Tomar las Riendas

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Introducción

Yo tenía por hay 12 años. Ibamos de regreso de cazar, todos montados a caballo, en fila, caminando en un sendero de 45 cm, que estaba a unos 350m por la ladera de una montaña, cuando de repente el caballo de delante se asustó. Se salió del sendero y después los otros. Todos empezamos a entrar en pánico. Un caballo se deslizó contra el costado de un árbol y rompió el fusil en dos (gracias a Dios el hombre saltó de el antes). Mi papá me dijo “¡Salta hijo! y lo hice de una junto con los demás. Los caballos salieron corriendo para el campamento. Mirando hacía el rio que estaba muy abajo, sabíamos que habíamos evitado una situación horrible.
Aquel día las cosas se salieron de la mano. A veces nos pasa en la vida también. Puede ser una situación familiar, una situación económica, o lo peor, una grave situación de salud de uno mismo o de un ser querido. Si no tenemos cuidado, podemos tomar las riendas de la situation sin Dios.

Desarrollo

En la Biblia había situaciones parecidas. Situaciones cuando los hombres tomaron las las riendas de la situación. Lo triste es que lo hicieron sin Dios. Y, cuando esto pasa nunca resulta en lo que esperamos.

1 - Ofrendaba holocausto

Durante un momento crítico en el que él y el ejército israelita se enfrentaban a los filisteos, el profeta Samuel había ordenado a Saúl que esperara siete días en Gilgal, al cabo de los cuales Samuel llegaría para ofrecer sacrificios antes de ir a la guerra. Sin embargo, cuando se acercaba el séptimo día y Samuel aún no había llegado, las tropas de Saúl se pusieron inquietas y temerosas. Saúl, sintiéndose presionado por la situación y la angustia de su ejército, tomó las riendas de la situación.
1º Samuel 13:9–14 RVG
9 Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. 10 Y aconteció que tan pronto como acabó de hacer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a su encuentro, para saludarle. 11 Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me iba, y que tú no venías al plazo de los días, y que los filisteos estaban juntos en Micmas, 12 me dije: Los filisteos descenderán ahora contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Por tanto me vi forzado, y ofrecí holocausto. 13 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios, que Él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. 14 Mas ahora tu reino no será duradero: Jehová se ha buscado un varón según su corazón, al cual Jehová ha mandado que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.
Es importante que hagamos las cosas según la voluntad de Dios (Dios le había mandado por medio de Samuel)
Aun cuando las cosas se ponen incomodas (el día llegaba y tropas se ponían nerviosos)
Debemos esperar en él (Dios le dijo que lo haría)
No tomemos las riendas de la situación (Saúl lo hizo por ofrecer holocaustos cuando no le pertenecía esa acción)
Cuando no esperamos en Dios muchas veces resulta en una situación peor (Saúl perdió su reino)

2 - Protegía a Dios

Durante 100 largos años el arca del pacto había estado separada del tabernáculo y de otros lugares de culto. Ahora David había tomado Jerusalén, un lugar neutral, y la había convertido en la capital política del reino. Sólo le quedaba recuperar el arca, colocarla en el tabernáculo que erigiría en el monte Sión y declarar Jerusalén también centro religioso de la nación.
2º Samuel 6:1–7 RVG
1 Y David volvió a juntar a todos los hombres escogidos de Israel, treinta mil. 2 Y se levantó David, y fue con todo el pueblo que tenía consigo, de Baala de Judá, para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines. 3 Y pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en Gabaa; y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo. 4 Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab que estaba en Gabaa, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca. 5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de abeto; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. 6 Y cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaron. 7 Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por su atrevimiento, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.
No es suficiente tener buenos motivos (El Rey David tenía buenos motivos)
Cancelamos el bien por el mal (No obedeció la ley de Dios que mandó que los levitas la llevaran (Ex 25.14; Nu 4.15, 20)
Malos ejemplos crean problemas futuros (Uza tenía buenos motivos, como el rey David, y agarró el arca para sostenerla en el camino pedregoso)
Hacer lo correcto o sufrimos nosotros y los que nos siguen (Uza perdió su vida y David perdió uno de sus soldados)

3 - Se estaba asegurando

Hacia el final de su reinado, el rey David tomó acción para asegurarse de algo. No había una amenaza inminente, pero David, como un rey guerrero, quería estar preparado por si acaso.
1º Crónicas 21:1–7 RVG
1 Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que contase a Israel. 2 Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, contad a Israel desde Beerseba hasta Dan, y traedme el número de ellos para que yo lo sepa. 3 Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más. Rey señor mío, ¿no son todos éstos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será pernicioso a Israel? 4 Mas el mandamiento del rey pudo más que Joab. Salió, por tanto, Joab y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén. 5 Y Joab dio la cuenta del número del pueblo a David. Y había en todo Israel un millón cien mil que sacaban espada, y de Judá cuatrocientos setenta mil hombres que sacaban espada. 6 Entre éstos no fueron contados los levitas, ni los hijos de Benjamín, porque Joab abominaba el mandamiento del rey. 7 Y esto desagradó a Dios, e hirió a Israel.
Hacer lo que otros hicieron no significa que estemos en lo correcto (Moises hizo un censo con la gente por lo mismo en Nu 11-3)
Nuestra motivación es lo que vale (David quería saber la cantidad de sus soldados para sentirse seguro)
Quitar su mirada de Dios nunca es buena idea (En vez de buscar la voluntad de Dios respecto a la guerra futura, David confió en si mismo)
Evitar buscar a Dios antes de actuar resultará en castigo (70.000 soldados murieron a causa de una plaga)

Conclusión

Entonces, ¿Qué tienen en común el ofrendar holocaustos, proteger a Dios, y asegurarse del futuro? Cada cosa parece una acción sagrada pero no lo es.
Cuando tomamos las riendas de la situación, sin tener en cuenta la voluntad de Dios, deshonramos a Dios, tentamos a Dios, y ponemos nuestras vidas y las de nuestro alrededor en peligro. Siempre buscamos a Dios primero.
Mateo 6:33 RVG
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Oramos.
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