LOS DIÁCONOS EN LA IGLESIA - PARTE I
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INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
Lectura: 1 Timoteo 3:8-13.
Oración.
La razón por la que el nombre de nuestra iglesia es Iglesia Bíblica Vida Nueva, es porque estamos convencidos de que Dios ha establecido en su Palabra todas las cosas que la iglesia necesita saber acerca de su misión, propósito y también sobre su organización. Y es nuestro deseo el apegarnos a la Escritura lo máximo posible, y por eso lo reflejamos así en nuestro nombre.
Dios nos ha dado un manual completo que nos indica qué debe hacer la iglesia y cómo debe funcionar. Contrario a lo que muchos puedan pensar, la iglesia no será más espiritual porque funcione de manera espontánea o sin estructura, pero tampoco lo es cuando tiene una estructura que no se ajusta al modelo bíblico.
El Señor de la iglesia ha dado instrucciones para que su iglesia sepa cómo debe funcionar y organizarse. Estas instrucciones las encontramos en la Escritura.
Sin embargo, es muy probable que a pesar de los años que tengas en el cristianismo, muy pocas veces hayas escuchado sobre la estructura que la Biblia dice que debe tener una iglesia. En muchas iglesias la estructura se define de una manera espontánea y de forma sobrespiritualizada. Iglesias que tiene apóstoles, profetas, y muchos otros oficios que, o no son bíblicos o ya no están vigentes.
En otras iglesias, la estructura refleja más una burocracia política en vez de una congregación cristiana.
Pero las respuesta no está en irse a ninguno de estos extremos, sino en entender y apegarse al modelo bíblico para el cuerpo de Cristo.
Este modelo establece única y exclusivamente dos oficios en la iglesia, el primero de ellos es el oficio de anciano o pastor. Estos son los encargados de liderar, gobernar y enseñar a la iglesia por medio de la Palabra de Dios. Éste es un oficio que Dios ha reservado únicamente para hombres calificados tanto en carácter como en dones. Hay varias palabras que la Biblia usa para este oficio, palabras como obispo, pastor, anciano o líderes. Todos se refieren a la misma ocupación, la de pastorear el rebaño de Dios por medio de la Palabra de Dios.
Este es el oficio que hemos estado estudiando por las última tres semanas. Hemos hablado del ministerio pastoral en la iglesia local viendo tanto los requisitos como las funciones de los pastores.
Pero, además del oficio pastoral, también es necesario contar con hombres y mujeres dignos de confianza que ayuden a los pastores a servir a la iglesia en las necesidades físicas que ésta pueda tener. Éste es el segundo oficio que la Biblia contempla para el cuerpo de Cristo. Éste es el oficio que la Biblia llama diácono.
Cuando Pablo escribe su primera carta a Timoteo, su amado hijo en la fe, le escribe para que Timoteo sepa cómo debe conducirse en la iglesia. Y esto refleja tanto la piedad como la estructura que debe tener la congregación. En primer lugar, cada hombre y mujer de la iglesia, cada miembro debe vivir una vida de piedad digna del evangelio.
Y esta piedad debe ser evidente, no solo en la vida de los miembros, sino también en la vida de aquellos que ocupan alguno de estos dos oficios o cargos en la iglesia. Tanto los pastores como los diáconos deben vivir una vida irreprochable porque deben ser un ejemplo de vida para todo miembro en la iglesia.
En esta tarde hablaremos del diaconado en la iglesia. Nuestro argumento en este sermón es: “Los diáconos son colaboradores dignos de confianza que sirven a la iglesia en sus necesidades físicas”
Y estudiaremos este tema respondiendo tres preguntas iniciales:
¿Qué es un diácono?
¿Quiénes fueron los primeros diáconos?
¿Cuál es el propósito de los diáconos?
Así que, quiero que me acompañes a leer nuevamente 1 Timoteo 3:8-13.
¿QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA DIÁCONO?
¿QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA DIÁCONO?
Tras haber abordado el cargo pastoral, Pablo continúa su enseñanza sobre la piedad que deben reflejar aquellos que ayudan a los líderes de la iglesia en servir a la congregación. Pablo usa la expresión “de la misma manera” como un conector para demostrar que continúa hablando del mismo tema. Si estás leyendo la RVR1960, la expresión será “asimismo”, pero en cualquier caso es el mismo conector.
De forma que, tanto los pastores como los diáconos deben reflejar la misma piedad digna del evangelio.
SIGNIFICADO DEL TÉRMINO Διακόνους
Sin embargo, hoy nos enfocaremos mucho más en qué es un diácono, y el próximo domingo, hablaremos acerca de los requisitos y las tareas de los diáconos.
El término que Pablo usó para referirse al ministerio pastoral en 1 Timoteo 3:1-2, es la palabra griega ἐπίσκοπον (espiskopon), que como vimos en el último sermón, se refiere a un supervisor que vigila y dirige la congregación de Dios. Sin embargo, la palabra usada en 1 Timoteo 3:8 para el segundo oficio de la iglesia es Διακόνους (diakonous), que significa literalmente siervo, servidor o incluso, dependiendo del uso puede referirse a un camarero, es decir, alguien que atiende las mesas.
De hecho, ésta es la primera vez en el Nuevo Testamento que esta palabra es traducida como diácono, pero su primera aparición es en el Evangelio de Mateo capítulo 20.
Mateo 20:26 “»No ha de ser así entre ustedes, sino que el que entre ustedes quiera llegar a ser grande, será su servidor,”
Mateo 23:11 “»Pero el mayor de ustedes será su servidor.”
Marcos 9:35 “Jesús se sentó, llamó a los doce discípulos y les dijo*: «Si alguien desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos».”
Marcos 10:43 “»Pero entre ustedes no es así, sino que cualquiera de ustedes que desee llegar a ser grande será su servidor,”
Cuando Jesús estaba en las bodas de Canaán en Juan 2, el texto se refiere a los camareros como los diáconos. Juan 2:5 “Su madre dijo* a los que servían: «Hagan todo lo que Él les diga»”
El término diáconos aparece 29 veces en todo el Nuevo Testamento, y en la gran mayoría es traducido como siervo o servidor. Hay algunos pasajes en las cartas a los Corintios, Gálatas, Efesios y Colosenses en los que el término es traducido como ministro, pero con una fuerte implicación de servicio en estos textos.
Es un término que implica una actitud humilde y una vocación de servicio. No es un término que se aplica a alguien que sea altivo u orgulloso, sino alguien que sirve a los demás.
TODOS SOMOS Διακόνους
De hecho, el término Διακόνους, es aplicado por el Señor Jesús a todos los creyentes. En los textos que acabamos de leer, el Señor dice que cualquier que quiera ser grande en el reino de los cielos debe ser un servidor.
Todos los creyentes en un sentido general somos diáconos, es decir somos siervos o servidores de Cristo y su iglesia. Todos estamos llamados a tener una vocación de servicio por los demás. Todos estamos llamados a servirnos unos a otros y a seguir el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo.
En Marcos 10:45 “»Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos».” Las palabras que Cristo usa son una forma verbal del sustantivo diáconos. Podríamos traducir este texto diciendo: “El Hijo del Hombre no vino para ser diaconado, sino para diaconar” Es decir, para servir.
Cuando Jesús lavó los pies de sus discípulos les dijo que ellos debían hacer lo mismo. Es decir, si Jesús sirvió a sus discípulos, ellos también debían servirse unos a otros. Juan 13:14–15 “»Pues si Yo, el Señor y el Maestro, les lavé los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. »Porque les he dado ejemplo, para que como Yo les he hecho, también ustedes lo hagan.”
Todo creyente en un sentido general es un diácono, es decir, un siervo de Cristo y su iglesia.
De hecho, Pablo se refiere a sí mismo como diácono en Colosenses 1:25 “De esta iglesia fui hecho Διακόνους conforme a la administración de Dios que me fue dada para beneficio de ustedes, a fin de llevar a cabo la predicación de la palabra de Dios,”
También se refiere a Timoteo como diácono en 1 Timoteo 4:6 “Al señalar estas cosas a los hermanos serás un buen Διακόνους de Cristo Jesús, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.”
LA DIFERENCIA ENTRE LOS Διακόνους OFICIALES Y EL RESTO DE CREYENTES
De manera que, el término Διακόνους significa servidor o siervo, y denota la actitud humilde que debe tener esta persona. Es un término que de forma general es aplicado a todos los creyentes, ya que todos los cristianos debemos seguir el ejemplo de Cristo que no vino para ser servido sino para servir.
Sin embargo, Pablo no se está refiriendo a todos los creyentes en 1 Timoteo 3:1-2. La forma en cómo Pablo está usando el término Διακόνους, no es la forma general que acabamos de describir, sino que se está refiriendo a un grupo de personas específico y que han sido o deben ser públicamente designados para una tarea específica.
Hay dos razones que nos llevan a concluir esto:
El mismo flujo de pensamiento que Pablo está desarrollando desde el capítulo 2 hasta el capítulo 3 nos muestra que se está refiriendo a grupos de personas específicos. Primero a los hombres de la congregación, después a las mujeres de la iglesia, en tercer lugar a los líderes o pastores, y por último a los Διακόνους. Si Pablo quisiera usar el término de forma general, entonces habría hablado en estos términos cuando se refirió a los hombres y las mujeres.
El mismo capítulo 3 en sí mismo nos muestra que Pablo está abordando los oficios o cargos en la iglesia. Comenzó con los pastores o líderes, y luego con los ayudantes de los pastores en el servicio a la iglesia.
¿QUIÉNES FUERON LOS PRIMEROS DIÁCONOS?
¿QUIÉNES FUERON LOS PRIMEROS DIÁCONOS?
La pregunta es, ¿cómo sabemos la diferencia entre unos y otros? Para contestar esta pregunta, debemos conocer el origen del oficio diaconal. Para ello, debemos quiénes fueron los primeros diáconos en la historia de la iglesia. Quiero que me acompañes al libro de los Hechos.
Hechos 6:1-7 - Leer.
Éste es un texto fundamental en la historia de la iglesia, es un texto que tanto pastores como la iglesia misma deben recordar y leer continuamente, porque la realidad que nos va a mostrar este pasaje es que el ministerio de los diáconos no puede ser separado del ministerio de los pastores. Creo que no es posible entender el ministerio de los diáconos si primero no tenemos una clara comprensión del ministerio pastoral. Esto es lo que nos mostrará este texto sobre el origen del ministerio de los diáconos en la iglesia.
En Hechos 6, vemos a los pastores guiando a la congregación y vemos el nacimiento del oficio de diaconía. Veamos rápidamente lo que nos enseña este pasaje:
EL PRIMER CONFLICTO EN LA IGLESIA (v.1)
Este texto registra el primer conflicto en la iglesia. Se trataba de un conflicto cultural que atentaba contra la unión de la iglesia local. Dos grupos de judíos se habían convertido al evangelio, los judíos hebreos que crecieron y vivieron en palestina. Éstos eran hebreos de nacimiento, mientras que los otros eran descendientes de judíos que vivían en tierras extranjeras, y por lo tanto tenían una cultura helenizada, mucho más parecida a los griegos que a los propios judíos.
Esto nos muestra que a medida que la iglesia crecía, su demografía cambiaba. Y rápidamente, vemos como el pecado comenzó a atentar contra la unidad de la iglesia. El versículo 1 nos dice que hubo murmuración. Esto es una queja y crítica que no es pública sino en secreto a las espaldas de quien se critica. Los judíos griegos estaban empezando a hablar mal de los judíos hebreos porque sus viudas eran desatendidas.
Éste fue un problema causado por los mismos apóstoles de Jesús. En Hechos 4:35-37, vemos que eran los 12 los encargados de la distribución diaria a los necesitados. Hechos 4 nos dice que todos los creyentes vendían sus posesiones y traían a los apóstoles el dinero para que ellos repartieran a cada uno según su necesidad. Esto nos muestra que quienes causaron el problema desatendiendo a las viudas fueron los apóstoles mismos. Evidentemente, fue sin intención, pero fue el resultado del rápido crecimiento de la iglesia.
De modo que, lo que estaba ocurriendo es que un problema real: la mala distribución de ayuda a los necesitados, estaba generando pecado: murmuraciones. Y el resultado era que la unidad de la iglesia se veía amenazada.
LOS PASTORES HACEN FRENTE AL PROBLEMA (v.2)
En el segundo versículo vemos el liderazgo de los doce apóstoles. Estos eran los 11 y Matías, que había sido escogido para reemplazar a Judas.
Ante tal situación, los apóstoles no hicieron la vista gorda. Por el contrario, reunieron a toda la congregación y abordaron el problema de una forma directa y clara. Este es un trabajo pastoral. Los pastores en la iglesia deben hacer frente a los problemas y pecados que surgen en la iglesia.
En vez de evitar el conflicto, lo enfrentaron directa y claramente. El doctor Alexander Strauch experto en liderazgo bíblico y autor de varios libros sobre el liderazgo bíblico dice lo siguiente: “Los buenos líderes siempre se distinguen por su destreza para confrontar los asuntos difíciles y ser decisivos… Los líderes temeroso que se niegan a confrontar los problemas han desmoralizado a muchas iglesias y organizaciones”
Los apóstoles son ejemplo de lo primero, ellos confrontaron una situación muy difícil en la historia de la iglesia. Tomaron la iniciativa y convocaron a la multitud de los discípulos. Probablemente alguno escuchó alguna murmuración y decidió comentarlo con el resto de los apóstoles para atenderlo con la urgencia que ameritaba la situación.
Cuando los pastores de la iglesia permiten que la murmuración o cualquier otro pecado crezca en medio de la iglesia, están siendo negligentes en su tarea de proteger del rebaño.
LOS PASTORES DEJAN CLARA SU PRIORIDAD MINISTERIAL (v.2)
Una vez convocada la asamblea para afrontar el problema, los doce comunicaron a la iglesia claramente cuál era su prioridad. Dijeron: “Entonces los doce convocaron a la congregación de los discípulos, y dijeron: «No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir mesas.”
Es importante entender que los apóstoles no estaban menospreciando el trabajo de servir las mesas, de hecho, como vimos hace unos minutos ellos mismos eran los encargados de distribuir los recursos entre los necesitados.
Lo que estaba ocurriendo es que las demandas del trabajo ministerial crecían a medida que crecía la iglesia. No es lo mismo distribuir recursos entre un grupo reducido de personas que entre un grupo mucho mayor. Los doce se estaban viendo desbordados por el trabajo del ministerio. Esto ocurre en cualquier iglesia, cuando es solo una plantación, quien planta la iglesia se encarga de hacer todo, porque generalmente es un grupo reducido. El pastor o anciano que está plantando la iglesia se encarga de preparar la enseñanza, acomodar la sillas, preparar el local de la reunión, poner las canciones en un powerpoint o cualquier otra cosa que sea necesaria.
Pero a medida que la iglesia crece, el trabajo también se hace mucho mayor. Esto es lo que estaba ocurriendo. Pero los apóstoles fueron muy claros en comunicar cuál es el ministerio y llamado que Dios les había hecho. No es que no pudieran servir las mesas, es que Dios los había llamado a otra tarea, la de orar y enseñar a la congregación.
Aunque ellos mismos habían causado el problema por una excesiva carga de trabajo, su decisión no fue dejar los fundamental de su tarea pastoral, sino más bien delegar aquellas cosas que otros podrían hacer para que ellos se enfocaran en la oración y la Palabra. El ministerio de la Palabra implica no solo la enseñanza y predicación, sino también el estudio y profundización de la doctrina.
Hay un sinfín de cosas que un pastor podría hacer, pero solo 2 le ha mandado el Señor: 1) Orar por sí mismo y por su iglesia; 2) dedicarse al estudio, meditación y enseñanza de la Palabra de Dios. En eso se resume el ministerio pastoral, cualquier otra cosa, es completamente prescindible en un pastor. Un anciano que descuide estas dos cosas por hacer cualquier otra actividad, no tiene sus prioridades claras.
Esto es lo que Pablo le dijo a Timoteo en sus dos cartas pastorales, que se dedicara a la enseñanza de la Palabra y en su devoción al Señor. Y esto es lo que los apóstoles también dejaron claro a la iglesia. No podemos abandonar nuestra labor pastoral por atender otros ministerios.
LOS PASTORES PROVEEN LIDERAZGO, GUÍA Y DIRECCIÓN ANTE LOS PROBLEMAS (v.3)
Pero, no solo comunicaron su prioridad, sino que también proveyeron la dirección necesaria para que la iglesia encontrara una solución. De hecho, después de abordar el tema, y dejar claro que no podían abandonar sus prioridades, comunicaron cuáles serían los pasos a seguir.
Comunicaron un plan, y dejaron bien claro cuál era el criterio para que se tomara la decisión.
No dejaron el criterio a la opinión de la mayoría, ni preguntaron cuál debía ser el criterio a la congregación. Precisamente su estudio de la Palabra de Dios, les llevó a enseñar a la iglesia a tomar decisiones basadas en el criterio bíblico.
Por eso, no solo le dicen qué es lo que se debe hacer, sino que les muestran la forma bíblica de hacerlo.
Fíjense bien lo que nos dice el texto: Hechos 6:3 “»Por tanto, hermanos, escojan de entre ustedes siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea.”
Es interesante que quienes establecen el criterio son los pastores, esto es evidencia del liderazgo y la dirección que quienes gobiernan la iglesia del Señor deben proveer. Hay ciertas cosas que se pueden consultar con toda la congregación, pero hay cosas que los pastores, por el llamado que Dios les ha hecho, deben establecer directamente. Este fue el caso.
INVOLUCRARON A LA CONGREGACIÓN (v.3)
Pero, en este proceso, los pastores también involucraron al congregación. La elección de los siente hombres fue de la congregación, no de los doce.
Una vez que la iglesia tiene la dirección y la guía, debe participar activamente en la toma de las decisiones importantes. Además, es la iglesia la que debe proveer a los siervos. De hecho, la solución fue que los miembros de la iglesia escogieran a 7 miembros de la iglesia para solucionar el problema y servir a la congregación.
La iglesia misma se hizo cargo de proveer la solución al problema.
LOS PASTORES SIGUIERON PASTOREANDO (v.4)
Hechos 6:4 “»Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra»”
Los apóstoles siguieron manos a la obra en el ministerio. Se dedicaron a la tarea que Dios les había encomendado.
LOS PRIMEROS DIÁCONOS
Amados, y la congregación respondió. La iglesia en Jerusalén respondió escogiendo a 7 hombres que conformaron el primer cuerpo de diáconos en la iglesia primitiva. Estos eran hombres públicamente reconocidos por la iglesia, y ordenados por los apóstoles para que se encargaran de una forma oficial de que las viudas recibieran la ayuda necesaria y así satisfacer una necesidad física que la iglesia debía cubrir.
Lo que Hechos 6 nos muestra que es el ministerio pastoral y el ministerio de los diáconos son necesarios. Los primeros diáconos de la iglesia fueron fundamentales para garantizar la estabilidad y la unidad de la congregación por medio del servicio que ellos prestaban a la iglesia para atender las necesidades físicas de los más pobres y desfavorecidos.
Los diáconos a diferencia de cualquier otro miembro de la congregación que también está llamado a servir, es que para el oficio de diácono es necesario cumplir una serie de requisitos que son necesarios para ocupar este cargo dentro de la iglesia, y que además conlleva una cierta responsabilidad y autoridad. Un diácono tiene autoridad para dirigir el ministerio que se le encomienda. Este ministerio estará relacionado con alguna necesidad física en la iglesia.
Todos los creyentes debemos servir, pero no todos tenemos autoridad para dirigir los ministerios. A esto nos referíamos cuando mencionábamos que Cristo ha dejado claro en su Palabra cuál debe ser la estructura y el funcionamiento de la iglesia.
La iglesia lleva a cabo la obra del ministerio bajo la guía, dirección y supervisión de los ancianos. Este servicio demanda que haya diáconos a cargo de algunos ministerios, hombres y mujeres confiables a quienes se les pueda encargar una responsabilidad. De ahí, que el requisito para el diaconado sea un carácter irreprochable. Y ésta es la diferencia entre el cargo de diácono, y el llamado a diaconar, es decir servir, que todo cristiano tiene.
Nuevamente el Dr. Alexander Strauch en su libro sobre Los Diáconos en el Nuevo Testamento afirma que: “El hecho de que los diáconos deban cumplir ciertas características o requisitos, y ser examinados públicamente antes de que comiencen a desempeñarse como diáconos revela que ellos ejercen responsabilidades oficiales de confianza pública.” Más adelante en el mismo libro dice: “De esto se desprende que aunque todos los cristianos deban ser siervos o ayudarse unos a otros, en el sentido general, solo unos cuantos son funcionarios siervos de la iglesia en el sentido especializado”
¿QUÉ ES UN DIÁCONO?
Es un miembro de la iglesia que, por su carácter irreprochable, su buena reputación se han ganado la confianza de la congregación, y son ordenados oficialmente para encargarse y dirigir un ministerio que sirva para atender las necesidades físicas de la iglesia.
¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE LOS DIÁCONOS?
¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE LOS DIÁCONOS?
Y todo esto nos lleva a nuestra última pregunta de hoy, ¿cuál es el propósito de los diáconos? Esto es fundamental, porque algo que he aprendido es que la falta de claridad no solo en la iglesia sino en todo ámbito suele generar problemas. Cuando un empleado no sabe qué se supone que debe hacer, su desempeño no será el esperado. Y aunque, la iglesia no es una empresa, el asignar una tarea o responsabilidad a una persona sin proporcionar la claridad suficiente para que esa persona entienda qué debe hacer, generará problemas también en la iglesia.
La próxima semana hablaremos en mucho más detalle sobre cuál es la función práctica de los diáconos, así que por ahora, nos centraremos en clarificar el propósito. Hay dos aspectos que debemos abordar brevemente.
LOS DIÁCONOS NO TIENEN QUE LIDERAR
Es decir, un diácono no es un supervisor de toda la iglesia en el mismo sentido que lo es un pastor o anciano. Un diácono tiene autoridad específica sobre la responsabilidad que se le ha encargado. Puede y debe liderar en el ministerio específico que los ancianos le han encargado.
Esto no quiere decir que un diácono no pueda liderar, hay algunos diáconos que tienen un don de liderazgo pero este liderazgo no es equivalente al de los pastores. Es un liderazgo que está sujeto a la dirección y guía de los ancianos.
LOS DIÁCONOS NO TIENEN QUE ENSEÑAR
Los diáconos tampoco tienen que enseñar o predicar. La responsabilidad de la enseñanza es de los ancianos. No es un requisito el tener un don de enseñanza para poder ser diácono. Esto no quiere decir que los diáconos no deban enseñar.
De hecho, si un diácono tiene el don de la enseñanza, además de su responsabilidad de diácono puede participar en la enseñanza de la congregación.
En Hechos 6-8 vemos que dos de los primeros diáconos tuvieron un ministerio de la Palabra también, Esteban y Felipe, ambos predicaron y evangelizaron públicamente.
Pero esto no es un requisito indispensable para el oficio de diácono. A diferencia de los pastores, si un diácono no tiene el don de enseñanza no queda descalificado para el diaconado. Un anciano sí estaría descalificado si no tiene el don de enseñanza.
LOS DIÁCONOS ASISTEN A LOS PASTORES
El propósito de los diáconos es atender las necesidades físicas de la congregación, y así, por medio de su servicio y liderazgo alivian la carga de trabajo sobre los pastores para que estos se dediquen a la oración y el ministerio de la Palabra.
Los diáconos ministran para las necesidades físicas, sirviendo a los hermanos más necesitados, y de esa manera ayudan a los pastores a atender la iglesia.
APLICACIONES
Comienza a servir: Dios ha organizado su iglesia, y en esa organización nos ha dotado a todos los creyentes de dones, talentos y habilidades que deben ser usadas en la edificación de los hermanos. No tienes que hacer un test de dones para saber cómo puedes servir. Lo mejor que puedes hacer es identifica una necesidad, bien sea de la iglesia o de algún hermano, y comienza a servir para solucionar esta necesidad. Los pastores estamos a tu disposición para ayudarte y guiarte en este proceso si así lo deseas, pero puedes comenzar a ayudar a alguien hoy mismo.
Conviértete en alguien digno de confianza: Una de las cualidades de un diácono es que es digno de confianza. Un diácono no es el tipo de persona que trae más problemas a los ancianos. Los pastores no están preocupados por si esta persona hizo lo que tenía que hacer, sino que tienen la plena confianza de que pueden descansar en que la persona a quien han encargado esta responsabilidad se asegurará de que las cosas funcionen bien. Es muy común que las personas cuando están emocionadas comienzan a servir, pero luego, por cualquier motivo dejan de cumplir con su responsabilidad. Esto es lo contrario de un diácono, es alguien que se ha ganado la confianza por su carácter y compromiso.
Que el Señor nos ayude a seguir el modelo bíblico de estructura y organización que Él ha establecido para su iglesia.
Amén.
