio “ministerio de oración” teniendo en cuenta la vocación de Pablo de orar.
¿Por qué es importante agradecer siempre a Dios en oración por lo que tienes que agradecer?
EXPERIMENTAR LA PERCEPCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO
“No ceso de dar gracias por ustedes, recordándolos en mis oraciones; y pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les dé espíritu de sabiduría y de revelación para que lo conozcamos mejor” (Efe. 1:16, 17).Al reseñar sus oraciones, Pablo registra una petición central que presenta ante el Trono de Dios. Él ya ha constatado que el Espíritu Santo ha llegado a la vida de los creyentes al momento de su conversión (Efe. 1:13, 14). Ahora Pablo ora por una nueva bendición del Espíritu para que les dé la necesaria percepción espiritual en pro de una comprensión más profunda de Jesús (“… para que lo conozcamos mejor”, Efe. 1:17).
Pablo ora para que el Espíritu Santo dé una perspectiva especial a los creyentes, ¿sobre qué tres temas? Ver Efesios 1:17 al 19.
Cuando Pablo ora para que ellos se percaten de “la esperanza a que fueron llamados” (Efe. 1:18),
ora con el fin de que estén atentos a las intervenciones pasadas que Dios ya ha realizado para su salvación (Efe. 1:3–9, 11–13) y al glorioso futuro que él ha ideado para ellos (Efe. 1:10, 14).
Cuando ora para que perciban “la riqueza de su gloriosa herencia en los santos” (Efe. 1:18), tiene en mente la idea veterotestamentaria de los creyentes como herencia de Dios (Deut. 9:29; 32:9; Zac. 2:12, comparar con Efe. 1:11).
Desea que sepan que no solo poseen una herencia de Dios, sino además son la herencia de Dios, y Pablo quiere que entiendan su valor para Dios.
Cuando Pablo ora pidiendo percepción espiritual acerca de “la incomparable grandeza de su poder hacia los que creemos” (Efe. 1:19), imagina al Espíritu Santo, que trae una nueva comprensión de la inmensidad del poder de Dios y lo lleva a la práctica en la vivencia de ellos.
En todas estas oraciones, Pablo anhela que esta gente experimente personalmente lo que se le ha dado en Jesús.
¿Cómo puedes vivenciar mejor “la incomparable grandeza de su poder hacia los que creemos”? ¿Qué significa esto en la vida diaria?
PARTICIPAR DEL PODER DE LA RESURRECCIÓN
En los versículos restantes de la reseña, Efesios 1:20- 23, Pablo amplía la tercera temática de conocimiento que espera que el Espíritu Santo infunda en los creyentes: la inmensidad del poder de Dios, que él ejerce en favor de ellos. Comienza señalando dos eventos de la historia de la salvación como las principales ilustraciones del poder de Dios:
(1) la resurrección de Jesús de entre los muertos;
(2) la exaltación de Jesús al Trono cósmico (Efe. 1:20).
¿Cómo se expresa el poder de Dios mediante la resurrección de Jesús? Efesios 1:20; 1 Corintios 15:20–22; Filipenses 3:8–11; Hebreos13:20, 21; 1 Pedro 1:3.
La resurrección de Jesús es una creencia innegociable de la fe cristiana (1 Cor. 15:14, 17). Debido a que Cristo resucitó, los creyentes fieles esperan la gran resurrección futura a la vida eterna en la venida de Cristo (1 Cor. 15:20–23). Debido a que Cristo resucitó, nosotros podemos acudir a él hoy para obtener todas las bendiciones del evangelio, incluyendo la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida.
La imagen de que Dios “lo sentó [a Cristo] a su diestra” (Efe. 1:20) proviene del Salmo 110:1, el pasaje citado con mayor frecuencia en el Nuevo Testamento (todos los pasajes anteriormente citados parecen estar inspirados en él). La exaltación de Cristo tiene un alto perfil en Efesios. Los creyentes están “sent[ados] en el cielo con Cristo Jesús” (Efe. 2:6). Además, Pablo se refiere a la ascensión de Cristo como un preludio: Cristo llenará todas las cosas y le dará dones a la iglesia (ver Efe. 4:8–11).
En Efesios 4:8 al 11, Pablo nos advierte acerca de adoptar una imagen meramente estática de Cristo en el Trono del Padre, y en cambio nos presenta “la dinámica imagen neotestamentaria del Cristo exaltado que sale mediante su Espíritu por todo el mundo, venciendo y para vencer” Entonces Pablo presenta la exaltación/coronación de Cristo no simplemente como una ilustración del poder divino ofrecido a los creyentes, sino como la fuente de ese poder.
¿Cuáles son las formas en que necesitamos del poder de Cristo en nuestra vida, y cómo podemos aprovechar mejor ese poder? ¿Qué prácticas podrían impedir que accedamos a ese poder?
CRISTO SOBRE TODOS LOS PODERES
Pablo ha celebrado la exaltación de Jesús, quien ahora se sienta con el Padre en el Trono cósmico. Luego de definir la posición de Cristo en relación con el Padre (“lo sentó a su diestra en los cielos”, Efe. 1:20), Pablo vuelve a la relación de Jesús con “todo [...] poder”. Como corregente con el Padre, Jesús está “muy por encima” de todos ellos (Efe. 1:21, RVC).
Compara la mención que hace Pablo de los poderes espirituales del mal en Efesios 1:21; 2:2; y 6:12.
¿Por qué crees que Pablo está tan interesado en estos poderes?
Hechos 19:11 al 20, con su historia de los siete hijos de Esceva, ilustra que Éfeso, en la época de Pablo, era un centro de artes mágicas. “La característica primordial de la práctica de la magia en todo el mundo helénico era el reconocimiento de un mundo espiritual que ejercía influencia sobre prácticamente todos los aspectos de la vida. El objetivo del mago era discernir entre los espíritus útiles y los dañinos, y aprender las distintas operaciones y sobre las fuerzas y las autoridades relativas de los espíritus. Con esta información, se podían armar métodos (con fórmulas habladas o escritas, amuletos y demás) para manipular a los espíritus en beneficio de la persona. Con la fórmula adecuada, se podía curar una enfermedad inducida por el espíritu, [o] se podía ganar una carrera de carros”
El interés por mencionar deidades y poderes en hechizos era una característica de la vida religiosa de Éfeso (ver Hech. 19:13); e incluso de algunos en la actualidad. Pablo desea aclarar la relación entre Cristo y “todo [...] poder”: Jesús exaltado está “sobre todo principado, autoridad, poder y señorío” (Efe. 1:21).
Solo para asegurarse de que su audiencia entendiera que no hay poder fuera de la soberanía de Jesús, agrega una alusión a la práctica de reunir los nombres de las deidades en hechizos: “Y sobre todo nombre que se nombra” (Efe. 1:21). Al pasar de la dimensión espacial a la temporal, Pablo enfatiza la cronología ilimitada del reinado exaltado de Jesús. Su gobierno por encima de todos los poderes se aplica “no solo en este siglo sino aún en el venidero” (Efe. 1:21).
¿Cuáles son algunas de las manifestaciones actuales de estas mismas fuerzas malignas y cómo podemos asegurarnos de no quedar atrapados en ninguna de ellas?
JESÚS, TODAS LAS COSAS Y SU IGLESIA
JESÚS, TODAS LAS COSAS Y SU IGLESIA
Los primeros cristianos vieron en el Salmo 110:1 una profecía de la exaltación de Jesús: “ ‘Dijo el Señor a mi Señor: “Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies” ’ ”. Leían el Salmo 8 de la misma manera, que afirma, hablando de Dios: “Todo pusiste bajo sus pies” (Sal. 8:6), los pies del “Hijo del hombre” (Sal. 8:4). Si bien creían que tenían sobre sus cabezas los poderes de las tinieblas en las regiones celestes, que amenazaban con subyugarlos, se aferraban a la verdad de que esos poderes estaban bajo los pies de Cristo.
Observa con atención que, luego de haber “someti[do] todas las cosas bajo sus pies [de Jesús]”, el Padre “lo constituyó por cabeza suprema de la iglesia” (Efe. 1:22; comparar con “lo dio como cabeza de todo a la iglesia”, NVI). Si bien “todas las cosas” es un término universal e inclusivo, Pablo todavía tiene en mente “todo [...] poder”, de Efesios 1:21. Todas las cosas, incluyendo los poderes cósmicos, sobrenaturales y espirituales, están bajo los pies de Cristo, subordinados a él.
¿Qué beneficios ofrece a su iglesia la exaltación de Cristo al Trono cósmico y su gobierno sobre todas las cosas en el Cielo y en la Tierra? Efesios 1:22, 23.
Dios ha dado la victoria a Cristo sobre todos los poderes del mal. La iglesia, estrechamente identificada con Cristo, quien le provee todo lo que necesita, tiene garantizada la victoria sobre esos enemigos. El poder de Dios, manifestado en la resurrección de Cristo y en su exaltación sobre todo poder cósmico, se ha activado para la iglesia. Dios dio a la iglesia al Cristo victorioso, y esta iglesia está tan unida a él que se la llama el cuerpo de Cristo.
¿Cómo podemos los creyentes conocer al Cristo exaltado y experimentar el poder de Dios en nuestra vida?
Pablo no menciona directamente ningún mecanismo ni estrategia para que esto ocurra. Sin embargo, es sugerente el hecho de que el pasaje sea parte de una “reseña de oración”. Pablo cree que Dios contestará su oración. Confirma la eficacia de celebrar el poder de Dios revelado en Cristo, en la misma presencia de Dios, y de pedir que se active en la vida de los creyentes.
¿Cuál ha sido tu experiencia con el poder de la oración? Es decir, no solo las oraciones contestadas sino la oración en general, y ¿cómo nos acerca la ora- ción a Dios y al poder que nos ofrece Jesús?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“Cuando Cristo entró por los portales celestiales, fue entronizado en medio de la adoración de los ángeles. Tan pronto como esta ceremonia hubo terminado, el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos en abundantes raudales, y Cristo fue de veras glorificado con la misma gloria que había tenido con el Padre desde toda la eternidad. El derramamiento pentecostal era la comunicación del Cielo de que el Redentor había iniciado su ministerio celestial. De acuerdo con su promesa, había enviado al Espíritu Santo del Cielo a sus seguidores como prueba de que, como Sacerdote y Rey, había recibido toda autoridad en el Cielo y en la Tierra, y era el Ungido sobre su pueblo”
“Los brazos del Padre rodean a su Hijo, y se da la orden: ‘Adórenlo todos los ángeles de Dios’ (Heb. 1:6).
“Con gozo inefable, los principados y las potestades reconocen la supremacía del Príncipe de la vida. La hueste angélica se postra delante de él, mientras el alegre clamor llena todos los atrios del Cielo: ‘¡Digno es el Cordero que ha sido inmolado, de recibir el poder, y la riqueza, y la sabiduría, y la fortaleza, y la honra, y la gloria, y la bendición!’ (Apoc. 5:12).
“Los cantos de triunfo se mezclan con la música de las arpas angelicales, hasta que el Cielo parece rebosar de gozo y alabanza. El amor ha vencido. Lo perdido ha sido hallado. El Cielo repercute con voces que en armoniosos acentos proclaman: ‘¡Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos!’ (Apoc. 5:13)”
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Reflexiona sobre el “ahora” y el “todavía no” de la exaltación de Jesús.
¿En qué sentido Jesús ya es el Señor de “todas las cosas”, con los poderes demoníacos subordinados a él, es decir, el “ahora”? Y ¿en qué sentido su pleno reinado sobre todas las cosas apunta hacia el futuro, el “todavía no”? (Ver 1 Cor. 15:24–28.)
2. ¿En qué medida vives a la luz del gobierno de Cristo sobre todas las cosas? O ¿hasta qué punto vives bajo la autoridad de estos otros pode- res, los poderes caídos, cuya autoridad se está desvaneciendo de todos modos? ¿Cómo sabes cuál es cuál y cómo puedes escapar de las fuerzas del mal que, aunque innegablemente están derrotadas, todavía preva- lecen en nuestro mundo?
