El reino de Dios ha llegado

Segundo Sermón de Jesús en Mateo  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Jesús confronta a los que lo acusan diciendo claramente que ha venido a establecer Su reino.

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El reino de Dios ha llegado

Lectura Bíblica

Hechos de los Apóstoles 19:13–17 NBLA
13 Pero también algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, trataron de invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: «Les ordeno que salgan, en el Nombre de Jesús a quien Pablo predica» 14 Siete hijos de un tal Esceva, uno de los principales sacerdotes judíos, eran los que hacían esto. 15 Pero el espíritu malo les respondió: «A Jesús conozco, y sé quién es Pablo, pero ustedes, ¿quiénes son?» 16 Y el hombre en quien estaba el espíritu malo se lanzó sobre ellos, y los dominó y pudo más que ellos, de manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. 17 Supieron esto todos los habitantes de Éfeso, tanto judíos como griegos. El temor se apoderó de todos ellos, y el nombre del Señor Jesús era exaltado.

Introducción:

La acusación contra Jesús sigue, no conformes con querer hacer “humano” a Jesús, ahora lo quieren hacer un “demonio.”
Ellos dicen que este poder no puede ser de Dios, sino que viene del mismo Satanás, llamado Beelzebú (señor de las moscas / estiércol o también; señor de la casa - entendiendo las moradas infernales o de ahí decir que es el príncipe de este siglo, de la potestad del aire).

I. ¿Poder de Dios o del diablo?

(Mateo 12.27-28)

a) Si por Beelzebú

Mateo 12:27 NBLA
27 »Y si Yo expulso los demonios por Beelzebú, ¿por quién los expulsan los hijos de ustedes? Por tanto, ellos serán sus jueces.
Jesús los encara y los confronta diciendo que si Él, quien es Santo, quien es el SEÑOR DIOS en persona habitando entre los hombres, quien es el Señor del día de reposo y merece que se le adore y que se le sirva en ese día, si a Él le dicen “Príncipe del infierno” ¿qué les espera a sus seguidores? de los cuales ya habló en Mt. 10:25
Mateo 10:25 NBLA
25 »Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa!
Jesús también les pregunta a ellos que cuando expulsan un demonio ¿por cuál poder lo hacen?
En referencia a su descendencia física, pero también en un sentido más específico, en referencia a sus discípulos, y esto se puede ver muchos años después cuando los 7 hijos de un sacerdote de los judíos llamado Esceva, quisieron expulsar a un espíritu malo de un hombre:
Hechos de los Apóstoles 19:13–17 NBLA
13 Pero también algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, trataron de invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: «Les ordeno que salgan, en el Nombre de Jesús a quien Pablo predica» 14 Siete hijos de un tal Esceva, uno de los principales sacerdotes judíos, eran los que hacían esto. 15 Pero el espíritu malo les respondió: «A Jesús conozco, y sé quién es Pablo, pero ustedes, ¿quiénes son?» 16 Y el hombre en quien estaba el espíritu malo se lanzó sobre ellos, y los dominó y pudo más que ellos, de manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. 17 Supieron esto todos los habitantes de Éfeso, tanto judíos como griegos. El temor se apoderó de todos ellos, y el nombre del Señor Jesús era exaltado.
En esta escena claramente podemos ver que estos judíos no tenían la fe en Jesús, y que solo estaban tratando de imitar a Pablo, no había en ellos ese poder que el Señor Jesús les concedió a sus discípulos para “echar fuera demonios” aunque también Jesús señaló que ese poder solo sale con oración y ayuno:
Mateo 17:18–21 NBLA
18 Jesús lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho quedó curado desde aquel momento. 19 Entonces los discípulos, llegándose a Jesús en privado, dijeron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?» 20 Y Él les dijo*: «Por la poca fe de ustedes; porque en verdad les digo que si tienen fe como un grano de mostaza, dirán a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada les será imposible. 21 »Pero esta clase no sale sino con oración y ayuno».
Los jueces de ellos serían sus mismos seguidores, quienes, en caso de haberlos expulsado, hubieran contestado seguramente que lo hicieron “Por el poder de Dios” pues si no, ellos mismos hubieran blasfemado y se hubieran condenado a sí mismos diciendo que su poder “venía de Satanás.”
El argumento para intentar descalificar el Señor Jesús, diciendo que tenía una alianza con “Beelzebú” es totalmente ridículo e ilógico porque como ya se explicó la semana pasada: “no puede permanecer una casa si está dividida contra sí misma.”
En este episodio, vemos que cuando la Luz de Jesucristo es tan evidente y resplandece hacia los hombres, los que la rechazan, vuelven a ocultarse de esa luz yendo otra vez a las tinieblas.
Juan 3:19 NBLA
19 »Y este es el juicio: que la Luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas.
Porque amaron más las tinieblas que la luz...
Ellos no querían la Luz de Jesucristo, no aceptaban su vida ni sus obras, no querían reconocerlo como Mesías ni como Dios, se habían encaprichado a no ver lo evidente, a no aceptar lo que era tan claro para todos.

b) Si por el Espíritu de Dios

Mateo 12:28 NBLA
28 »Pero si Yo expulso los demonios por el Espíritu de Dios, entonces el reino de Dios ha llegado a ustedes.
Jesús no solo deja que ellos saquen sus propias conclusiones en cuanto a por cuál poder echó fuera al demonio, sino que les aclara que lo hace por el Espíritu Santo, y con ello anuncia que el Reino de Dios ha llegado.
No hay una tercera opción aquí, o es de Dios o es de Satanás.
Los fariseos han acusado a Juan el bautista con el mismo argumento, diciendo que
Mateo 11:18 NBLA
18 »Porque vino Juan que no comía ni bebía, y dicen: “Tiene un demonio”.
Ahora al Hijo de Dios lo acusan de esto mismo y en repetidas ocasiones: (al menos 5)

1) Cuando expulsa a un demonio (Mt 12.24 / Mr 3.22 / Lc 11.15)

2) Otra sanidad (Mt 9.34)

3) Cuando Jesús les dice que lo quieren matar (Jn. 7.20)

4) Cuando enseña que es eterno (Jn 8.52)

5) Cuando sanó a un ciego (Jn 10.20)

El pecado de rechazar a Cristo ya lo hemos analizado en este mismo pasaje, cuando se refiere a las ciudades que vieron todos sus milagros y con todo eso, no se arrepintieron, sino que fueron indiferentes.
Ahora no son indiferentes, sino que están llevando a su rechazo por Cristo a niveles muy pecaminosos, como señalarlo “príncipe de los demonios.”
Pero, si Jesús obra por el Espíritu Santo, lo que dice aquí es asombroso: “El reino de Dios ha llegado a ustedes...”

II. La Llegada del Reino de Dios

(Mateo 12.28)
Mateo 12:28 NBLA
28 »Pero si Yo expulso los demonios por el Espíritu de Dios, entonces el reino de Dios ha llegado a ustedes.
Las primeras palabras de Jesús al comenzar Su ministerio fueron:
Marcos 1:15 NBLA
15 «El tiempo se ha cumplido», decía, «y el reino de Dios se ha acercado; arrepiéntanse y crean en el evangelio».
Después, cuando Jesús leyó las palabras de Isaías, en la sinagoga de Nazareth estaba justamente anunciando esto:
Lucas 4:16–21 NBLA
16 Jesús llegó a Nazaret, donde había sido criado, y según Su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. 17 Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 «El Espíritu del Señor está sobre Mí, Porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. Me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, Y la recuperación de la vista a los ciegos; Para poner en libertad a los oprimidos; 19 Para proclamar el año favorable del Señor». 20 Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. 21 Y comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que han oído».
También le refirió esto a Juan el Bautista:
Mateo 11:2–6 NBLA
2 Al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos 3 a decir a Jesús: «¿Eres Tú el que ha de venir, o esperaremos a otro?» 4 Jesús les respondió: «Vayan y cuenten a Juan lo que oyen y ven: 5 los ciegos reciben la vista y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia el evangelio. 6 »Y bienaventurado es el que no se escandaliza de Mí».
Wayne Grudem, Teología Sistemática. Editorial Vida 2007, página 436
Durante el ministerio de Jesús: Después de cientos de años de incapacidad para obtener un triunfo eficaz sobre las fuerzas demoníacas, es comprensible que cuando Jesús llegó expulsando demonios con absoluta autoridad, las personas se quedaran asombradas:
Marcos 1:27 NBLA
27 Y todos se asombraron de tal manera que discutían entre sí, diciendo: «¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva con autoridad! Él manda aun a los espíritus inmundos y le obedecen»
Un poder así sobre las fuerzas demoníacas nunca se había visto antes en la historia del mundo. Jesús explicó que este poder sobre los demonios era una marca distintiva de su ministerio para inaugurar el reino de los cielos entre la humanidad en una manera nueva y poderosa.

III. Atar y Saquear la casa del hombre fuerte

(Mateo 12.29)
Mateo 12:29 NBLA
29 »¿O cómo puede alguien entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Y entonces saqueará su casa.
John MacArthur, Comentario del Nuevo Testamento: Mateo, editorial Portavoz 2017
El reino de Cristo es la esfera de su gobierno en cualquier lugar o época.
En ese sentido Él es Rey dondequiera que se encuentre, y los que lo aman son sus súbditos; por tanto, su reino siempre estuvo con Él durante su ministerio terrenal. De una manera similar el reino de Dios existe ahora en la tierra dondequiera que se le sirve como Señor. Pablo expresa que Dios “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Col. 1:13). Es en ese reino que todo creyente empieza a vivir en el momento en que recibe al Rey como su Señor y Salvador.
El reino de Dios, señala Herman Bavinck
Herman Bavinck “El Reino de Dios: El Bien Supremo.” Monte Alto Editorial, 2021. p. 38.
El Reino de Dios es espiritual, eterno, invisible. No viene con forma externa (Lucas 17:20 ),
Lucas 17:20 NBLA
20 Habiendo preguntado los fariseos a Jesús cuándo vendría el reino de Dios, Él les respondió: «El reino de Dios no viene con señales visibles,
no consiste en comida y bebida (Romanos 14:17),
Romanos 14:17 NBLA
17 Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.
es invisible e intangible. Porque es el Reino de los Cielos, de origen celestial, y por medio de poderes celestiales y sobrenaturales se estableció el Reino en la tierra, se sigue desarrollando y se orienta su futuro. Pero es abstracto y espiritual.
Me agrada la analogía que hace el hermano Wayne Grudem:
Wayne Grudem, Teología Sistemática. Editorial Vida 2007, página 437
El «hombre fuerte» es Satanás, y Jesús entró en la «casa» (el mundo de los incrédulos que están bajo la esclavitud de Satanás) del hombre fuerte, y le estaba arrebatando sus bienes, esto es, liberando a las personas de la esclavitud satánica y llevándolos al gozo del reino de Dios.
Era «por medio del Espíritu de Dios» que Jesús hacía esto; el nuevo poder del Espíritu de Dios que actuaba para triunfar sobre los demonios era la evidencia de que en el ministerio de Jesús el reino de Dios había llegado.
Jesús lo dijo claramente:
Juan 18:36 NBLA
36 Jesús le respondió: «Mi reino no es de este mundo. Si Mi reino fuera de este mundo, entonces Mis servidores pelearían para que Yo no fuera entregado a los judíos. Pero ahora Mi reino no es de aquí».
El reino de Dios existe en donde el Evangelio es predicado, donde es adorado el Rey de este reino. Donde los ciudadanos del reino viven y aplican Su Palabra.
Salmo 103:19 NBLA
19 El Señor ha establecido Su trono en los cielos, Y Su reino domina sobre todo.
Es la autoridad que tiene Dios sobre todas las cosas, desde el principio de la creación, pero ahora es más evidente porque Cristo vino a liberar y proclamar Sus buenas noticias (el Evangelio)
La Redención es la bandera de este reino, con la cual se adoptan nuevos miembros a este reino y que esperan que Su Rey venga visiblemente para establecer Su reino en la tierra y gobernar para siempre.
1 Corintios 15:24–25 NBLA
24 Entonces vendrá el fin, cuando Él entregue el reino al Dios y Padre, después que haya terminado con todo dominio y toda autoridad y poder. 25 Pues Cristo debe reinar hasta que haya puesto a todos Sus enemigos debajo de Sus pies.
Es así como el reino de Dios está aquí, pero todavía no es pleno, por lo cual debemos orar:
Mateo 6:9–10 NBLA
9 »Ustedes, pues, oren de esta manera: “Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre. 10 ”Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo.
El Señor Jesús no vino en su primera incursión para establecer Su reino visible, sino que vino para ser crucificado. Pero dio testimonio de que es:
1) SEÑOR DEL DÍA DE REPOSO.
2) SEÑOR QUIEN PUEDE PERDONAR PECADOS
3) SEÑOR CON PODER PARA SANAR ENFERMEDADES
4) SEÑOR ETERNO QUE DEBE SER EXALTADO
5) SEÑOR SOBRE LOS DEMONIOS
6) SEÑOR SOBRE LA NATURALEZA
7) SEÑOR SOBRE LOS GOBERNANTES
8) SEÑOR SOBRE LA MUERTE
9) SEÑOR SOBRE SU IGLESIA
10) SEÑOR Y SALVADOR DE MI VIDA
Sus enemigos, para aprovecharse de esto, lo quisieron ridiculizar al vestirlo de púrpura como los reyes y colocarle una corona (de espinas) y colocarlo en un sitio alto a manera de trono (una cruz).
Cuando Jesús resucitó, retomó Su gloria original como Dios y es declarado como El SEÑOR, que es la equivalencia de adjudicarle el reino a Cristo.
¡EL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES ES CRISTO JESÚS!
Celestialmente, el Señor Jesús fue coronado y se le entregó el reino, poder y dominio de todo lo que existe, para venir y consumar Su reino en la tierra y hacer una Renovación Total.
En el capítulo 13, Jesús cuenta 7 parábolas que son llamadas: “Las Parábolas del Reino” las cuales estudiaremos más adelante y aprenderemos más acerca del Reino de Dios.
Algo que ya vimos en el Sermón del Monte es:
Mateo 6:33 NBLA
33 »Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
El Señor concluye con estas palabras que separan las posturas de cualquier persona con respecto a Jesús:
Mateo 12:30 NBLA
30 »El que no está a favor Mío, está contra Mí; y el que no recoge a Mi lado, desparrama.
¿O estás conmigo o contra mí? dice el Señor.
Es una expresión para señalar que ¡No hay puntos neutrales!
¿O le honras o blasfemas contra Él?
¿O le sirves o estás en contra de Sus planes?
¿De qué lado estás?
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