Cada creyente necesita la ayuda De Dios para resistir al diablo por razón de su estrategia de separarnos en vez de buscar acercarnos a Dios. Cada creyente debe realizar que el poder del diablo sobre cada creyente solo radica en su ilusión de sentirse más poderoso que la ayuda que uno puede recibir de Dios. El diablo es el mayor acosador de nuestras almas. Algunos son separados de Dios, entre esos están las amistades que los sacan de los cultos y de los entrenamientos de la Iglesia. Cada creyente debe confiar en la verdad expresada así,
“Ustedes, queridos hijos, son de Dios y han vencido a esos falsos profetas, porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo” (1 John 4:4)