Si creo: ¡Ayúdame en mi poca fe!
Los milagros de Jesús • Sermon • Submitted • Presented
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· 23 viewsLa falta de Fe es un impedimento para llevar a cabo la labor que Dios nos ha encomendado
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Marcos 9:24 (NVI)
—¡Sí creo!—exclamó de inmediato el padre del muchacho—. ¡Ayúdame en mi poca fe!
INTRODUCCIÓN.
INTRODUCCIÓN.
Todos los milagros de Jesús tenían como fin traer bienestar no solo temporal y pasajero, sino permanente y eterno a quienes los recibían.
En la recta final de su ministerio y en su preparación para la cruz, los milagros de Jesús realizó tenían como fin dar lecciones más intensivas a los discípulos en su entrenamiento y preparación para continuar con la tarea que Jesús les dejaría al partir.
Durante su ministerio el Señor Jesús se enfrentó en distintas ocasiones contra las fuerzas del mal (demonios), de las que aparecen reflejadas en los evangelios ninguna es igual, en cada una de ellas tuvo había lección en particular que enseñar a sus discípulos, esta no es la excepción.
Esta se desarrolla en medio del contexto donde los discípulos habían comenzado a ver con claridad que Jesús era el Mesías y les había ya comenzado a hablar abiertamente de su muerte.
Marcos 9:2–10 (NVI)
2 Seis días después Jesús tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó a una montaña alta, donde estaban solos. Allí se transfiguró en presencia de ellos.
3 Su ropa se volvió de un blanco resplandeciente como nadie en el mundo podría blanquearla.
Tal solo imaginemos que represento eso para aquellos discípulos.
Jesús les dio una pequeña muestra de su gloria como el Mesías prometido, como el Hijo de Dios.
4 Y se les aparecieron Elías y Moisés, los cuales conversaban con Jesús.
Moisés era la figura de la Ley el legislador por excelencia del pueblo Judío, Elías el gran profeta de Israel durante el reinado de mayor maldad en Israel, y ahí junto los dos con Jesús, la ley y al profecía tenían su cumplimiento total en Cristo.
5 Tomando la palabra, Pedro le dijo a Jesús: —Rabí, ¡qué bien que estemos aquí! Pedro y los demás estaban atónitos, sorprendidos, tan solo piense en este momento, una visión gloriosa del hijo de Dios, de la promesa de la vida eterna, cumplida en estos dos grandes personajes de la historia de Israel. Que tremenda experiencia espiritual para aquellos hombres. Podemos levantar tres albergues: uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías. 6 No sabía qué decir, porque todos estaban asustados.
Pedro no sabía lo que decía, el estaba entre asustado, asombrado, y no sabía como reaccionar ante tal gloria.
Y así es cuando estamos en la presencia de Dios, a veces no sabemos ni que decir, estamos tan impresionados que nos quedamos hasta inmobles.
7 Entonces apareció una nube (Shekina) que los envolvió, de la cual salió una voz que dijo: «Éste es mi Hijo amado. ¡Escúchenlo!»
Piense en lo que habían visto Moisés y Elías ahí en persona, que impresión, pero no solo eso, ahora escuchaban una voz (como estruendo de muchas aguas) ahi en medio de ellos. Piense en esa experiencia espiritual. Que cosa tan sublime. ¿Quien no quisiera experimentar algo así de poderoso?
Ahí hay otra lección, el Padre les dice a los 3 que estaban ahí, si ahí esta Moisés, si ahí esta Elías, pero a quien tienen que oir es a mi Hijo. WOW. Nadie, por más prominente que pueda ser esta por encima de Jesús.
8 De repente, cuando miraron a su alrededor, ya no vieron a nadie más que a Jesús.
Las experiencias espirituales no son eternas, Dios nos las concede con un propósito, pero no tienen como fin que nos quedemos ahí para siempre.
Vas a un congreso y vienes lleno de gozo, ministrado, edificado, restaurado, hasta lloraste, pero ¿que pasa después del congreso?, ¿que haces con todo lo que recibiste ahí? Es momento de ponerlo en acción.
9 Mientras bajaban de la montaña, Jesús les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre se levantara de entre los muertos. 10 Guardaron el secreto, pero discutían entre ellos qué significaría eso de «levantarse de entre los muertos».
Yo me imagino que entre Juan, Pedro y Andrés cada uno venía comentando la tremenda experiencia de lo que habían presenciado en el Monte, todavía sin entenderla claramente.
Dios nos da experiencias espirituales con un proposito definido.
A veces nos pide no compartirlas como a Pablo 2 Co 12, o guardarlas temporalmente como los apostoles, por un propósito.
Y vemos y aprendamos de la obediencia de los discípulos en este asunto. Jesús les pidió discreción. NO que no lo contarán, sino que ese no era el momento aún.
APLICACIÓN = Cuando alguien te cuente algo, y te pida que no lo divulgues; guarda la discreción, Y si no te lo cuentan, tampoco le rasques a su vida, no seas hermetice, se discreto.
Es en ese contexto que Jesús va a enfrentarse con las fuerzas sus enemigos. NO pierda de vista este contexto porque es muy importante.
Marcos 9:14 (NVI)
Cuando llegaron adonde estaban los otros discípulos, vieron que a su alrededor había mucha gente y que los maestros de la ley discutían con ellos.
Ya hemos vista que sin duda la multitudes buscaban a Jesús. Y en esas multitudes había distintas clases de personas. Los que buscaban a Jesús solamente para recibir de el un milagro, una sanidad, o una provisión, los que querían seguirle y convertirse en su discípulos y lo que querían contender contra él.
Piense en lo que paso por la mente de aquellos tres hombre (Pedro, Jacobo y Juan), Vienen de un momento de Gloria en aquella montaña, todavía sin comprenderla y ahora tienen enfrente una multitud de gente que atender y unos contenciosos con los cuales lidiar.
Aplicación: Los momentos de intimidad con Dios, y las experiencias espirituales nos bendicen, pero debemos bajar de la montaña a la tierra. Venimos a la iglesia, cantamos, danzamos, levantamos manos, oramos y nos deleitamos en la palabra y en la convivencia con los hermanos, pero debemos regresar a casa, a la vida real a enfrentar la realidad del trabajo, de los problemas de la vida, de las dificultades.
Dios nos ministra con su presencia y su palabra, para que podamos enfrentar la vida real que tenemos por delante.Incluso atender aquellos que no son amables con nosotros.
Marcos 9:15 (NVI)
Tan pronto como la gente vio a Jesús, todos se sorprendieron y corrieron a saludarlo.
Todos querían ver a Jesús, no es que los discípulos no importaran, pero la gente venía a buscar al Señor. Y nosotros debemos empeñarnos y enseñar a la gente no que siga a alguien por su conocimiento o por su carisma; la gente debe siempre ir a buscar a Jesús.
Marcos 9:16 (NVI)
—¿Qué están discutiendo con ellos?—les preguntó.
Por el tono de la narración, podemos ver que la discusión era intensa, no era un asunto menor lo que estaba sucediendo allí, de tal forma que llamo la atención de Jesús.
Ponga mucha atención que Jesús le pregunto a la mutitud que era lo que estaban discutiendo con los discípulos.
Marcos 9:17–18 (NVI)
—Maestro—respondió un hombre de entre la multitud—(este hombre en medio de la discusión le hablo con respeto a Jesús Mt 17:14 añade que se arrodillo ; ninguna clase de discusión, por acalorada que sea debería llevarnos a no hablarnos con respeto), te he traído a mi hijo, (Lucas 9:38 era su unico hijo, Mt 17:15 ten compasión de mi hijo, Lc 9:38 te ruego que atiendas a mi hijo vea que el padre a quien estaba buscando no era a los discípulos sino a Jesús, pero con una actitud humilde, suplicando ayuda) pues está poseído por un espíritu que le ha quitado el habla. Cada vez que se apodera de él, (Es decir que por momentos el espiritu dejaba de atormentarlo, pero cuando lo tomaba) lo derriba. Echa espumarajos, cruje los dientes y se queda rígido. (es decir que lo estaba destruyendo al chico. ¿Cuantos chicos hoy estan así, presos en las garras de enemigo, siendo destruidos, derribados por las drogas, la pornografía, el sexo ilícito, rechinando los dientes contra sus padres, sus maestros el gobierno, echando espuma por la boca porque estan llenos de rabia, y algunos de ellos son hijos de creyentes.) Les pedí a tus discípulos que expulsaran al espíritu, pero no lo lograron.
Cuando Jesús llamo a sus discípulos a seguirle y les envió a hacer el ministerio los dotó del poder para llevar a cabo la obra.
Marcos 3:13–15 (NVI)
13 Subió Jesús a una montaña y llamó a los que quiso, los cuales se reunieron con él. 14 Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar y 15 ejercer autoridad para expulsar demonios.
Marcos 6:7 (NVI)
Reunió a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus malignos.
Marcos 6:12–13 (NVI)
Los doce salieron y exhortaban a la gente a que se arrepintiera. 13 También expulsaban a muchos demonios y sanaban a muchos enfermos, ungiéndolos con aceite.
Este padre no vino en búsqueda vacía, en primera instancia vino a buscar a Jesús para que obrara el milagro en su hijo, sin embargo; al no encontrarlo, pidió la ayuda de los discípulos del Señor pues tenía los elementos suficientes en su cabeza para solicitarla; pues ellos ya habían hecho algunas de estas obras por el poder que Jesús les había dado.
¿Cual fue el problema?
Los discípulos quedaron totalmente incapaces de resolver aquella situación y no solo eso les abrió la puerta a los críticos de Jesús (escribas), para juzgar al Maestro.
Su incapacidad para hacer la obra que Jesús les había encargado, los dejo en vergüenza delante de la gente y los críticos de Jesús. Pero no solo a ellos, sino también a Jesús.
La incapacidad de los cristianos actualmente, es un tema muy delicado, su conducta, sus palabras, su incapacidad o capacidad para resolver los problemas de la vida, no solo son usadas para juzgarle a el, sino que sirven de base para juzgar a Jesús.
Aplicación: De la manera como nos comportamos ante la vida, la gente habla de nosotros, pero tambien de Cristo. Cuando algo te saca de tus cabales como reaccionas, con Ira, con desesperación, cuando alguien te hace mal respondes con odio o deseo de venganza, cuando alguien te difama en las redes sociales, sales a defenderte “de mi nadie va a hablar”. En la medida de como actuamos, es tambien, como otros hablan de Jesús.
Recuerde, al menos 3 de estos discípulos venían de una experiencia gloriosa en la montaña, pero ahora no sabían como responder en la vida diaria.
Por esa clase de actitudes es que la gente nos mira como religiosos, doble cara, hipócritas,.
Los discípulos solo veían por ellos, por sus “experiencias” de la gloria de Dios, pero no estaban interesados en atender la necesidad de aquel padre.
En cambio el Señor Jesús, el bajo de aquella montaña, el Padre le había ratificado su misión como Salvador y ahora camino a la cruz, seguia teniendo tiempo para atender las necesidades de los hombres.
Aprendamos de Jesús: a disfrutar de su parecencia su gloria, pero no perdamos de vista los deberes que tenemos por delante.
Marcos 9:19 (NVI)
—¡Ah, generación incrédula!—(DHH gente sin fe; generación infiel, TLA ¿Porque no han aprendido a confiar en Dios) respondió Jesús—. ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? ¿cuando van a aprender? Tráiganme al muchacho.
Mire esta expresión de parte de Jesús de tristeza e indignación a la vez.
Toda esta generación, la multitud, los escribas, pero también los discípulos, eran una generación privilegiada. Ellos de primera mano estaban viendo constantemente los milagros y portentos que Jesús hacía y aún así seguían siendo incrédulos.
Podemos juzgar a la ligera, pero nosotros al igual que esa generación somos una generación incrédula, gente sin fe, infieles a Señor, una generación que a pesar de todas las obras y milagros que Jesús hace por nosotros no hemos aprendido a confiar en Dios.
Por dificil que parezca, muchos cristianos el día de hoy, van a las iglesias, escuchan el mensaje, lo reciben pero no lo creen verdaderamente.
Hoy la iglesia se esta llenando de cristianos incrédulos. Si aunque suene raro.
Oramos sin fe, confiando más en nuestro propio esfuerzo, en la ayuda que otro nos pueda dar, en los recursos que poseemos, aún que decimos que confiamos en Jesús.
La pregunta de Jesús hoy sigue siendo la misma ¿hasta cuando?
Nuestra incredulidad se nota en nuestra conducta: La biblia dice que el es escudo alrededor de los que en el confían, pero cuando alguien te dice algo, tu quieres defenderte siempre, ser tu propio escudo. Cuando estas enfermo lo primero que haces es ir al médico antes de buscar al Señor y confiar en su cuidado. Confías en el Señor mientras la cuenta de banco tienen saldo, cuando se acaba, en lugar de confiar en el confías en cooplel. No sirves en la iglesia local porque no tienes fe que Dios te va a dar las fuerzas, el tiempo, los recursos para hacerlo, etc.
Los discípulos no pudieron hacer la obra que Jesús les encomendó por su falta de fe.
Nosotros nos vemos imposibilitados en que el reino de Dios avance por nuestra falta de fe. No predicamos, porque no tenemos fe en el mensaje que decimos creer.
Ante la ignorancia de los discípulos Jesús tuvo que poner manos a la obra. Por eso les dice tráiganmelo para acá.
En lugar de paralizarse, Jesús puso manos a la obra.
Aprendamos de Jesús eso, a lo mejor hay cosas que no podemos hacer totalmente, pongámonos en acción sobre un pequeño campo de acción. (iglesia, casa)
Marcos 9:20 (NVI)
Así que se lo llevaron. Tan pronto como vio a Jesús, el espíritu sacudió de tal modo al muchacho que éste cayó al suelo y comenzó a revolcarse echando espumarajos.
Los espíritus inmundos, claramente saben quien es Jesús, y en cuanto lo vieron, quisieron hacer su show. Como diciendo, nosotros también tenemos poder y mira lo que le vamos a hacer a este muchacho frente a tí.
Marcos 9:21–22 (NVI)
21 —¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?—le preguntó Jesús al padre. 22 —Desde que era niño—contestó—. Muchas veces lo ha echado al fuego y al agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.
Que terrible situación, aqui vemos a un padre desparedo por encontrar ayuda por su hijo,
El enemigo de Cristo, es también enemigo de la humanidad, y su deseo es destruir en el hombre la imagen de Dios. Lo que el espíritu quería era matar al muchacho.
Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos. Son las palabras de un padre afligido por la vida de su hijo. Pero ponga mucha atención, porque estas palabras no tienen fe, sino desesperanza.
Había venido con los discípulos, pero como ellos no habían podido hacer nada por su hijo, su fe se tambaleo, el pesaba, “si ellos no pudieron, pues quien sabe si su maestro pueda en realidad”.
Esta asediado por pensamientos de imposibilidad. Y muchos de nosotros estamos llenos de esos pensamientos en día de hoy, esa es la razón de porque no suceden milagros hoy.
Al fallarle los discípulos, peso que Jesús le fallaría igual.
Pero, mire la respuesta de Jesús.
Marcos 9:23 (NVI)
—¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible.
La respuesta de Jesús derriba por tierra, toda sobra de duda de aquel padre. EL milagro no sucedió, no porque los discípulos no pudieran hacerlo, si Jesús ya los había capacitado para ello, no se llevo a cabo, porque les falto fe a todos. (la multitud, lo escribas, el padre y a los propios discípulos).
A veces ponemos fe en personas o en lugares que nos decepcionan y creemos que Jesús también nos va a decepcionar.
Este hombre puso su fe en los discípulos y le fallaron. Pero cuando se acerco a Jesús directamente, su fe fue rebitalizada.
Este hombre puso su fe en los discípulos y le fallaron. Pero cuando se acerco a Jesús directamente, su fe fue revitalizada.
Para el que cree, todo es posible.
¿Significa eso que creo que me voy a sacar la lotería y como lo creo es posible?.
No a eso no se refiere Jesús, El esta hablando de creer en el, de poner nuestras necesidades. Este padre no llego con una ambición egoísta, sino con una necesidad imperiosa, la sanidad de su hijo, pues el demonio lo estaba matando.
Santiago 5:13–15 (NBLA)
13 ¿Sufre alguien entre ustedes? Que haga oración. ¿Está alguien alegre? Que cante alabanzas.
14 ¿Está alguien entre ustedes enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor.
15 La oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará. Si ha cometido pecados le serán perdonados.
La fe es lo contrario de la duda, cuando dudamos nos movemos de aqui para alla, sin ninguna clase de seguridad, pero la fe en Cristo es nuestra ancla que nos sostiene aun en los momentos de mayor dificultad.
Porque no recibimos, porque no pedimos con fe, porque pedimos mal, para gastar en nuestro deleites.
EL que se acerca a Dios debe creer que le hay y que el es galardonador de los que le buscan. A Dios no le gusta que no le crean.
La fe es algo fuera de nuestro alcance como algunos lo pintan, Por muy pequeña que sea nuestra fe, si es genuina, siempre hay posibilidades, de que Dios actué a tu favor.
Marcos 9:24 (NVI)
—¡Sí creo!—exclamó de inmediato el padre del muchacho—. ¡Ayúdame en mi poca fe!
Fue revitalizaste estar con Jesús, este hombre se dio cuenta que en donde debía poner su fe era en Jesús, no en nadie más, por eso es que su clamor fe, “Si creo”, si te creo Jesús, pero mi fe es débil, es pobre, pero ayúdame en mi poca fe, para que mi hijo pueda recibir el milagro, que mi poca fe no sea el impedimento
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Marcos 9:25–26 (NVI)
25 Al ver Jesús que se agolpaba mucha gente, reprendió al espíritu maligno. —Espíritu sordo y mudo—dijo—, te mando que salgas y que jamás vuelvas a entrar en él.
26 El espíritu, dando un alarido y sacudiendo violentamente al muchacho, salió de él. (en una actitud de desesperación y derrota) Éste quedó como muerto, tanto que muchos decían: «Ya se murió.»
Jesús no quería que el muchacho y su padre fueran agraviados por la multitud, y ante la manifestación del espíritu y para evitar los tumultos, lo liberó.
La autoridad de Jesús sobre las huestes espirituales quedo demostrada ante la multitud de tal forma que se le sujetan los espíritus y les manda con autoridad.
Parecía el el Espiritu inmundo había logrado su proposito al matar al joven pero, mire o que Jesus hizo.
Marcos 9:27 (NVI)
Pero Jesús lo tomó de la mano y lo levantó, y el muchacho se puso de pie.
Tal como lo hizo con la hija de Jairo, Jesús tomo de la mano al Jovén para darle una nueva vida.
Eso hace Jesús con todos aquellos que les da vida, les extiende la mano, para que se levanten a vivir en esa novedad de vida.
Marcos 9:28–29 (NVI)
28 Cuando Jesús entró en casa, sus discípulos le preguntaron en privado: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?
29 —Esta clase de demonios sólo puede ser expulsada a fuerza de oración—respondió Jesús.
El fracaso de los discípulos no se debió a una falta de poder o de estar equipados, lo estaban desde que Jesús los llamo.
Les dijo en efecto: «No vivís suficientemente cerca de Dios
William Barclay : Aquí tenemos una lección profunda. Puede que Dios nos haya dado un don; pero, a menos que nos mantengamos en estrecho contacto con Él, ese don se nos puede secar y morir.
Esto es cierto de cualquier don. Puede que Dios le dé a un hombre grandes dones naturales como predicador; pero a menos que se mantenga en contacto con Dios, puede que acabe siendo solamente un hombre de palabras, y no un hombre de poder. Puede que Dios le dé a una persona un don para la música y la canción; pero a menos que se mantenga en contacto con Dios, puede que se convierta en un mero profesional que use el don solamente para ganar dinero, lo cual es una cosa bien triste.
A menos que mantengamos este contacto con Dios, perderemos dos cosas importantes.
(i) Perderemos vitalidad. Perderemos ese poder vivo, ese algo extra que produce la grandeza. La ejecución se convierte en una representación en vez de una ofrenda a Dios. Lo que debería ser vital, un cuerpo vivo, se convierte, si acaso, en un hermoso cadáver.
(ii) Perderemos humildad. Lo que debería usarse para la gloria de Dios se empieza a usar para la propia gloria, y desaparece su virtud. Lo que debería haberse utilizado para presentar a Dios a los demás se usa para presentarnos a nosotros mismos, y desaparece el aliento del encanto.
Aquí tenemos una seria advertencia. Los discípulos habían sido equipados con poder directamente por Jesús, pero ellos no habían alimentado ese poder con oración, y por lo tanto la fe y el poder se había desvanecido.
Cualesquiera dones que Dios nos haya dado, los perderemos si los usamos para nosotros mismos. Los conservamos cuando los enriquecemos mediante un contacto continuo con el Dios Que nos los dio.
CONCLUSIÓN
La fe viene por la relación con Jesús, las experiencias espirituales nos ayudan a crecer en nuestra fe, pero ellas deben tambien servirnos para enfrentar la vida diaria.
SI pones tu fe en otra cosa que no sea Cristo, tarde o temprano terminara debilitando, Jesús debe ser el ancla de nuestra fe.
Una fe distante tarde o temprano se terminara muriendo y secando todos lo dones que Dios te ha dado.
