SESIÓN 5 - Libro 1 - UNIÉNDOSE A JESÚS EN LA MISIÓN Domingo
Discipulado • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 57 viewsNotes
Transcript
SESIÓN 5 UNIÉNDOSE A JESÚS EN LA MISIÓN
Los discípulos están llamados a conocer a Cristo, seguir a Cristo y a ir por Cristo.
COMIENCE REFLEXIONE
Como aprendimos en la sesión anterior, vivir como un discípulo de Jesús es un asunto personal que también debe expresarse de una manera pública.
Las personas están diseñadas para vivir en comunidad, por lo cual la participación en la iglesia que es la comunidad de personas que siguen a Jesucristo como Señor y Salvador, es una parte esencial de seguir a Jesús.
¿Cuál de las tareas estudió usted esta semana? ¿Cómo le fue?
¿Qué aprendió o experimentó al leer la Biblia?
¿Qué preguntas le gustaría poder hacer?
ORE
Dedique unos minutos para orar, ya sea de modo individual o en el grupo:
• Dele gracias a Dios por crear la iglesia y ofrecerle la bendición de la comunidad.
• Pídale a Dios que le dé una comprensión y una gran pasión por Su misión en el mundo.
• Pida sabiduría mientras estudia lo que significa acompañar a la iglesia en la obra, para cumplir con la misión de Cristo para el mundo.
INTRODUCCIÓN
“¡Soldados, marineros y miembros de la fuerza aérea de la Fuerza Expedicionaria Aliada! Ustedes están a punto de lanzarse a la Gran Cruzada por la cual hemos luchado todos estos meses. Los ojos del mundo están puestos en ustedes. Las esperanzas y las oraciones de personas de todas partes que aman la libertad marchan con ustedes”. Estas fueron las palabras del General Dwight D. Eisenhower cuando dio la orden para comenzar la invasión del Día D, el 6 de junio de 1944, casi al final de la Segunda Guerra Mundial.
Hasta ese día, las fuerzas Axis tenían a Europa en un puño de hierro que la oprimía con una férrea tiranía.
La situación era sombría, y el mundo aguardaba. Gracias a Dios sabemos el resto de la historia.
El desembarco de las fuerzas Aliadas en las playas de Normandía cambió el curso de la guerra.
Después, en menos de un año, la campaña europea llegó a su fin.
De manera similar, la vida, muerte y resurrección de Jesús cambió para siempre el curso de la historia humana.
Aunque Jesús no utilizó un ejército para lograr Su victoria sobre el pecado, sí lanzó la iglesia, un movimiento de discípulos que siempre crece y se expande.
Como seguidor de Cristo, usted es parte de ese movimiento.
Por lo tanto, ha sido llamado a participar de su misión continua por el mundo.
Esa misión contiene varios elementos diferentes, pero todo se resume en una tarea central: hacer discípulos de Jesucristo.
¿Qué le parece formar parte de esto como miembro del movimiento llamado la iglesia?
¿Qué emociones experimenta ante la idea de hablar a otros de Jesús?
LA HISTORIA CONOZCA LA HISTORIA
Jesús a menudo habló de Su misión para el mundo, pero Sus descripciones más memorables de esa misión estuvieron relacionadas con Sus primeras y últimas palabras a los discípulos.
Las primeras fueron cuando llamó a los discípulos a seguirlo.
En la Sesión 1 exploramos esa historia desde la perspectiva de escoger seguir a Jesús.
Ahora nos vamos a concentrar en la misión más grande de Jesús para el mundo:
Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.
La misión de Jesús para Sus discípulos puede resumirse en dos frases sencillas: “Síganme” y “pescadores de hombres”.
¿Qué ha aprendido usted sobre el proceso de seguir a Jesús?
¿De ser pescador de hombres?
Después de Su muerte y resurrección, Jesús confirmó y expandió Su misión durante una de Sus conversaciones finales con los discípulos:
Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
¿Cuán confiado se siente usted con respecto a obedecer el mandato de Jesús en estos versículos? ¿Por qué?
ANALICE LA HISTORIA SU MISIÓN VIENE DE JESÚS
Las palabras de Jesús en Mateo 28:18–20 se conocen como la Gran Comisión.
En estas palabras se resume lo que Jesús le comisionó a Sus discípulos que hicieran y a qué los envió, y cómo Jesús extendió Su misión “hasta el fin del mundo” (v. 20), Sus palabras se aplican a todos Sus discípulos a lo largo de la historia, incluyéndolo a usted.
Como un nuevo discípulo de Cristo, usted es parte de la misión continua de Jesús para el mundo.
Como un nuevo discípulo, a usted le han llamado a participar en esa misión ayudando a hacer más discípulos de Cristo.
¿Qué emociones experimenta cuando piensa en “hacer discípulos” de Jesús? ¿Por qué?
Con eso en mente, recuerde que el fundamento de la Gran Comisión de Jesús fue Su propia autoridad. Él dijo:
“Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (v. 18).
Es decir, Él quería que todos entendieran que Él está a cargo de todo lo que se relaciona con este mundo.
¿Por qué es importante eso? Porque una misión es tan buena como la persona que la ordena.
Si un soldado hubiera dado la orden para atacar en el Día D, nadie le hubiera prestado atención. Pero las órdenes tenían mucho peso, porque venían del comandante en jefe.
Tenían una autoridad que exigía obediencia. Del mismo modo, Jesús es la persona más importante que haya vivido jamás.
Su vida, muerte y resurrección son los momentos clave en la historia de la humanidad, y Él existe como Dios y como hombre.
Por lo tanto, Sus palabras demandan obediencia de nuestra parte. ¿Cómo responde usted a la autoridad de Jesús?
SU MISIÓN ES HACER DISCÍPULOS
El núcleo de la declaración de Jesús en la Gran Comisión es “haced discípulos a todas las naciones” (v. 19).
Pero, ¿cómo lo hacemos? ¿Qué es hacer un discípulo? ¿Por dónde empezamos y qué se supone que hagamos?
Afortunadamente, Jesús ofreció tres pasos prácticos que podemos seguir para hacer nuevos discípulos en su nombre:
Ir: Usted no puede ser pasivo para hacer discípulos. Jesús nos ordenó que fuéramos a nuestros familiares, nuestros amigos, nuestras comunidades e incluso por el mundo entero a proclamar el Evangelio.
Bautizar: Bautizarse es hacer una declaración pública de fe en Jesucristo. Esto nos ayuda a recordar que nuestra misión no es hacer que la gente deje de pecar, ni siquiera convencerlos de que vengan a la iglesia. Nuestra misión es proclamar las buenas nuevas de Jesucristo y ayudarles a reconocerlo como Señor.
Enseñar: El proceso de hacer discípulos no termina en la conversión. Cuando alguien experimenta la salvación, se nos llama a enseñarle que guarde todo lo que Jesús ordenó.
Dicho de otra manera, tenemos la responsabilidad de enseñar a los nuevos discípulos lo que significa vivir como un discípulo de Cristo.
¿Cuál de los pasos anteriores le parece más difícil? ¿Por qué?
¿Cómo ha experimentado usted el proceso del discipulado en su trayectoria como seguidor de Cristo?
Al proceso de hacer discípulos para Jesús se le llama discipulado. Y es un proceso, toma tiempo.
De hecho, usted nunca terminará como discípulo de Jesús. Siempre tendrá espacio para crecer y madurar más. Por tanto, sea paciente consigo mismo.
Y sea paciente con las personas a quienes sirve a medida que comience el ministerio de hacer discípulos.
COMPROMÉTASE
Aproveche las oportunidades para contar su testimonio, su historia, sus experiencias con la salvación y escogiendo seguir a Jesús, será una de los instrumentos más eficaces para hacer discípulos.
Muchos cristianos se ponen nerviosos ante la idea de contar su testimonio, pero hacerlo no tiene que ser una experiencia atemorizante ni frustrante.
Ni tampoco tiene que ser un motivo de confrontación. En cambio, hable simplemente por medio de sus respuestas a las preguntas siguientes:
¿Cómo describiría su vida antes de encontrarse con Jesús?
¿Cómo conoció y comenzó a seguir a Jesús?
¿Qué cambios ha experimentado desde que se convirtió en un discípulo de Jesús?
Contar su historia puede ser una experiencia poderosa, tanto para usted como para quienes le escuchan.
Según el tiempo lo permita, practique contar su historia con los miembros de su grupo.
Utilice esta experiencia para ganar comprensión y ver las reacciones de modo que pueda estar preparado cuando llegue el momento de contar las buenas nuevas de la salvación a alguien que necesite escucharlas.
PETICIONES DE ORACIÓN
LifeWay Adults. (2016). El comienzo: Los primeros pasos para nuevos discípulos (pp. 64-70; E. Díaz-Works, Ed.). Nashville, TN: LifeWay Press.
