Acercándome a Dios (Sal. 1 y 13)

Una experiencia íntima con Dios  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 13 views
Notes
Transcript

Introducción

Apreciados y queridos hermanos, en esta noche nuevamente es para mí un deleite enseñar lo que el Señor va haciendo en mi propia vida a través de Su Palabra.
Para comenzar, te pregunto ¿de qué maneras nos conectamos con Dios?
Nos es necesario conectarnos con Dios, y este hecho implica un hábito y una secuencia (continuidad).

I. Nos conectamos a Dios a través de la oración y la Palabra

¿Cómo nos conectamos? Podrían estar pensando algunos: Seguro va hablar sobre leer y orar...
Creo que adivinaron, pero mi pregunta es: ¿habrá otra manera de conectarnos con Él? Creo que no.
Es como la historia de una mujer que lleva a su esposo a un consejero y se quejó de que él nunca le dijo que la amaba. La sorpresa fue que cuando él se dio la vuelta, y le dijo: “¡Eh! Cuando nos casamos ya te dije que te amaba, y si eso cambia ya te lo diré”. Waw!!!
Lo cierto es que los matrimonios nunca van a llegar a una completa cercanía e intimidad sin una constante comunicación amorosa. Y los cristianos no encontraremos una cercanía y conexión con Dios a no ser que se establezcan hábitos regulares al hablar con Él.
Cuando descuidamos esta responsabilidad tan importante de acercarnos a Dios a través de la oración y la lectura de la Palabra, nos encontramos en un estado en que nuestro pecado va creciendo y así también nuestra auto suficiencia (depender de uno mismo), y esto también dificulta nuestro reencuentro con Dios.
El estar conectado con Dios demanda a que constantemente estemos con una corazón quebrantado por Él, expresando alabanzas y oraciones al Señor, así estaban los corazones de Pablo y Silas (Hch. 16:25). Y que estemos cada día asimilando la Palabra para vivir de acuerdo a Dios. Es por eso que te digo, que leer, meditar y estudiar la Biblia es fundamental para estar conectados con Dios.
¿Cuándo es la mejor hora para estar con la Palabra de Dios?
Para algunos es por la mañana, para otros en la tarde, y para otros es en la noche. Les digo, que lo más importante no es la hora, sino el tiempo que le damos a nuestro Dios, y debe ser el mejor de nuestro tiempo en el día.
Lo que quiero es que pienses y medites hoy acerca de ti mismo y el tiempo que le das al Señor. ¿Cuánto de tu tiempo diario le das al Señor?
Hay dos salmos que nos hablan acerca de estar conectados con Dios en Su Palabra y la oración.
SALMO 1.
Este salmo nos muestra la satisfacción, el apoyo y la seguridad que la Palabra de Dios trae a nuestras vidas. El salmista nos dice que cuando él se deleita en La Palabra de Dios (en vez de vivir en el consejo de los malos), su vida es como un árbol plantado junto a los ríos, que produce fruto a su tiempo y sus hojas no caen. Y todo lo que emprende prospera. Pero el contraste con los malos es su soledad, que viven como el tamo y la cáscara sin valor del trigo, que se deja para que se lo lleve el viento.
La palabra que realza para quienes se entregan a la Palabra de Dios es: Bienaventurados. Es decir, doblemente felices, gozosos, pero ¿estás siendo bienaventurado?
Este salmo nos muestra claramente dos cosas: Nuestras vidas están influenciadas, o por el mundo sin Dios en el que vivimos o por La Palabra de Dios que nos capacita para disfrutar una vida abundante.
¿qué lo que está influyendo en tu vida hoy?
El otro Salmo que nos enseña esto también es el:
SALMO 13.
Este salmo nos habla de la satisfacción que da equilibrio a nuestras vidas y que llega cuando oramos. Al inicio de este salmo el salmista está perdido en la desesperación. ¿Nos hemos encontrado así nosotros? Se queja de que Dios le ha olvidado en su entorno desastroso (1-4). Pero luego el salmista vuelve su corazón hacia Dios (5). Al final del salmo, vemos que Dios no le ha abandonado, sino que ha satisfecho su alma en medio de la angustia. El salmista vivió algo asombroso: No recibió las respuestas a su oración, sino la forma en la que la oración abre el cielo para que nosotros podamos ver a Dios de manera real y perdernos en una profunda y tranquila confianza en el carácter de Dios. El cierra este salmo al pasar de la desesperación al deleite.
Entonces mis hnos., a veces no hace falta que Dios responda nuestras peticiones, sino que nosotros estemos ante Dios y podamos conectarnos con Él y disfrutar de ese momento que trae gozo, paz y seguridad.

Conclusión

Me gustaría llevarte a pensar acerca de la cercanía que tienes con Dios en estos momentos, no quiero me digas, solo quiero que te veas tú mismo en tu conexión con Dios. ¿Cómo está? Y Si es necesario, pídele perdón al Señor si no está como tendría que estar...
Y también quiero desafiarte a que puedas acercarte a Dios a través de la lectura de la Palabra y la oración, y puedas deleitarte en Él. Y que el mismo hecho de acercarte en oración pueda satisfacer tu necesidad de tener a Dios cerca escuchándote y de no haberte abandonado en ningún momento de tu vida.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.