Tu Eres Sano
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Handout
Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
La Palabra de Dios comenzó a trabajar en tu cuerpo cuando creíste la Palabra.
La Palabra de Dios comenzó a trabajar en tu cuerpo cuando creíste la Palabra.
Dios mando su Palabra para sanarte, la Palabra trabaja.
Dios mando su Palabra para sanarte, la Palabra trabaja.
Envió su palabra, y los sanó,
Y los libró de su ruina.
No dejes que los síntomas te desanimen.
No dejes que los síntomas te desanimen.
La sanidad puede ser instantánea o progresiva.
La sanidad puede ser instantánea o progresiva.
¿Qué haces mientras esperas en tu sanidad?
¿Qué haces mientras esperas en tu sanidad?
1 – No te sueltes de la Palabra de Dios.
1 – No te sueltes de la Palabra de Dios.
La Palabra dice, por su llaga, tú eres sano.
La Palabra dice, por su llaga, tú eres sano.
Recibe tu sanidad como algo que ya se llevó a cabo.
Recibe tu sanidad como algo que ya se llevó a cabo.
quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
2 – No creas lo que miras o sientes en tu cuerpo.
2 – No creas lo que miras o sientes en tu cuerpo.
Cree la Palabra de Dios y no dejes ir tu confianza.
Cree la Palabra de Dios y no dejes ir tu confianza.
No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;
3 – No recibas la duda y la incredulidad del Diablo.
3 – No recibas la duda y la incredulidad del Diablo.
Reprende todo pensamiento negativo de tu mente.
Reprende todo pensamiento negativo de tu mente.
derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
4 – Dale todo a Dios.
4 – Dale todo a Dios.
echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
5 – Alaba a Dios por tu sanidad.
5 – Alaba a Dios por tu sanidad.
Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
6 – Nunca varees, no seas de doblemente.
6 – Nunca varees, no seas de doblemente.
El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
