La historia presenta el contexto entre la ingratitud contra la verdadera gratitud. La lepra es una enfermedad crónica de la piel, las mucosas y de los nervios. Los leprosos han venido a Jesucristo con una desesperada necesidad. El Señor Jesús los ha curado, pero uno de diez leprosos regreso para darle gracias al Señor Jesús, nueve de ellos nunca lo hicieron. En la experiencia de un hombre sanado y salvado encontramos la gracia de la gratitud.