Evangelio y despedida

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 12 views
Notes
Transcript
Introducción. ¿Cuántos de aquí alguna vez han jugado sopa de letras? ¿Saben quién inventó la sopa de letras? El español Pedro Ocón de Oro, lo interesante es que este hombre en su vida llegó a crear 600 000 pasatiempos, su ingenio lo hemos disfrutado por lo menos en alguna ocasión. Tal vez en nuestros tiempos pasamos los tiempos libres revisando el teléfono, y a veces incluso aunque sea en momentos dónde se requiere nuestra atención la interrumpimos con el uso del celular. A veces no reconocemos hacia dónde vamos porque estamos tratando de llenar nuestro presente, vivir aquí y el ahora. Parece difícil vivir a la luz de la nuestra eternidad. No estamos aquí para construir un gran nombre, necesitamos el Evangelio.
Señor esta mañana es una mañana en la que necesitamos tu verdad en nuestros corazones, hay una gran necesidad en nuestras almas, pero también ayúdanos a despojarnos de nosotros mismos, como dijo Zinzendorf Predica el Evangelio, muere y se olvidado. Hoy necesitamos de esa Verdad que nos hace libres aun incluso de nosotros mismos, habla con tu Santo Espíritu a cada corazón hoy. En Cristo Jesús. Amén.

1 El mensaje que se entregó

Hechos de los Apóstoles 20:18–21 RVR60
Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.
En este momento que Pablo se reúne con los ancianos de las iglesias, probablemente los que estaban en cada casa dónde se reunían para aprender de la Palabra, les quiere recordar algo muy importante, no solo su conducta sino más bien el mensaje que ha entregado. ¿cuál es ese mensaje? El mensaje de arrepentimiento y fe, es interesante que en el Lucas escribió estos Hechos, no hace una distinción entre arrepentimiento y fe, sino que los pone como simultáneos como el mensaje del evangelio.
La obra de salvación la realiza el Espíritu Santo, lo que efectúa en el pecador no solo es asombro por su mal, sino arrepentimiento, no solo ve sus pecados sino que se avergüenza de ellos llevándolo a la fe. Este es el mensaje que Pablo les ha modelado, no solo lo ha predicado públicamente sino cuando se reunía en las casas. Algunos piensan que hacerles ver su mal es enseñarles que se arrepientan. Nuestra tarea es conducir a las personas al arrepentimiento y fe, esa es la manera en que el Espíritu Santo obra.
Por ejemplo. Si tu llegamos con nuestro argumento, haz mentido alguna vez, y luego les decimos vez, todos hemos pecado, tienes que arrepentirte, ven vamos a orar; tal vez solo lo estamos llamando a que sea más moral, pero el llamado es arrepentimiento para con Dios. Pablo se los recuerda bien.
Ahora quiero que puedan leer con detenimiento porque Lucas al escribir este libro, la palabra hechos es un equivalente a testificar (UN MENSAJE), es decir que por los hechos están siendo llamados a creer, a confiar en el Señor Jesucristo. Son hechos, no ideas, ni mitos, es la verdad. No les había entregado una lista de pasos a seguir, no les dio un mensaje inherte para la vida, sino que les ha dado un veredicto, confiar solo en Dios. (Pablo no fue orgulloso, no le importó sufrir con lagrimas, prefiriendo entregar el Evangelio)
No los llevaba a una vida de normas, ni de suposiciones, ellos al ir caminando en su vida cristiana, tenían que vivir en arrepentimiento y fe, es decir, dejar su manera de vivir acorde a sus pensamientos y acciones dejando a Dios a un lado, y a confiar solo en el Señor, es decir la Autoridad, el Rey por excelencia, el Mesías prometido, crucificado y resucitado.
¿Cómo vives tu vida cristiana en este tiempo? ¿recuerdas el mensaje por el cuál has vivido? Tal vez lo que te han enseñado es portarte bien por que Dios es el Señor, pero eso no quiere decir que crees en Él. Tal vez como los judíos de este capítulo, orgulloso de que naciste entre el pueblo de Dios, u orgulloso de hacer muchas cosas para Dios, aun incluso puede que te sientas seguro porque nunca has ido a otra iglesia que no sea cristiana, tal vez hasta sientes que solo te tenías que arrepentir poquito, eso no es lo que el Señor espera de nosotros. Él quiere arrepentimiento y fe, no solo que digas que eres malo o que fuiste malo, sino que realmente confiaste, confías y confiarás en tu Señor Jesucristo. Esto quiere decir que nada de lo que has vivido cuenta para que Dios te haya escogido, solo el Señor Jesucristo.
Tal vez te sientes como los gentiles rechazado por Dios, tanto que Dios no tiene interés en nada de lo que tu vives, haces o piensas, que intentas portarte bien, tratas de hacer cosas buenas pero que estás muy lejos de Dios. El mensaje es el mismo, necesitas arrepentirte, no solo saber que Dios es justo y que dará a cada quien lo que se merece, necesitas saber que Dios es fiel y prometió un salvador, porque de esta manera ha mostrado su amor, que Él entregó a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en Él cree, no se pierda más tenga vida eterna. Dios sabe que eres incapaz de salvarte por ti mismo, que es real el vacío que sientes de tanto esfuerzo por portarte bien, Dios no solo quiere salvarte de ese esfuerzo, sino que quiere ayudarte, en Cristo te ha dado su justicia para que seas salvo, perdonado y aceptado para siempre. Creé en el Hijo.
Qué bueno es este mensaje que Pablo no rehusó en entregar, que ha llegado a nosotros y es el mensaje irrevocable para acercarnos a Dios, para relacionarnos con Él y para agradarle por siempre. Necesitamos hacer nuestro este mensaje.

2 El mensaje que tienen

Hechos de los Apóstoles 20:22–27 RVR60
Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.
Pablo recuerda que el tiene la intención de ir a Jerusalén, solo va de paso porque esa era su misión, de hecho lleva las ofrendas a los pobres en crisis en Jerusalén. No sabe bien, aunque dice que en todas las ciudades el Espíritu Santo le ha declarado la verdad sobre lo que vendrán, prisiones y tribulaciones, esto debería ser una razón suficiente para desistir o rehusarse ha continuar su viaje, pero Pablo continúa diciendo, pero de ninguna cosa hago caso, no que rechazaba lo que escuchó por medio del Espíritu Santo más bien que estaba dispuesto a ceder su libertad, y si fuera necesario, su propia vida por la causa de Cristo y su servicio. La auto-conservación no era un motivo al cual él diera mayor importancia, su preocupación principal era cumplir la carrera que Cristo le había señalado.
Filipenses 1:20 NBLA
conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte.
Pablo está confiando en que no debe nada a nadie de anunciar el Evangelio (Es interesante notar que Pablo usó varias palabras para referirse a su papel de comunicar el evangelio: (a) “anunciar” (Hch. 20:20, 27) que viene de anangello (“proclamar, anunciar”); (b) “enseñar” (de didaskō, v. 20); (c) “testificando” (v. 21) y “dar testimonio” (v. 24) ambos de diamartyromai (“dar testimonio solemne”); (d) “protesto” (martyromai, “testificar,” v. 26).
En pocas palabras Pablo les ha dado un solo mensaje, no se guardó absolutamente nada del consejo de Dios, les predicó la Palabra, el ha pasado predicando siempre el reino de Dios, es decir el Evangelio. No les dio otra cosa más, este es el mensaje que tienen.LUCAS PUSO ASÍ LA PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO. V. 21 Testifica acerca del arrepentimiento para con Dios y la fe en nuestro Señor Jesucristo. v. 24Dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. v.25 Predicación del Reino de Dios, anunciar todo el consejo de Dios. QUITA EL EVANGELIO Y NO LE DA SENTIDO A LA VIDA
Pablo está confiando, la verdad del Evangelio y ser un fiel comunicador de este mensaje le da la confianza para enfrentar tribulación e incluso la muerte.
¿En dónde está nuestra confianza en los momentos de dificultad? La verdad nos da temor, no queremos enfrentarlos, rehuimos a enfrentar las tribulaciones y aun más la muerte. ¿si hoy fuera el ultimo día sobre esta tierra podrías estar confiado de haber declarado el mensaje de salvación? muchas personas han dicho que la vida cristiana no es para cobardes sino para valientes, la verdad es que no es así, la verdad es que es para los cobardes, es para aquellos que reconocen que no tienen nada que ofrecer o dar, que lo único que pueden ver es una gran necesidad de confiar en el Evangelio de la gracia de Dios.
No puedes confiar en lo que las redes sociales te muestran, no puedes basar tu esperanza en las frases o vídeos que circulan por ahí. Tampoco puedes confiar en lo que se escucha por ahí, el mundo te pide confiar en ti mismo R= v. 24. Somos invitados constantemente a confiar en nuestro intelecto o incluso en nuestros instintos, R= v. 24. Confiar en nuestros recursos financieros o materiales, pero es algo muy vanal, Necesitamos tener el mensaje confiable, ese mensaje es que Jesús ha ganado todo por nosotros, su reino está siendo establecido entre nosotros y también que hay una estrecha relación con Dios, pues todo el consejo de Dios se nos ha dado, no es algo privado que solo personas con mucha preparación pueden entender. El mensaje de salvación ha sido claramente revelado en Jesucristo el Señor. ¿En quién o qué confiarás para la tribulación y la muerte?

3 El mensaje que se debe guardar.

Hechos de los Apóstoles 20:28–38 RVR60
Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban, doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro. Y le acompañaron al barco.
Hay un mensaje que guardar, tal vez esa es la tarea que se ha descuidado en su momento tanto que tenemos ciertos conflictos de cómo hemos recibido el mensaje de salvación.
Lucas registra la encomienda de Pablo no solo para los episcopos, o los obispos que son como los ancianos, los vigilantes. porque la iglesia es del Señor, es decir de Cristo, pues él la ganó con su propia sangre.
La exhortación es tener cuidado de sí mismos. No se trata de tener confianza en uno mismo, no se trata de confiar en las capacidades y nuestras corazonadas. Pablo regresó de hecho terminó enviando a Timoteo y una de las cosas que le encarga es que no sea ligero al imponer manos, no se trata de corazonadas, o preferencias, o habilidades o recursos, se trata de que se establezca un liderazgo con una integridad afirmada en el Evangelio. No tener cuidado de nosotros mismos es una de las debilidades más terribles para el avance del reino, queremos ganar todo para nuestro propio reino, usando a la gente, si ya no tiene recursos lo cambio o lo boto, si no tiene nada que darme intelectualmente no lo recibo como al que sí, tendemos a veces a brincarnos nuestros propios requisitos solo por algo que nos beneficie. ¿Cómo te cuidas de ti mismo?
La exhortación se dirige hacia tener cuidado de la congregación, pues hay un llamado del Espíritu a pastorear la iglesia de Dios. Esto tiene mucho que ver más con el llamado que con la necesidad. La congregación necesita agua, verdes pastos, la congregación necesita cuidarse y protegerse. Pablo da la advertencia v.29. LOBOS RAPACES QUE NO PERDONARÁN- NO TENDRAN COMPASIÓN O AMOR POR EL REBAÑO. Pero la amenaza no solo vendrá de afuera, sino de los que están dentro. Hay personas que hablarán cosas perversas, no se refiere que hablaran cosas edificantes, sino que con chismes, murmuraciones buscarán que los DISCÍPULOS les sigan, les aplaudan, les reconozcan, les valoren. De estas personas Pablo ya las había visto, ya les había hecho notar que estaban entre los pastores este tipo de actitudes y paso tiempo llorando y orando amonestándolos. Como cuando perdonas y luego andas hablando a espaldas de eso que te según perdonaste.
Pero la parte final es encomendarlos a Dios y ala palabra de su gracia es decir el Evangelio. que tiene poder para sobreedificar y dar herencia con los santificados. Pablo se mantuvo puro y fiel, no codició ni pidió ni retuvo la bendición. NO PENSÓ EN NO DAR, AL CONTRARIO. Dijo den al necesitado - este cuidado especial para con los que padecen necesidad. pues es una enseñanza de Jesús, una enseñanza del Evangelio. MAS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR.
¿Qué mensaje haz guardado en tu corazón? ¿con qué le das sentido a tu vida? ¿si eso no lo tuvieras más, si eso se acabara qué pasaría en ti, que pasaría contigo y Dios? ¿qué mensaje guardas para cada de día de tu vida? ¿qué mensaje guardas para la tarea, trabajo o actividad que realizas? ¿cómo identificas que guardas la pureza del evangelio?
Hechos de los Apóstoles 20:36–38 RVR60
Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban, doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro. Y le acompañaron al barco.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.