LOS DIÁCONOS EN LA IGLESIA - PARTE II

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INTRODUCCIÓN

Lectura 1 Timoteo 3:8-13
Oración
INTRODUCCIÓN
Quien no vive para servir, no sirve para vivir.” - Rabindranath Tagore
Así reza una frase célebre cuya autoría es debatida, pero que refleja la importancia de la solidaridad y el servicio a los demás. La frase no fue dicha por ningún teólogo ni se encuentra en la Biblia, pero a pesar de esto, está basada en un gran principio bíblico.
Y es que el ser humano no debe vivir para servirse sí mismo.
Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, dijo lo siguiente: Marcos 10:45»Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos».
Si el Señor y Rey de todo el universo, Creador de los cielos y la tierra y de todo cuanto en ellos hay no vino para servirse a sí mismo, sino para servir a los demás hasta el punto de entregar su vida en sacrificio, ¿cuál crees que deba ser la actitud de aquellos que son sus discípulos?
Evidentemente, debe ser la misma.
En Juan 13:13–14»Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. »Pues si Yo, el Señor y el Maestro, les lavé los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros.
En Filipenses 2:5–8Haya, pues, en ustedes esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a Sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló Él mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
En Gálatas 5:13Porque ustedes, hermanos, a libertad fueron llamados; solo que no usen la libertad como pretexto para la carne, sino sírvanse por amor los unos a los otros.
Todos estos pasajes nos muestran que para un cristiano, el servicio, es innegociable. Los cristianos deben imitar la humildad y la vocación de servicio de su Señor.
Por eso, en un sentido general, todos los cristianos somos Διακόνους. Todos estamos llamados a servir.
Sin embargo, hay otro uso que la Escritura da al término Διακόνους, que no hace referencia al llamado general que todo creyente tiene de servir, sino que se refiere a un grupo específico de personas, que han sido reconocidas públicamente y a quienes se les ha asignado una responsabilidad en la iglesia.
Estas son personas de gran confianza tanto para la congregación como para los pastores.
Como vimos el domingo anterior, el diseño de Dios para la iglesia cuenta con dos cargos oficiales, el cargo de ἐπίσκοπον, que se refiere a los ancianos o pastores; y el cargo de Διακόνους, que se refiere a siervos designados públicamente y adjudicados con una responsabilidad particular.
Este oficio se originó en la iglesia primitiva en Hechos 6:1-7, cuando los apóstoles de Cristo se enfrentaron al primer choque cultural que estuvo a punto de dividir la iglesia. Por medio del liderazgo y la dirección pastoral que proveyeron los doce, se creó el oficio diaconal en la iglesia.
Estos diáconos fueron decisivos para mantener la paz y la unidad en el cuerpo de Cristo. Gracias a su servicio, las necesidades de las viudas fueron cubiertas y la iglesia pudo cumplir su llamado a proveer para los pobres y más necesitados.
Los apóstoles no podían descuidar su llamado ni la prioridad que Dios les había encomendado en su ministerio, esto es, la oración y el ministerio de la Palabra.
Y al mismo tiempo, la iglesia no podía ser negligente en la tarea que el Señor le había encomendado de proveer para los más necesitados. Así como es fundamental la sana doctrina en la enseñanza y la predicación, así también lo es el amor y la misericordia que deben mostrarse a los pobres en la congregación, y fuera de ella.
De ahí, que los diáconos jueguen un papel fundamental para que la iglesia cumpla el llamado que Cristo le ha dado.
De manera que, es vital que la iglesia sepa elegir bien a sus pastores y ancianos, y también a aquellos que recibirán la responsabilidad de asistir a los ancianos en el cuidado de las necesidades física del pueblo de Dios.
En su primera carta a Timoteo Pablo aborda este tema, y le enseña a Timoteo sobre la importancia de tener buenos diáconos. Y como veremos más adelante, cuando lleguemos al capítulo 5 de esta carta, lo diáconos tendrán un papel fundamental en la iglesia en Éfeso.
Así que, hoy estudiaremos nuevamente el oficio de diácono en la iglesia. Nuestro argumento para esta tarde es que “los diáconos fieles son de gran ayuda y reciben un gran honor en el cuerpo de Cristo.
Veremos esto en tres puntos:
Diáconos y diaconisas.
Requisitos y funciones.
Honra y confianza
Lee conmigo nuevamente el pasaje 1 Timoteo 3:8-13.

I. DIÁCONOS Y DIACONISAS

Cómo hemos repetido en tantas oportunidades, Pablo sigue abordando el tema de la piedad en la iglesia. Ha corregido la falsa doctrina y ahora corrige la impiedad a la que lleva esa falsa doctrina. En el capítulo 2 se dirigió a los hombres y las mujeres de la congregación, y en el capítulo 3 está dirigiéndose a los pastores o ancianos, y también a los diáconos.
Lo requisitos que Pablo menciona tanto para pastores como para diáconos, no son listas exhaustivas, sino más bien orientativas que deben guiar a la iglesia en su evaluación de los candidatos al cargo pastoral o al cargo diaconal. Lo que debe quedar grabado en nuestras mentes, es que cualquier candidato debe tener un estilo de vida irreprochable. Esto quiere decir que habrá conductas que no necesariamente estén en estas listas, pero que ponen en cuestionamiento el testimonio de este candidato. La iglesia debe ejercer sabiduría para poder discernir si un aspirante a alguno de estos cargos es en verdad irreprochable.
Pero antes de profundizar en el tema de los requisitos bíblicos para un aspirante al cargo diaconal, es importante que fijemos una posición sobre quién puede aspirar a este cargo oficial dentro de la iglesia.
Por eso, nuestro primer punto es “diáconos y diaconisas”, porque nuestra primera reflexión responde a la pregunta de si la mujer puede o no ocupar este cargo.
Y amados, debemos ser muy humildes y reconocer que cualquier posición que adoptemos es completamente justificable desde las Escrituras. Muchos teólogos y pastores reformados respetables, hombres que tienen un gran conocimiento y sabiduría bíblica, difieren en sus respuestas. En mi tiempo de estudio sobre este texto, pude ver que hay argumentos bíblicos válidos tanto para una posición como otra.
Personalmente, estoy convencido de que las mujeres bíblicamente pueden servir como diaconisas. La razón para esto, es que en mi conciencia, como pastor, los argumentos a favor son mucho más convincentes que los argumentos en contra. Pero de nuevo, digo esto desde una posición de humildad, reconociendo que muchos hombres e iglesias fieles al Señor llegan a conclusiones diferentes tras estudiar este mismo pasaje.
Así que, comenzaremos estudiando los argumentos, y estudiando ambas posiciones de una forma breve.
MUJERES Y NO ESPOSAS
El primer punto de debate llega cuando leemos 1 Timoteo 3:11.
En muchas otras versiones de la Biblia se traduce este texto como “sus esposas”, tal es el caso de la NVI o de la NTV. Sin embargo, a mi juicio y el de muchos otros, esa no es una traducción correcta del texto. El sustantivo mujer o esposa en el griego es Γυναῖκας y puede ser traducido tanto como “esposa” o “mujer”. De hecho, así es también en castellano, yo puedo hablar de mi esposa o de mi mujer y todos entenderán que estoy hablando de Marjha. Ambos usos son correctos, pero la diferencia es que en el original griego no encontramos el adjetivo posesivo “sus”. Por lo tanto, incluir “sus esposas” o “las esposas de los diáconos” no son correctas.
Esto es significativo, porque si Pablo se estuviera refiriendo a las esposas de los diáconos, entonces tendría que haber incluido el adjetivo posesivo.
Quienes sostienen una posición en contra del diaconado femenino, sostienen que si Pablo estuviera refiriéndose a diaconisas, ¿por qué entonces no se refirió a ellas como tal? Es decir, Pablo pudo también usar el término Διακόνους con un artículo femenino.
La verdad es que me parece una muy buena observación. Pablo pudo haber usado alguna forma femenina de la palabra Διακόνους.
Lo que resuelve este punto para mí, son dos detalles importantes:
I. Pablo no da requisitos para las esposas de los pastores, por lo tanto, cabe la pregunta ¿por qué lo haría para las esposas de los diáconos? Algunos sostienen el hecho de que la esposa de los diáconos pueden tener influencia en su ministerio y en la iglesia. Pero amados, lo mismo puede ocurrir con las esposas de los pastores. De hecho, me atrevería a decir que comúnmente ocurre más con las esposas de los pastores que las de los diáconos. Es más, dado que los pastores son quienes gobiernan la congregación y quienes definen el rumbo de la iglesia en cierto punto, sus esposas deberían tener mayor cuidado. Nuestra iglesia sabe de este tema de primera mano.
Creo que carece de todo el sentido bíblico que Pablo establezca dentro de los requisitos para un diácono, que su mujer sea irreprochable también, pero lo omita para los pastores. Si bien es cierto, ambos cargos son de vital importancia, pero claramente podemos ver que los pastores tienen mayor influencia y autoridad sobre la congregación.
II. En segundo lugar, veo que hay cierto paralelismo entre el capítulo 2 y el capítulo 3 En el capítulo 2 Pablo comienza abordando a los hombres de la congregación, y en 1 Timoteo 2:9Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa…” Pablo no estaba refiriéndose a las esposas de los hombres a quienes habló antes en el capítulo 2, sino que está refiriéndose a dos grupos separados que está comparando. Cuando llegamos 1 Timoteo 3:8-11, Pablo parece estar haciendo lo mismo. Es decir, aborda a los diáconos de una forma general, y luego da instrucciones específicas para hombres y mujeres en el oficio diaconal.
El hecho de que Pablo omita instrucciones o requisitos para las esposas de los pastores, y que la estructura del capítulo 3 se asemeje tanto a la estructura de 1 Timoteo 2, me llevan a concluir que Pablo no se está refiriendo a las esposas de los diáconos, sino a diaconisas.
FEBE LA DIACONISA
Otro punto de debate, es si Febe en Romanos 16:1 realmente era una diaconisa o Pablo usa el término de forma general, llamándola una sierva del Señor, más que otorgándole el cargo de diaconisa. En Romanos 16:1Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea,”.
Lo único que puedo decir, es que el hecho de Pablo haga mención de la iglesia en Cencrea, parece indicar que Pablo tenía en mente un cargo oficial de esa iglesia. De lo contrario, tendría mucho más sentido llamarla una sierva del Señor, que es como Pablo generalmente usa el término.
RESPONDAMOS CON HUMILDAD Y CONCIENCIA
Hay muchos otros argumentos que pudiéramos estudiar tanto a favor como en contra del diaconado femenino. Lo importante en todo esto, es reconocer que muchos otros hombres e iglesias fieles al Señor pueden tener una perspectiva diferente a la nuestra en cuanto a este tema. Debemos ser humildes y reconocer que ambas posiciones pueden ser justificadas desde las Escrituras.
Así que, lo que debemos hacer, es estudiar a profundidad el tema y llegar a una conclusión basados en las evidencias bíblicas que creamos sean más convincentes.
Esto es lo que como pastores hemos hecho, hemos estudiado el tema y llegamos a la conclusión de que en ningún momento la Biblia prohibe a las mujeres ocupar el cargo de diaconisa.
Y que el cargo de diaconisa, no representa una violación al orden y diseño de Dios para la creación ni la iglesia. En 1 Timoteo 2:11–12, ya que el cargo de diácono no conlleva autoridad para enseñar ni gobernar la iglesia del Señor.

II. REQUISITOS Y FUNCIONES

Llegados a este punto, y estando convencidos de que la Biblia permite que tanto hombres como mujeres puedan ser reconocidos públicamente como diáconos y diaconisas, debemos entonces entender cuáles son las cualidades que la Biblia demanda que deben cumplir estos candidatos.
Así que pasaremos ahora a ver cuáles son los requisitos y las funciones de los diáconos.
REQUISITOS
Como comentamos inicialmente, Pablo está desarrollando una misma idea, la piedad debe ser evidente en los miembros de la iglesia, así como en los pastores y los diáconos. Las listas que Pablo da a Timoteo, no son listas exhaustivas ni completas, sino que son orientativas. Pablo transmitiendo la idea de que estas personas deben tener un carácter piadoso evidente y que no quepa la menor duda de su buen testimonio.
Dignos: En algunas versiones como la RVR1960, aparece la palabra honestos, pero la palabra griega significa “honorables” o “respetables”, es decir dignos de admiración. Son personas que por su conducta se han ganado el respeto y admiración de los demás. No significa que es una persona perfecta, pero sí digno de respeto y admiración.
Esta admiración es el resultado del carácter y no de la habilidad. Este respeto no se debe a cuánto conocimiento o cuánta información sabe esta persona sino a cómo vive. Y hay tres rasgos del carácter que Pablo menciona de forma general, y luego va a mencionar rasgos del carácter específicos para diáconos y diaconisas. Así que, comencemos con los generales.
De una sola palabra: En primer lugar, un diácono o diaconisa es respetable por el contenido de sus conversaciones. Por eso dice, “de una sola palabra” o en “sin doblez” como dicen algunas versiones. Esto se refiere a una persona que no anda con chismes, ni calumnias, ni haciendo comentarios que puedan Un diácono fiel no debe ser el tipo de persona que escucha o participa en rumores, calumnias o chismes.
Es otras palabras, los diáconos o diaconisas no deben ser hipócritas que por medio de sus palabras siempre dejan mal a los demás con comentarios “inofensivos” o “motivos de oración”.
Amados hermanos, nada es más destructivo en una iglesia que los pecados de la lengua. El chisme, la calumnia, la murmuración o la crítica disfrazada de piedad destruyen la unidad de una congregación. Amado hermano o hermana, si escuchas a algún miembro decir algo negativo de alguien a sus espaldas, no importa si es tu amigo más íntimo, debes en ese momento parar la conversación y animar a esa persona a hablar de frente con quien tenga que hablar. No participes en chismes ni te dejes engañar por comentarios que parecen estar disfrazados de piedad pero que lo único que hacen es dejar mal a los demás.
Si alguien está creando en ti una mala imagen de otra persona por su comentario, entonces ya es pecado.
Los diáconos, son respetables por que no participan en este tipo de conversaciones.
Jeremy Bridges, en su libro “Pecados Respetables” dice que “cualquier forma de hablar que hiere a otra persona, ya sea que estemos hablando de esa persona o con ella, es un pecado de la lengua.
Un diácono no participa en este tipo de conversaciones.
No dados al mucho vino: En segundo lugar, un diácono es respetable o digno, porque no es dado a los excesos. Si bien esto es aplicable directamente al vino en este pasaje, también podemos aplicarlo a otras cosas. El punto aquí es el dominio propio. De hecho, nos viene a la mente aquello que Pablo dice en 1 Corintios 6:12Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna.
Una persona que ejerce el dominio propio no se deja dominar sino solo por el Espíritu de Dios. No importa si algo no es pecaminoso, en el momento que comienza a ejercer control sobre el individuo esa actividad comienza a ser pecaminosa. Esto ocurre especialmente con el alcohol. Beber no es pecado, pero cuando todos tus sentidos son controlados por el alcohol, ya no tienes capacidad de controlar tus acciones ni reacciones.
Ni amantes de ganancias deshonestas: Finalmente, un diácono es respetable porque es íntegro y honesto. Si el diácono va a administrar recursos, esto es de gran importancia. Un diácono que ame las riquezas hasta el punto que no le importe pecar para acumular dinero, es un gran peligro para la congregación. Esto es lo que Judas hacía, en Juan 12:6Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dinero, sustraía de lo que se echaba en ella.
Es lo que hicieron Ananias y Safira en Hechos 5, cuando por la avaricia no entregaron todo el dinero para cubrir la necesidad de los hermanos, sino que tuvieron apariencia de piedad pero eran unos estafadores.
El diácono debe ser el tipo de persona confiable que sabemos será transparente en el manejo de los recursos, para esto, tiene que ser una persona honrada y honesta. De lo contrario, ocupar el cargo de diácono será una tentación para esa persona.
Que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia
Algunos se preguntarán ¿cuál es el misterio de la fe?
Conexión con el evangelio Bueno, Pablo lo va a explicar en el versículo 16 - 1 Timoteo 3:16E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Él fue manifestado en la carne, Vindicado en el Espíritu, Contemplado por ángeles, Proclamado entre las naciones, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.
El misterio del la fe o de la piedad, es el evangelio mismo. Es el contenido de la doctrina cristiana que afirma la encarnación de Cristo y su muerte y resurrección.
Amado amigos, la fe cristiana tiene un mensaje muy claro. Éste es, que el Hijo Unigénito de Dios se encarnó, vino a este mundo a padecer por nuestros pecados. Él no tuvo que hacerlo, pero lo hizo por amor a nosotros. Lo hizo porque quería darnos vida. Se llama misterio porque esto estaba oculto en el Antiguo Testamento, los profetas profetizaron acerca de la venida de un Mesías, y aunque estaba escrito en la Escritura, estaba como oculto que quien vendría sería Jehová mismo. El Buen Pastor vino a buscar a sus ovejas perdidas.
Y este misterio, que Dios mismo vino a este mundo a padecer por nosotros, es lo que queremos compartir con el mundo entero, es lo que deseamos compartir contigo, porque a través de su sacrificio Cristo ofrece perdón y salvación de los pecados. Este perdón está disponible para todo aquel que desee recibirlo, que se arrepienta de sus pecados y deposite su fe únicamente en Cristo. Si esto es algo que quieres hacer hoy, me gustaría hablar contigo al final del culto.
Este requisito es de suma importancia en los diáconos. Uno podría pensar que como los diáconos no tienen la responsabilidad de enseñar o predicar, entonces, no es necesario que conozca bien la doctrina bíblica. Pero la Biblia nos muestra que no es así. Esto no es algo opcional, no es que podemos tener diáconos que conozcan la doctrina y otros que no.
Después de todo, si lo que van es a hacer trabajo manual, ¿por qué tienen que conocer la doctrina?
El ya fallecido R. C. Sproul escribió un libro titulado “Todos somos teólogos” dirigido a todos los creyentes. Como diría un autor cristiano, la pregunta no es si somos teólogos, sino si seremos buenos o malos teólogos. Esto mismo aplica para los diáconos. Ellos deben ser un ejemplo para el resto de los creyentes en el conocimiento de la verdad. Pero no solo en el conocimiento de la verdad sino en aferrarse a esa verdad, defendiéndola de las herejías.
Los diáconos deben conocer y aferrarse al evangelio, e incluso, seguro tendrán la oportunidad de compartirlo con muchas personas en su labor diaconal. Cuando ministren a las necesidades física, también tendrán oportunidad de hablar y consolar. Esta es una labor que todo creyente debe realizar, no solo los pastores, y por eso los diáconos deben ser un ejemplo.
El ejemplo de Estaba y de Felipe son den gran importancia en este asunto. Especialmente el de Esteban, quien antes de ser apedreado defendió la fe cristiana explicando a los Fariseos desde Abraham hasta Jesús.
Y como hemos visto en otras oportunidades, la verdad siempre va conectada a la conciencia en 1 Timoteo.
1 Timoteo 1:5Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.
1 Timoteo 1:18–19Esta comisión te confío, hijo Timoteo, conforme a las profecías que antes se hicieron en cuanto a ti, a fin de que por ellas pelees la buena batalla, guardando la fe y una buena conciencia, que algunos han rechazado y naufragaron en lo que toca a la fe.
Y ahora en 1 Timoteo 3:9sino guardando el misterio de la fe con limpia conciencia.
El diácono debe vivir de forma piadosa delante de Dios. No debe haber hipocresía en su vida. La conciencia es vital para la vida cristiana, y lo es también para los diáconos.
La prueba de los diáconos
Todos estos requisitos deben ser puestos a prueba. Lo que esto quiere decir, es que el diácono o diaconisa debe pasar primero una evaluación de su carácter y servicio antes de ser asignado con la responsabilidad públicamente. Es un paralelo a lo que Pablo ha dicho ya acerca de los candidatos para el cargo de anciano en 1 Timoteo 3:6–7No debe ser un recién convertido, no sea que se envanezca y caiga en la condenación en que cayó el diablo. Debe gozar también de una buena reputación entre los de afuera de la iglesia, para que no caiga en descrédito y en el lazo del diablo.
Esta prueba es para evaluar si hay evidencias de madurez cristiana en la vida de esta persona.
La Biblia no especifica cuánto tiempo debe evaluarse a un candidato al diaconado.
En Vida Nueva no hay un proceso formal para esto, pero es algo que como pastores deseamos implementar. Poco a poco, a medida que la iglesia crece y sus necesidades aumentan y cambian, debemos ir implementando procesos y estructuras que nos permitan dirigir la iglesia de la forma más bíblica posible.
ESPECÍFICOS
Lo que viene a continuación, son
Diaconisas deben ser no calumniadoras, sobrias y fieles en todo.
Los diáconos deben ser marido de una sola mujer y buenos gobernantes en el hogar
En todo esto, vemos que es una expresión de lo mismo, deben ser respetables y honorables por su modo de vivir. Tanto en público como en privado, deben ser irreprochables.
FUNCIONES
Ahora qué sabemos quiénes pueden ser diáconos, esto es hombres y mujeres calificados, ahora debemos saber qué se supone que deben hacer.
¿Cuáles son las funciones de un diácono?
La Biblia no da una descripción clara de las funciones de un diácono, pero si vemos algunas pistas. Sabemos que no tiene que predicar ni enseñar, pues ésta es la tarea de los ancianos y pastores. Pueden hacerlo, como Felipe y Esteban que tuvieron la oportunidad, pero no es un requisito en sus funciones.
La palabra diácono describe a alguien que realiza un servicio físico, que ministra y atiende necesidades tangibles en la congregación. En Hechos 6 vemos que el cargo diaconal se origino para atender lo que en nuestra iglesia llamamos el ministerio de ayuda social. Administraron los recursos para proveer a los pobres.
Sin embargo, el trabajo diaconal no está limitado al ministerio de ayuda a los pobres. Vemos que ésta fue la ocasión que dio inicio al ministerio diaconal, pero el principio bíblico que vemos en todo el pasaje es que los diáconos existen para atender toda aquella necesidad real existente en la iglesia que los pastores no puedan atender.
Es decir, cuando una necesidad real requiera que los pastores descuiden sus prioridades ministeriales de la oración y el ministerio de la Palabra, entonces, un diácono debería atenderlo.
Todo aquello que desvíe la atención de la oración y la Palabra es una responsabilidad que los pastores no deberían tener.
Amortiguadores o Parachoques
Una de las formas en cómo el ministerio diaconal es descrito en la literatura cristiana es con la función de un amortiguador o un parachoques. Es decir, aquellos que contienen el impacto de los problemas en la congregación, a fin de que los ancianos sigan pastoreando la congregación.
Esta función es la que tuvieron los 7 en Hechos 6. Cuando el impacto de la mala distribución generó un gran conflicto que atentó con la unidad de la iglesia, los diáconos entraron en escena.
Los diáconos son agentes que guardan la unidad de la iglesia al absorber el impacto de los problemas que se generan por las necesidades físicas y responden con su servicios.
Esto quiere decir que, el trabajo diaconal no está limitado únicamente a los ministerios de misericordia o ayuda social, sino realmente a cualquier necesidad física que la iglesia tenga y que no pueda o deba ser cubierta por los pastores porque los obligaría a descuidar otras tareas como la oración y el ministerio de la Palabra.

III. HONRA Y CONFIANZA

Finalmente, y quiero ser lo más breve posible en este punto por razón del tiempo. Hay una promesa para los diáconos de honra y confianza.
Un honor y una gran confianza que es en la fe.
1 Timoteo 3:13Pues los que han servido bien como diáconos obtienen para sí una posición honrosa y gran confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
Si bien es cierto que nuestra salvación es por fe, y no por obras, y que debemos servir al Señor por amor a su nombre sin necesariamente esperar nada a cambio, sabiendo que en Cristo lo hemos recibido todo de Cristo. Pero también hay una verdad bíblica que son las recompensas que Dios da a sus siervos. De hecho, estas recompensas son para todo cristiano que sea fiel al Señor.
Por ejemplo, Santiago 1:12Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que lo aman.
Creo que este texto no habla de que quien resista el pecado será salvo por su resistencia al pecado, sino que más bien habla de una recompensa que Dios dará a quienes sean fieles.
En 1 Corintios 3:12–14Ahora bien, si sobre este fundamento alguien edifica con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada uno se hará evidente; porque el día la dará a conocer, pues con fuego será revelada. El fuego mismo probará la calidad de la obra de cada uno. Si permanece la obra de alguien que ha edificado sobre el fundamento, recibirá recompensa.
De modo que, a demás de la salvación gratuidad y por gracia que Dios ofrece al pecador a través de Cristo. También Dios ha reservado recompensas adicionales a los santos por su fidelidad y servicio.
Creo que este es el caso en 1 Timoteo 3:13.
Aquellos que sirven bien, reciben una recompensa, y esta recompensa viene en dos direcciones. En primer lugar es horizontal. Ganan una posición de honor dentro de la misma congregación. Por si fiel servicio, el respeto y la estima que la iglesia tiene por los diáconos va en aumento. Cuando vemos su fidelidad, apreciamos mucho más su ministerio y servicio.
La segunda promesa es vertical, la confianza que es de la fe en Cristo Jesús. Es una afirmación de la fe. Algunos comentaristas relacionan esta confianza con la conciencia. Me parece que es una conexión válida en el pasaje. El Señor afirmará la confianza de estos hermanos por medio de su servicio y fidelidad.
De forma que, los diáconos son fundamentales para la iglesia, estos hermanos fieles al Señor son de gran ayuda y estima para el ministerio pastoral. Bien podríamos decir que el ministerio pastoral no sería tan efectivo sin la ayuda de diáconos fieles que faciliten el ministerio.
APLICACIONES: Así que, a la luz de esta verdad, ¿cómo podemos aplicar esto en la vida de la iglesia?
Desarrolla tu carácter cristiano: En todo lo que hemos aprendido sobre los pastores y los diáconos, es que lo más importante es el carácter. La razón de esto, es porque la prioridad en la vida del creyente debe ser crecer en la piedad y santidad que nos demanda el evangelio.
Sirve con la motivación correcta: No busques posiciones, ten vocación de siervo y se humilde.
Protege la unidad de la iglesia: No permitas chismes ni comentarios disfrazados de piedad.
Usa tus dones para ministrar a otros: Nos son un medio para ganar notoriedad sino para servir y sustentar a otros.
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