TU CUERPO LE PERTENECE A DIOS

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TU CUERPO LE PERTENECE A DIOS
Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia (Efesios 5:29).
El ser humano está compuesto de tres elementos, Espíritu, alma y cuerpo.
El cuerpo es nuestro vehiculo temporal en la tierra, es lo que nos conecta con todo lo que podemos ver, escuchar y tocar.
Aunque los tres elemento son importantes, estamos viviendo en una época en que el énfasis central es el cuerpo físico, somos parte de una generación sobre-enfocada en el cuerpo.
Somos constantemente bombardeados por mensajes torcidos en cuanto a la apariencia física, y sin darnos cuenta fácilmente nos encontramos sirviendo y adorando a un ídolo cercano: nuestro propio cuerpo. (EGOLATRÍA).
El cuerpo físico es un precioso regalo de Dios, de eso no hay duda, por eso mismo Él creo todas las demás cosas de forma material, para que pudiéramos disfrutarlas al máximo.
El cuerpo del ser humano es tan importante que un día será de nuevo resucitado en un aspecto perfecto, es decir, indestructible para toda la eternidad.
Nuestro cuerpo es el vehículo temporal mientras transitamos por esta tierra, nos fue dado por Dios y por lo tanto le pertenece, mayormente los que hemos dedicado nuestra vida a Él…
“¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:19-20).
Le pertenecemos al Señor por derechos de creación, redención y dedicación.
Cuando el cuerpo (el vehículo temporal) cumple su tiempo de funcionamiento en la tierra se convierte en polvo…
“Hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” (Génesis 3:19).
El cuerpo está sujeto a tiempo, espacio y materia, pero, como hijos de Dios, tenemos la promesa de un cuerpo glorioso en la eternidad.
No seremos espíritus nebulosos flotando, sino más bien continuaremos teniendo un cuerpo físico, pero adaptado a la eternidad, de eso se trata la resurrección. El apóstol Pablo lo dice de esta manera en 2 Corintios 5:1-4
1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre (c f cuerpo físico), este tabernáculo (c f), se deshiciere, tenemos de Dios un edificio (c f), una casa (c f) no hecha de manos, eterna, en los cielos. 2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial (c f); 3 pues así seremos hallados vestidos (con c f), y no desnudos. 4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo (c f) gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos… (con un cuerpo físico glorificado).
Ahora bien ,,,,
DEBEMOS DEDICAR NUESTROS CUERPOS A DIOS
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Romanos 12:1
¿En algún momento te lo has preguntado? ¿Por qué creó Dios seres humanos con cuerpos? ¿Por qué no creo solo espíritus igual a los ángeles?
Veamos cómo lo dice Pablo mientras presenta el estándar moral acerca del cuerpo a los corintios:
“Sin embargo, el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor” (1 Corintios 6:13b).
La razón por la que Dios nos otorgó un cuerpo físico es para glorificarle a Él.
Es decir que además de las funciones físicas y biológicas que el cuerpo desempeña, y la capacidad de movimiento que nos otorga, hay un propósito más glorioso: apuntar a nuestro Creador.
Es con el cuerpo que le servimos de forma visible y práctica; nuestras bocas anuncian su mensaje y sus maravillas, a la vez que nuestros pies nos llevan para cumplir la misión que nos dio.
!!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Romanos 10:15
Es con nuestro cuerpo que le alabamos; sencillamente no hay otra manera visible de expresar nuestras emociones. Presentar a Dios nuestros cuerpos en sacrificio de alabanza es reconocer con alegría que somos propiedad de Él.
El salmista nos anima a usar nuestro cuerpo: Aplaudan, (usen sus manos), pueblos todos!!! Aclamen a Dios con (voces) y cánticos de alegría!!! Salmo 47:1
Las mismas manos que levantamos en adoración son las mismas que producen fruto para bendecir a otras personas. Hermanos, la presencia suya en la iglesia se evidencia porque podemos verlo a usted aquí, su cuerpo está aquí, vivo, activo, despierto. Nos gusta ver su sonrisa, escuchar su voz.
Cuando usted no viene le extrañamos; no lo vemos, ¿cómo sabemos?, no vemos su cuerpo.
A veces algunos me dicen “no podré ir a la iglesia hoy, pero les acompañaré en espíritu”.
Mejor traiga su cuerpo, su mente tiene tanto poder que puede dominar su cuerpo a levantarse y asistir a la iglesia, así como lo hace para ir la trabajo.
El cuerpo es una increíble obra de arte divina.
El cuerpo es un diseño maravilloso de Dios, nunca la ciencia podrá igualar -con todos sus avances- al cuerpo que Dios diseño.
Hay alrededor de 6 millones de conos o células sensibles a la luz en cada retina y entre 90 y 126 millones de conexiones, es decir, células responsables de la visión en condiciones de baja luminosidad.
Cada célula receptora contribuye con un punto individual de información de la imagen: algo así como un pixel en una pantalla.
El cerebro está compuesto por más de mil millones de neuronas.
Algunos grupos específicos de ellas, trabajando en conjunto, nos dan la capacidad para razonar, para experimentar sentimientos y para comprender el mundo.
También nos dan la capacidad para recordar grandes cantidades de información de toda clase.
Cuando platicamos podemos asociar, temas, datos, fechas y eventos; todo guardado en la memoria, allí en el cerebro, y todavía nos atrevemos a decir: “no tengo buena memoria”.
Dios, no solamente planeó y confeccionó el cuerpo de una manera perfecta, sino que, además está totalmente pendiente de su desarrollo desde el momento de la concepción el el vientre de la mujer.
Así sucede con cada individuo, por eso es un crimen horrendo acabar con la vida de un bebé antes de nacer.
En Estados Unidos se han realizado más de 60 millones de abortos legales, pero en en muchos otros países del mundo ocurren alrededor de 25 millones de abortos clandestinos cada año. Cuántos cuerpos pequeñitos son asesinados cada día, y tratados sin ningún valor ni respeto!!
Salmo 139:15-16 dice:
No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. Salmo 139:15-16
Como podemos ver, el cuerpo físico es muy especial y muy importante; debemos cuidar nuestro cuerpo con mucha atención a lo que la Biblia sobre el cuidado del cuerpo.
Pero sobre todo, el énfasis primordial de la Biblia es cuidarnos de la inmoralidad sexual.
15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. 16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17 Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 1 Corintios 6:15-19
Fornicación significa envolverse en cualquier práctica sexual fuera del matrimonio. Algunas veces deseamos saber de forma específica cuál es la voluntad de Dios, sin embargo, nos olvidamos que se encuentra claramente expuesta en la Biblia:
“La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual!!!!” (1 Tesalonicenses 4:3).
Dios creó el sexo para el placer y procreación entre un hombre y una mujer unidos en el santo matrimonio, esto cumple el propósito por el cual Dios nos hizo, y en esto Él es glorificado.
Si no tuviéramos un cuerpo físico, esto no sería posible, por eso la Biblia nos instruye a casarnos y apartarnos de la fornicación.
Hebreos 13:4 dice:
Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. Hebreos 13:4
Ahora que somos hijos de Dios entendemos que vivimos para glorificar a nuestro Creador y Salvador, quien al haber dado su vida por nosotros nos hace suyos por derechos de creación y redención.
Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:20).
Jesús entregó su cuerpo al sufrimiento y a la cruz porque nos amó de manera incondicional, ¿podríamos nosotros corresponder en gratitud a ese gran amor cuidando nuestro cuerpo de la inmoralidad sexual?
¿podríamos nosotros corresponder en gratitud a ese gran amor sirviendo al Señor con nuestro cuerpo?
Nuestra obediencia no solamente lo glorifica a Él, a nosotros nos trae mucho beneficio cumplir su plan trazado en la Biblia.
En el futuro tendremos cuerpos glorificados, pero mientras transitamos por este planeta nuestros cuerpos están no solamente limitados sino destinados al envejecimiento y la descomposición.
La Biblia le llama”cuerpo de humillación”
Filipenses 3:20-21
20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Filipenses 3:20-21
Lo último que Dios creó cuando hizo todas las cosas fue al ser humano, y habiéndole dado su imagen y semejanza (Génesis 1:27)… “vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera” (v. 31).
De acuerdo a la que implica la Biblia, la creación del ser humano es lo más precioso que Dios hizo, tanto así que estuvo dispuesto a dar a su Hijo eterno para rescatar al hombre de la tragedia del pecado.
Puesto que Dios sabía que íbamos a batallar con el orgullo y la vanidad nos dio un cuerpo de humillación!! Numero uno, fuimos hechos del polvo (Génesis 2:7).
El polvo no tiene ningún peso ni valor
Génesis 2:7
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Génesis 3:19
Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Job 10:9
Acuérdate que como a barro me diste forma; ¿Y en polvo me has de volver?
Salmos 103:14
Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
Además, el cuerpo se envejece y muere; la vida es muy corta, se compara a un soplo de viento y a una neblina que desaparece. (Job 7:7; Salmo 90:9-10; Santiago 4:14).
El cuerpo se envejece y muere
a La vida es corta
Acuérdate que mi vida es un soplo,
Y que mis ojos no volverán a ver el bien. Job 7:7
¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano,
Y el hijo de hombre, también gusano? Job 25:6
Los años del hombre son 70 Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos. Salmo 90:9-10
Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. Santiago 4:14
La fuerza de la juventud pasa muy pronto
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; Isaias 40:30
Parte de la humillación del cuerpo es que, estamos, o hemos sido esclavos del pecado (Santiago 1:14; Gálatas 5:19-21; Juan 8:34).
Nuestro enemigo constante es la carne (Romanos 7:24; Romanos 8:7-8).
Además lidiamos con las enfermedades, la vejez, el dolor, la mala salud, el sobre peso, accidentes, etc.
La buena noticia es que como hijos de Dios tenemos preciosas promesas de un cambio corporal en el futuro…
Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. (2 Corintios 5:1)
El Señor Jesucristo transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Filipenses 3:21
Mientras estemos en la tierra, cuidemos este cuerpo.
Proverbios 4:20-22
Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo. Proverbios 4:20-22
La palabra de Dios limpia y moldea nuestra mente, eso nos da paz, fe y esperanza, y como consecuencia nuestro cuerpo se vuelve saludable.
Claro, con una mente renovada, tomamos mejores decisiones.
La palabra de Dios ha sido capaz y poderosa para transformar a alcohólicos, viciosos, drogadictos y perversos.
El poder de Jesús y la llenura del Espíritu Santo ha podido transformar a personas que no tenían ningún remedio moral, físico y medico en sus vidas.
SU mente fue renovada, su corazón fue transformado, sus vidas fueron cambiadas y ahora dedican cuerpos saludables para la gloria de Dios.
Pero aquellos que rechazan al Señor, ¿en qué terminan? Destruyendo sus vidas, ¿cómo podemos saberlo? Cuando vemos sus cueros destruidos. En hospitales, en cárceles, en cementerios.
La muerte nos alcanzará a todos, pero aquellos que aman y sirven al Señor son considerados “santos” (apartados para Él). Por eso la Biblia dice: “Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos”.
Eso implica que la muerte de lo que no son santos, aquellos que no quisieron ser apartados para Él, ,,,, la muerte de ellos, es causa de tristeza para el Señor.
El Señor dice en su palabra así:
Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis. Ezequiel 33:11
¿QUÉ HACEMOS CON NUESTRO CUERPO ENTONCES?
Dediquémoslo al Señor todos los días.
Proveamos a nuestro cuerpo de buena nutrición.
Limitemos el azúcar, las grasas, la comida chatarra, etc.
Proveamos a nuestro cuerpo de buen descanso.
Es muy importante descansar un día a la semana y tomar tiempos extendidos de descanso durante el año.
El afán del trabajo y el dinero acaba con la salud física, y después de un tiempo la gente se ven obligada (por su cuerpo) a reposar en un hospital, tratando de recuperar su salud con medicamentos.
Proveamos a nuestro cuerpo de vestimenta apropiada que glorifique a Dios.
Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. 1 Pedro 3:3-4.
Nuestro cuerpo fue diseñado por Dios; existe para glorificarlo a Él y le pertenece a Él, por lo tanto el propósito no es llamar la atención al cuerpo físico; la vestimenta debe ser moderada y decente.
Si lo que vestimos no glorifica y complace a Dios, no debemos usarlo, debemos mantener una apariencia digna del templo del Espíritu.
Ejercicio. El ejercicio físico para poco es provechoso… (1 Timoteo 4:8).
La buena condición física y el ejercicio únicamente nos sirven para esta vida, en el cielo tendremos un cuerpo que ya no necesitará mejorarlo ni mantenerlo con el ejercicio.
¿Para qué es de utilidad la buena condición física? para estar saludables al servicio de nuestro creador. Es muy importante desarrollar nuestras fuerzas físicas para ponerlas a la disposición del Señor Jesucristo.
El ejercicio físico para poco es provechoso, pero la piedad (estar sumisos a Dios) trae mejor beneficio, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. (1 Timoteo 4:8).
¿Cuáles son las formas prácticas en las que puedes honrar a Dios a través de tu cuerpo hoy?
¿Cuáles son las cosas pequeñas en las que necesitas trabajar para controlar tu cuerpo? ¿Cuáles son las cosas grandes?
¿Cómo es que Cristo “alimenta y cuida a su iglesia”? ¿Por qué piensas que Dios desea que hagas lo mismo con tu cuerpo?
OREMOS
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