La derrota de Absalón
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· 186 viewsLa codicia y arrogancia de Absalón lo hicieron atacar a David sin considerar que él y sus hombres eran soldados experimentados. Su final fue muerto como un delincuente y sepultado sin ninguna honra.
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La derrota de Absalón
La derrota de Absalón
Introducción
Introducción
Mientras David viviera, Absalón no podía proclamarse rey.
En su arrogancia rechazó el buen consejo de Ahitofel y escuchó el mal consejo Husai.
Sin embargo, Dios había determinado que así sucediera para traer mal sobre Absalón.
2º Samuel 17:14 “Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehová hiciese venir el mal sobre Absalón.”
Después que Husai enviara mensajeros a David para informarle los planes de Absalón, David se apresura a protegerse en Mahanaím: 2º Samuel 17:21–22 “Y después que se hubieron ido, aquéllos salieron del pozo y se fueron, y dieron aviso al rey David, diciéndole: Levantaos y daos prisa a pasar las aguas, porque Ahitofel ha dado tal consejo contra vosotros. Entonces David se levantó, y todo el pueblo que con él estaba, y pasaron el Jordán antes que amaneciese; ni siquiera faltó uno que no pasase el Jordán.”
Ahora David y sus soldados estaban establecidos y seguros en Mahanaím, descansados y alimentados preparados para organizar la batalla.
Por su parte Absalón también había organizado un gran ejercito de todo Israel, según el consejo de Husai.
En este capítulo veremos cómo interactúan la intervención divina con el esfuerzo del hombre para cumplir el propósito de Dios, y cómo el fin de los rebeldes es la muerte.
La preparación de David
La preparación de David
2º Samuel 18:1–5 “1David, pues, pasó revista al pueblo que tenía consigo, y puso sobre ellos jefes de millares y jefes de centenas. 2Y envió David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, una tercera parte bajo el mando de Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte al mando de Itai geteo. Y dijo el rey al pueblo: Yo también saldré con vosotros. 3Mas el pueblo dijo: No saldrás; porque si nosotros huyéremos, no harán caso de nosotros; y aunque la mitad de nosotros muera, no harán caso de nosotros; mas tú ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Será, pues, mejor que tú nos des ayuda desde la ciudad. 4Entonces el rey les dijo: Yo haré lo que bien os parezca. Y se puso el rey a la entrada de la puerta, mientras salía todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil. 5Y el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor de mí al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes.”
David evalúa y hace un recuento de los soldados que tenía a su disposición. Los organiza por escuadrones de centenas y millares: 2º Samuel 18:1 “David, pues, pasó revista al pueblo que tenía consigo, y puso sobre ellos jefes de millares y jefes de centenas.”
David sabía que Absalón tenía la ventaja numérica, no le convenía enfrentarlo directamente en campo abierto.
Dividió el ejército en tres grupos, cada uno bajo el mando de un comandante: Abisai, Joab y Itai.
La estrategia consistió en atraer con un escuadrón a los enemigos para pelear dentro del bosque, mientras los otros dos escuadrones los esperaban escondidos para emboscarlos.
Militarmente David estaba muy bien preparado, por tanto quizo acompañarlos pero sus comandantes se lo impidieron, recordándole el plan de Ahitofel de asesinarlo directamente a él.
La guerra espiritual que enfrenta la iglesia no debe hacerse sin preparación, pues el enemigo es poderoso. Se necesita oración, estudio de la Palabra de Dios, estar en unidad como iglesia y sensibles a la dirección del Espíritu Santo.
David no deseaba la muerte de su hijo Absalón: 2º Samuel 18:5 “Y el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor de mí al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes.”
De acuerdo a lo establecido en la ley, Absalón merecía la muerte, pero David anteponía los sentimientos paternos a la ley de Dios.
La ley determinaba: Deuteronomio 21:18–21 “18Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; 19entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; 20y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. 21Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.”
Hoy en día esta ley no se aplica a los hijos rebeldes, sin embargo, por amor a ellos y la salvación de su alma, oremos fervientemente para que Dios trate con ellos de manera que puedan ser salvos:
(Esta es la historia de un hijo que estaba en pecado de adulterio con la esposa de su padre): 1 Corintios 5:5 “el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.”
Frutos de la preparación
Frutos de la preparación
2º Samuel 18:6–8 “6Salió, pues, el pueblo al campo contra Israel, y se libró la batalla en el bosque de Efraín. 7Y allí cayó el pueblo de Israel delante de los siervos de David, y se hizo allí en aquel día una gran matanza de veinte mil hombres. 8Y la batalla se extendió por todo el país; y fueron más los que destruyó el bosque aquel día, que los que destruyó la espada.”
Absalón no era un guerrero, había sido criado como un príncipe, no tenía la experiencia de la guerra. Subestimó a su padre y a su ejército. Atacó sin un plan y cayó en la trampa del ejército de David.
Dentro del bosque los hombres de Absalón no tenían experiencia, murieron 20,000, más por los peligros del bosque que por la espada.
Mientras que el ejército de David que estaba preparado logró derrotar al enemigo.
Como cristianos no debemos despreciar la preparación, el conocimiento bíblico, pues su sabiduría nos evitará mucho dolor. Proverbios 3:1–2 “1Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; 2Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán.”
Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.”
Muchas de las desgracias que sufrimos es por la ignorancia, por actuar sin orden y sin dirección de Dios, creyendo que Dios tiene la obligación de cuidarnos y ayudarnos cuando nos equivocamos. Pensar así es tentar a Dios.
Entendemos que Dios pelea por nosotros, pero nosotros también debemos ser diligentes en buscar el conocimiento y la sabiduría para comprender las artimañas del enemigos. 2 Corintios 2:11 “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.”
El fin de Absalón
El fin de Absalón
2º Samuel 18:9 “9Y se encontró Absalón con los siervos de David; e iba Absalón sobre un mulo, y el mulo entró por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se le enredó la cabeza en la encina, y Absalón quedó suspendido entre el cielo y la tierra; y el mulo en que iba pasó delante.”
Los israelitas no usaban caballos para las batallas, pero Absalón usaba un mulo, en la batalla, que era un símbolo de realeza.
Además, recordemos que parte de la belleza de Absalón era su cabellera, la cual lucía con arrogancia y soberbia. No meditó en que sería un estorbo en la batalla. (Por esta y otras razones los soldados hoy día se rapan la cabeza)
al escapar de la batalla dentro del bosque, su cabellera quedó enredada en una ramas.
Su mulo pasó delante de él, simbolizando que era despojado de su realeza y quedó colgado de un árbol, símbolo de maldición. Deuteronomio 21:23 “no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.”
Sobre Absalón caía la maldición de rebelarse contra su padre (Deuteronomio 21:18-21 (visto anteriormente)) y la de tomar sus mujeres. Levítico 20:11 “Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos.”
Fue despojado de su realeza y recibió la maldición de ser colgado de un árbol.
2º Samuel 18:10–15 “10Viéndolo uno, avisó a Joab, diciendo: He aquí que he visto a Absalón colgado de una encina. 11Y Joab respondió al hombre que le daba la nueva: Y viéndolo tú, ¿por qué no le mataste luego allí echándole a tierra? Me hubiera placido darte diez siclos de plata, y un talabarte. 12El hombre dijo a Joab: Aunque me pesaras mil siclos de plata, no extendería yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros oímos cuando el rey te mandó a ti y a Abisai y a Itai, diciendo: Mirad que ninguno toque al joven Absalón. 13Por otra parte, habría yo hecho traición contra mi vida, pues que al rey nada se le esconde, y tú mismo estarías en contra. 14Y respondió Joab: No malgastaré mi tiempo contigo. Y tomando tres dardos en su mano, los clavó en el corazón de Absalón, quien estaba aún vivo en medio de la encina. 15Y diez jóvenes escuderos de Joab rodearon e hirieron a Absalón, y acabaron de matarle.”
Joab, desobedeciendo la orden del rey (v.5) asesina a Absalón y lo entierra como un delincuente sin ninguna honra.
Es controversial la acción de Joab, pues estaba desobedeciendo la orden del rey, pero matando a Absalón estaba librando a David y a Israel de un mal.
Además ejecutaba el mal que Dios había determinado para Absalón.
El difícil juzgar el actuar de Joab, sin embargo, Joab fue un hombre que en más de una ocasión actuó en contra de las ordenes del rey. Combatió una rebeldía con otra rebeldía. Absalón sufriría las consecuencias de su rebeldía más adelante.
Sea como sea, el propósito de Dios de destruir a Absalón se cumplió y el de librar a David.
Cuando David se enteró de la noticia se entristeció mucho.
Conclusión
Conclusión
David fue un hombre que confiaba y dependía de Dios, pero no se quedaba sentado diciendo “que sea como Dios quiera”, era diligente, esforzado. Dios usaba ese esfuerzo para cumplir su propósito.
Puedes orar para que Dios te ayude en un examen pero debes estudiar con dedicación para eso suceda.
No menosprecies al enemigo, pues si lo haces sufrirás la derrota por tu negligencia.
Absalón era un hombre arrogante y rebelde, confiado en su apariencia física que atraía a la gente. Sin embargo, su arrogancia lo llevó a actuar con necedad y torpeza, no se preparó, menospreció a su enemigo y esa fue su ruina.
Los que hacen lo malo como Absalón, tarde o temprano recibirán el pago de su maldad.
NOTAS
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