TESTIFICANDO SIN PALABRAS
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INTRODUCCION
INTRODUCCION
1 Pedro 3:1–2 “1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.”
Hoy continuamos explorando el tema crucial del matrimonio, centrándonos en lo que significa el diseno de Matrimonio por Dios. El significado del matrimonio esta distorcionado.
Un autor cristiano ha señalado que este aumento de convivencia puede atribuirse a varios factores. Nuestra cultura ha adoptado una actitud más abierta hacia la actividad sexual, antes reservada para el matrimonio, mientras que el matrimonio mismo se ha devaluado como una institución demasiado difícil para merecer el esfuerzo. Además, el temor al divorcio y el abandono del plan bíblico de Dios han contribuido a este fenómeno.
Hoy en día, los medios de comunicación, la televisión, los dispositivos móviles y las películas presentan una y otra vez la imagen de parejas felices que conviven y matrimonios en problemas.
Un ejemplo de esta mentalidad se refleja en el comentario de una mujer que dijo: “No puedo imaginar casarme con alguien a quien no haya probado como compañero de cuarto. ¿Matrimonio antes de compartir el baño? ¡Nunca!”
En otras palabras, si todavía lo amo después de cocinar con él, limpiar el apartamento con él, pagar las cuentas con él y vivir con él, entonces será una prueba exitosa y nos casaremos.
Escuche pero todo sabemos que puede esperar que esa cifra de 10 millones sea ampliamente superada y multiplicada durante las próximas décadas a medida que muchas más parejas deciden vivir juntas y descubrir si el matrimonio funcionará o no.
La verdad es que no se puede probar el matrimonio. En otras palabras, no puede saber cómo es la vida matrimonial a menos que esté casado.
Es mucho más que platos que limpiar y cuentas que pagar y un baño y un dormitorio que compartir. Es un compromiso, y ese compromiso de por vida agrega una dimensión a la relación que lo cambia todo. Si alguien se equivoca durante el periodo de prueba, bueno, la prueba ha terminado y usted está fuera.
Pero un compromiso de perseverar de por vida fielmente a través de los altibajos, en las buenas y en las malas, en la riqueza o en la pobreza, en la enfermedad y en la salud y en la prosperidad y en la adversidad – esos votos no se pueden probar. El matrimonio no es un contrato de alquiler de mes a mes.
Un autor dijo lo siguiente sobre un matrimonio bíblico: la gente está buscando que algo mágico suceda en el matrimonio. Pero la magia no hace que un matrimonio funcione; el trabajo hace que un matrimonio funcione.
Hay una razón por la que el Apóstol Pablo exhorta al creyente a que no se conforme al mundo que le rodea, sino que sea transformado por medio de la renovación de su entendimiento, para que compruebe cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12:2).
Entonces, la pregunta fundamental no es qué piensa su cultura que es el matrimonio, o qué cree en su corazón que debe ser, o lo que quiere que sea… sino ¿qué es el matrimonio según la voluntad de Dios, revelada en la Su palabra?
Cuando te casas, Dios comienza a obrar en tu vida de una manera completamente nueva y transformadora. El matrimonio se convierte en un proceso de santificación único y duradero, donde Dios te moldea a medida que te entregas a Su diseño para esta unión.
Según la Palabra de Dios, este diseño implica que la esposa se somete a su esposo de la misma manera en que la iglesia se somete a Cristo. Esta no es una tarea sencilla. Al mismo tiempo, el esposo debe amar a su esposa con la misma dedicación con la que Cristo ama a la iglesia, hasta el punto de estar dispuesto a sacrificarlo todo por ella (Efesios 5:22-33).
Este tipo de amor y compromiso es profundo y desafiante, y requiere de valentía y entrega.
Estos son objetivos increíblemente desafiantes que el Creador ha establecido para el matrimonio. Además de estos desafíos, enfrentamos algunos otros significativos que discutimos en nuestro último estudio:
Construir un matrimonio en un mundo caído: Vivimos en un entorno que no siempre apoya los valores y principios del matrimonio bíblico.
Estar casado con un cónyuge pecador: Ambos cónyuges tienen sus propias debilidades y faltas.
Desarrollar y demostrar paciencia, carácter y gracia: El cónyuge con el que estás casado es la asignación de Dios para ayudarte a crecer en estas virtudes.
A pesar de estos retos, puedes vivir los votos que has pronunciado con alegría, humildad y perseverancia, siempre que dependas del Espíritu de Dios y busques Su voluntad para el matrimonio, tal como está revelada en Su Palabra.
El plan de Dios para un Matrimonio Difícil
El plan de Dios para un Matrimonio Difícil
Ahora, si bien todo matrimonio requiere poder espiritual y compromiso personal y no magia, Pedro comienza a centrar su atención en un tipo de matrimonio que fue, y es hasta el día de hoy, quizás una de las relaciones maritales más desafiantes del planeta.
Si abre su Biblia en la primera carta de Pedro, capítulo 3, verá que ahora él comienza a brindar aliento, esperanza e instrucción a una esposa creyente que está casada con un hombre espiritualmente desinteresado… o, quizás más específicamente aquí, a un hombre espiritualmente muerto.
1 Pedro 3:1. Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos – es decir, como aprendimos en nuestro último estudio, colóquense voluntariamente debajo, como su ayuda idónea. Ahora fíjese como sigue: para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas.
Una vez más, esta pequeña parte del texto nos da muchísima información e instrucción. Todas las esposas deben ser sumisas – y eso ya es un gran desafío para seguir el diseño de Dios; pero Pedro luego se enfoca en la esposa que está casada con esposos que Pedro describe como hombres que no creen (o son desobedientes) a la palabra.
El verbo traducido creer puede entenderse como no persuadido. Pero en realidad representa a alguien, en este caso, que deliberada y persistentemente no es persuadido por el evangelio. En otras palabras, tiene los puños y la mandíbula apretada cada vez que menciona el evangelio.[iv]
Cuando Pedro se refiere a “la palabra”, aquí – no creen la palabra – está usando un término técnico para referirse al evangelio.[v]
Así que Pedro se dirige personalmente a las mujeres de la iglesia que estaban casadas con hombres que se oponían abiertamente al cristianismo. Y la implicación es que estas esposas no eran creyentes cuando se casaron, pero ahora habían llegado a Cristo.
Y obviamente, quieren saber qué se supone que deben hacer en un matrimonio donde sus esposos no solo están pasivamente desinteresados en el evangelio que ellas aman, y el Señor al que ahora siguen; sus esposos se oponen abiertamente al evangelio. Así que el matrimonio para estas mujeres se ha convertido en un esfuerzo espiritual completamente unilateral.
Que, por cierto, puede convertirse en el testimonio de una mujer casada con un incrédulo desafiante, como también con un creyente desobediente y desinteresado.
Qué No Se Debe Hacer
Qué No Se Debe Hacer
¿Qué deben hacer estas mujeres? Bueno, déjeme decirle primero lo que Pedro no les dice que hagan.
Primero, no les dice que dejen a sus maridos en la primera oportunidad que tengan y empiecen de nuevo.
Primero, no les dice que dejen a sus maridos en la primera oportunidad que tengan y empiecen de nuevo.
El Apóstol Pablo instruyó en cuanto a este mismo tema y dijo en 1 Corintios 7:13
1 Corintios 7:13 (RVR60)
13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.
Pablo agrega en el versículo 14 que su esposo e hijos se benefician de la santa influencia de su vida en el hogar, lo cual es otra forma de decir que ella no tiene idea de cuán impactante es su vida para el evangelio y cuán impactante será para las generaciones venideras.
Sin embargo, Pablo continúa diciendo que, si el esposo incrédulo no quiere quedarse con su esposa creyente, ella no necesita obligarlo a quedarse (versículo 15) – Pablo escribe,
1 Corintios 7:15 “15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.”
En otras palabras, ella es liberada del voto matrimonial que su esposo incrédulo ya no quiere mantener y por lo tanto puede volver a casarse.
Así que el Apóstol Pedro y el Apóstol Pablo están naturalmente de acuerdo en su instrucción inspirada.
Entonces, lo primero que Pedro no le dice a la esposa que haga es divorciarse de su esposo en la primera oportunidad que tenga.
En segundo lugar, él no le dice que le predique a su esposo en cada oportunidad que tenga.
En segundo lugar, él no le dice que le predique a su esposo en cada oportunidad que tenga.
13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.
Pedro realmente le da esperanza aquí. Él le está haciendo saber que ella no es responsable de convencer a su esposo del evangelio – que él está equivocado y ella tiene razón.
Francamente, debemos apreciar lo difícil que es este tipo de matrimonio.
CONTEXTO:
En el primer siglo, y especialmente en el Imperio Romano, se esperaba que la esposa adoptara la religión de su esposo.
Había una multitud de dioses y diosas y una enorme cantidad de templos. Y se esperaba que ella adoptara al dios de su esposo, probablemente el dios familiar que habían adorado por generaciones.
Y ahora que ella ha sido redimida, probablemente él esté de acuerdo con que agregue su Dios al montón y siga las tradiciones de ambos.
Pero no pasa mucho tiempo antes de que él se dé cuenta de que ella solo va a adorar a su Dios – exclusivamente; de hecho, la implicación es que él ahora está totalmente en contra del evangelio porque ella le explicó que su Dios es el único Dios que existe y todos los demás dioses son un mito.
Ella sin duda trató de explicar las afirmaciones exclusivas del evangelio: que Jesucristo es el camino, la verdad y la vida y que nadie va al Padre sino por Él (Juan 14:6).
Ella le hizo saber que no puede tener una doble lealtad. Y como resultado, su conversión ha trastornado el orden familiar y el orden social de su marido, lo que sin duda lo ha ofendido a él, por no hablar del resto de la familia.[vii]
Él ahora se opone desafiantemente al evangelio y ella, naturalmente, sentirá que no ha hecho un trabajo lo suficientemente bueno para convencerlo, por lo que necesita aumentar la temperatura. Tal vez simplemente no ha escuchado el último argumento.
Entonces, ¿qué hace ella? ¿Poner tratados en su lonchera? ¿Grabar todas las estaciones cristianas en la radio del auto? ¿Colgar versículos en la pared? ¿Poner muy fuerte en casa el último programa de Sabiduría para el Corazón? ¿Escribir la palabra “Arrepiéntete” en el fondo de todas sus latas de cerveza? ¿Asegurarse de invitar a los ancianos de la iglesia a cenar en su casa al menos una vez al mes?
Ella va a pensar naturalmente, ¡Necesito hacer algo más – decir más! No, no. Pedro dice aquí: diga menos… para que sean ganados sin una palabra por el comportamiento de sus esposas. Se pueden ganar sin una palabra.
Note que Pedro no dice, pueden ser ganados sin la palabra.
Romanos 10:17 “17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
Por supuesto, ella debe estar lista para hablar de Cristo, pero Pedro se asegura de que ella entienda que tomar la iniciativa no es la solución; de hecho, puede que solo profundice aún más su rebeldía.
Un autor escribió hace unos 100 años sobre este texto, “insistir en hablar con alguien que no quiere escuchar solo lo endurece más. Pero aquellos cuyos corazones están endurecidos contra la predicación, pueden ser ablandados por el comportamiento.”[ix]
Por cierto, esta verdad se aplica a todos nosotros. Nadie jamás ha entrado al reino de Dios a fuerza de argumentos.
Entonces, en lugar de subir la temperatura, Pedro les dice que la bajen. Deje que su testimonio sea sin palabras – sin hablar, sin discutir.
Ahora hay que reconocer que la impaciencia se debe, en parte, a la creencia de que, si su esposo es salvo, su matrimonio comenzará a florecer y experimentar dicha como nunca.
Es decir, si él llega a la fe, no solo será salvo, sino que también puede salvarla a ella de nunca más experimentar soledad o frustración, ¿verdad? Seguramente, un matrimonio cristiano nunca tiene desacuerdos o problemas de comunicación.
El matrimonio será fácil si está casado con un creyente, ¿verdad? Ella naturalmente pensará eso. Pero los creyentes casados en aquel entonces, y hoy también, conocen la verdad de que el cristianismo no es magia matrimonial.
Los matrimonios cristianos también tienen dificultades, porque los cristianos también son pecadores.
ILUSTRACION
Leí esta cómica historia no hace mucho sobre una pareja cristiana que había estado casada durante 60 años; a lo largo de su vida presentaron un modelo de unidad y amor a quienes los rodeaban. No se habían guardado ningún secreto durante todos esos años, a excepción de una caja grande que la esposa guardaba en el estante superior de su armario.
Cuando se casaron, puso la caja allí y le pidió a su esposo que nunca mirara dentro y que nunca hiciera preguntas sobre su contenido. Durante 60 años el hombre honró el pedido de su esposa. De hecho, se olvidó de la caja hasta un día en que su esposa se enfermó gravemente y los médicos dijeron que no se recuperaría.
Entonces, mientras este esposo estaba ordenando las cosas de su esposa, recordó esa caja en su armario, la bajó y se la llevó al hospital. Él le preguntó si tal vez ahora podrían abrirla juntos. Ella estuvo de acuerdo. Abrieron la caja y dentro había dos pares de guantes tejidos junto con una pila de billetes de 5 dólares que sumaban un total de $45,000. El hombre estaba asombrado.
La mujer le dijo a su esposo que el día antes de casarse, su abuela le dijo que, si ella y su esposo alguna vez discutían, deberían trabajar duro para reconciliarse, pero si su esposo no estaba dispuesto a disculparse por su parte, ella debía mantener la boca cerrada y tejer un par de guantes. El hombre se conmovió por esto, porque solo había dos juegos de guantes en la caja.
Sesenta años – y solo dos veces se había mostrado obstinadamente reacio a ceder. Casi se conmovió hasta las lágrimas. Luego le preguntó por el montón de dinero. Su esposa le dijo: “Bueno, cada vez que tejía un par de guantes, los vendía a cinco dólares”.[xi]
Si está haciendo cuentas, serían 9000 momentos obstinados.
Bueno, Pedro tiene una estrategia inspirada por el Espíritu Santo y no tiene nada que ver con tejer guantes.
Lo Que Si Debe Hacer
Lo Que Si Debe Hacer
Mire nuevamente el final del versículo 1:
1 Pedro 3:1 “1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas,”
Anteriormente, en el capítulo 2, versículo 12, Pedro usó esta misma palabra para referirse al tipo de vida que los creyentes deben vivir para silenciar las acusaciones de los incrédulos. El escribe:
1 Pedro 2:12 “12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.”
Ahora, Pedro aplica esa misma idea a las esposas casadas con hombres incrédulos, observe el versículo 2, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.
Entonces, así como el mundo incrédulo lo está observando más de lo que puede imaginar (capítulo 2:12), Pedro insinúa que el esposo incrédulo la está observando más de lo que podría imaginar.
El verbo “considerar” aparece nuevamente aquí también. “Considerar” no se refiere a una mirada casual. Este verbo se refiere a hacer una observación cuidadosa.[xii]
Es una palabra poco común que significa ser un espectador sirviendo cuidadosamente como testigo.
En otras palabras, en lugar de escuchar el evangelio, su esposo está observando como testigo el evangelio que usted vive. Su conducta tranquila y piadosa manifiestan el poder sobrenatural del evangelio.
Y Pedro dice que existe la posibilidad de que la conciencia desafiante de su esposo se ablande con el pasar del tiempo y se vea obligado a admitir la presencia del poder de Dios en su vida. Él probablemente lo ha ridiculizado y se ha burlado de él – pero es su demostración del evangelio en su vida que puede convertirse en un testimonio irresistible.[xiv]
Entonces, mientras consideran su conducta, escribe Pedro, asegúrese de que se caracteriza por estos dos atributos.
El primero es ser casta, versículo 2, considerando vuestra conducta casta
La palabra casta puede traducirse como pura. Tiene la idea de mantener pureza moral – una conducta pura que no anda ni siquiera con insinuaciones o coqueteos.
En segundo lugar, note:
1 Pedro 3:2 “2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.”
Esta conducta respetuosa hacia él será quizás el testimonio más convincente que cualquier otra cosa, simplemente porque sabe en su corazón que es su esposa quien merece tal respeto y él no tanto.
En última instancia, la esposa está motivada a mostrar todo el respeto que pueda por su esposo, no tanto porque él se lo merezca, sino porque en última instancia está mostrando respeto, obediencia y sumisión a Dios, cuya voluntad está siguiendo y cuyo favor desea por encima de todo lo demás.
Y quién sabe, puede que tenga un nuevo marido después de todo. No otro, uno nuevo, a partir del antiguo. ¿No sería eso maravilloso? Pedro dice que es posible.
Chuck Swindoll escribe en su comentario sobre este texto: “Este es el estilo de vida de una esposa que, con humilde cooperación y devoción a su esposo, se convierte en una esposa que es imposible ignorar.
Por cierto, permítame alentarla a usted, esposa: sus hijos o nietos pueden convertirse en poderosos aliados en esta misión doméstica, pueden convertirse en poderosos evangelistas en la vida de su esposo.
Para la esposa, que quiere aplicar la estrategia divina que nos presenta el apóstol Pedro, ¿cómo es este tipo de comportamiento respetuoso? ¿Cómo se manifiesta en el matrimonio?
Hable de él de manera positiva con los demás;
No hable mal de él con otros, incluso si lo que dice es verdad;
Sea cálida y amable con su familia y amigos, probablemente tampoco sean salvos.
Haga que su compromiso con él sea obvio para todos en su mundo;
Pídale su opinión y orientación cuando sea posible;
No lo compare con otros esposos o señale lo bueno que son los esposos creyentes; asegúrele que su lealtad hacia él es incondicional;
Encuentre áreas en las que él está liderando bien y exprese su aprecio;
Asegúrese de ser una buena seguidora, incluso si usted es mejor tomando decisiones;
No espere la perfección, sepa que probablemente habrá fracasos (le sucede a los esposos creyentes e incrédulos por igual);
Cuando le pregunte acerca de su fe, diga lo mínimo que sea necesario, no lo máximo que sea posible;
Espera que Dios trabaje de acuerdo con Sus tiempos; sabiendo que 1,000 años son, para Él, como un día.Mientras
Dios trabaja a través de la eternidad, usted trabaja solo día a día; demostrando el evangelio a su esposo a través de un amor y servicio fiel y respetuoso.
CONCLUSION
CONCLUSION
No tengo duda de que un pasaje en particular en el Nuevo Testamento habría sido especialmente precioso para ella, como podría serlo para algunas hermanas en la audiencia que me escuchan hoy, y es este texto: vosotras, Esposas, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas.
