EL SERVICIO COMO DISCIPLINA ESPIRITUAL

Creciendo en Piedad - Disciplinas Espirituales  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 1,201 views

Que la audiencia pueda ver el servicio como una disciplina espiritual importante que les ayudará en su crecimiento en piedad o semejanza a Cristo.

Notes
Transcript

INTRODUCCIÓN

En nuestro viaje aprendiendo a cómo crecer en piedad a través de las disciplinas espirituales que encontramos en la Biblia, ya hemos visto que podemos crecer y ser creyentes saludablemente cristianos con:
La asimilación o alimentación de la Palabra de Dios.
La oración.
El ayuno.
La adoración.
El evangelismo.
Y hoy estaremos hablando de una disciplina más, que es “el Servicio”.
Para introducir nuestro sermón hoy, me gustaría hacerlo con tres citas breves sobre el servicio.
“Los corazones consagrados al ministerio están disciplinados para trabajar duro, ya que con frecuencia salen de su zona de seguridad, se ubican en lugares vulnerables, toman compromisos que cuestan, se agotan en nombre de Cristo, pagan el precio, se encuentran con mares agitados. Pero sus velas van empujadas por el Espíritu de Dios.” R. Kent Hughes[1]
“El servicio a Dios no es un trabajo para los que estén ligeramente interesados. Es un servicio costoso. Dios le pide a usted su vida. Requiere que el servicio a él sea una prioridad, no un pasatiempo.” Donald Whitney[2]
“Nuestro deseo de servir a Cristo se traduce en la realidad de servir a otros.” Autor: William Tyndale[3]

CADA CRISTIANO ESTÁ LLAMADO A SERVIR

Dios y la ociosidad son enemigos. Dios siempre se ha mostrado como un Dios que trabaja y sirve. Por lo tanto, Dios no llama a sus hijos a la ociosidad o vagancia, sino al trabajo y productividad.
Donald Whitney dice que “La Palabra de Dios no tiene lugar para el desempleo espiritual o la jubilación espiritual o cualquier otra descripción de un cristiano profeso que no sirva a Dios.”[4]
Si bien, todo creyente está llamado a servir, es importante que se realice una diferencia del tipo de servicio. Para esto citamos a Richard Foster, quien enumera, lo que él ha denominado, el “servicio farisaico”:
El servicio farisaico se produce a través del esfuerzo humano.
El servicio farisaico se impresiona con lo grande.
El servicio farisaico exige recompensas externas.
El que presta servicio farisaico se preocupa mucho por los resultados.
El que sirve del modo farisaico escoge a quién va a servir.
El que sirve de manera farisaica está afectado por las disposiciones de ánimo y por los caprichos.
El que sirve de manera farisaica presta un servicio temporal.
El que sirve farisaicamente no tiene sensibilidad.
El que sirve al estilo farisaico fractura la comunidad.[5]
En la Biblia encontramos, al menos, seis motivos para servir.
1- Motivados por la obediencia.
“En pos del SEÑOR su Dios ustedes andarán y a Él temerán; guardarán Sus mandamientos, escucharán Su voz, le servirán y a Él se unirán.” (Deuteronomio 13:4, NBLA)
E. M. Bounds dijo que: “Si dos ángeles recibieran al mismo tiempo un encargo de parte de Dios, uno a descender y gobernar el imperio más grande de la tierra, y el otro a ir a barrer las calles del pueblo más humilde, a ellos no les importaría para nada el servicio que les tocó, sea el puesto de soberano o el de barrendero, ya que la alegría de los ángeles yace solamente en la obediencia a la voluntad de Dios.”[6]
2- Motivados por la gratitud.
“Solamente teman al SEÑOR y sírvanle en verdad con todo su corazón; pues han visto cuán grandes cosas ha hecho por ustedes.” (1º Samuel 12:24, NBLA)
“La característica de un hijo de Dios que ha comprendido el sacrificio de Cristo en la cruz, es gratitud” Autor: Stan Collins[7]
3- Motivados por la alegría.
“Sirvan al SEÑOR con alegría; Vengan ante Él con cánticos de júbilo.” (Salmo 100:2, NBLA)
“La persona que no puede servir al Señor con alegría contradice con su corazón lo que declara con sus labios.”[8]
4- Motivado por el perdón, no por la culpa.
“Entonces voló hacia mí uno de los serafines con un carbón encendido en su mano, que había tomado del altar con las tenazas. Con él tocó mi boca, y me dijo: «Esto ha tocado tus labios, y es quitada tu iniquidad y perdonado tu pecado». Y oí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?». «Aquí estoy; envíame a mí», le respondí.” (Isaías 6:6–8, NBLA)
Nosotros, los súbditos del Señor, le servimos, no porque nos sentimos culpables y necesitamos calmar nuestra conciencia, reivindicándonos, sino que le servimos porque somos libres de la culpa, gracias a la obra de Cristo en la Cruz, y ahora en respuesta a ese perdón, le servimos en amor.
5- Motivados por la humildad.
Leer Juan 13:12-16
“En la Disciplina del servicio, Dios no solo busca un trabajo bien hecho, ya que incluso el mundo sirve bien cuando existe una ganancia de por medio. Él nos llama a servir con humildad, porque eso nos lleva a ser semejantes a Cristo.”[9]
6- Motivados por el amor.
“Porque ustedes, hermanos, a libertad fueron llamados; solo que no usen la libertad como pretexto para la carne, sino sírvanse por amor los unos a los otros.” (Gálatas 5:13, NBLA)
La correcta intención para servir debe de ser el amor a Dios y al prójimo. El servicio siempre será una expresión de amor de todo hijo de Dios.
De manera mis estimados hermanos y amigos, servir no puede ser asumido como una opción en un menú espiritual. Si queremos crecer en piedad y ser semejantes a Cristo, el servicio será nuestra respuesta natural, porque para esto existimos.
Leer Efesios 2:10

CADA CRISTIANO TIENE UN DON PARA SERVIR

En la Biblia tenemos, al menos, 4 listas distintas de dones, que nos indican la diversidad de la distribución que nuestro amado Dios ha hecho para bendecir a su pueblo. No nos centraremos en esta diversidad, sino que nos concentraremos en que cada creyente tiene al menos un don y cuál es el propósito de estos dones.
Leamos 1 Pedro 4:10-11.
Lo primero a resaltar en esta porción de Pedro es:
Que todo creyente tiene un don.
Existen habilidades con las que nacemos y que podemos desarrollar a través de nuestras vidas. Estos son dones de Dios también.
Pero también hay dones que lo recibimos luego de nuestra conversión. El Espíritu Santo nos lo ministra.
J. I. Packer nos recuerda que “los dones más significativos en la vida de la iglesia en todas las épocas son capacidades naturales normales, santificadas”.[10]
Lo segundo a resaltar es que 1 Pedro 4:10-11, el apóstol nos revela dos grandes propósitos que debemos tener en cuenta con relación a los dones y talentos que hemos recibido por la gracia de Dios:
Edificar el cuerpo de Cristo
Glorificar a Dios
Edificar el cuerpo de Dios (v. 10):
(minístrelo a los otros RV60 /úselo sirviéndose los unos a los otros NBLA / ‘sirviéndoos entre vosotros’ BTX4 / ‘Cada uno ponga al servicio de los demás’ NVI)
Edificamos el cuerpo de Cristo cuando colocamos a disposición de Dios y de su iglesia, nuestros dones y talentos.
La manera práctica para hacer esto es sirviendo.
Edificar el cuerpo de Cristo es la forma horizontal de utilizar nuestros dones y talentos.
Esto significa que como dice el texto, debemos ‘usarlos sirviéndonos los unos a los otros’.
‘Como buenos administradores’ es el estándar en la utilización de nuestros dones y talentos.
Glorificar A Dios:
El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve (que ministra), que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén. (1Pe 4:11 NBLA)
Glorificar a Dios es la forma vertical de utilizar nuestros dones y talentos.
Entonces, ya sea que coman, que beban, o que hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios. (1Co 10:31 NBLA)
Glorificamos a Dios a través de nuestros dones y talentos cuando obedecemos sirviendo en amor.
En esto conocemos el amor: en que Él puso Su vida por nosotros. También nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. (1Jn 3:16 NBLA)
Al glorificar a Dios a través de nuestros dones y talentos nos estamos cuidando de sentirnos superiores a otros.
Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado. (Rom 12:3 NVI)
Glorificamos a Dios con nuestros dones y talentos cuando lo utilizamos de manera legítima y en las áreas de acción donde correspondan.
El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve (que ministra), que lo haga por la fortaleza que Dios da… (v. 11a)
Pero teniendo diferentes dones, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad (con sencillez); el que dirige (presta ayuda), con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría. (Rom 12:6-8 NBLA)
Una última cosa por puntualizar: “el servicio requiere disciplina”.
En ocasiones servir a Dios y a los demás es una labor ardua y hasta extenuante. Cada creyente es un siervo o esclavo y esto significa que debemos de trabajar.
“El servicio disciplinado a Dios es trabajo —a veces una labor dura y costosa—, pero perdurará por toda la eternidad.”[11]
Por otro lado, Richard Foster, en su libro “Alabanza a la disciplina”, dice que “no hay nada que discipline los deseos desordenados de la carne como el servicio, ni nada que transforme los deseos de la carne como servir de manera oculta.”[12]

CONCLUSIÓN

Amado hermano y amigo, el evangelio de Cristo forma o crean siervos semejantes a Jesús… que sirven.
Convierte a pecadores enemigos de Dios en redimidos amigos de Dios.
Convierte a los pecadores egoístas en redimidos solidarios.
Convierte a pecadores engreídos en redimidos humildes.
Convierte a pecadores insensibles en redimidos empáticos y compasivos.
Convierte a pecadores como todos nosotros, perdidos, en redimidos encontrados y transformados a la imagen del Hijo de Dios.
Amado hermano, tú tienes un llamado de parte de Dios, o, mejor dicho, la obligación y al menos un don para servir. La pregunta que te hago es ¿estás dispuesto a servir? ¿Deseas crecer para ser una persona piadosa que se parezca a Cristo, a través del servicio?
[1] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (p. 153). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [2] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (p. 154). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [3] https://frasescristianas.org/category/servicio/ [4] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (pp. 156-157). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [5] Foster, Richard. Alabanza a la disciplina (p. 143-144). Editorial Betania. [6] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (p. 157). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [7] https://frasescristianas.org/category/gratitud/ [8] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (p. 159). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [9] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (p. 163). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [10] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (p. 165). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [11] Whitney, Donald S.. Disciplinas espirituales para la vida cristiana (p. 169). Tyndale House Publishers. Edición de Kindle. [12] Foster, Richard. Alabanza a la disciplina (p. 144). Editorial Betania.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.