El fruto del Espíritu y el arrepentimiento de las obras de la carne
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 1,114 viewsNotes
Transcript
1.0 Titulo:
1.0 Titulo:
El fruto del Espíritu y el arrepentimiento de las obras de la carne
2.0- Texto del Sermón:
2.0- Texto del Sermón:
Gálatas 5.19-21 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
3.0- Acerca del Texto:
3.0- Acerca del Texto:
El pasaje de Gálatas 5:19-21 subraya la realidad del conflicto interno entre la carne y el Espíritu en la vida del creyente. Mientras estamos en este mundo, experimentamos la lucha constante entre nuestros deseos pecaminosos y el deseo de agradar a Dios. Pablo advierte que aquellos que practican las obras de la carne no heredarán el reino de Dios, lo que subraya la seriedad del pecado y la necesidad del arrepentimiento y la transformación espiritual.
Pablo no solo identifica el problema del pecado en la vida de los creyentes, sino que también ofrece una solución: vivir y caminar en el Espíritu. Los creyentes son llamados a crucificar la carne con sus pasiones y deseos, y a permitir que el Espíritu Santo produzca fruto en sus vidas ( Gálatas 5:24-25 ). Esto implica una vida de dependencia y sumisión al Espíritu de Dios, buscando la renovación y la transformación diaria en Cristo Jesús.
En resumen, Gálatas 5:19-21 dentro del contexto de la carta de Pablo a los Gálatas nos proporciona una visión teológica profunda sobre la lucha entre la carne y el Espíritu en la vida del creyente, enfatizando la necesidad del perdón, la transformación y la vida guiada por el Espíritu Santo como evidencia de nuestra fe en Cristo.
4.0- Propósito del Sermón
4.0- Propósito del Sermón
El propósito de este sermón es explorar profundamente el contraste entre las obras de la carne y los frutos del Espíritu según enseña el apóstol Pablo en Gálatas 5:16-26. Se busca no solo informar sobre estas realidades espirituales, sino también inspirar a los oyentes a vivir una vida transformada por el Espíritu Santo, marcada por el arrepentimiento genuino y la manifestación de los frutos espirituales en sus vidas cotidianas.
5.0- Declaración del discurso
5.0- Declaración del discurso
En este sermón, veremos cómo las obras de la carne y los frutos del Espíritu son manifestaciones opuestas en la vida cristiana, y cómo el arrepentimiento es el puente que conecta estas realidades. Exploraremos cómo podemos identificar las obras de la carne en nuestras vidas y cómo podemos cultivar los frutos del Espíritu mediante una relación íntima con Dios y una entrega constante a Su dirección.
6.0- Objetivo del Sermon
6.0- Objetivo del Sermon
El objetivo de este sermón es desafiar a los oyentes a examinar sinceramente sus propias vidas a la luz de las enseñanzas de Pablo en Gálatas 5:16-26. Se busca que cada oyente reconozca la importancia del arrepentimiento como el primer paso hacia una vida transformada por el Espíritu Santo. Además, se animará a los oyentes a buscar activamente la presencia y el poder del Espíritu en sus vidas diarias, manifestando los frutos del amor, la paz, la paciencia y la bondad en todas sus interacciones y decisiones.
Este enfoque no solo informará a la congregación, sino que también los guiará hacia una experiencia más profunda y significativa de su fe, llevándolos a una mayor conformidad con la imagen de Cristo y a una vida de testimonio efectivo del evangelio.
7.0- Introducción
7.0- Introducción
En nuestra sociedad contemporánea, enfrentamos un entorno caracterizado por una explosión de información y un ritmo de vida acelerado. Las redes sociales, el consumismo, y la búsqueda constante de gratificación instantánea han creado un panorama en el que los deseos y las tentaciones de la carne están más presentes que nunca.
En medio de este contexto, el mensaje de Gálatas 5:16-25 adquiere una relevancia renovada, llamándonos a una reflexión profunda sobre la vida que llevamos y las prioridades que guiamos.
El apóstol Pablo, en su carta a los Gálatas, nos ofrece una clara dicotomía entre las "obras de la carne" y el "fruto del Espíritu".
Las obras de la carne, que incluyen actos como la inmoralidad sexual, las enemistades, y las borracheras, son manifestaciones de una vida que se rinde a los deseos inmediatos y destructivos.
En contraste, el fruto del Espíritu —amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio— representa una vida transformada por el poder del Espíritu Santo, guiada por principios divinos y eternos.
En la actualidad, muchas personas buscan desesperadamente sentido y propósito en medio del caos y la confusión. La lucha interna entre el deseo de seguir los impulsos de la carne y la aspiración de vivir una vida guiada por el Espíritu es una batalla que resuena en muchos corazones.
El arrepentimiento, una práctica que puede parecer anticuada en un mundo que valora la autoindulgencia, es en realidad una puerta hacia la renovación y la libertad.
Reconocer nuestras faltas y volvernos hacia Dios no solo nos libera de la culpa y el remordimiento, sino que también nos abre a la posibilidad de experimentar el fruto del Espíritu en su plenitud.
8.0- Desarrollo
8.0- Desarrollo
8.1. Los frutos de la Carne:
8.1. Los frutos de la Carne:
Las obras de la carne son aquellas acciones y actitudes que están en oposición a la voluntad de Dios y al bienestar de los demás. El apóstol Pablo enumera varias de estas obras en su carta a los Gálatas:
Gálatas 5:19-21a: "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas."
Romanos 1:29-31: "Están llenos de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia."
1 Corintios 6:9-10: "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios."
En el Talmud (Sanhedrín 56a), se discuten los Siete Mandamientos de los Hijos de Noé (Sheva Mitzvot Bnei Noaj), que son leyes universales consideradas como principios morales y éticos fundamentales para toda la humanidad.
Estos mandamientos están diseñados para evitar los comportamientos corruptos y destructivos, lo cual se relaciona con la enseñanza de Gálatas 5:19-21 sobre "las obras de la carne".
Los Siete Mandamientos de los Hijos de Noé incluyen:
Prohibición de idolatría.
Prohibición de blasfemia.
Prohibición de asesinato.
Prohibición de inmoralidad sexual.
Prohibición de robo.
Prohibición de comer carne arrancada de un animal vivo.
Establecimiento de cortes de justicia.
8.2. El resultado de los frutos de la carne:
8.2. El resultado de los frutos de la carne:
Pablo también advierte sobre las consecuencias de vivir según la carne:
Gálatas 5:21b: "de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."
Efesios 5:5: "Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios."
Colosenses 3:6: "Por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia."
8.3. Los frutos del Espíritu:
8.3. Los frutos del Espíritu:
Por contraste, el Espíritu Santo produce frutos en nuestras vidas que reflejan la naturaleza y el carácter de Dios:
Gálatas 5:22-23a: "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza."
Efesios 5:9: "Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad."
2 Pedro 1:5-7: "Añadid a vuestra fe virtud; y a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor."
En el Midrash (Bereshit Rabá 41:1), comenta sobre la vida de Abraham y su llamado divino. Abraham es un ejemplo paradigmático de una persona que vive según el Espíritu, exhibiendo características que Pablo describe como "frutos del Espíritu" en Gálatas 5:22-23.
Midrash Bereshit Rabá 41:1: "Le dijo el Santo Bendito Sea a Abraham: 'Ve de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré' (Génesis 12:1). R. Levi dijo: 'Esto puede compararse con un frasco de perfume cerrado que estaba en un rincón y su fragancia no se esparcía. ¿Qué hizo su dueño? Lo tomó y lo llevó por todas partes para que su fragancia se difundiera.' Así le dijo el Santo Bendito Sea a Abraham: 'Mucho bien hay en ti. Vaga de lugar en lugar y tu nombre se engrandecerá en el mundo.'"
Abraham mostró muchos de estos frutos a lo largo de su vida:
Amor: Demostrado en su hospitalidad y cuidado por los demás. Gozo: Su alegría en cumplir la voluntad de Dios. Paz: Su deseo de mantener la paz, como cuando resolvió pacíficamente la disputa entre sus pastores y los de Lot. Paciencia: Esperando por las promesas de Dios durante muchos años. Amabilidad y Bondad: A través de sus actos de bondad y misericordia hacia los demás. Fidelidad: Su fe inquebrantable en Dios, incluso cuando fue probado. Mansedumbre: Su humildad y disposición para seguir la dirección de Dios. Dominio propio: Mostrando control en situaciones difíciles, como en su trato con el rey de Sodoma.
Así, tanto en el Midrash Bereshit Rabá 41:1 como en Gálatas 5:22-23, se enfatiza la importancia de vivir una vida guiada por virtudes y valores divinos. Abraham es presentado como un ejemplo de alguien que, a través de sus acciones y carácter, difundió la "fragancia" de una vida virtuosa, similar a los frutos del Espíritu que Pablo describe.
8.4. La lucha personal entre los deseos de la carne y los del espíritu:
8.4. La lucha personal entre los deseos de la carne y los del espíritu:
Vivimos en una tensión constante entre los deseos de la carne y los del Espíritu. Esta lucha es parte de la vida cristiana:
Gálatas 5:17: "Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis."
Romanos 7:21-23: "Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros."
1 Pedro 2:11: "Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma."
En el Tanaj (Proverbios 25:28),
Malbim comenta que este versículo subraya la necesidad de controlar los impulsos y deseos del "yetzer hara" (la inclinación al mal). Según Malbim, la mente y el espíritu del hombre deben actuar como el muro de una ciudad, protegiendo y guiando el comportamiento. Si una persona no puede controlar sus deseos y pasiones, es como una ciudad sin muros, vulnerable a la invasión y destrucción.
El Malbim explica que la falta de autocontrol permite que las inclinaciones negativas dominen, lo que lleva a comportamientos destructivos y caóticos. Por otro lado, el autocontrol y la disciplina son esenciales para mantener la integridad y la estabilidad espiritual, permitiendo que la persona viva de acuerdo con los principios divinos y virtuosos.
Este comentario rabínico refleja la lucha entre los deseos de la carne y los del espíritu, similar a lo que se describe en Gálatas 5:16-25. Ambos textos reconocen la batalla interna que cada persona enfrenta y enfatizan la importancia del autocontrol y la disciplina espiritual para vencer los deseos de la carne. La vida guiada por el espíritu, caracterizada por el fruto del Espíritu, es una vida protegida y fortalecida, como una ciudad bien defendida.
8.5. El arrepentimiento, su significado y beneficios:
8.5. El arrepentimiento, su significado y beneficios:
El arrepentimiento es clave para apartarnos de las obras de la carne y producir los frutos del Espíritu en nuestras vidas:
Lucas 13:3: "No, os digo; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente."
Hechos 3:19: "Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio."
2 Corintios 7:10: "Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte."
En el Talmud (Yoma 86b), sdice lo siguiente:
Yoma 86b:
Teshuvá (Arrepentimiento): La gemará en Yoma 86b analiza varias dimensiones del arrepentimiento y su poder. Rabi Yochanan dice que el arrepentimiento es tan grande que transforma los pecados deliberados en errores. Se refiere a Isaías 1:18: "Aunque tus pecados sean como la grana, se volverán blancos como la nieve".
Amor y Temor: Rabí Levi enseña que cuando uno se arrepiente por amor a Dios, sus pecados son considerados como méritos. Esto es apoyado por la interpretación de Oseas 14:2: "Vuelve, Israel, al Señor tu Dios, porque has tropezado en tu iniquidad".
Beneficios del Arrepentimiento: Rabi Meir señala que el arrepentimiento prolonga la vida, como está escrito en Ezequiel 18:21-22: "Pero si el impío se aparta de todos sus pecados que ha cometido, y guarda todos mis estatutos, y hace lo recto y lo justo, ciertamente vivirá; no morirá. Todas sus transgresiones que ha cometido no le serán recordadas".
Este pasaje del Talmud destaca varios aspectos importantes del arrepentimiento:
Transformación de Pecados: El arrepentimiento sincero tiene el poder de transformar las faltas pasadas. Si una persona se arrepiente por temor, los pecados deliberados se cuentan como errores. Si se arrepiente por amor, esos pecados se transforman en méritos.
Motivación del Arrepentimiento: El arrepentimiento motivado por el amor a Dios es más elevado que el que se hace por temor. El primero no solo borra los pecados sino que los convierte en actos meritorios.
Prolongación de la Vida: Arrepentirse puede prolongar la vida, ya que implica una renovación de la relación con Dios y una vida de acuerdo con Sus mandamientos.
El concepto del arrepentimiento en el Talmud tiene un fuerte paralelo con la idea de vivir según el Espíritu en Gálatas 5:16-25. Ambos textos abogan por un cambio de vida y actitud, promoviendo virtudes y una conducta guiada por principios divinos. El arrepentimiento, como se describe en Yoma 86b, es un proceso que lleva a una transformación interna profunda, lo que resulta en una vida que refleja los frutos del Espíritu como amor, paz, paciencia y bondad.
9.0- Conclusión
9.0- Conclusión
Hoy hemos visto que cada uno de nosotros enfrenta la elección diaria entre seguir las obras de la carne o manifestar los frutos del Espíritu en nuestras vidas. Que podamos buscar el arrepentimiento genuino y permitir que el Espíritu Santo transforme nuestras vidas, para que reflejemos el amor, la paz y la santidad de Dios en todo lo que hacemos. Oremos para que Dios nos guíe y fortalezca en esta jornada de fe. Amén.
10.0 HaMa'ase:
10.0 HaMa'ase:
La Luz y la Oscuridad (Talmud Bavli, Berajot 28b)
Este relato cuenta la historia de Rabí Eliezer, quien enseñaba sobre la importancia de vivir una vida guiada por la Torah y la virtud.
En una ocasión, Rabí Eliezer dijo a sus discípulos:
"Arrepiéntanse un día antes de su muerte".
Sus discípulos preguntaron: "¿Cómo puede uno saber cuándo morirá?"
Él respondió: "Entonces, arrepiéntanse todos los días".
Esta historia subraya la importancia de vivir cada día como si fuera el último, buscando siempre la virtud y el arrepentimiento, similar a la enseñanza de Pablo de vivir según el Espíritu y no según los deseos de la carne.
La constante búsqueda de la virtud y la guía divina en la vida diaria resuena con el llamado de Pablo a producir el fruto del Espíritu.
En resumen, tanto Gálatas 5:16-25 como este ma'asal del Talmud enfatizan la importancia de:
vivir una vida virtuosa, guiada por principios divinos, y de mantenerse alejados de los deseos y comportamientos negativos.
