A La Mesa del Rey

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A La Mesa del Rey
A La Mesa del Rey
2 Samuel 9:1-4, 5-7, 8-10, 11-13
Y dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien yo haga misericordia por amor a Jonatán? Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba. Y cuando le llamaron para que viniese a David, el rey le dijo: ¿ Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo. Y el rey dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies. Entonces el rey le dijo: ¿Y ése dónde está ? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir, hijo de Amiel, en Lodebar.
Y envió el rey David, y lo tomó de casa de Maquir, hijo de Amiel, de Lodebar. Y Mefiboset, hijo de Jonatán, hijo de Saúl, vino a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefiboset. Y él respondió: He aquí tu siervo. Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor a Jonatán, tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás pan a mi mesa, siempre.
Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo? Entonces el rey llamó a Siba, siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor. Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y tú almacenarás los frutos , para que el hijo de tu señor tenga pan para comer, y Mefiboset el hijo de tu señor comerá siempre pan a mi mesa. Y Siba tenía quince hijos y veinte siervos.
Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefiboset, dijo el rey , comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey. Y tenía Mefiboset un hijo pequeño, que se llamaba Micaías. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefiboset. Y moraba Mefiboset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y era cojo de ambos pies.
Hermanos, este capítulo nos muestra una historia que no es tan conocida. Aquí ya Davíd es el rey de Israel, y hizo poco tiempo que Saúl el rey había muerto. Entonces, todavía están en el tiempo de transición entre el reinado de Saúl, y el reinado de David.
Cómo muchos saben, Davíd y Saúl no tenían una amistad, de hecho muchas veces fueron enemigos. Pero al mismo tiempo Davíd tenía mucho respeto por Saúl porque Dios había llamado a Saúl para ser el rey de Israel.
Vemos este respeto unas veces en los libros de Samuel. 1 Samuel 24:10. Aquí mientras Saúl estaba persuigiendo a Davíd, Davíd tenía la oportunidad de matar a Saúl. Pero no lo hizo. Por qué? Porque dijo que es el ungido de Jehová. Es el rey.
He aquí han visto hoy tus ojos como Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y dijeron que te matase, mas te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Jehová.
Entonces, vemos el respeto que Davíd tenía por Saúl. Ahora, aquí en esta historia en 2 Samuel 9 vemos este respeto de nuevo, pero tambien vemos la amistad entre el hijo de Saúl, Jonatán y David. Había una amistad fuerte entre ellos, aunque el padre de Jonatán y Davíd muchas veces eran enemigos.
Lo que vemos aquí como resultado de esta amistad y respeto es que David quiere hacer algo especial para ellos aunque ya están muertos Jonatán y Saúl. Su decisión es buscar si había alguien de la familia de Saúl, especialmente la familia de Jonatán que ya vivió. Porque en la batalla entre Israel y los Filisteos mucha de la familia de Saúl se había matado.
En vs. 2-3 vemos que un siervo de la casa de Saúl viene delante de David y contesta la pregunta de Davíd que sí, todavía había quedado un hijo de Jonatán. Pero este hijo tenía un problema, era lisiado de los pies, era cojo. Él no podía caminar. Era discapacitado. Se llamó Mefiboset.
Entonces Davíd mandó que toman Mefiboset y lo traen a él. Hermanos imagínese lo que Mefiboset está pensando cuando llegan con este mandato. El rey Davíd y mi abuelo eran enemigos. David quiere matarme. David sabe que soy parte del linaje de Saúl y quiere matar a todos que son parte de la familia de Saúl.
Vemos que probablemente esto fue el pensamiento de Mefiboset basado en lo que hace, y la respuesta de Davíd. Qué dice en vs. 6-7. Mefiboset se postró sobre su rostro e hizo reverencia, y dijo he aquí tu siervo.
En vs. 7 dice David. No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia. Hermanos Mefiboset tenía temor. Pero Davíd no quería matar a Mefiboset, él quería bendecir y ayudar a Mefiboset y lo hizo.
Entonces, vemos esta frase en vs. 13 comía siempre a la mesa del rey y era cojo de ambos pies. Hermanos, yo quiero que tomemos un tiempo esta mañana y entender lo que esta frase significa espiritualmente para nosotros.
Aquí un hombre lisiado, cojo, parte de la familia del enemigo del Rey de Israel, viene delante del Rey, y en vez de castigar y matar a este hombre vemos que lo invita comer siempre a la mesa del rey.
Vemos una verdad espiritual aquí cierto. Hermanos, Dios el rey del cielo nos invita, los cojos de este mundo venir a su mesa, y comer. Nosotros somos cojos espiritualmente, pero Dios en su misericordia y gracia nos quitó de este mundo y nos invita comer a la mesa del rey.
Hermanos, nosotros somos tan bendecidos por Dios cierto? Nosotros somos los hijos adoptados del Rey del Cielo, y de ninguna manera lo merecemos. Hermanos, esta historia nos muestra a nosotros por medio del ejemplo de Davíd y Mefiboset que nosotros tenemos las bendiciones de Dios por medio de la salvación.
Pero tristamente muchas veces no lo reconocemos. Esta mañana yo quiero mostrar por medio de esta historia como somos tan bendecidos.
Somos adoptados
2 Samuel 9:11 Hermanos, primero vemos que Davíd adoptó a Mefiboset. Dice que será como uno de los hijos del rey con todos sus beneficios. Aunque él era cojo, aunque él era parte de la familia del enemigo del rey, de todas maneras Davíd dijo, no, por el amor, él será parte de mi familia.
Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefiboset, dijo el rey , comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.
Hermanos, nosotros somos pecadores, nosotros espiritualmente somos cojos y antes de la salvación parte de la familia del enemigo de Dios. Parte de la familia de satanás. Juan 8:41-44
Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Le dijeron entonces: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un Padre tenemos, que es Dios. Jesús entonces les dijo: Si Dios fuese vuestro Padre, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que Él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer; él ha sido homicida desde el principio, y no permaneció en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, porque es mentiroso y padre de mentira.
Aquí Jesús dice a los judíos que por su estado espiritual su padre es el diablo. Su padre es el enemigo de Dios. Entonces hermanos, para cada uno de nosotros que eramos perdidos en nuestros pecados, eramos hijos de satanás.
Pero qué bendición que por la misericordia y amor de Dios, tomó la decisión de adoptarnos, tomarnos fuera de nuestra vida anterior, y ponernos a la mesa del rey, en el palacio, donde podemos vivir con él y tener una relación cercana con Él. Hermanos, ya somos hijos del rey, somos adoptados.
Galatas 4:3-7 Hermanos, antes cuando eramos niños, estabamos en esclavitud, estabamos como Mefiboset en una situación sin esperanza. Pero Dios envió a su Hijo, para que podemos recibir la adopción.
Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, hecho de mujer, hecho bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo a vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre. Así que ya no eres siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.
Hermanos, nosotros ya somos hijos del rey de Reyes, hijos de la creación. Somos especiales. En vs. 7 dice que somos herederos de Dios. Esto significa que recibimos todo lo que Dios puede dar.
Hermanos, nuestra mejor herencia es el cielo, la eternidad con Dios. Todo lo que Dios tiene nosotros tambien disfrutaremos en el cielo.
Hermanos, la adopción significa que ya somos parte de la familia de Dios, ya somos los hijos de Dios y tenemos hermanos y hermanas en Cristo.
Somos alimentados
2 Samuel 9:7 Mira lo que dice vs. 7, comerás pan a mi mesa siempre. Hermanos, me imagino que Mefiboset vino de una situación difícil en Lodebar. Parece que no tenía mucho. Pero en un instante tiene disponible a él, toda la comida de la mesa del rey.
Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor a Jonatán, tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás pan a mi mesa, siempre.
Él está traído de una vida de hambre a una vida de alimentación. Él tenía todo allá en la mesa listo para comer. Creo que muchos de nosotros no entendemos lo que significa tener hambre verdaderamente. Pero lo puedo imaginar. Este hombre comiendo carne, y frutas, y postres que nunca había visto.
Hermanos, nosotros espiritualmente somos así. Tenemos el beneficio de estar alimentado por medio de la palabra de Dios. Cada uno de nosotros podemos disfrutar todo lo que Dios quiere darnos por medio de su palabra.
Hermanos, la palabra de Dios es un tesoro que nunca debemos despreciar. Mateo 4:4 Hermanos, aquí Jesús como una respuesta a la tentación de satanás dice que no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Pero Él respondió y dijo:Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Hermanos, la palabra de Dios es una alimentación a nuestra alma. Tristamente, hay muchos Cristianos hoy en día que están rechazando lo que Dios ofrece en su mesa.
La palabra de Dios que tenemos en nuestras manos está mañana no existe solo para traer a la iglesia cada domingo, sino para disfrutar y leer cada día. Hermanos, no hay nadie aquí que diría solo como una vez cada semana. Es suficiente. Cierto?
Debemos alimentarnos de la palabra de Dios cada día. Hermanos, Dios nos ha bendecido con su palabra. El mundo perdido no tiene este privilegio. A ellos la Biblia solamente es un libro antiguo que es lleno de mentiras y historias inútiles.
No pueden entender lo que Dios dice porque no son adoptados, no son parte de la familia de Dios. Ellos que ya son parte de la familia de Dios tiene el privilegio de cenar a la mesa del rey de Reyes, el Dios del cielo. 2 Timoteo 3:16
Toda Escritura es dada por inspiración de Dios, y es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
Mira lo que Pablo dice a Timoteo. La palabra de Dios es útil para enseñar, para redarüir, para corregir, para instruir. Hermanos, en cada aspecto de nuestra vida, la palabra de Dios es útil. Es lo que Dios nos ha dado para alimentarnos espiritualmente.
Entonces hermanos, la historia de Mefiboset nos muestra lo que tenemos. Nosotros cada día tenemos la oportunidad de alimentarnos a la mesa de Dios. Debemos hacerlo. Es nuestro sustento.
Somos ayudados
Finalmente lo que vemos en la historia de Mefiboset es que nosotros somos ayudados. 2 Samuel 9:13 Mira lo que dice al fin de esta historia. Comía siempre a la mesa del rey; y era cojo de ambos pies.
Y moraba Mefiboset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y era cojo de ambos pies.
Por qué se menciona una vez más al fin de la historia el hecho que Mefiboset era cojo de ambos pies? Ya se menciona en vs. 3. No es necesario decirlo otra vez? Debemos entender que Dios dice cada palabra y cada frase en la Biblia por una razón.
Entonces, el hombre cojo Mefiboset está viviendo en Lodebar. Está en una condición mala. Probablamente no tiene mucho, y no está comiendo mucho, y es difícil ayudar a si mismo. Pero David trae a Mefiboset a su palacio.
Dice a él que será un hijo del rey, y que comerá siempre a la mesa del rey. Entonces ya su vida es perfecta cierto? Ya no tiene problemas cierto? No hermanos, no es verdad! Todavía se queda con el problema física que tenía antes.
El hecho que físicamente no puede caminar no ha cambiado. Claro que sí su posición ha cambiado, su sustento ha cambiado. Pero sus problemas todavía están. Él todavía está cojo. Despues de todo.
Hermanos, debemos entender que despues de la salvación, aunque ya nuestra vida es mejor, aunque ya tenemos la adopción y somos alimentados por medio de la Palaba de Dios, todavía nuestra carne existe, nuestro cuerpo físico existe.
Pero lo que tenemos es la ayuda de Dios. Eso es el cambio. Mefiboset tenía todos los beneficios de ser un hijo de Rey, y eso significaba que aunque todavía era cojo, su vida era mejor, porque tenía la ayuda del rey.
Hermanos, nosotros tambien tenemos la ayuda del rey de Reyes. Él ya está con nosotros. Él ya quiere ayudarnos. Él ya quiere darnos lo que necesitamos para vivir con victoria a pesar de los problemas de esta vida. Hebreos 4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Hermanos, en nuestros tiempos de necesidad, cuando vemos que necesitamos ayuda, recordamos que podemos venir confidadamente al trono de la gracia. Podemos acercarnos a Dios y él ayudará a nosotros.
Hermanos, Dios está presente en nuestras vidas para ayudarnos. Él nos ha dado el Espíritu Santo para consolarnos. Él nos ha dado la palabra de Dios para darnos sabiduría. Él ayudarnos. Salmos 54:4
He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor es con los que sostienen mi vida.
Dios es el que me ayuda. Hermanos, sería bueno memorizar este versiculo y cada vez que los problemas viene, o la tentación viene, recuerde este versiculo. Dios es el que me ayuda.
Aunque parece que nadie puede ayudarnos, ni los amigos, ni la familia, ni los placeres de esta vida, Dios es el que me ayuda. Él es la respuesta.
En la historia de Mefiboset, aunque al fin quedó todavía con su enfermidad, él ya tenía la ayuda del rey. Hermanos, tenemos tambien la ayuda del rey de Reyes.
Entonces hermanos, por medio de la historia de Mefiboset, vemos como nosotros somos tan bendecidos como Cristianos. Pero muchas veces andamos por esta vida sin pensar en lo que tenemos.
Pecamos, como si eramos todavía esclavos al pecado. Vivimos cada día bajo el poder de nuestra carne sin alimentarnos por medio de la palabra de Dios. Tratamos de usar lo que el mundo nos provee para ayudar nuestros problemas en vez de ir a Él que nos puede ayudar con todos nuestros problemas.
Hermanos, entiende que nosotros somos hijos del rey, cada día podemos alimentarnos a la mesa del rey, y cuando somos debiles y necesitamos ayuda, él rey de reyes está allá para ayudarnos.
