Desconfianza Pecaminosa
“Deambulando en el Pecado: Desconfianza Pecaminosa”
Introducción: Deseo presentarles hoy la historia de un predicador muy famoso y respetado en su tiempo, su nombre era Martyn Lloyd-Jones.
Él fue un hombre muy apasionado por la palabra de Dios, incluso algunos le consideran uno de los predicadores que más ha influenciado diversos aspectos de la modernidad de hoy. Lo que quiero resaltar de la vida de este hombre es la fe con la que recibió y accionó a seguir el llamado que Dios le hizo cuando él tenía 21 años. Jones a los 21 años había terminado su carrera de medicina, estudió en una de las mejores escuelas de medicina de Londres y fue un asistente de uno de los médicos más respetados de Londres, Jones tenía un futuro muy exitoso por delante, pero un día él sintió un profundo deseo de estudiar la biblia y dos años después él sintió que Dios lo llamaba al ministerio pastoral. En medio de esta toma de decisiones Martyn lo dejó todo y fue a una pequeña Iglesia en Gales y la gente no podía entender el porqué tomó esa decisión, pero en una entrevista Jones dijo que no fue fácil, pero que él sólo mantuvo la fe en Dios y siguió su llamado. Después de ser Pastor por 10 años en Gales, el volvió a Londres, y fue nombrado como Pastor en la que hoy es conocida como… La Capilla de Westminster, una de las Iglesias más grandes e influyentes de Inglaterra.
Este es el resultado de un hombre que en medio de su llamado, sin saber cómo sería sostenido, sin saber lo que Dios tenía para él decidió tener su Fe delante de Dios y confiar en su Señor.
En la escritura vemos a Dios dirigiendo el pueblo de Israel y ya estando cerca de la tierra prometida, el pueblo de Israel se encuentra con una gran sorpresa y aquí es donde tienen que decidir: Confiar en Dios o Desconfiar de él.
Y nosotros también tenemos momentos donde también tenemos que tomar la misma decisión, por eso, lo que quiero que te lleves en tú mente y corazón es lo siguiente…
Idea principal: En medio de un futuro desconocido, confía en el Dios conocido.
Texto: Números 13:30–33 (RVR60)
30Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. 31Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. 32Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. 33También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.
Contenido:
Contexto: El libro de números, fue escrito por Moisés y es parte del Pentateuco, el titulo de este libro hace referencia a diferentes censos que se hicieron en el pueblo de Israel, a gran escala el libro de números está dividido en 2 partes: Dos generaciones del pueblo de Israel, una que por su incredulidad y desobediencia a Dios no entró a la tierra prometida y estuvo vagando 40 años en el desierto y otra que sí pudo entrar a la tierra prometida, dirigida por Josué y Caleb.
Según el libro: Perspectiva General del A.T de Dennis J. Mock dice que el tema general del libro es: Moisés registra en Números la disciplina de Dios para con los israelitas durante su travesía en el desierto, de manera que se den cuenta que la falta de Fe en Él trae consecuencias desastrosas.
Mensaje para aplicar: Dios espera que su pueblo camine en fe, cuando este actúa en incredulidad pierde lo mejor de las bendiciones de Dios y sufre la disciplina divina.
En este libro de números vemos a una generación rebelde e incrédula que no confió al 100% en la promesa que Dios les había hecho anteriormente a ellos y a sus antecesores, a los patriarcas.
Y Nos encontramos exactamente en el pasaje de las escrituras donde vemos el inicio de una crisis de rebeldía de parte de Israel al Señor, ante un futuro desconocido a sus ojos por las situaciones que se presentaron, pero sí conocido para el Dios que se reveló a ellos.
Por tanto, recuerden la I.P de este sermón: En medio de un futuro desconocido, confía en el Dios conocido.
⦁ Una Fe firme en Dios vencerá el miedo. (V30)
Israel ya estaba a algunos Kilómetros de la tierra a la cuál Dios había prometido y Dios había dado permiso para que vayan “príncipes” de cada tribu para reconocer la tierra, ellos debían reconocer cada detalle de la tierra y hacer un reporte de lo que se encontraba en ella, su población, defensas y debilidades, así como Moisés les había mandado(v17-20). Estos hombres también conocidos como los “espías” regresaron a los 40 días (V25) de reconocer la tierra. Se presentaron delante de Moisés, Aarón y todo el pueblo de Israel y este fue el reporte que ellos dieron:
Números 13:27–29 (RVR60)
27Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. (De acuerdo a como Dios les había dicho que iba a ser la tierra).
28Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. 29Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán.
Este es el gran reporte entregado a Moisés y todo el pueblo de Israel.
-Un pueblo fuerte. (Según el hebreo: Áspero y violento).
-Ciudades muy grandes y fortificadas.
-Hijos de Anac y Enemigos de Israel en diferentes zonas de la tierra.
El pueblo de Israel al escuchar este informe esta fue su reacción:
Números 14:1–2 (RVR60)
1Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. 2Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!
Pero en medio de este panorama: El pueblo de Israel llorando y quejándose en contra de Moisés, 10 de los 12 espías desconfiando de la promesa de Dios nos encontramos que los otros 2 espías tuvieron una actitud diferente y en este texto es resaltado:
30Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.
Vemos una fe firme de parte de Caleb, porque él sabía que el mismo Dios que los sacó de Egipto, abrió el mar rojo y les guiaba en una columna de fuego y una nube es el mismo que les iba a dar la tierra. Y de hecho ya Dios les había dicho que Él se las da:
Números 13:1–2 (RVR60)
1Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 2Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.
El pueblo de Israel lo único que tenía que hacer es confiar en el gran Dios que ellos tenían e ir a la batalla, no era una confianza en sus armas, habilidades o experiencias de combate, sino en el Dios que dijo: Yo les doy la tierra.
Esta tierra que fluye leche y miel ya estaba entregada de parte de Dios a los Israelitas, pero los demás espías se enfocaron más en los enemigos, en la batalla, en sus debilidades y no en el Dios que cumple sus promesas.
La palabra doy: quiere decir entregar. (En forma de participio, lo que quiere decir que ya Dios se la había entregado y este evento era parte de su cumplimiento).
La fe de Caleb es una fe que debemos imitar, porque el que deposita su fe en Cristo tiene una seguridad que nadie se la quita. Y aunque deba caminar por los lugares oscuros él será sostenido por la mano poderosa de Dios y podrá decir como el Salmista:
Salmo 23:4 (RVR60)
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Números 13:30 (NBLA)
30 Entonces Caleb calmó al pueblo delante de Moisés, y dijo: «Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos».
Caleb conocía a su Dios, Caleb entendía que su Dios está presente, que él les daría la tierra, porque Dios no miente y no cambia, los enemigos de Israel tenían ciudades fortificadas, un ejercito áspero y violento, pero el Dios de Israel es más poderoso que sus muros y sus armas.
Amado hermano, esfuérzate en conocer a Dios, cuando conoces más a Dios tendrás mayor paz en tú corazón en medio de las dificultades, hoy en Cristo tenemos una esperanza viva en él, pero a veces actuamos como sí no la tuviéramos, entonces actuaríamos igual que aquellos que no lo conocen, hermanos, he escuchado a impíos decirle a Creyentes: Pero tú eres cristiano, ten fe en Dios y él te va a ayudar. O impíos decir yo sé que estoy en una situación difícil, pero Dios me va a ayudar. Hermano, una persona que no conoce a Cristo.
¿Por qué en medio de la tormenta tenemos poca fe? Porque no hemos conocido más a Dios. En medio de un futuro desconocido, confía en el Dios conocido.
Confía en el Señor, su presencia es más que suficiente (Moisés le dijo: Sí tu presencia conmigo no va, no iré a ningún lugar), su promesa es segura, su carácter es sabio y su fuerza es insuperable. Este es el Dios de la biblia. Nuestra responsabilidad es mantener nuestra Fe en él y en su palabra, él se encargará del resto.
Caleb vio las ciudades, vio la seguridad de cada una de ellas, vio a los gigantes que estaban ahí, vio sus armas, sus armaduras, sus reservas, pero eso no impidió que viera a su Dios.
La fe de Caleb agradó a Dios y esto es lo que dice Dios de él:
Números 14:24 (NBLA)
24 »Pero a Mi siervo Caleb, porque ha habido en él un espíritu distinto y me ha seguido plenamente, lo introduciré a la tierra donde entró, y su descendencia tomará posesión de ella.
El Señor se agrada y bendice a aquellos que mantienen una fe firme en él, sin importar las circunstancias, no importa la duración de esta, amado hermano, en Cristo tenemos esperanza, porque Dios sigue estando ahí con nosotros.
Hebreos 11:6 (RVR60)
6Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Caleb, además de colocar su fe en el Señor, también anima al pueblo a confiar en él y este es otra cosa que debemos imitar, animémonos unos a otros a ver al Señor en medio de las situaciones difíciles, anima a tu hermano que ve su situación tan grande, recuérdale lo que Cristo hizo porque no todos podríamos estar como Caleb y tal vez en un momento de nuestra vida estemos como Israel, llorando y quejándonos. Pero por la gracia de Dios su presencia continua con nosotros, recordémonos mutuamente Iglesia, que en medio de un futuro desconocido, confiemos en el Dios que se ha revelado por medio de su palabra.
Ahora, ¿Cuál fue la actitud de los otros espías? ¿Cuál fue la actitud de todo el resto del pueblo? ¿Acaso el pueblo y los otros espías tuvieron la misma fe que Caleb? Pues la palabra nos muestra que no, al contrario, desconfiaron del Señor y aparentemente se olvidaron de él.
Nuestro 2do punto de la mañana de hoy…
⦁ La desconfianza pecaminosa es un enemigo peligroso (V31-v32)
A diferencia de Caleb y Josué, los espías vieron la fuerza del enemigo y no la fuerza de su Dios, vieron sus armas, sus armaduras, pero no pusieron su confianza en Dios, vieron a gigantes, pero no vieron lo grande que es su Dios. Ellos vieron sus debilidades, pero no vieron al Dios que estaba con ellos, por lo cuál desconfiaron del poder de Dios.
Hubo un enemigo más peligroso que los gigantes que estuvieron ahí, y fue su desconfianza hacia Dios.
Tanto fue su desconfianza que los otros espías exageraron su reporte:
-El pueblo es más fuerte.
-Esa tierra traga a sus moradores.
-Todo el pueblo son hombres de grande estatura.
-Éramos langostas delante de ellos.
La causa de la incredulidad del pueblo de Israel fue que a pesar de todas las obras que Dios había hecho, sus corazones estaban endurecidos:
Números 14:11 (RVR60)
11y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?
Lo cual me hace pensar que una persona puede ver cosas maravillosas de parte de Dios y aún así no creer en él como su única esperanza.
En medio de las dificultades es más fácil tirar la toalla, es más fácil llorar, es más fácil dejarlo todo que venir a Dios en primer lugar en busca de socorro, porque la desconfianza pecaminosa nos hace pensar más en el enemigo que nos rodea y nos quita la mirada de Cristo. La desconfianza es un enemigo peligroso…
⦁ Porque es contagiosa.
La tendencia del ser humano regularmente es desconfiar, y en el pueblo de Israel es demostrado, porque todos escucharon tanto lo que dijo Caleb, como lo que dijeron el resto de espías, pero todos hicieron caso a los 10 espías.
Recuerden que los espías tenían influencia sobre el pueblo, porque eran los “príncipes” de cada tribu, y ellos debían resaltar más la gloria de Dios en medio de esto que el enemigo que tenían en frente. No todos en el pueblo tenían la misma madurez “espiritual”.
La desconfianza contaminó a todo el pueblo, y esta enfermedad trae algunos síntomas consigo.
⦁ Porque te aparta de Dios.
Números 14:9 (RVR60)
9Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.
La desconfianza de Israel se manifestó en rebeldía hacia Dios, porque no confiaban en él y sí no confiaban en él no le iban a hacer caso, pero tú y yo hermano no somos tan diferentes al pueblo de Israel. A veces nuestro corazón se endurece y no hacemos lo que Dios dijo…
El pueblo de Israel tuvo que haber hecho lo siguiente, escuchar el reporte y luego consultar a Dios y decir: Señor, tú nos has traído hasta aquí, que se haga tú voluntad, danos fuerzas para soportar a nuestros enemigos.
Pero hicieron lo contrario, fueron rebeldes delante de Dios, a pesar de confiar en él…
Nehemías 9:16–17 (RVR60)
16Mas ellos y nuestros padres fueron soberbios, y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos. 17No quisieron oír, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste.
Hay una diferencia entre los humanos y Dios, y es que Dios no abandona a sus hijos, aún cuando ellos están en rebeldía, pero hay un momento en el que Dios empieza a disciplinar un pecado constante en sus hijos o en su pueblo, la desconfianza pecaminosa es peligrosa porque…
⦁ Porque traerá Juicio departe de Dios.
Números 14:21–23 (RVR60)
21Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, 22todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, 23no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá.
La incredulidad te roba las bendiciones que Dios tiene para ti, la dureza de nuestro corazón nos impide ver a Cristo en ocasiones, amado hermano, en medio de tú caminar como creyente no dudes del poder de Dios, no dudes de la obra de Cristo en tú vida, no dudes de aquél que te salvó, de aquél que se entregó por ti y no camines en vía contraria al camino por el cual Cristo caminó.
Esto está escrito aquí para que entendamos que así sea el más mínimo de nuestros pecados tiene grandes consecuencias.
1 Corintios 10:11–12 (RVR60)
11Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. 12Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.
I.P: En medio de un futuro desconocido, confía en el Dios conocido.
Nuestra esperanza en Cristo, es que estamos protegidos por él y por eso podemos confiar en él, él es el buen pastor, y es poderoso para salvar y rescatar a todo aquél que confía en él. Por tanto:
⦁ No hay enemigo que Dios no pueda vencer (V33)
La vida cristiana siempre tendrá dificultades, habrá tormentas, habrá situaciones difíciles que te vas a ver como una langosta delante de ellas, pero recuerda lo que Cristo dijo:
Juan 16:33 (RVR60)
33Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
¿Cuáles son los gigantes que hay en tú vida? ¿Cuáles son los gigantes que te impiden ver a Cristo? La gracia de Dios siempre está ahí para sostenernos.
¿A caso ese gigante es el pecado? Ya cristo lo venció en la cruz. ¿Ese gigante es tu matrimonio? Cristo es quien trabaja en los corazones. ¿Ese gigante es alguna necesidad económica? Dios es el que provee. ¿Ese gigante es la necedad? Dios es el que da sabiduría. ¿Ese gigante es un vicio? Dios es el que hace libre. ¿Ese gigante eres tú mismo? Dios puede transformarte. ¿Ese gigante es tu inmadurez? Dios te está perfeccionando hasta la altura de Cristo. ¿Ese gigante es una enfermedad? Dios es el que sana conforme a su voluntad. ¿Ese gigante es el desánimo? En Cristo somos más que vencedores. ¿Ese gigante no te deja dormir? En Cristo tenemos paz. ¿Ese gigante te lleva a dudar de tu salvación? Estás resguardado en las manos de Cristo. ¿Ese gigante es la falta de amor? Mira la Cruz de Cristo.
No importa el gigante que haya en tu vida, no hay nada ni nadie que pueda más que nuestro Santo y Glorioso Dios.
I.P: En medio de un futuro desconocido, confía en el Dios conocido.
Conclusión
Sí tú aún no has venido a los pies de Cristo y has reconocido a Cristo como Señor y salvador, él es el único merecedor de tú adoración y el único digno de tener tu vida rendida a él, en Jesús hay vida eterna y esperanza en medio del gigante que más atormenta nuestras vidas, que es el pecado.
