Homiletica - Preparación y Presentación de Sermones Efectivos / Dia 1 (Cartagena)

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Introducción:

Bienvenida y Objetivos del Curso
Hola a todos, mi nombre es Rodrigo Andrés Espinoza. Es un honor para mi poder servirles para impartir este curso intensivo de homilética.
Permítanme contarles un poco sobre mí. Tengo una maestría en Teología y llevo más de 15 años dedicándome al ministerio de la predicación y enseñanza de la Palabra de Dios.
He tenido la oportunidad de tomar esta materia en cinco ocasiones con los pastores Francisco Orozco, Douglas Clawson, Sugel Michelen, Steve Lawson y Josías Grauman, y también he enseñado el curso un par de veces.
Debo admitir que cada vez que la tomé, me sentí abrumado por la cantidad de información y, en ocasiones, incluso me sentí inseguro acerca de mi habilidad para la predicación. Sin embargo, he estado trabajando en pulir mi propio método utilizando todas las herramientas que he aprendido de estos hombres. Los cito porque mucho del material que ofreceré lo he aprendido de ellos y he integrado las notas de sus clases en el material que les estaré impartiendo esta semana.
En esta conferencia, nos enfocaremos en cómo preparar y presentar sermones efectivos. Abordaremos cada etapa del proceso, desde la estructuración del mensaje hasta la entrega final.
Para apoyar este proceso, al final de la clase recibirán un material escrito que incluirá un resumen del proceso que aprenderán, así como una rúbrica en Excel para evaluar sus predicaciones, esta rúbrica deberán usarla para su trabajo final. También se les proporcionará el libro texto en PDF que deberán leer para complementar su formación. Este material y las lecturas les ofrecerán herramientas valiosas para mejorar sus habilidades en la predicación.
¡Vamos a empezar! orando al Señor por este tiempo.
Presuposiciones para el Curso de Homilética
Antes de comenzar nuestras clases en si, veamos unas presuposiciones que tengo sobre los que están tomando este curso.
1. Nuevo Nacimiento Presupongo que usted ha sido regenerado por el poder del Espíritu Santo. Si no tiene esta experiencia de nueva vida en Cristo, será difícil preparar y predicar sermones bíblicos efectivos. Examine su vida para asegurarse de que está en la fe y que tiene el Espíritu Santo transformándole.
2. Vida Devocional Diaria Es crucial tener una vida devocional diaria consistente. No solo es necesario para su crecimiento personal, sino también para ser coherente al predicar sobre la importancia de buscar a Dios. Establezca un tiempo diario realista y consistente para orar y estudiar la Biblia.
3. Hombre de Oración La preparación de sermones comienza con la oración. Si no puede orar por más de unos minutos, pida a Dios que le enseñe a orar y use recursos como los salmos y el Padre Nuestro para guiarse. La oración es esencial para ser un predicador efectivo.
4. Conocimiento Bíblico y Madurez Espiritual Debe tener un conocimiento bíblico sólido y madurez espiritual. Esto le permitirá interpretar y aplicar correctamente las Escrituras, evitando errores doctrinales y teniendo la sabiduría para guiar a su congregación.
5. Habilidades Básicas para Estudiar la Biblia Es necesario tener habilidades básicas de lectura y lógica para estudiar la Biblia en profundidad. Si bien Dios puede usar a cualquiera, normalmente usa a aquellos que se han preparado adecuadamente.
6. Dones para Hablar en Público Debe tener cierta habilidad para hablar en público. Si el miedo al hablar en público es paralizante o si tiene dificultades significativas para comunicarse, esto puede ser un indicativo de que quizás no ha sido llamado a predicar.
7. Creencia en la Inspiración y Suficiencia de las Escrituras Debe creer en la inspiración y suficiencia de las Escrituras. La Biblia es la única regla infalible de fe y práctica, y cada sermón debe estar basado en ella. Creer en la inspiración de cada palabra de la Biblia lo llevará a estudiar y enseñar con diligencia.
8. Importancia de la Predicación de la Palabra Debe valorar la predicación de la Palabra por encima de cualquier otro método de atracción. La predicación es el medio que Dios ha elegido para salvar y edificar a su pueblo.
9. Llamado a Predicar Es fundamental tener un llamado claro a predicar. Evalúe su llamado personal y busque la confirmación de la iglesia. Si hay dudas, tómese el tiempo necesario para examinar si realmente está llamado al ministerio de la predicación.
10. Herramientas para Preparar Sermones Debe tener acceso a herramientas básicas para la preparación de sermones, como diccionarios, concordancias y comentarios. Utilice recursos confiables y pregunte a otros pastores sobre buenos comentarios para adquirir.
11. Requisitos para Ser Anciano Debe cumplir con los requisitos bíblicos para ser anciano, como se describe en 1 Timoteo 3:1-7 y Tito 1:5-9. Aunque no se prohíbe que no ancianos prediquen, deben cumplir con estos requisitos esenciales para garantizar la integridad del ministerio.
12. Intención de Predicar para la Gloria de Dios Finalmente, debe tener la intención de predicar para la gloria de Dios y no para su propio beneficio. Predique para agradar a Dios y no a los hombres, centrándose en Su mensaje y no en lo que la gente quiere escuchar.
I. Conceptos Fundamentales de la Homilética
2. Definición y Propósito de la Homilética
El término "homilética" proviene del griego "homilētikós", que significa "relativo a la conversación" o "hábil en la conversación". En un sentido más técnico, la homilética es la ciencia teológica que se ocupa del estudio y la práctica de la predicación. Se enfoca en la clasificación, elaboración, composición y presentación del sermón. La homilética se basa en la premisa de que la predicación es una forma de comunicación divina a través de la cual la Palabra de Dios es explicada, aplicada y vivida en la experiencia comunitaria y personal de los creyentes.
¿Por qué es Importante la Homilética en el Ministerio Pastoral?
La Palabra al Centro: La homilética ayuda a que la predicación se mantenga fiel a las Escrituras. En lugar de hablar de lo que queremos, nos enfocamos en lo que la Biblia dice y cómo podemos vivirlo hoy. En la tradición reformada, esto significa mantener la predicación centrada en Cristo y en la Palabra de Dios. Formación Espiritual: Un buen sermón no solo enseña, sino que también transforma. La homilética asegura que los sermones sean claros y prácticos, ayudando a la gente a crecer espiritualmente y a aplicar la enseñanza bíblica en su vida diaria. Comunicación Eficaz: Nos da las herramientas para organizar nuestras ideas de manera que sean entendibles y útiles para la audiencia. Un sermón bien preparado y presentado puede hacer una gran diferencia en cómo se recibe y se aplica el mensaje.
¿Cuál es el Objetivo de un Sermón Efectivo?
Exponer la Escritura: Un sermón efectivo debe explicar claramente la Biblia. Esto significa desentrañar el significado original del texto y mostrar cómo se aplica a nuestra vida hoy. Transformar la Vida: No es solo cuestión de información, sino de transformación. Queremos que nuestros oyentes crezcan en su fe y vivan de acuerdo con los principios de la Escritura. Construir la Comunidad: Un buen sermón también fortalece la comunidad de fe. Al compartir una comprensión común de la Palabra, ayudamos a edificar una iglesia unida y madura en la fe. Afirmar el Evangelio: Finalmente, cada sermón debe afirmar el mensaje del evangelio. Queremos que el mensaje de salvación y la esperanza en Cristo sean claros y motivadores para todos.
¿Cuáles son las características de un Sermón Efectivo?
“Un sermón efectivo está centrado en la Palabra y en Cristo, comienza con una lectura pública de las Escrituras, incluye una explicación detallada del texto, ofrece exhortación práctica y es predicado por alguien con un compromiso firme con Cristo y una vida libre de todo reproche”.
Vamos a considerar cada una de estas características a la luz de 1 Timoteo 4:13–16
“Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren”
Pablo había sido liberado de su primer encarcelamiento en Roma y estaba iniciando su cuarto viaje misionero para visitar iglesias que no había visitado antes, incluyendo Éfeso. Después de permanecer allí por un corto tiempo, dejó a Timoteo con la tarea de guiar una iglesia que enfrentaba varios problemas:
• Falsos maestros estaban introduciendo herejías (1:3-7; 4:1-3; 6:3-5),
• Las mujeres estaban sobrepasando los límites asignados por Dios para su ministerio, usurpando el liderazgo de los hombres (2:9-15),
• Habían hombres no calificados estaba sirviendo en posiciones de liderazgo (3:1-13; 5: 17-22),
• La gente menospreciaba a Timoteo por ser Joven (4:12)
• Las viudas estaban siendo descuidadas (5:3-16)
• Los ricos de la iglesia eran engreídos (6:7-11, 17)
Pablo escribió esta carta cuando llegó a Macedonia (1:3) para instruir a Timoteo en cuanto a cómo cuidar de la iglesia, lidiar con los problemas y predicar. Las referencias a la predicación son numerosas (1:3, 5; 2:11-12; 3:2; 4:1, 6-7, 11, 13, 16; 5:7, 17; 6:2-3, 17-18, 20). Pablo enfatiza esto porque la Escritura es el medio de gracia por excelencia, por el cual Dios llama a la iglesia y la santifica para su perseverancia y madurez.
En nuestro texto, Pablo llama a Timoteo a centrar su predicación en la Palabra. Timoteo debe estar cautivado por ella. Este es un principio importante:
“Un pastor debe ser un hombre consumido por una ardiente pasión para estudiar, leer, exponer y vivir las Escrituras.
Pablo define así el principal trabajo de un pastor: “Ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza”.
1. Un sermón efectivo debe estar firmemente centrado en la Palabra de Dios
"Ocúpate": Implica dedicación. En Hebreos 7:13, esta palabra se traduce como "servir", indicando que los sacerdotes estaban completamente dedicados a su tarea. En 1 Timoteo 4:13, el verbo es imperativo, indicando que debe ser el estilo de vida de Timoteo. La lectura, exhortación y enseñanza resumen la tarea de la predicación a la que Timoteo fue llamado. Predicar debe ser la tarea más importante de todo ministro, no una opción final en su agenda. La razón por la cual Dios guio a los apóstoles a establecer el ministerio diaconal, fue para que los pastores se dedicaran a la oración y al ministerio de la palabra.
En su primera Carta Pablo muy solemnemente reconvino a Timoteo para que se dedicara a esta labor diciendo:
2 Timoteo 4:1–2 NBLA “En la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por Su manifestación y por Su reino te encargo solemnemente: Predica la palabra. Insiste a tiempo y fuera de tiempo. Amonesta, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción”
Estas palabra son muy solemnes: «Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo» El predicador está bajo el escrutinio de Dios y de Jesucristo, quienes juzgarán a todos algún día. Ese peso lo debe haber sentido John Knox cuando fue obligado a predicar y en anticipo de ello, se encerró en un cuarto y lloró por días porque temía la seriedad de ese deber.
El juez perfecto juzgará perfectamente la calidad, la precisión, el celo y el esfuerzo del predicador. El asunto es complacer a Dios y a Jesucristo, no agradar a los hombres. El juicio de los hombres es imperfecto y eternamente inconsecuente. El de Dios, perfecto y eternamente consecuente, es el único veredicto que importa.
«que prediques la palabra». La predicación de la Palabra de Dios es el mandato. No sólo hemos de retener la Palabra de Dios (2 Ti 1.13), sino tambien usarla de forma precisa (2.15), con el propósito de obedecerla(1.14), para finalmente proclamarla.
Colosenses 1:25 NBLA: “De esta iglesia fui hecho ministro conforme a la administración de Dios que me fue dada para beneficio de ustedes, a fin de llevar a cabo la predicación de la palabra de Dios”
Se debe predicar con paciencia y no con irritación, amargura o desaliento. Su predicación siempre es doctrina sólida que le muestra al pueblo el verdadero patrón de Dios.
Si quieres predicar la Palabra con precisión y poder, sabiendo que no puedes hacer menos; si deseas enfrentarte al Juez en el día del juicio con la certeza de haber agradado al Señor con tu esfuerzo; si anhelas que Dios hable directamente a través de ti de manera poderosa y desafiante, como Él inspiró las Escrituras; y si quieres ver vidas transformadas radicalmente y consagradas, la única opción es la predicación expositiva.
Mark Dever dice esto sobre la predicación expositiva: “Predicación expositiva es la predicación en la cual el principal punto del texto bíblico que se considera llega a ser el principal punto del sermón que se predica, y se aplica a la vida actual”.
En otras palabras, nosotros creemos que cada texto bíblico posee un significado fijo: lo que el Espíritu Santo quiso comunicar; y que nuestra tarea consiste en interpretar correctamente el significado del texto a través de una exégesis cuidadosa y luego aplicar el contenido del texto a nuestro auditorio.
El Dr. J. I. Packer dice al respecto: “La verdadera idea de la predicación es que el predicador se convierta en la boca para este texto, abriéndola y aplicándola como una palabra de parte de Dios para sus oyentes, hablando solo para que el texto mismo pueda hablar y ser escuchado”.
Dios nos llamó a proclamar fielmente un mensaje revelado por Él en Su Palabra, no a compartir nuestras opiniones personales.
2. Un sermón efectivo se edifica en tres pilares fundamentales
A. La lectura pública de las escrituras en la adoración de la iglesia:
Esta es una práctica que data desde los tiempos del A.T. Nehemías 8:1-8 Esta práctica fue incorporada al servicio de adoración de la antigua sinagoga Judía Lucas 4:16-17 ; 2 Corintios 3:14 -
Esta práctica luego fue incluida en la adoración de la iglesia del primer siglo, ellos leían las epístolas y los evangelio, Pablo solicito que sus cartas fueran leídas (Colosenses 4:16 - 1 Tes 5.27 - Ap. 1.3) –
El orden que Pablo pone aquí es interesante, primero es la lectura y luego la exhortación y la enseñanza.Dice Calvino, que esto nos indica que “la Escritura debe ser la fuente de toda sabiduría desde donde todos los pastores deben obtener todo lo que presentan ante la grey”
B. La Exhortación
Exhortar tiene que ver con estimular a alguien a una respuesta - Es la aplicación de la palabra de Dios a la vida de las personas. Animar a seguir cierta conducta demandada por Dios.
Hechos de los Apóstoles 13:15 NBLA Después de la lectura de la ley y los profetas, los oficiales de la sinagoga les mandaron a decir: «Hermanos, si tienen alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablen».
Un sermón efectivo desafía a las personas a aplicar las verdades que se les ha enseñado. Advierte a las personas que obedezcan a la luz de las bendiciones que han recibido y que vendrán. Puede tomar la forma de Advertencia, consejo, reprensión, consuelo, pero siempre está vinculada con la conciencia.
La meta de la predicación es transformar vidas. “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,” (Gálatas 4.19, RVR60)
Así que no es mera transmisión de información - es transformación.
Jon A. Broadus dice: “La predicación es esencialmente un encuentro personal en donde la voluntad del predicador está haciendo un llamado, a través de la verdad, a la voluntad del oyente. Si no hay un llamado, no hay un sermón”
C. La Enseña
Se refiere a la explicación del texto bíblico. La lectura debe incluir una explicación cuidadosa del pasaje. La iglesia debe ser instruida en cuanto al significado del pasaje dado por Dios, las verdades bíblicas, las implicaciones teológicas y los principios eternos que están allí. “La verdadera predicación expositiva siempre es predicación doctrinal”
Mientras que la exhortación esta más orientada a la aplicación, la enseñanza esta más orientada a la doctrina, en edificar vidas y establecer buena doctrina.
El predicador debe demostrar como el pasaje en particular que esta explicado encaja en todo el consejo de Dios. Debemos demostrar como toda la verdad bíblica está de acuerdo, por ejemplo, como el Antiguo testamento se cumple en el Nuevo testamento, o como Pablo armoniza con Santiago, o como Matero complementa a Lucas. Todo esto requiere del pastor un estudio personal sobre el lenguaje original, el trasfondo histórico, la intención del autor, referencias cruzadas, trasfondo cultural, geografía, gramática, estructura literaria y teología bíblica y sistemática. Un estudio diligente es necesario si el verdadero significado del texto ha de ser predicado.
La Lectura – la exhortación y la Enseñanza - Son pues esenciales para una predicación expositiva y deben estar balanceadas entre sí. Algunos nunca exhortan, otros nunca enseñan y la lectura puede ser relegada a una mera mención del texto para hablar de lo que queremos decir.
“Una predicación bíblica balanceada significa, desenvolver el texto de la Escritura de forma que haga contacto con el mundo del oyente mientras exalta a Cristo y confronta al oyente con la necesidad de actuar” Steve Lawson.
3. Un sermón efectivo fluye solo a través de un predicador comprometido con su llamado
Satanás hizo todo para desalentar a Timoteo para que este no proclamara la palabra. Así que Pablo escribió: No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos delpresbiterio.
Él lo llama a perseverar a cualquier costo, esta perseverancia en la predicación involucra ciertas características: Un fuerte compromiso, un don espiritual y una afirmación de apoyo.
Un fuerte compromiso (No descuides el don):
Este don era la habilidad dada por Dios para esta tarea de predicar y enseñar. Timoteo no debía ser negligente.... No importa la dificultad que este pasando, él debe seguir predicando fielmente. No sabemos qué tipo de presiones estaba teniendo Timoteo, él no podía abandonar su deber. Cada uno de los pastores debe tener esta resolución inquebrantable de predicar la palabra. Compromiso debe ser constante e intencional.
Un Don Espiritual:
Él había recibido un don junto con la autoridad y el poder para el ejercicio. Sus dones incluían evangelismo, predicación, enseñanza y liderazgo. Él fue dotado soberanamente por Dios para hacer esto. Sabiendo esto podemos predicar con confianza y propósito.
Una afirmación de Apoyo:
Timoteo fue ordenado por el presbiterio públicamente, los ancianos reconocieron su llamado y dones para el ministerio. Sus dones habían sido confirmados por otros. Que Timoteo renunciara o suavizara su predicación sería negar su propia ordenación. Cada uno de nosotros puede perseverar mientras recuerda la afirmación de otros y mayormente la de Dios. Si uno no está completamente seguro del llamado de Dios, puede fácilmente desanimarse cuando lleguen los momentos difíciles. Por esto es tan importante que antes de que alguien sea puesto en un pulpito para predicar sea evaluado en su piedad y en su madurez teológica, reciba una licencia para hacerlo de parte de un cuerpo de ancianos ordenados legítimamente para el ministerio.
Anclado al púlpito:
Un compromiso fuerte a no descuidar la predicación es el ancla que nos sostiene durante las tempestades del ministerio. “Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.” (1 Timoteo 4.15, RVR60).
Timoteo debe estar completamente dedicado a su llamado. No debe tener un doble enfoque en el ministerio, ni estar dividido en sus pensamientos. 2 Timoteo 2:3–4 NBLA Sufre penalidades conmigo, como buen soldado de Cristo Jesús. El soldado en servicio activo no se enreda en los negocios de la vida diaria, a fin de poder agradar al que lo reclutó como soldado”
Timoteo debía estudiar la palabra, de manera que sus verdades transformaran su vida y la vida de aquellos a los que predicaba. Debía estar inmerso en esta labor, permanecer en esta labor. 1 Timoteo 5:17 NBLALos ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza.
Este es un trabajo agotador, que fatiga. Es como dar a luz un bebe cada semana. Es una labor que drena al hombre, mental, física, emocional y espiritualmente. Esta es la norma del ministerio, no la excepción.
La iglesia de Éfeso debía ser capaz de percibir como Timoteo crecía en el desarrollo de su carácter cristiano y su ministerio efectivo como hombre de Dios, así las personas dejarían de considerarlo como un joven inexperto, cuya autoridad puede ser desacreditada. Esto debe ser evidente en la vida de cada pastor.
Alguien le pregunto a Spurgeon, ¿qué debo hacer para atraer una multitud como lo haces tu? - Respondió: “Rocíate gasolina, enciende un fósforo y préndete fuego.... entonces las personas acudirán a verte arder”El predicador debe estar encendido con pasión divina por Dios y ser consumido por alcanzar las almas si otros han de ser atraídos a Cristo.
4. Un sermón efectivo fluye solo a través de un predicador comprometido con la piedad
“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.
Cada siervo de Dios debe inspeccionar frecuentemente y escrupulosamente su propia vida, su enseñanza, si su ministerio ha de ser bendecido por Dios.
El carácter de Timoteo debía crecer en piedad. Él debe examinar sus acciones externas, sus pensamientos y actitudes ocultas. Las marcas de la piedad que Pablo había mencionado
1 Timoteo 4:12 NBLA No permitas que nadie menosprecie tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.
Si hay un defecto en nuestro carácter arruinara nuestro ministerio, no importa cuán fieles seamos en la predicación. Cada predicador debe ser un modelo del mensaje que predica. No habrá un mensaje claro si la vasija esta sucia.
Alguien dijo: “El carácter del mensaje fluye del carácter del mensajero”, si la verdad no ha impactado al predicador, no puede esperar que impacte a otros”.
Murray MacMacheyene dijo “La mayor necesidad de mi pueblo es mi santidad personal”
Cada predicador debe asegurarse de tener una correcta doctrina. “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.” (2 Timoteo 2.15, RVR60)
Así que la vida probada y la vida pública de Timoteo no puede separarse. Timoteo debe perseverar en esto. Y haciendo esto aseguraría su crecimiento espiritual y daría evidencia irrefutable de su salvación. Y además los oyentes estarán también comprometidos con la piedad. Alguien dijo “La vida del oyente es la mejor recomendación del predicador”
Conclusión: Un sermón efectivo se centra en la Palabra de Dios, se edifica en la lectura pública, exhortación y enseñanza, y fluye a través de un predicador comprometido con su llamado y que vive una vida de fe. Enfocarse en estos principios garantiza que el mensaje sea poderoso y transformador para la congregación.
Dado que como predicadores no podemos estudiar cada semana un libro de la Biblia en el contexto del corpus bíblico completo, lo más recomendable es predicar sistemáticamente a través de libros enteros de la Biblia, versículo por versículo. Este método, conocido como lectio continua, asegura que no se omitan pasajes difíciles ni doctrinas complicadas. Además, garantiza que la iglesia tenga una comprensión profunda de todo consejo de Dios.
Al adoptar este enfoque, no solo enriquecemos la predicación, sino que también proporcionamos a la congregación una visión integral y equilibrada de la Palabra de Dios.
Estoy completamente convencido de que el tipo de predicación que cambia las vidas de las personas, la predicación que cambia los corazones de la gente, es la predicación que le permite al texto hablar por sí mismo.
Thomas Watson que “fue por los oídos que perdimos el paraíso, cuando nuestros primeros padres escucharon a la serpiente; y es también por los oídos, por escuchar la Palabra predicada, que alcanzamos el cielo”
Ahora que hemos establecido una base sólida sobre los conceptos fundamentales de la homilética, es crucial definir y comprender algunos términos técnicos que tienen que ver con nuestro tema.
I. Definiendo Términos Técnicos
a. Hermenéutica:
Hermenéutica es la ciencia de la interpretación bíblica. No se refiere meramente a la traducción de palabras, sino a comprender lo que realmente significan las frases y lo que nos enseñan. En la antigüedad, la falta de una hermenéutica sólida oscureció gran parte de la teología bíblica. Esto ocurrió porque, además del sentido literal de las palabras, se añadían significados espirituales, alegóricos, morales y místicos a los mismos versículos. Aunque la Biblia emplea alegorías, preceptos morales y elementos místicos, los teólogos católicos medievales a menudo usaban estas categorías como excusas para introducir enseñanzas falsas en textos que tenían una sola intención y, por tanto, una sola interpretación válida.
En la tradición reformada, defendemos la claridad y suficiencia de las Escrituras. Creemos que Dios ha dado una Biblia accesible para la comprensión humana, aunque reconozcamos que algunas partes son más difíciles de interpretar. El Espíritu Santo nos asiste en la comprensión de las Escrituras, y versículos más claros pueden iluminar los pasajes más oscuros.
Seis Reglas Básicas de la Hermenéutica Bíblica
1. Interpretación conforme a los lenguajes originales:
La interpretación de cualquier versículo debe alinearse con los idiomas originales: hebreo, arameo y griego. Si una interpretación no concuerda con estos idiomas, hay un problema. En su providencia, Dios nos ha dado excelentes traducciones en español y herramientas informáticas que nos ayudan a verificar nuestras conclusiones. Los buenos comentarios también nos alertan sobre interpretaciones erróneas basadas en malas traducciones. Al preparar un sermón, debemos estudiar el texto desde los idiomas originales para establecer con precisión lo que vamos a predicar.
Es importante recordar que la congregación leerá la Biblia en la versión que la iglesia haya escogido. Por lo tanto, debemos ser cuidadosos al decir cosas como: "Este texto no está en los manuscritos más antiguos". Necesitamos dar una explicación clara a la iglesia y tener nociones de crítica textual para decidir previamente sobre estos asuntos. Por ejemplo, en Mateo 17:21, Jesús menciona algo que también se encuentra en Marcos. ¿Incluyó Mateo esto en su argumento? ¿Qué hago con este versículo? ¿Alguien lo añadió o alguien lo omitió? ¿Qué le dirás a la congregación? Es esencial que abordemos estas cuestiones con una base sólida en los idiomas originales y la crítica textual.
2. La enseñanza general de la Escritura:
La interpretación de un pasaje específico debe estar alineada con la enseñanza general de la Biblia sobre cualquier tema. Muchas sectas han surgido al construir doctrinas a partir de textos fuera de su contexto bíblico. Cada versículo y enseñanza debe interpretarse en consonancia con el testimonio total de las Escrituras.
3. No hay contradicciones en la Biblia:
Ningún pasaje puede interpretarse de manera que contradiga la enseñanza general de la Escritura. No hay contradicciones en la Biblia. Si encontramos aparentes contradicciones, el problema está en nuestro entendimiento o en una falta de claridad en la traducción.
4. Interpretación de pasajes difíciles:
Los pasajes difíciles deben interpretarse a la luz de otros pasajes más claros. Libros como Ezequiel, Apocalipsis, Romanos y Santiago deben ser interpretados a través de otros textos bíblicos. Al preparar un sermón, es crucial revisar los pasajes paralelos y similares.
5. Características literarias:
Al interpretar cualquier pasaje, se deben considerar sus características literarias. ¿Es poesía, prosa o parábola? Las parábolas, por ejemplo, suelen tener un solo punto principal y no deben ser sobreinterpretadas. La poesía bíblica usa palabras peculiares y paralelismo. Debemos considerar el género literario, ya sea historia, himnos, profecía o literatura apocalíptica.
6. Contexto canónico:
Al interpretar cualquier pasaje bíblico, es fundamental considerar su lugar dentro del canon de las Escrituras. Esto nos lleva a preguntarnos:
¿Cuál es el Contexto del Pasaje Dentro del Libro? ¿Cómo se relaciona el pasaje con el libro en que se encuentra? Entender el propósito y la estructura del libro ayuda a iluminar el significado del pasaje.
¿Cuál es el Contexto del Libro en la Biblia? Examinar cómo se inserta el libro dentro del Antiguo o Nuevo Testamento y su contribución al mensaje general de la Escritura es crucial.
Aspectos Históricos y Autores: Conocer quién escribió el libro, cuándo y por qué, así como a quién iba dirigido, proporciona una perspectiva valiosa para la interpretación.
Para abordar estas preguntas de manera efectiva, es esencial tener un conocimiento profundo de la Biblia en su totalidad. Los comentarios exegéticos y las introducciones al Antiguo y Nuevo Testamento son herramientas útiles para proporcionar el contexto necesario.
Comprender el contexto canónico y los detalles específicos de cada libro y pasaje nos conduce a una apreciación más profunda de cómo la Biblia funciona como un todo orgánico. Aunque cada libro y cada pasaje tiene su propio contexto y propósito, todos están interrelacionados en un diseño coherente y unitario.
La Biblia, a pesar de ser una colección de libros escritos a lo largo de siglos, presenta una coherencia orgánica impresionante. J. I. Packer observa que estos libros parecen haber sido diseñados para complementarse e iluminarse mutuamente. Esta unidad, que desafía la incredulidad contemporánea, resalta la profunda armonía de las Escrituras.
El reconocimiento de la Biblia como un todo orgánico nos lleva a ver cómo cada libro, cada pasaje, y cada versículo contribuye al mensaje central de la Escritura. En toda la Biblia, encontramos un personaje central: Dios creador y redentor, con Jesucristo como figura central. Esta unidad se manifiesta en la revelación progresiva del plan de redención de Dios en Cristo.
Como Packer señala, la Biblia es "El libro de la revelación de Dios" y posee una armonía intrínseca. Jesucristo, la palabra hecha carne, es el punto de referencia para interpretar toda la Escritura. Los Evangelios y las Epístolas revelan cómo Cristo es la imagen del Dios invisible y el cumplimiento de todas las promesas del Antiguo Testamento.:
Juan 1:18: "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer."
Juan 14:8-11: Jesús afirma que quien le ve a Él, ve al Padre.
Colosenses 1:15: "Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación."
Juan 12:37-41: Isaías vio la gloria de Cristo y habló de Él.
Cristo como el Tema Central de las Escrituras
Si la Escritura es la palabra de Dios, Jesucristo es la palabra hecha carne:
Juan 1:14: "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros."
1 Pedro 1:10-12: Los profetas anunciaron los sufrimientos y las glorias de Cristo.
Jesús es el cumplimiento de todas las promesas y figuras del Antiguo Testamento:
Juan 1:45: Felipe halló a Natanael y le dijo que había encontrado a aquel de quien Moisés y los profetas escribieron: Jesús de Nazaret.
Lucas 24:27, 44-45: Jesús explicó a sus discípulos cómo toda la Escritura hablaba de Él.
2 Timoteo 3:14-15: Las Escrituras nos hacen sabios para la salvación por la fe en Cristo Jesús.
El Tema Central de la Escritura: Historia de la Redención
La Biblia no es simplemente un manual de moral, una colección de historias o proverbios, sino la revelación del plan de redención de Dios. Cristo es nuestra esperanza de gloria, y la Escritura revela progresivamente desde la creación su propósito eterno en Él:
Efesios 3:8-13: El evangelio revela las inescrutables riquezas de Cristo y el propósito eterno de Dios en Él.
Es lamentable que la Biblia haya sido dividida en dos testamentos por influencias externas, como la de Marción, que argumentó que el Antiguo Testamento retrataba un Dios diferente al del Nuevo Testamento. Sin embargo, la Biblia es una sola historia de redención en Cristo. Desde el principio, Dios ha estado revelando su plan a través de la historia, no simplemente dando leyes, sino guiándonos hacia Cristo, el cumplimiento de todas las promesas y la esperanza de la gloria futura.
Como maestros y estudiosos de la Biblia, es esencial entender este mensaje central. Así, cada pasaje debe ser entendido en el contexto del plan redentor de Dios revelado en Cristo, y la interpretación bíblica debe considerar tanto el contexto inmediato como el contexto canónico para una comprensión completa y fiel de la Escritura. Este enfoque integral facilita una predicación expositiva que relaciona cada pasaje con el plan redentor de Dios en Cristo y evita interpretaciones erróneas que se desvían del tema central de la Biblia: la obra redentora de Jesucristo.
Conclusión
En resumen, la Biblia es un libro único y divinamente inspirado que narra la obra redentora de Dios para reconciliar Su mundo caído a través de Cristo. Este relato abarca un reino, un pacto y un mediador, todos centrados en el Hijo de Dios. E. Clowney señala que solo la revelación divina puede mantener la coherencia y el propósito en una historia que se extiende por milenios.
Para una interpretación bíblica sólida y fiel a la tradición reformada, es fundamental basarse en la claridad de las Escrituras, considerar el contexto histórico y gramatical, y mantener una perspectiva cristocéntrica. Al aplicar estas reglas hermenéuticas, buscamos no solo ser fieles a la intención original del texto, sino también glorificar a Dios mediante una comprensión precisa y una aplicación correcta de Su Palabra.
La hermenéutica no es solo una ciencia de interpretación, sino un medio para descubrir la unidad y la profundidad del mensaje divino que atraviesa toda la Escritura. A través de este enfoque, cada pasaje cobra vida en el contexto del plan redentor de Dios revelado en Cristo, reafirmando el carácter coherente y unificado de la Biblia como el libro de la revelación de Dios.
b. Exégesis
La exégesis es una palabra que literalmente significa narración o explicación. Se trata de comprender lo que dice el texto bíblico considerando el lenguaje, la sintaxis y la gramática. Mientras que la exégesis se enfoca en el significado, la hermenéutica se ocupa de la interpretación de esos significados.
Un problema que ha afectado a muchos teólogos y predicadores hoy en día es la eiségesis, es decir, interpretar el texto según nuestras propias ideas, prejuicios o teologías. Esto es muy peligroso y nos coloca bajo la advertencia de Apocalipsis 22:18-19.
c. La Importancia de la Semántica en la Exégesis Bíblica
La semántica es el estudio del significado de los signos lingüísticos y sus combinaciones, abordado desde dos perspectivas: sincrónica y diacrónica.
Perspectiva Sincrónica: Trata de las leyes y relaciones internas propias de una lengua o dialecto en un período dado. Nos interesa particularmente lo que significaban las palabras de la Biblia en el contexto específico en el que fueron escritas.
Perspectiva Diacrónica: Se enfoca en los cambios lingüísticos que ocurren a lo largo del tiempo.
En nuestra labor exegética, es crucial enfocarnos en la semántica sincrónica. Nuestro objetivo es entender el significado de las palabras de la Biblia tal como eran comprendidas en el tiempo en que fueron escritas, no en el tiempo clásico ni en nuestro tiempo actual. Este enfoque nos ayuda a captar con precisión el mensaje original del texto bíblico, evitando anacronismos y malinterpretaciones que puedan surgir al imponer significados modernos o clásicos sobre el texto antiguo.
d. En último lugar tenemos el término técnico oratoria.
La oratoria, entendida como el arte de hablar en público, cobra un significado profundo en el contexto de la predicación cristiana. A diferencia de la oratoria mundana, que a menudo busca la gloria del hombre, la oratoria bíblica tiene como objetivo presentar el mensaje de Dios de manera que el pueblo sea salvado y edificado, clarificando el evangelio para la gloria de Dios.
Es fundamental evitar que la oratoria se convierta en un ídolo. La excelencia en la comunicación no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para transmitir el mensaje divino de manera efectiva. Aunque Dios usó a Moisés, quien no era elocuente en el habla (Éxodo 4:10), esto no debe ser una excusa para descuidar el estudio y la práctica de la oratoria. Contamos con el mensaje de salvación y la verdad revelada, y debemos esforzarnos en presentarla con claridad y precisión, para que nuestro ministerio sea respetado y eficaz.
La oratoria bíblica puede ser entendida mejor a través de los términos que el libro de los Hechos utiliza para describir la predicación de los apóstoles y los primeros predicadores. Estos términos nos brindan una visión integral de cómo debe ser nuestra comunicación del mensaje divino:
a) Testificar (Hechos 26:22): "Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder."
La oratoria bíblica es un testimonio de los hechos de Dios. Los apóstoles fueron testigos oculares de los eventos del evangelio. Hoy también somos testigos, no solo porque hemos leído las Escrituras, sino porque hemos experimentado la redención y la santificación.
b) Exhortar (Hechos 2:40): "Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba diciendo: Sed salvos de esta perversa generación."
La predicación debe incluir una aplicación práctica, llamando a las personas a actuar en respuesta al mensaje. La exhortación es esencial porque las personas necesitan ser animadas a vivir conforme a la verdad revelada.
c) Enseñar (Hechos 4:2): "Resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos."
La predicación cristiana tiene un componente didáctico. Debemos enseñar la doctrina y las enseñanzas bíblicas, proporcionando a la audiencia una base sólida para la acción.
d) Hablar (Hechos 4:1): "Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos."
La comunicación debe ser natural y clara. La predicación no debe ser afectada ni retórica, sino directa y comprensible.
e) Declarar (Hechos 26:25) "Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura."
La oratoria bíblica es una declaración de la verdad. No inventamos el mensaje; simplemente lo declaramos con certeza y claridad.
f) Hablar con denuedo (Hechos 4:13)"Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.":
La valentía y la confianza son claves en la predicación. Esto se logra estando llenos del Espíritu Santo y habiendo estado en la presencia de Cristo.
g) Decir (Hechos 2:38): "Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo."
La comunicación del evangelio debe ser clara y directa, especificando lo que la audiencia debe hacer en respuesta al mensaje.
h) Responder (Hechos 2:38)"Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo."
La oratoria bíblica también implica responder a las preguntas y reacciones de la audiencia, adaptándose a sus necesidades y circunstancias.
i) Anunciar (Hechos 4:2) "Resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos."
La predicación es un anuncio de la buena noticia. Compartimos el mensaje de Dios como una proclamación de hechos revelados.
j) Evangelizar (Hechos 8:35): "Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús."
El corazón de la oratoria bíblica es la proclamación del evangelio de salvación, anunciando que Cristo murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación.
k) Ministrar (Hechos 20:24): "Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios."
La predicación es un ministerio, realizado en obediencia a Cristo, con la intención de servir a la audiencia y no buscar nuestro propio beneficio.
l) Disputar (Hechos 9:29): "Y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero éstos procuraban matarle."
La oratoria bíblica incluye presentar argumentos sólidos y debatir de manera que defienda la verdad y refute los errores.
m) Predicar (Hechos 8:5): "Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo."
La predicación debe ser una proclamación fiel del mensaje de Dios, sin añadir ni quitar nada.
n) Persuadir (Hechos 13:43): "Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios."
La predicación utiliza argumentos que persuaden y llaman a las personas a perseverar en la gracia de Dios, transformando corazones y mentes.
o) Discutir (Hechos 17:2): "Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos."
La discusión en la predicación debe ser argumentativa y persuasiva, basada en la Escritura, con el objetivo de ganar a la audiencia para la verdad.
p) Confundir (Hechos 9:22): "Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo."
La oratoria bíblica puede desconcertar a los opositores, mostrando la verdad de manera que no puedan responder con argumentos válidos.
q) Demostrar (Hechos 9:22): "Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo."
La predicación debe proporcionar evidencia convincente de la verdad del evangelio, respaldada por razones y pruebas bíblicas.
r) Explicar (Hechos 17:3): "Declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo."
La oratoria bíblica debe aclarar y exponer las Escrituras de manera que la audiencia comprenda claramente el mensaje
s) Refutar (Hechos 18:28): "Porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo."
La predicación también implica refutar objeciones y argumentos en contra del evangelio, demostrando su veracidad a través de las Escrituras.
t) Amonestar ((Hechos 20:31): "Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno."
La amonestación en la predicación es un acto de amor, confrontando a la audiencia con la verdad para su edificación y corrección.
u) Explicar (Hechos 28:23): "Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas."
La oratoria bíblica se caracteriza por una exposición clara y exhaustiva, que facilita la comprensión completa del mensaje.
En conclusión, la oratoria bíblica es mucho más que la habilidad de hablar en público; es el arte de comunicar el mensaje de Dios con fidelidad, claridad y poder. Como predicadores y maestros, debemos esforzarnos por dominar este arte, no para nuestra propia gloria, sino para la gloria de Dios y la edificación de Su pueblo.
Ahora que hemos establecido una base sólida sobre los conceptos fundamentales de la homilética y hemos definido los términos técnicos que usamos en el proceso de estudio para un sermón, vamos considerar la estructura de un sermón
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