LA APOSTASÍA EN LA IGLESIA

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INTRODUCCIÓN

Lectura: 1 Timoteo 4:1-5
Oración
En al vida cristiana podemos caer en dos grandes extremos, el primero de ellos es lo que se conoce como antinomismo, que es la creencia falsa de que el cristiano no está sujeto a ninguna ley moral. Es decir, como la salvación es por gracia, podemos pecar sin ningún problema porque somos salvos. El antinomismo es un mal entendimiento de la gracia de Dios.
El otro extremo, es el legalismo. Quienes caen en este extremo, tienen un mal entendimiento de la santidad y la libertad cristiana. El legalismo se caracteriza por imponer reglas, normas y mandamientos que no están establecidos en la Palabra de Dios. Estos mandamientos no solo no provienen de Dios, sino que siempre se oponen a la Palabra de Dios y a la libertad que Dios ha dado al cristiano.
El legalismo puede tomar muchas formas, una de las maneras en que el legalismo se manifestó en las iglesias del Nuevo Testamento, fue a través del ascetismo. El ascetismo es una corriente filosófica que implica el crecimiento espiritual por medio de la abstención o privación de los placeres materiales. Quienes viven de esta manera afirman que todo lo físico y material es malo, por lo tanto, negarse a satisfacer deseos físicos es la mejor manera para crecer espiritualmente o purificar el alma.
Muchas religiones en la actualidad practican este estilo de vida ascéticos, religiones como el hinduismo, el budismo, y ciertas ramas derivadas del cristianismo llevan a sus seguidores a renunciar a todo tipo de satisfacción de los deseos físicos y materiales.
Y como hemos dicho, en el Nuevo Testamento vemos a muchas iglesias siendo atacadas por una forma de legalismo ascético que imponía normas de hombres y negaban la bondad de Dios en la creación. Por esta razón, los autores bíblicos advirtieron a la iglesia contra estas enseñanzas. Éste fue el caso de Pablo en 1 Timoteo 4.
Una de las cosas que Pablo quiere asegurar es que tanto Timoteo como la iglesia en Éfeso tengan un correcto entendimiento del mensaje del evangelio y que vivan conforme a lo que el evangelio produce en la vida del creyente, es decir santidad y piedad. Y por eso, no solo condena la falsa doctrina y a los falsos maestros, sino que también describe la falsedad de las ideas sutiles que se disfrazan de piedad en la iglesia, pero que son una forma de legalismo ascético, es decir, doctrinas que privan a los hombres de disfrutar de la libertad que Cristo nos dio al establecer mandamientos humanos.
Y esto es lo que veremos en esta tarde. Porque el gran peligro que tienen estas falsas doctrinas es que desvían a la iglesia, e incluso llevan a muchos a abandonar la fe verdadera por seguir corrientes doctrinales que no son bíblicas. Es esto lo que Pablo menciona este pasaje de hoy.
Por esta razón, nuestro argumento es: “El ascetismo es una falsa doctrina que lejos de producir santidad en la vida, llevará a muchos a la apostasía.
Y vamos a ver esto en tres grupos de personas:
Los que apostatan de la fe.
Los que engañan.
Los que son libres.
Así que te pido que me acompañes nuevamente en la lectura de este pasaje (1 Timoteo 4:1-5).

I. LOS QUE APOSTATAN

El domingo pasado observamos cuál es el mensaje que la iglesia debe predicar, cuál es la verdad que la iglesia debe sostener por medio de vidas santas. Vimos cómo la iglesia debe tener un testimonio de piedad que respalde su proclamación de la verdad, y esta verdad es el mensaje del evangelio que Dios ha dado a la iglesia. Y encontramos la descripción de este mensaje en versículo inmediatamente anterior 1 Timoteo 3:16E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Él fue manifestado en la carne, Vindicado en el Espíritu, Contemplado por ángeles, Proclamado entre las naciones, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.
Lo que Pablo hace a continuación es advertir a Timoteo y a la iglesia de lo que el Espíritu Santo le había revelado, y es que aunque la iglesia debe proclamar y sostener la verdad del evangelio, la realidad es que algunos que “forman parte de la iglesia” se apartarán de la verdad. Algunos dejarán de creer en este mensaje.
El apóstol está haciendo un contraste entre la verdad que la iglesia debe proclamar y la actitud que algunos tendrán ante esa verdad proclamada. El texto nos dice que algunos apostatarán, es decir, abandonarán la fe que una vez afirmaron creer. Pablo comienza haciendo un contraste entre el mensaje del evangelio, y la revelación que ha recibido del Espíritu sobre la actitud de algunos.
1 Timoteo 4:1El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios,
El Espíritu al que Pablo hace referencia es el Espíritu Santo de Dios. Pablo recibió revelación de parte de Dios acerca de la iglesia en Éfeso. Esto no debería sorprendernos, no es la primera vez que Pablo recibe este tipo de mensajes del Espíritu de Dios. Recordemos que, precisamente cuando se despide de los ancianos de la iglesia de Éfeso les dice lo siguiente en Hechos 20:29–30»Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre ustedes que no perdonarán el rebaño. »También de entre ustedes mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos.
Este tipo de revelación divina que Pablo recibió fue una advertencia sobre los falsos maestros que se levantarían de entre los pastores en la iglesia de Éfeso, y sobre cómo muchos serían arrastrados por esa falsa doctrina hasta llegar a la apostasía.
EL ESPÍRITU DICE
Y escuche bien lo que dice el texto. Pablo afirma que el Espíritu dice claramente, esto quiere decir que habla sin ambigüedades, sin confusión ni dudas. Pablo tenía la certeza del mensaje que Dios les estaba revelando. Ahora bien, esto es algo que Pablo describe a la iglesia, pero no prescribe para la iglesia. Es decir, la revelación que Pablo recibió no es una experiencia que todo cristiano debe aspirar a tener. Pablo recibió la revelación divina de parte de Dios y esa revelación la dejó plasmada en la Palabra de Dios.
Ahora los cristianos no debemos esperar ni anhelar experiencias personales acerca de la voluntad de Dios, ni de los acontecimientos futuros, pues todo esto está ya escribo en la Biblia. El cristiano no necesita una revelación actual del Espíritu Santo porque todo ya ha sido revelado en la Palabra de Dios.
2 Pedro 1:3Pues Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia.” ¿Cómo obtenemos ese conocimiento? A través de la Biblia. De hecho, Pedro mismos dice más adelante en su carta lo siguiente: 2 Pedro 1:18–19Nosotros mismos escuchamos esta declaración, hecha desde el cielo cuando estábamos con Él en el monte santo. Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual ustedes hacen bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en sus corazones.
Lo que Pedro está diciendo es que él y otros discípulos estuvieron presentes cuando Jesús se transfiguró y mostró toda su gloria, pero luego declara que esa experiencia no es la autoridad, sino que la Palabra escrita de Dios es la Palabra más segura. De forma que, la revelación que Pablo recibe no es un argumento a favor de las profecías que muchos falsos maestros reciben hoy en día. Y esto es importante aclararlo, porque especialmente en nuestros tiempos hemos visto una mayor propagación el movimiento apostólico y profético.
Pablo recibió revelación directa del Espíritu Santo, pudo haber sido en forma de visión. Nosotros tenemos la revelación del Espíritu Santo de forma escrita en su Palabra.
LOS ÚLTIMOS TIEMPOS
De manera que, Pablo comparte que el Espíritu de Dios claramente reveló que “en los últimos tiempos” algunos abandonarían la fe. La frase “en los últimos tiempos” se refiere al tiempo actual en el que vivimos. Éste es el período que fue inaugurado con la primera venida de Cristo en su encarnación para morir por los pecadores, y que se consumará con su segunda venida en gloria a juzgar a vivos y muertos. Es decir, los últimos tiempos son los tiempos en los que ya estamos viviendo.
LA APOSTASÍA
Y lo que dice el Espíritu de Dios, es que durante el período comprendido entre la primera venida de Cristo en su encarnación y su segunda venida en gloria para juicio, durante todo este período habrán muchos que apostarán de la fe. La apostasía, amados, no es algo nuevo sino que está ocurriendo desde que Cristo estableció su iglesia. De hecho, Pablo menciona a los primeros apóstatas en el capítulo 1, cuando menciona a dos hombres que se habían apartado de la fe. En 1 Timoteo 1:19–20guardando la fe y una buena conciencia, que algunos han rechazado y naufragaron en lo que toca a la fe. Entre ellos están Himeneo y Alejandro, a quienes he entregado a Satanás, para que aprendan a no blasfemar.
Alejandro e Himeneo se apartaron de la fe verdadera. Una fe que, al menos de labios, habían abrazado.
Quienes apostatan de la fe son personas que se afilian con la fe cristiana, que abrazan el evangelio de forma externa o intelectual, pero que verdaderamente no han nacido de nuevo. Personas que reciben la palabra pero que luego se apartan de ella. Estas personas incluso llegan a formar parte de la iglesia local, siendo miembros y creyendo en el evangelio. Sin embargo, no son creyentes verdaderos.
La apostasía no es la pérdida de la salvación, sino más bien la evidencia de nunca fue salvo en realidad. Esto debemos tenerlo bien claro, apostatar no es perder la salvación, sino demostrar que nunca se tuvo la salvación en primer lugar.
El mismo Señor Jesús nos advirtió de esto en la parábola del sembrador. En Mateo 13:20–21»Y aquel en quien se sembró la semilla en pedregales, este es el que oye la palabra y enseguida la recibe con gozo; pero no tiene raíz profunda en sí mismo, sino que solo es temporal, y cuando por causa de la palabra viene la aflicción o la persecución, enseguida se aparta de ella.
Hay personas que parecen dar fruto de vida, pero realmente es solo una apariencia de vida.
Debemos despertar a la realidad que no todo los que son miembros de una iglesia local necesariamente son salvos en verdad. Las iglesias locales están compuestas por creyentes verdaderos y falsos. En el mismo capítulo 13 de Mateo vemos otra parábola sobre esto. Mateo 13:24-30 habla sobre el trigo y la cizaña, y como ambos crecen juntos en el campo y son difíciles de distinguir el uno del otro hasta que ya es tiempo de la ciega. Y es ahí, cuando entonces el Señor atará la cizaña para quemarla en el fuego, y recogerá el trigo. La cizaña representa a los falsos creyentes que están dentro de las iglesias.
El apóstol Juan comparte la misma idea en su primera carta. En 1 Juan 2:19Ellos salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros.” Habrá algunas personas que estarán en medio nuestro, pero que no son parte del pueblo de Dios. Es decir, nunca fueron salvos en verdad.

II. LOS QUE ENGAÑAN

Y estos que apostatan de la fe, se apartan porque comienza a prestar atención a espíritus engañadores. Y esto nos lleva a nuestro segundo punto.
En Hechos 20:29–30»Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre ustedes que no perdonarán el rebaño. »También de entre ustedes mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos.” Estos lobos feroces y falsos maestros que arrastran a los discípulos, son agentes usados satanás para confundir a la iglesia.
El texto de 1 Timoteo 4:1-2 nos muestra que hay dos tipos de engañadores.
LOS ESPÍRITUS ENGAÑADORES
En primer lugar están los espíritus engañadores que promueven doctrinas de demonios. No debemos perder de vista el contraste. El Espíritu revela a Pablo claramente la verdad. Los demonios son espíritus engañadores que quieren corromper doctrina.
Estos son hombres usados por los demonios para traer confusión a la iglesia. Detrás de toda mentira y corrupción de la verdad está Satanás, quien es el padre de la mentira. En Juan 8:44 cuando Jesús confronta a los fariseos expone quien está realmente detrás de la falsedad de ellos, y no es otro que Satanás. Les dice: “»Ustedes son de su padre el diablo y quieren hacer los deseos de su padre. Él fue un asesino desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.
El mismo evento de la caída nos muestra que fue el resultado del engaño con que Satanás envolvió a Eva. 1 Timoteo 2:14Y Adán no fue el engañado, sino que la mujer, siendo engañada completamente, cayó en transgresión.” ¿Quién la engañó? La serpiente, que no es otro sino Satanás.
Estos espíritus engañadores corrompen la verdad de Dios con sus mentiras. Ahora bien, estas mentiras pueden ser bien sutiles, y muchas veces, imperceptibles a primera vista.
Hay doctrinas que parecen ser piadosas y santas, pero no son más que doctrinas de demonios. No son más que sutiles desviaciones del evangelio.
Pablo advierte contra eso a otra de las iglesias del Nuevo Testamento. En Colosenses 2:8Miren que nadie los haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo.
Las mentiras de Satanás son muy sutiles.
LOS FALSOS MAESTROS
Y él usa agentes humanos para programar la mentira. El segundo tipo de engañadores son los falsos maestros.
De la misma forma que Dios usa a la iglesia para proclamar la verdad, así también Satanás usa a los falsos maestros para propagar la mentira y el engaño. Detrás de todo falso maestro está Satanás, de esto no nos quepa la menor duda. Ahora bien, es posible que este hombre no esté consciente de la manipulación de Satanás, pero eso no niega la verdad que nos muestra este pasaje. Los espíritus engañadores usan a hombres mentirosos. Por eso Jesús lo dijo en Juan 8:44, el pasaje que acabamos de leer. Los fariseos son mentiroso e hipócritas usados por los demonios para propagar la mentira.
Amados hermanos, muchas veces pensamos que la guerra espiritual es una lucha en la que gritamos y atamos, o declaramos y arrebatamos la cosas de la mano del diablo. Pero nada está más lejos de la realidad. La verdadera batalla espiritual es doctrinal. Es entre la verdad y la mentira. No tiene que ver con actos mal llamados proféticos en los que luchamos contra satanás a través del poder que hay en nuestra boca.
No, la verdadera lucha espiritual es por proteger el evangelio y denunciar toda distorsión de la verdad, por muy sutil que ésta sea.
CONCIENCIA CAUTERIZADA
Ahora bien, ¿cuál es la característica de estos engañadores? Tienen la conciencia cauterizada ¿Qué quiere decir esto? Nos podemos preguntar.
La conciencia es el conocimiento que tiene todo ser humano de lo que es bueno y lo que es malo. Este es un conocimiento que todo ser humanos tiene hasta cierto punto, tanto los creyentes como los no creyentes tienen una conciencia dada por Dios que nos restringe de hacer lo malo. En Romanos 2:14–15Porque cuando los gentiles, que no tienen la ley, cumplen por instinto los dictados de la ley, ellos, no teniendo la ley, son una ley para sí mismos. Porque muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, su conciencia dando testimonio, y sus pensamientos acusándolos unas veces y otras defendiéndolos,
No es necesario ser cristiano para saber que engañar y mentir es malo. No es necesario leer la Biblia para saber que aprovecharse de los demás por medio de estafas es incorrecto.
Sin embargo, aquellos que están sin Cristo corren un mayor riesgo de cauterizar la conciencia. Y digo, mayor riesgo, porque no son los únicos que tienen ese riesgo, el creyente también puede afectar su conciencia.
El calificativo “cauterizada” ilustra algo que ha sido como quemado con un hierro. Cuando la piel es quemada con un hierro para cerrar una herida, la parte afecta pierde toda sensibilidad, es decir ya no siente el tacto. Lo mismo ocurre con la conciencia. Cuando una persona, creyente o no, ignora la conciencia es como si la estuviera quemando con un hierro hasta el punto que se vuelve insensible. Ya no siente culpa al hacer lo malo.
Estos falsos maestros ya no sienten culpa ni remordimiento al engañar a la iglesia y desviar a muchos de la verdad. En otras palabras, ya no les importa hacer lo malo.
LO QUE ENSEÑAN
Estos hombres mentirosos enseñan doctrinas de demonios, es decir enseñan doctrinas que no son bíblicas. Y lo que vemos a continuación en nuestro texto, es que Pablo comienza a abordar de una manera específica cuáles son estas falsas doctrinas.
1 Timoteo 4:3Esos prohibirán casarse y mandarán abstenerse de algunos alimentos, que Dios los ha creado para que con acción de gracias participen de ellos los que creen y que han conocido la verdad.
Hay dos aspectos específicos que estos falsos maestros enseñan, y es el celibato obligatorio y la abstención de alimentos supuestamente impuros.
Pablo no profundiza mucho en el tema del matrimonio, pues en el capítulo 3 cuando habló acerca de los requisitos para los ancianos y diáconos dejó claro su posición acerca del matrimonio. A ambos dijo que debían ser maridos de una sola mujer, y aunque esto no hace tanta referencia al estado civil sino a la pureza sexual del hombre, también es cierto que esa pureza sexual se evidencia en el matrimonio. Por tanto, quienes deben ser ejemplos de piedad en la iglesia, los líderes, deben ser fieles a sus esposas en caso de estar casados.
Por tanto, el apóstol no se enfoca en el matrimonio, porque queda implícita su posición en el capítulo 3. El matrimonio es bueno, y Dios nos ha dado el matrimonio, entre otras cosas para el disfrute sexual puro y santo.
De manera que, habiendo dejado clara su postura ya en el capítulo 3, Pablo se enfoca en la abstención de los alimentos que promueven estos engañadores.
1 Timoteo 4:3 “… y mandarán abstenerse de algunos alimentos, que Dios los ha creado para que con acción de gracias participen de ellos los que creen y que han conocido la verdad.
Esta corriente de pensamiento creía que por medio de la dieta se podía alcanzar un mayor y mejor nivel de santidad. Veían algunos alimentos como impuros y por lo tanto incompatibles con la vida piadosa. Pero amados hermanos, esto no tiene nada que ver con la vida cristiana. En otras partes de la Escritura Pablo advierte de lo mismo.
Colosenses 2:16–17Por tanto, que nadie se constituya en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo.
Amados hermanos, no hay tal cosa como alimentos impuros. Cuando el Señor creó todas las cosas, dijo que toda la creación era buena. En Génesis 1:31Dios vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.” Esto incluye todos los alimentos que Dios ha provisto para nosotros en la naturaleza.
Ahora bien, lo que el texto corrigiendo es la falsa idea de que es un mandamiento de Dios el abstenernos de ciertas comidas.
Pablo no está criticando la abstención en sí misma. Es decir, no está mal abstener se ciertas comidas o bebidas por motivos de salud, especialmente ahora que todo es mucho más procesado que en lo tiempos bíblicos. Esto no es una licencia para que el cristianos coma sin ningún tipo de cuidado por su cuerpo. Debemos ser buenos mayordomos del cuerpo. Lo que está siendo corregido por el autor de 1 Timoteo es el error doctrinal que impone sobre el creyente la abstención a ciertos alimentos como un mandato divino.
El argumento de Pablo es que lejos de ser algo que Dios prohibe, es algo que Dios nos provee para nuestro disfrute y deleite.
Esto es lo que se conoce como ascetismo. Un estilo de vida que conlleva la abstención o privación del disfrute de cosas terrenales o materiales con el objetivo de alcanzar un nuevo nivel espiritual. Y esto, amados, es legalismo puro y duro. Esto no tiene nada que ver con el evangelio.

III. LOS QUE SON LIBRES

Por el contrario, Pablo dice que los que han creído en el evangelio tienen la libertad para disfrutar de estas cosas.
1 Timoteo 4:3… que Dios los ha creado para que con acción de gracias participen de ellos los que creen y que han conocido la verdad.
Aquellos que verdaderamente conocen el evangelio reconocen que el Dios creador ha mostrado su bondad por medio de su creación, y por lo tanto, todo lo que Dios ha creado es bueno. Otra vez citamos Génesis 1:31Dios vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera…
Eso es lo que Pablo está diciendo en los siguientes versículos: 1 Timoteo 4:4–5Porque todo lo creado por Dios es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; porque es santificado mediante la palabra de Dios y la oración.
Conexión con el evangelio: Amado amigo que hoy nos visitas, hay una falsa idea que se ha propagado en la religión de los hombres, y es la idea de que el hombre es contaminado con cosas externas como el alimento o la bebida. Pero Jesús enseñó algo completamente diferente. En Marcos 7:14–23Llamando de nuevo a la multitud, Jesús les decía: «Escuchen todos lo que les digo y entiendan: no hay nada fuera del hombre que al entrar en él pueda contaminarlo; sino que lo que sale de adentro del hombre es lo que contamina al hombre. »Si alguno tiene oídos para oír, que oiga». Cuando Jesús dejó a la multitud y entró en casa, Sus discípulos le preguntaron acerca de la parábola. «¿También ustedes son tan faltos de entendimiento?», les dijo*. «¿No comprenden que todo lo que de afuera entra al hombre no lo puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina?». Jesús declaró así limpios todos los alimentos. También decía: «Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. »Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez. »Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre».
Amado amigo, la Biblia nos enseña que el problema del hombre no es lo que come o deja de comer, sino lo que hay en su corazón. El corazón del ser humano alberga deseos contrarios a la voluntad de Dios para el hombre, y es eso lo que la Biblia llama pecado. De estos malos deseos y de esta inclinación a la maldad es lo que debemos arrepentirnos, no de los alimentos que comamos o dejemos de comer. Por eso yo te animo a reconocer lo mismo que todos nosotros hemos tenido que reconocer, que nuestro corazón es malo delante de Dios y que nuestra única esperanza para ser puros no está en una dieta sino en Cristo. Él es el único que nos puede limpiar de nuestra maldad. Te animo a venir a Él. Si esto es algo que deseas hacer hoy, me encantaría hablar contigo al final del sermón.
LA LIBERTAD DE LOS QUE CREEN
Pablo afirma la liberta del creyente de disfrutar de las cosas que Dios ha creado, porque este disfrute es un motivo de adoración a Dios.
Para el creyente en Cristo todas las cosas son un motivo de acción de gracias y adoración al Señor. Aún las cosas más elementales como lo es el comer o el beber. En 1 Corintios 10:31Entonces, ya sea que coman, que beban, o que hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.
Las leyes alimenticias del Antiguo Testamento tenían el propósito de demostrar que el pueblo de Dios era diferente al resto de las naciones, esto se demostraba porque los israelitas no comían las mismas cosas que las demás naciones.
Pero, en el Nuevo Testamento, el pueblo de Dios demuestra que es diferente al resto de las naciones no porque se prive de ciertos alimentos, sino porque come todas las cosas con una actitud diferente, una actitud de alabanza y acciones de gracia.
Quienes han conocido la verdad tienen la libertad de comer porque los diferencia no es la dieta en sí sino la actitud del corazón.
APLICACIONES
De manera, hermanos, que “el ascetismo es una falsa doctrina que lejos de producir santidad en la vida, llevará a muchos a la apostasía.
Crece en entendimiento: Debemos evitar se engañados, y la única forma de no ser engañado es crecer en nuestro entendimiento del evangelio y la teología bíblica. Efesios 4:11-14.
Reconoce aquellos aspectos de tu cosmovisión que no se ajustan al evangelio: Hay cosas que crees o perspectivas que tienes que no son bíblicas y debes estar atento. No todo lo que piensas es compatible con el evangelio, y es nuestra responsabilidad reconocer las partes que no lo son aunque sean sutiles.
Reconoce la bondad de Dios en la creación: Dios ha creado todas las cosas para nuestro disfrute, asegurémonos de deleitarnos en lo que Dios nos ha dado con la actitud correcta, una actitud de agradecimiento a Dios y de alabanza. Reconocer la bondad de Dios nos llevará a cultivar un corazón agradecido.
Que Dios nos ayude a crecer en la verdadera piedad, y nos permita discernir los mandamientos y doctrinas de hombres del verdadero evangelio.
¿Amén?
Oremos.
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