El fin último de la autoridad delegada
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CRONOMETRAR
Intro: Si el mejor médico de la ciudad se mudara a un pueblo donde nadie lo conoce y ocultara su certificación de médico y ocultara que tiene la pericia para curar cosas que nadie más puede en su región, supuestamente para “no ser pedante” tal vez lo consideraríamos mas bien egoísta mas que humilde. Por el contrario, si el mismo médico, al llegar al pueblo, pusiera su diploma a la vista de todos e hiciera pública su profesión, posibilitando la salud de muchos, no sería considerado pedante ni mucho menos, sería tenido como un benefactor.
Como veremos en el pasaje de hoy, la aseveración de la autoridad de Cristo, fue y es una gran noticia para nosotros.
Introducción a “autoridad delegada”
¿Que es la autoridad delegada? Todo tipo de gobierno ejercido en sujeción a una autoridad mayor. Ejemplo un embajador.
Cómo la mayoría de las cosas instituidas en la existencia, la “autoridad delegada” se ve desde el primer libro de la Biblia Gn 1:28
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
El hombre fue creado para ejercer autoridad delegada Gn 1:28
Este no pudo hacerlo de manera adecuada debido al pecado Gn 3. Luego de la caída, esto dió lugar al ejercicio corrompido de la autoridad por parte de gobernantes, padres, maridos, pastores.
Jesucristo vino a cumplir con la ley de Dios y nos dejó ejemplo del ejercicio de la autoridad delegada en sujeción. Jn 5:19–31
Imitando su ejemplo, podemos ver cómo se ve esta autoridad ejercida de manera adecuada.
Veamos en el pasaje que nos ocupa cómo esto operó en Cristo y trasciende a nuestra misión hoy:
Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
orar
Contexto:
Discípulos confundidos: días atrás el Mesías había tenido una entrada triunfal en Jerusalén. Al fin los tres años de ministerio iban a comenzar a dar un fruto político y nacional. Una semana después de esa ovación, Jesús muere. La decepción era terrible (Puede verse esto en los discípulos anónimos del camino de Emaús). Los discípulos para el momento que nos ocupa, ya sabían que Cristo había resucitado. Eso alegró sus corazones pero no resolvió la confusión hasta este último evento.
Jesús se reúne con los once discípulos restantes luego de la traición de Judas. Es probable que hayan estado los once más otros discípulos y las mujeres en base a que a ellas les manda a decir dónde encontrarse con él según Mateo 28:10)
Macarthur: “El hecho de que Mateo solo mencione específicamente a los once discípulos no limita la participación de los demás. El mensaje del ángel que las mujeres dieron a los discípulos parece sugerir que ellas también verían a Jesús en Galilea (véase Mt. 28:7)”
“Algunos dudaban”. Probablemente no sea la duda de la resurrección porque ya varios lo habían visto resucitado (Tomás hasta había tocado los huecos en sus manos), pero la naturaleza de esta duda puede ser muy variada si nos ponemos en la piel de sus discípulos. Frente a discipulos confundidos, que hacía días atrás pensaban que Cristo iba a reinar para siempre en Israel sacando al pueblo judío del yugo de Roma, la persona de Jesús tenía que ser redefinida para ellos y por lo tanto el propósito de sus propias vidas.
Evidentemente, no era un líder militar pero al mismo tiempo había vencido a la misma muerte ¿entonces con quién estamos hablando? ¿Y ahora qué hacemos? ¿Cómo sigue este ministerio? ¿Verdaderamente esta causa tiene sentido? Su respuesta a esto fue contundente,
Hendricksen, habla no solo de una gran comisión, sino de una gran declaración: “Toda autoridad me ha sido dada” y un gran consuelo.
1- La gran declaración: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Mt 28:18.
El Señor Jesús afirma claramente que le es dada toda autoridad (Mt. 28:18). Esta autoridad se había evidenciado en su enseñanza (Mt. 7:29), y en su dominio de la creación (cp. Mr. 1:23–27; 4:35–41); y moralmente, para perdonar los pecados, como Dios verdadero (Mr. 2:1–12).
Ventura, Samuel Vila. 1985. En Nuevo diccionario biblico ilustrado, 87-88. TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.
Tiene toda autoridad no solo en la tierra sino en el cielo, absolutamente todo es de él y para él. Todas las cosas de este mundo están sostenidas por la palabra de su poder Hebreos 1:3 “Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas” No hay cosa que se escape a la soberanía de Cristo.
De hecho, la palabra que se ha traducido como “sostiene” significa básicamente “llevar”. La palabra en sí misma significa un movimiento hacia adelante.
El Hijo lleva “todas las cosas”para hacerlas llegar a su destino final. Y lo hace por una simple declaración (“por su poderosa palabra”). Cristo, el que gobierna el universo, pronuncia una palabra, y todas las cosas escuchan en obediencia a su voz. Ningún otro movimiento es necesario, ya que la palabra hablada es suficiente.
Simon J. Kistemaker, Comentario al Nuevo Testamento: Hebreos (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 1991), 43.
“Es a causa del poder soberano del Señor que sus seguidores deben tener la actitud de sumisión total y humilde a la voluntad de Él.” Macarthur.
Este pasaje nos motiva a alentarnos con esta verdad. Cristo quiso alentarnos con esta verdad.
La autoridad total de Cristo es el motor de la gran comisión y la fuente de nuestro consuelo.
El desconocer la naturaleza de la autoridad de Cristo conlleva a problemas de fé y la fé, como hemos visto anteriormente, está intimamente ligada a la obediencia. En esta porción, a la gran comisión.
¿Realmente entendés la implicancia de esta autoridad? ¿Sabés que cada cosa que haces tiene que estár sujeta a Cristo? ¿entendés que si has creído en Cristo para la salvación de tu alma, estás del lado de aquel que gobierna capítulo de las historia de este mundo?
2- La gran comisión: 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado (Mt 28:19–20)
Si sabemos que la fe está directamente ligada a la obediencia, entonces fortalecer la fe de estos discípulos era clave para que pudieran recibir ahora la gran comisión, que por cierto, los llevaría a la muerte.
Pistis (fe) significa estar persuadido de que algo es verdad y creerlo. Es mucho más que una simple aceptación intelectual, pues implica obediencia. Pistis viene de la palabra peithō (“obedecer”). Los conceptos de obediencia y fe son usados de manera equiparable a lo largo del Nuevo Testamento (cp. Jn. 3:36; Hch. 6:7; Ro. 15:18; 2 Ts. 1:8; He. 5:9; 1 P. 4:17). La Biblia también habla de la obediencia de la fe (Hch. 6:7; Ro. 1:5; 16:26). (Macarthur)
El “por tanto” es una bisagra clave en esta porción. La fuerza para hacer frente al gran mandato de hacer discípulos, proviene de la autoridad de Cristo.
Quiero que comprendamos esto de manera adecuada. “hacer discípulos”: no es solo ir a una plaza a evangelizar, ni predicar una vez a alguien. Hacer discípulos, es que estas personas comiencen a formar parte de tu vida así como Cristo lo hizo.
“Un entendimiento puramente mental hasta ahora no ha hecho ningún discípulo. Es parte del cuadro, de hecho una parte importante, pero sólo una parte. La verdad aprendida debe ser practicada. Debe ser apropiada por el corazón, la mente y la voluntad, para que uno permanezca o continúe en la verdad. Sólo entonces uno es verdaderamente “discípulo” de Cristo (Jn. 8:31).”
William Hendriksen, Comentario al Nuevo Testamento: El Evangelio según San Mateo (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2007), 1048.
“Enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”
Noten que esto no dice “enseñar lo que he mandado” sino “enseñar a guardar”. Es mucho más que la transmisión de un conocimiento, implica “estudiar, entender y obedecer”. El enseñar a guardar es modelar, es actuar en la vida propia para que otros imiten y entiendan la práctica del evangelio.
No es lo mismo enseñar las normas de tránsito que enseñar a manejar. (Ejemplo de manejo de mi esposa)
Cuatro casos cotidianos de autoridad espiritual delegada:
1 - Todos los cristianos ejercemos en algún sentido autoridad espiritual:
Colosenses 1:28: A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo.
El caso de Mateo 18 en cuanto a la disciplina en el caso de pecado está haciendo referencia a utilizar una autoridad delegada adecuadamente: haciendo la voluntad de Cristo.
15 »Si tu hermano peca[i], ve y repréndelo a solas[j]; si te escucha, has ganado a tu hermano. 16 Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que toda palabra sea confirmada por boca de dos o tres testigos. 17 Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos[k]. 18 En verdad les digo, que todo lo que ustedes aten[l] en la tierra, será[m] atado en el cielo; y todo lo que desaten[n] en la tierra, será[o] desatado en el cielo.19 »Además les digo, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por[p] Mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos».
Solemos usar este pasaje cuando somos pocos en la reunión de oración, pero no es el punto. Lo que quiere decir este pasaje es que cuando aplicamos el proceso de exhortación y restauración tal como Cristo nos manda, entonces el está haciendolo.
2 - Padres Efesios 6: no exasperar o ahogar a los hijos con legalismo tal vez con legalismo, sino eduquenlos en la disciplina e instrucción del Señor (acuérdense cómo Jesús instruyó: dando el ejemplo 1 Pedro 2:20-22 Cristo sufrió por nosotros dándonos ejemplo, 1 Juan 3:15-16 él puso su vida por nosotros también nosotros…).
3 - Esposos Ef 5:25-28(cabeza del hogar): Efesios nos recuerda que debemos entregarnos por ellas, amarlas y cuidarlas como a nuestros propios cuerpos. Amarla como Cristo a la Iglesia.
4 - Pastores-maestros
1 Pedro 5:2–5 (RVR60)
Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:
Dios resiste a los soberbios,
Y da gracia a los humildes.
Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.
Reina Valera Revisada (1960) (Capítulo 13)
17Obedeced (dejarse persuadir) a vuestros pastores, y sujetaos (ceder frente a ellos) a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
Por supuesto, de más está decir que esa autoridad delegada se fortalece o debilita en proporción al compromiso que los demás puedan percibir en nuestras propias vidas de obediencia a la Palabra que predicamos.
Michelén, Sugel. 2016. De parte de Dios y delante de Dios: Una guía de predicación expositiva. Nashville, TN: B&H Español.
En todos estos casos la idea de sujeción es distinta a la que solemos pensar a veces. La sujeción es atarnos a una persona para seguirla.
El desligarse de ser autoridad delegada no es un acto de humildad sino más bien un mecanismo de escape y egoísmo.
Si estás en autoridad delegada, y no la ejerces, en realidad estás siendo irresponsable y egoísta. Tal como el médico, no estamos autorizados a hacer lo que queramos o decir lo que se nos antoje. El médico actúa conforme a la instrucción científica que recibe, nosotros actuamos conforme a la instrucción espiritual.
Sujetarse:
En el caso de sujetarse a creyentes: atarse o agarrarse voluntariamente a un lider con el fin de crecer y mejorar.
Obedecer: Cuando es no creyente, Jesucristo también nos da ejemplo como se ve en 1 pedro 2:18 Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar. 19 Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. 20 Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. 21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente.
1 Pedro 3:1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.
3- El gran consuelo: y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mt 28:20.
Ej: No es lo mismo que un compañero de trabajo me apoye anímicamente en un emprendimiento que el que me apoya sea uno de los más ricos del país y con sus medios a disposición.
¿Por qué Jesús hace la gran declaración sobre su autoridad? Respuesta: para que cuando ahora comisiona a sus discípulos para proclamar el evangelio a través del mundo, ellos sepan que cada momento, cada día, pueden contar con él.
Frente a las pruebas y el dolor, el cristiano maduro se reconforta en la persona de Cristo y su apoyo.
El creyente inmaduro, aunque busca fuerzas en el hecho de que Dios le ama, y en que Cristo está con él hasta el final, muchas veces no encuentra este aliento porque desconoce mucho de quién es Cristo y su gloria.
