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Pablo sigue su argumento de la justificación del cristiano, no por seguir la ley o por la religiosidad del hombre, mucho menos por el libertinaje que surge de una malintencionada mala interpretación de la Gracia que es mediante los méritos expiatorios mediante el Cordero de Dios, Cristo Jesús.

Notes
Transcript

introducción

Venimos estudiando el libro de los Romanos, Esta carta confronta, “como lo dicen las mismas escrituras” A los más “sabios” confronta a todos aquellos que se auto justifican delante de Dios, confronta a los religiosos que se victimizan, aquellos que que buscan el favor de Dios por lo que han pasado o por que “SON TAN BUENOS” que creen que por “SU CONDICIÓN DE BUENOS” se merecen el favor de Dios, Peor aún, CREEN QUE DIOS LES DEBE ALGO A ELLOS.
Caber el ÉNFASIS la querella que el Apóstol Pablo ha venido recalcando sobre judíos y gentiles, Ambos son pecadores delante de Dios, Ninguno ha llenado el corazón del Altísimo, ambos se han desviado.
Me resulta muy llamativo el método del ser humano para pesar sus acciones, la manera o el método que nosotros los hombres tenemos para pesar nuestras acciones frente a la de los demás.
¡SOMOS TAN RÁPIDOS PARA JUSTIFICARNOS DELANTE DE DIOS!
¡SOMOS TAN SAGACES AL MOMENTO DE PRESENTARNOS DELANTE DE DIOS MIRANDO AL OTRO POR ENCIMA DE NUESTRO HOMBRO.
TAL CUAL LA PARÁBOLA DEL JUDÍO Y EL PUBLICANO.
Lucas 18:10–13 (RVR60)
10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun COMO ESTE publicano;
12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
Lucas 18:13–14 (RVR60)
13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
El Apóstol inspirado por el Espíritu de Dios enfatiza este pecado con contundencia, ¡el pecado de la soberbia!
Usa 6 veces la frase NO HAY, En los versículos 9, 10, 11, 12, 18
Romanos Romanos 3:9–20

Pablo hace la misma pregunta que había hecho en 3:1, en cuanto a qué ventaja tiene el hecho de ser judío, pero ahora él se cuenta entre ellos, y pregunta: ¿Tenemos alguna ventaja?, poniéndose así en la misma situación que el resto de su auditorio. Vuelve a hacer la pregunta para recapitular lo que ha argumentado hasta aquí, es decir, que en lo que al pecado se refiere, no existe ninguna ventaja porque todos estamos sujetos a su dominio.

Romanos 3:9–18 (RVR60)
9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.
10 Como está escrito: NO HAY justo, ni aun uno;
11 NO HAY quien entienda, NO HAY quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; NO HAY quien haga lo bueno, NO HAY ni siquiera uno.
13 Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
14 Su boca está llena de maldición y de amargura.
15 Sus pies se apresuran para derramar sangre;
16 Quebranto y desventura hay en sus caminos;
17 Y no conocieron camino de paz.
18 NO HAY temor de Dios delante de sus ojos.

1. Pese a que por la ley no somo justificados, Sí quedamos bajo la ley de Dios.

Romanos 3:19–20 (RVR60)
19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios;
20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Es necesario aclarar que todos los que estamos en Cristo quedamos bajo la ley que se cumplió en Cristo Jesús, Él mismo se hizo pecado y quedó bajo la ley de Dios, como está escrito en su Palabra.
Mateo 5:17 RVR60
17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
La ley al llegar a Cristo NO QUEDA ANULADA, Más que antes, quedamos bajo la sombra de la Ley de Dios
Romanos 3:31 (RVR60)
31 ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.
Según El Apóstol Pablo, el cristiano es justificado solo por la fe en Jesús, no por sus obras, pero… cuando el cristiano que ha nacido de nuevo, que vive por fe y para fe, CUMPLE LA LEY DE DIOS, no por sus méritos, sino que mediante la fe en Cristo Jesús les es imputada su justicia, su santidad y su eternidad.

2. Debemos de tener esto muy claro en mi mente, puesto que su justicia me es imputada, ahora yo tengo la responsabilidad de reflejar todo el carácter que esto implica, su santidad, su rectitud, una vida conforme al modelo que nos debe caracterizar.

Esto significa que la gracia que hemos recibido NO ES UNA LICENCIA PARA PECAR, NO ES UNA LICENCIA PARA ANDAR CONFORME A LA CARNE, SUS PASIONES, SUS DESEOS.
Tenemos una TREMENDA RESPONSABILIDAD, Ahora el peso de la justicia de Dios recae sobre nosotros, hemos de pasado de ser un desecho humano y nos hemos convertido en Cónsules del reino de Dios, de ser sus enemigos hemos pasado a ser sus atalayas en un mundo que va a pasos agigantados a una muerte súbita, inevitable, a una condenación eterna.
1 Juan 2:6 (RVR60)
6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
Romanos 6:1–2 RVR60
1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
¡OJO, SEGUIR EDITANDO!
Romanos 3:21–26 RVR60
21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
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