La Piedad en la vida diaria
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1.0 Titulo:
1.0 Titulo:
La Piedad en la vida diaria
2.0- Texto del Sermón:
2.0- Texto del Sermón:
Tito 2:11–14“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.”
3.0- Acerca del Texto:
3.0- Acerca del Texto:
Pablo en la carta a Tito, expresa su preocupación por situaciones de mal comportamiento en la Iglesia en Creta, el expone la mala conducta de algunos miembros de la congregación y genera un contraste con respecto a la manera correcta de vivir delante de Dios. Este pasaje representa una clara narrativa justificativa del porque el pueblo de Dios esta llamado a ser ejemplar en su manera de vivir.
4.0- Propósito del Sermón
4.0- Propósito del Sermón
Llevar a reflexión a la iglesia, sobre la buena voluntad de Dios, con respecto a instruirnos a mantener un buen comportamiento en nuestra manera de vivir, pues es lo que corresponde a alguien que ha conocido el evangelio, que ha reconocido a su Creador y su Salvador y más aun, alguien que realmente espera la manifestación definitiva del Señor Jesus.
5.0- Declaración del discurso
5.0- Declaración del discurso
La voluntad de Dios es que la iglesia refleje su fe, mediante su manera de vivir.
6.0- Objetivo del Sermon
6.0- Objetivo del Sermon
Animar a la congregación, para que de buena voluntad, atendamos las instrucciones de nuestro Dios, a fin de estar el linea con la esperanza de la segunda venida del Señor Jesus.
7.0- Introducción
7.0- Introducción
El pasaje de Tito 2:11–14“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.” nos ofrece una guía clara sobre cómo vivir una vida que agrada a Dios.
Nos enseña que la gracia de Dios no solo nos trae salvación, sino que también nos instruye en cómo vivir en piedad. Exploraremos este tema en cuatro secciones:
1. Una vida sobria y justa delante de Dios.
2. Una vida personal piadosa.
3. La esperanza en la manifestación de Jesucristo en su segunda venida.
4. El deseo de Dios de purificar para sí un pueblo santo, celoso de buenas obras
8.0- Desarrollo
8.0- Desarrollo
8.1. Una vida sobria y justa delante de Dios
8.1. Una vida sobria y justa delante de Dios
La primera parte de este pasaje nos llama a vivir una vida sobria, justa y piadosa en el presente siglo.
La gracia de Dios, que trae salvación, nos enseña a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos.
Romanos 12:1–2“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
1 Pedro 1:14–16“como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
1 Tesalonicenses 5:6–8“Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.”
Enseñanza del Talmud: El Talmud en Pirkei Avot 2:1 nos dice: "Rabí (Yehuda HaNasí) decía: Considera tres cosas y no vendrás a pecar: Sabe lo que hay arriba de ti —un ojo que ve, un oído que escucha, y todos tus actos escritos en un libro." Esta enseñanza nos recuerda que vivir una vida sobria y justa implica ser conscientes de la constante presencia y vigilancia de Dios.
8.2. Una vida personal piadosa
8.2. Una vida personal piadosa
La gracia de Dios nos llama a vivir vidas piadosas, caracterizadas por la devoción y el respeto hacia Dios en todas nuestras acciones.
La piedad no es solo una conducta externa, sino una transformación interna que refleja el carácter de Cristo en nosotros.
1 Timoteo 4:7–8“Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.”
2 Pedro 1:5–7“vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.”
Salmo 1:1–2“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.”
El Talmud en Berajot 17a enseña: "El mundo entero se sostiene por el mérito de los piadosos humildes." Esta enseñanza subraya la importancia de la piedad como una virtud fundamental que sostiene la moralidad y la estabilidad del mundo.
8.3. La esperanza en la manifestación de Jesucristo en su segunda venida
8.3. La esperanza en la manifestación de Jesucristo en su segunda venida
Nuestra esperanza se centra en la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Esta esperanza nos motiva a vivir vidas santas y dedicadas, sabiendo que Él volverá para redimir a su pueblo y establecer su reino eterno.
1 Juan 3:2–3“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.”
Filipenses 3:20–21“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.”
Apocalipsis 22:12 “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”
Enseñanza del Talmud: El Talmud en Sanedrín 97a discute sobre la esperanza mesiánica y dice: "Que vengan, pero que yo no lo vea." Esta expresión refleja la expectativa y el temor reverencial hacia los tiempos finales, motivándonos a prepararnos espiritualmente para el regreso del Mesías.
8.4. El deseo de Dios de purificar para sí un pueblo santo, celoso de buenas obras
8.4. El deseo de Dios de purificar para sí un pueblo santo, celoso de buenas obras
Dios no solo desea salvarnos, sino también transformarnos en un pueblo santo, dedicado a buenas obras.
Su propósito es que seamos purificados y apartados para Su gloria, mostrando a través de nuestras acciones la transformación que Su gracia ha obrado en nosotros.
Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
1 Pedro 2:9 “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;”
Mateo 5:16 “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
El Talmud en Avot de Rabí Natán 11:1 dice: "Quien hace una mitzvá (buena obra) adquiere un defensor para sí mismo; quien comete una transgresión adquiere un acusador para sí mismo." Esta enseñanza resalta la importancia de las buenas obras como expresión de una vida purificada y dedicada a Dios.
9.0- Conclusión
9.0- Conclusión
La gracia de Dios nos enseña a vivir vidas que honren a Dios en todos los aspectos. Nos llama a ser sobrios, justos y piadosos, y nos da una esperanza firme en la venida de Jesucristo.
Vivamos de manera que nuestras vidas reflejen esta purificación y dedicación, demostrando al mundo el poder transformador del evangelio. Que seamos sobrios, justos y piadosos, llenos de esperanza en la manifestación de Jesucristo y fervientes en las buenas obras que Dios ha preparado para nosotros.
Que estas enseñanzas nos guíen a vivir de manera que glorifique a Dios, esperando con gozo su gloriosa aparición.
