Un Reino Raro

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Un Reino Raro

Estamos a 2 lecciones de terminar el estudio de Liderazgo Cristiano, el próximo miércoles; después de eso, volveremos al estudio de un libro de la Biblia. Todos debemos estudiar la Palabra de Dios.
Quizá has escuchado la frase que a veces la vida real es más extraña que la ficción, porque hay algunas cosas que son raras, inesperadas pero reales. Por ejemplo en 1979 un Burger King fue asaltado, lo extraño es que el ladrón se llamaba Ron McDonald.
Esquilo, autor griego antiguo conocido como el padre de la tragedia, enfrentó una muerte que reflejaba el género que tanto amaba: la tragedia. Según la historia, le dijeron que iba a morir porque le caería una casa encima y decidió a partir de ese momento, vivir a la intemperie, pero Esquilo falleció a causa de una fractura de cráneo provocada por un buitre que dejó caer una tortuga sobre su cabeza. La casa de la tortuga lo mató. Así o más trágico.
En Orlando Florida un jurado de 12 personas iba a la sala de tribunal en un ascensor, cuando se atascó, durante 20 minutos estuvieron atrapados, finalmente llegan a la sala, a escuchar un caso contra la compañía Otis, que se dedica a fabricar ascensores ¿crees que tuvieron prejuicio al escuchar el caso?
Algo así sucede con el tema que veremos hoy, que trata sobre el Sermón del Monte, es quizá tanto el sermón más conocido y el menos entendido de Jesús.
El Señor Jesús no dijo: a este sermón póngale de título “El Sermón del Monte”, es sólo un nombre que tradicionalmente ha pasado a través de la historia, porque Jesús lo dijo en una pequeña montaña. Si sólo lees el título, no te da idea de sobre qué trata el sermón. Es como si les dijera: el título de hoy se llama: “El sermón desde la plataforma”, eso no ayuda en nada. Quizá un título que hace referencia a lo que dice sería: El Sermón sobre el Reino. Porque trata del Reino de Dios. Es el Rey anunciando la vida de Reino a los súbditos del Reino.
Para empezar con lo raro, la gente que escuchó este sermón ¡nunca había oído nada igual! Cuando Jesús termina el sermón, los últimos versos de la narración de Mateo, dice:
Cuando Jesús terminó de decir esas cosas, las multitudes quedaron asombradas de su enseñanza, porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa.” (Mateo 7:28–29, NTV)
Todo es extraño para quienes lo escuchan. Mucho de lo que Jesús decía era raro para ellos, eran temas controvertidos o que despertaban emociones en la gente. A veces temas muy acalorados que confronta a los líderes religiosos. Todo eso era muy extraño, muy raro para la gente que lo observaba. Una vez que sanó a un paralítico le dijo:
… : «¡Ánimo, hijo mío! Tus pecados son perdonados».” (Mateo 9:2, NTV)
Al ver esto, el temor se apoderó de la multitud; y alababan a Dios por enviar a un hombre con tanta autoridad.” (Mateo 9:8, NTV)
Se llenaron de temor al ver esas cosas raras. El evangelio está lleno de temas así. ¿Sabes que los no cristianos piensan que eres raro por lo que crees? Se preguntan por qué crees en un personaje que apareció en el Medio Oriente hace más de 2 mil años, fue crucificado y resucitó al tercer día ¡eso es raro! Pero la misma Biblia dice que:
¡El mensaje de la cruz es una ridiculez para los que van rumbo a la destrucción! Pero nosotros, que vamos en camino a la salvación, sabemos que es el poder mismo de Dios.” (1 Corintios 1:18, NTV)
Cuando Pablo está en Grecia, y habla con filósofos en el Areópago, después de escucharlo, dicen:
... «¿Qué trata de decir este charlatán con esas ideas raras?». Otros decían: «Parece que predica de unos dioses extranjeros».” (Hechos de los Apóstoles 17:18, NTV)
Mas para acá ¡quizá tu familia no está contenta contigo porque ahora eres cristiano! y haces o crees cosas raras.
Veamos la primera sección del Sermón del Monte y veamos un Reino raro.
UNA ESPERANZA RARA
Cierto día, al ver que las multitudes se reunían...” (Mateo 5:1, NTV)
Lo primero que vemos es una multitud, pero ¿de dónde viene esa multitud? Vamos a:
Jesús viajó por toda la región de Galilea enseñando en las sinagogas, anunciando la Buena Noticia del reino, y sanando a la gente de toda clase de enfermedades y dolencias.” (Mateo 4:23, NTV)
Las noticias acerca de él corrieron y llegaron tan lejos como Siria, y pronto la gente comenzó a llevarle a todo el que estuviera enfermo. Y él los sanaba a todos, cualquiera fuera la enfermedad o el dolor que tuvieran, o si estaban poseídos por demonios, o eran epilépticos o paralíticos.” (Mateo 4:24, NTV)
Numerosas multitudes lo seguían a todas partes: Gente de Galilea, de las Diez Ciudades, de Jerusalén, de toda Judea y del oriente del río Jordán.” (Mateo 4:25, NTV)
No habían visto algo así, la gente no sanaba al ir a la sinagoga y de pronto hay un nuevo predicador que dice y hace cosas raras. Sana a la gente, la naturaleza le obedece, los muertos resucitan. Eso atrajo multitudes y surge una nueva esperanza en sus corazones.
Una esperanza rara que no habían tenido por cientos de años, en realidad lo que había era una desesperanza en toda la nación. La historia de su nación era de opresión, ocupación, esclavitud. Fueron esclavos por 400 años en Egipto, después entran en la tierra prometida, y el año 722 a. C. los asirios los llevan cautivos. El año 586 a. C. los babilonios llegan y se llevan cautivos a los que quedaban en la tierra. Después los sirios y Seleucidas los oprimen.
Era opresión tras opresión, pero en cada opresión Dios enviaba un libertador. En Egipto a Moisés, cuando estaban cautivos en Babilonia Dios levantó a Nehemías para llevarlos de regreso, cuando los Seleucidas los oprimieron Dios levantó a un hombre: Judas Macabeo, esta parte no está en la Biblia, eso pasó en el espacio de tiempo entre el AT y el NT. En estos tiempos de Jesús, el opresor es Roma.
Pagan impuestos a Roma, los soldados les dicen qué hacer, están desesperados y de pronto con la llegada de Jesús la esperanza empieza a crecer, han estado anhelando un libertador, quizá éste maestro es el indicado, por eso la esperanza crece. Una oración judía decía: “Creo en la venida del Mesías y aunque se demore, yo le esperaré todos los días venideros.”
En Mateo 4 vemos esa esperanza, ese anhelo por el Mesías. Si los judíos anhelaban un Mesías, si hay un momento en que más lo esperan ¡es ahora! El rabino Abba Hillel escribe: “Antes del primer siglo el interés mesiánico no era excesivo. El siglo 1o. sobre todo la generación anterior a la destrucción del 2o templo, fue testigo de un notable estallido mesiánico. Cuando Jesús dijo que el Reino de Dios se ha cumplido, está expresando la opinión universalmente sostenida de que la era del Reino de Dios está cerca.”. En otras palabras, le expectativa del Mesías está en su apogeo.
Por eso, cuando Juan el Bautista aparece en el río Jordán, le preguntan ¿eres tú el Mesías? él dice: No, hay uno que viene después de mí, ÉL es el Mesías. Le preguntan ¡por que lo están esperando!
Así que aparece este predicador, hace milagros, sana a la gente y la esperanza se dispara. Multitudes se agolpan a dónde ÉL va. ¿Quién está en la multitud?Hay discípulos auténticos, curiosos que han escuchado que este hombre hace cosas y habla diferente, otros sólo querían ser sanados o comer gratis.
En Juan capítulo 2 cuando Jesús está en Jerusalén, dice que muchos creyeron en SU Nombre al ver las señales que hacía, pero dice que ahí no hizo milagros, porque conocía el corazón de todos.
Así que seguramente en esta multitud están quienes sólo buscaban una oportunidad política, Jesús podría ser ese líder político a quién manipular. Quieren emanciparse de la esclavitud romana, este puede ser el momento oportuno para hacerlo. Jesús lo sabe.
Tenemos discípulos auténticos, enfermos que quieren ser sanados, oportunistas políticos, otros que sólo quieren comer, hay todo tipo de motivaciones diferentes en esa multitud y hay una esperanza extraña que está creciendo.
MENSAJE RARO
Cierto día, al ver que las multitudes se reunían, Jesús subió a la ladera de la montaña y se sentó. Sus discípulos se juntaron a su alrededor, y él comenzó a enseñarles.” (Mateo 5:1–2, NTV)
Aunque hay una multitud, no se predica a todos sino a los discípulos. Claro lo pueden escuchar algunos de la multitud pero no es para ellos. Imagina la escena: Jesús está hablando, miles de personas dispersas, habla en voz alta pero quienes lo van a escuchar son los discípulos porque están más cerca, y es así con toda intención, porque es un mensaje a sus seguidores.
Algunos creen que el Sermón del Monte es el plan de salvación de Dios, que es lo que tienes qué hacer para llegar al cielo, otros lo ven como una puerta para la paz mundial, si tan solo las naciones lo adoptan. Otros dirán que es sólo un buen discurso con frases bonitas: eso de las aves que siempre comen, tú no te preocupes, pero son solo palabra bonitas. Pero no es así. El Sermón del Monte no tiene una aplicación universal, es un mensaje para los discípulos, los seguidores.
Jesús ve la multitud, sube al monte y ¿qué hace? se sentó. Al sentarse ¿qué hacen los discípulos? se acercan más. No se queda de pie, está sentado. Ahora lo hacemos diferente. Yo de pie y tú sentado, en ese tiempo era al revés: tú de pie y yo sentado. Vamos a imaginarlo por un momento: ponte de pie y yo me siento. Es más cómodo para mí, de ahora en adelante así lo haremos.
Cuando el rabino quería hablar con autoridad ¡se sentaba! Si quiere tener una plática informal se ponía de pie o caminaba con sus discípulos y les enseñaba, pero sus palabras no serían autoritativas como si las dijera sentado. De ahí surge la palabra: Cátedra. Si un profesor tiene una cátedra en la universidad, eso quiere decir que ese profesor habla con autoridad. O cuando el papa proclama se llama Ex cátedra, se le da más autoridad a lo que dice: Cátedra viene del latín: sentado, silla.
Jesús se sienta, sus discípulos se acercan y comenzó a enseñarles no a predicarles. Está instruyendo a los que ya creen no está evangelizando a incrédulos. La mayor necesidad de la iglesia siempre ha sido la necesidad de enseñar las Escrituras.
Siendo honestos, muchas iglesias se enfocan en predicar sin enseñar, sólo exhortan. No toda predicación enseña. El llamado de Casa es a que cada predica pueda ser una enseñanza.
Enseñanzas que nos lleven a amar más a Dios, a tu familia, obedecer más a Dios y buscar formas prácticas de aplicar lo que aprendemos, mensajes relevantes para nuestra vida diaria. ¿Por qué es importante que Jesús enseñe? Vamos a Mateo 9 y veremos la respuesta.
Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino; y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias. Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor.” (Mateo 9:35–36, NTV)
El corazón de Jesús se llenó de compasión al ver las multitudes, ya sea que quieran sanar, comida o sólo curiosidad, Jesús sabe que lo que necesitan es ¡esperanza! No es la comida gratis, o sanidad, sino la esperanza espiritual, ÉL ve la necesidad y en lugar de hablar con toda la multitud ¿qué hace? habla con sus discípulos.
A sus discípulos les dijo: «La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos».” (Mateo 9:37–38, NTV)
Envía obreros, levanta obreros. Sigamos leyendo
Jesús reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus malignos y para sanar toda clase de enfermedades y dolencias.” (Mateo 10:1, NTV)
Jesús envió a los doce apóstoles con las siguientes instrucciones:...” (Mateo 10:5, NTV)
Primero les dice: Pidan al Señor que envíe obreros, Pedro, Santiago, Juan se ponen a orar: Señor envía obreros a la cosecha: amén. Y Jesús les dice: muchachos, su oración ha sido contestada: ¡vayan ustedes! Eso quiere decir que nosotros debemos orar por quiénes aún no conocen de Dios, familia, amigos y después ¡ir nosotros y hablarles!
Tú tienes el privilegio de orar y también de invitarlos al Reino. Aunque es un Reino raro.
UN REINO RARO
«Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.” (Mateo 5:3, NVI)
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.” (Mateo 5:10, NVI)
Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.” (Mateo 5:12, NVI)
Volvamos un momento al capítulo 4.
Jesús viajó por toda la región de Galilea enseñando en las sinagogas, anunciando la Buena Noticia del reino, y sanando a la gente de toda clase de enfermedades y dolencias.” (Mateo 4:23, NTV)
Uno de los grandes temas de el ministerio de Jesús es: EL Reino de los cielos. ÉL dijo: el Reino de los cielos ha llegado, está entre nosotros. Pero SU Reino es un Reino raro, diferente. Es un Reino que las multitudes no habían escuchado antes, no lo han visto. Es un Reino sin ejércitos, sin armas, sin pompas, sin impuestos, ceremonias, castillos, es completamente diferente a cualquier Reino que has oído o visto.
Cuando Jesús está frente Pilato y él le pregunta ¿Eres tú el Rey? Jesús dice:
“… —Mi reino no es un reino terrenal. Si lo fuera, mis seguidores lucharían para impedir que yo sea entregado a los líderes judíos; pero mi reino no es de este mundo.” (Juan 18:36, NTV)
Jesús habla del Reino de Dios, pero es un reino muy diferente. John Stott resumió el sermón del monte en 2 palabras: Contracultura Cristiana. Porque es un Reino completamente contrario a la cultura que nos rodea, y la iglesia o sea nosotros debemos ser la máxima expresión de esa contracultura. Es un reino diferente, una cultura diferente y eso es precisamente lo que dice el Sermón del Monte, cada párrafo empieza diciendo: “han oído que se les dijo…pero YO les digo”. Has oído esto sobre esto, pero YO te digo…, y Jesús contrasta lo que han oído del mundo religioso, del mundo en general y les dice: “Pero ustedes son diferentes”.
Dice que somos parte de un Reino raro, extraño, no dejamos que los influencers nos dicten qué pensar o cómo vivir. Nuestro ritmo tiene diferente flow, somos una contracultura. Y no hablo de corte de cabello o cosas superficiales, tipo de vestimenta -que se refleja-, sino de cosas profundas sobre el perdón, el amor, la gracia, la venganza, el orgullo, los valores, la disciplina.
Esto es disruptivo, porque es más fácil ir con la corriente y actuar contra cultura nos diferencia. No es fácil ser diferente porque no le agradas a todo el mundo y todos quieren la popularidad de la multitud. En una cultura donde lo que está de moda es borrar las diferencias naturales, nosotros que las defendemos, porque es biológico, científico, seremos mal vistos. Así es el Reino, un Reino diferente. Pero, ser parte de este Reino tiene un plus
Una Felicidad Rara.
«Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.” (Mateo 5:3, NVI)
"Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.” (Mateo 5:4, RVA)
Dichoso, bendito se repite 9 veces: bendito, dichoso, dichoso. Bienaventurado, bendecido. Esta palabra parece exclusiva de la iglesia, no usas esta palabra en tus diálogos diarios. No dices: esta coca es bendita, bueno, quizá si lo dices, pero no se aplica ahí. Es una palabra de cristianos. Si se lo dices a alguien en el trabajo quizá no entienda, pero si le dices a un cristiano: Dios quiere bendecirte ¡lo entiende! Es una declaración del Reino.
La palabra en el original es “makarios” μακάριος. que se traduce como: dichoso, feliz, afortunado, habla de un contentamiento interno, de la satisfacción de tu alma. ¿Qué es lo raro? Jesús está describiendo la felicidad, pero la descripción que hace ¡no suena a felicidad como nosotros lo concebimos!
«Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece. Dichosos los que lloran, porque serán consolados.” (Mateo 5:3–4, NVI)
Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión.” (Mateo 5:5–7, NVI)
Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.” (Mateo 5:8–10, NVI)
Esto más bien suena doloroso y esto es lo raro. Todo lo que pensabas que sabías sobre lo que significa ser feliz está siendo desafiado, retado. Todo lo que el mundo dice que te da satisfacción se contradice.
La mayoría ya tiene una definición de felicidad o una idea de lo que es ser feliz y creo que nadie incluiría esto que acabamos de leer ¡todo lo contrario! Si fuera dueño de…, si tuviera esto, si viviera allá sería feliz. Si pudiera casarme con…sería feliz, si no me hubiera casado con… sería feliz.
Un artículo concluye que los austriacos dicen que la salud es la condición previa más importante para la felicidad, lo finlandeses dicen que es ser amable, los griegos que la honestidad, los holandeses la belleza, los británicos que el sentido del humor es requisito para la felicidad, los italianos, japoneses y norteamericanos dicen que el dinero no garantiza la felicidad, pero sí ayuda.
Y, aún con todo lo que describen que es la felicidad ¡no son felices holísticamente! están atrapados, a veces aislados, y el sermón del Monte nos dice que Dios tiene mucho que decir sobre la felicidad, es más ¿sabes que Dios inventó la felicidad? Fue SU Idea, Dios te creó con un sistema nervioso central, Dios te creó con receptores de placer en tu cerebro, ÉL puso un sistema límbico en tu cuerpo, a ÉL se le ocurrió la idea de la dopamina en el cerebro, todo eso para que puedas ser placentero, feliz, dichoso, makarios. ÉL te creó con esa capacidad.
En la Biblia aparecen las palabras “Dios o Señor” y “alegría” juntas, 56 veces. Hay una correlación directa entre la experiencia de gozo y Dios.
Lo triste es que la gente conecta al cristianismo como algo que “quita” alegría a la vida. Quizá amigos tuyos te han dicho qué es aburrido ser cristiano ¡los hubieras invitado a nuestra noche mexicana!
Esto que Jesús dice en el sermón son declaraciones, no es una emoción. Jesús no está diciendo lo que la gente siente, sino lo que Dios sabe y nos dice: Bendito, dichoso, feliz.
Pero al leerlo, nos suena raro, hasta paradójico: ¿quieres ser feliz? dichosos los pobres, los que lloran, los humildes, los insultados y perseguidos. Y aunque pareciera paradójico, si has estado en estas situaciones como cristiano ¡lo entiendes! Sabes que se puede ser dichoso independiente de las circunstancias externas, o de las desfavorables y tener alegría que el mundo no puede tocar, por eso es paradójico.
El verso con que empieza no es casualidad, es el inicio, es la forma de empezar y de ahí progresar:
«Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.” (Mateo 5:3, NVI)
El primer paso es ser pobre en espíritu, es darte cuenta que no tienes nada, no puedes hacer que Dios te quiera. Soy pobre, afligido porque soy pecador y eso me entristece, estoy quebrado espiritualmente y lo lamento, lloro porque no puedo hacer nada, y eso es arrepentimiento. Y los que lloran son consolados.
Así es como se empieza a tener hambre y sed de una justicia que sé que necesito, pero no puedo producir por mi cuenta. Dios tiene qué dármelo. Tengo hambre y sed de esa justicia y esa justicia se manifiesta en mí siendo misericordioso, tendiendo un corazón puro y siendo pacificador. Y cuando empiezo a vivir así ¡la gente lo nota! se dan cuenta y me observan porque soy diferente a ellos. Y como no saben cómo reaccionar, me insultan y juzgan. Y uno me lleva a otro. Es un Reino raro.
El mundo dice: “felices los ricos, dichosos los delgados, los poderosos, los que empujan a otros para llegar; Jesús dice ¡no es así! En realidad, son los pobres, los de luto, los perseguidos, quienes son felices. Es totalmente diferente, Lo más raro es que el mundo te odie y eso te llena de alegría.
»Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.” (Mateo 5:11–12, NVI)
Termino con esto. Hay algo más, algo que está por venir, pero está conectado con quienes fueron antes; los profetas. Estás en buena compañía, la de Jesús, todos los profetas, hombres y mujeres piadosos de la historia, todos han sido odiados y perseguidos por el mundo. ¡Bienvenido a la Iglesia!
La alegría no está en la ausencia de problemas, la alegría es la presencia de Jesús en tu vida. La alegría es, quizá, el signo más infalible de la presencia de Jesús.
Termino con esta pregunta ¿cuántos reconocen que son pobres de espíritu y se atreven a venir a Dios? Señor, por fuera quizá soy reconocido, tengo esto, lo otro, la apariencia, pero se que estoy en bancarrota, se que no tengo nada, me doy cuenta de quién soy, soy un pecador ante Dios y no puedo hacer nada para salir en mis fuerzas. Sólo quiero que Dios me acepte así como estoy y me perdone, que sea misericordioso conmigo ¡así como soy! y me transforme a Su Imagen.
Así es como se entra en el Reino, así es como llegas, Pobre de espíritu, ÉL te recibe y pondrá dentro de ti alegría que no encontrarás en ninguna parte. Eso es lo que te dice tu Señor y Salvador: Jesús. Entremos por completo en ese Reino Raro y seamos dichosos.
Palabra de Dios
Oremos
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