FIRMES ANTE LAS ADVERSIDADES

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 103 views
Notes
Transcript

INTRODUCCION

El mes pasado nos enfocamos en el gozo de vivir en Cristo, tanto en tiempos de alegría como en medio de la tribulación. Este mes nos dedicaremos a ver la importancia que tiene la Palabra de Dios escrita para equipar al discípulo de Cristo y prepararlo para llevar el mensaje de salvación en Cristo a toda criatura. En las Cartas Pastorales: 1 Timoteo, Tito y 2 Timoteo, el apóstol Pablo insiste sobre esto mismo. Estos dos textos nos hablan de la importancia de la Palabra de Dios.
2 Timoteo 1:13–14 RVR60
Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.
2 Timoteo 3:16–17 RVR60
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Y, ¿quién era Timoteo?

TIMOTEO, COLABORADOR DE PABLO

Durante su primer viaje misionero, Pablo pasó a Listra, en Licaonia, donde llevó a Cristo a Eunice y Loida, la madre y la abuela de Timoteo, respectivamente. Este fue también ganado a la fe cristiana en esta época. Su madre era judía, y su padre griego. Timoteo llegó a ser un cristiano activo y fue recomendado a Pablo por los hermanos de Listra y de Iconio, cuando el Apóstol volvió a visitar Listra en el curso de su segundo viaje misionero.
Según nos narra el libro de Hechos, Timoteo acompañó a Pablo por Galacia, y después fue con él a Troas, Filipos, Tesalónica y Berea. Luego siguió ayudando a Pablo en Corinto. Mas adelante, según leemos en las cartas de la prisión en Roma, Timoteo había seguido al apóstol hasta allí, y compartía sus trabajos.
Cuando Pablo fue liberado, confió importantes misiones al joven Timoteo, como la de supervisar la Iglesia de Éfeso. Allí tenía que refutar las doctrinas erróneas de falsos maestros, nombrar ancianos, organizar y disciplinar como delegado de Pablo.
1 Timoteo 1:3–4 RVR60
Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina,ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.
La otra mención a Timoteo se halla en Heb. 13:23, donde se lee que Timoteo había sido encarcelado y liberado. Este encarcelamiento debió producirse entre la liberación de Pablo y su segunda estancia en prisión.
No se sabe nada de los años posteriores de Timoteo. Una antigua tradición afirma que siguió dirigiendo la Iglesia de Éfeso y que, por tanto, él tiene que haber sido el «ángel» al que se dirige el mensaje de Apoc. 2:1–7. Por último, se afirma que sufrió el martirio bajo Domiciano, hacia el año 97. Timoteo fue martirizado, apaleado y apedreado por haber tratado de impedir una fiesta muy corrompida en aquella ciudad.
Pero, volvamos a Pablo. Cuando escribe la segunda carta a Timoteo, Pablo está un calabozo, prisionero en Roma, abandonado de todos, excepto de Lucas, sin esperanza de liberación, antes bien, presintiendo cercano su fin. En esas angustiosas circunstancias, el Apóstol considera necesaria la presencia de Timoteo, juntamente con la de Marcos. Dos veces le dice: «date prisa en venir a mí» (4:9, 21). Timoteo se encontraba en Éfeso y Pablo en Roma.
2 Timoteo 4:9–12 RVR60
Procura venir pronto a verme,porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia.Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.A Tíquico lo envié a Efeso.
Esta difícil situación de Pablo, presenta un cuadro vívido de las circunstancias de sufrimiento y pobreza de muchos que confiesan la fe de Cristo, sin renegar ante las amenazas y penas de muerte, que Pablo enfrenta con realismo. Su muerte probablemente tuvo lugar en el año 67 d.C. por orden del emperador romano Nerón.

EL EJEMPLO DE TIMOTEO PARA NOSOTROS

Pablo aun preso expresa su deseo de volver a ver a Timoteo (1:1–5). Lo exhorta a que se muestre valeroso en medio de las pruebas y penalidades (vv. 6–12), recordando de quienes había aprendido.
2 Timoteo 1:3–6 RVR60
Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día;deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo;trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
La plena entrega y fidelidad a Dios que mostraba Timoteo le fueron inculcadas por su abuela Loida y su madre Eunice. Ellas habían sido para él modelos de una fe verdadera, sin falsedad.
¿Podrán decir nuestros hijos y nietos lo mismo de nosotros?
Pablo recordaba de las lágrimas de los ancianos de la Iglesia de Éfeso, entre ellos Timoteo y de otros creyentes cuando se despidieron en Mileto, cuando Pablo les decía que no verían más su rostro, al final de su tercer viaje misionero.
Hechos de los Apóstoles 20:36–38 RVR60
Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban, doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro. Y le acompañaron al barco.
En esta segunda carta, Pablo anima a Timoteo a ser fiel en la fe a pesar de la oposición, y que debe defender con fuerza las verdades fundamentales del Evangelio, cuidar su vida espiritual, ser sufrido y puro, manteniéndose apartado de todo aquello que deshonre al Señor.
2 Timoteo 1:6–7 RVR60
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
El hecho de la imposición de manos era simbólico; no era el medio para recibir el don espiritual, sino como una señal de dedicación de una persona a un ministerio especial, para el servicio a la iglesia, como en el caso de Pablo y Bernabé. Pablo le recordó a Timoteo el don y la necesidad de usarlo para el bien del reino. Por siglos se ha usado la imposición de manos para apoyar la instalación de líderes la iglesia.
Hechos de los Apóstoles 13:2–3 RVR60
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
Recuerdo a un fiel hermano en Cristo en Perú, Pedro López, con quien participamos apoyando el crecimiento de una iglesia en una zona popular de Lima, yendo a predicar en los buses, en los parques, llevando un pequeño megáfono. Eso fue en la década de los 90’s. Esa iglesia creció mucho y tuvo que subdividirse en 4 sectores del mismo distrito. Me enteré apenas esta semana de que su hijo Joel pastorea una iglesia en el norte del Perú. El hermano Pedro López trabajó mucho apoyando la iglesia, siendo uno de los ancianos. Recuerdo que enfermó gravemente, lo visité varias veces en el hospital, y pocos días antes de partir, me encargó que siga orando, que siga anunciando la Palabra de nuestro Señor. Este hermano fue para mí como Pablo lo fue para Timoteo.
2 Timoteo 1:8–9 RVR60
Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
¡Qué importante tener presente estas palabras en nuestro corazón! Sin temor, ni estar avergonzados de presentar con valor la Palabra de Dios. El mismo Pablo había escrito a los creyentes de la Iglesia en Roma.
Romanos 1:16–17 RVR60
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

FIRMES ANTE LAS ADVERSIDADES

Cuando pasemos por adversidades no debemos preguntar por qué sino para qué. Dios tiene su propósito eterno y nos ha dado el privilegio de participar de sus propósitos. Dios puede usarnos aun cuando hayamos sido rebeldes y fracasados por algún tiempo, siempre que nos arrepintamos y nos entreguemos a él.
2 Timoteo 1:10–12 RVR60
pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles. Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
Por supuesto, el joven siervo Timoteo tenía causas justificadas para tener gran temor, porque él había visto a Pablo apaleado, fracturado y apedreado; sin embargo, la fe genuina le ayudó a tener una vigorosa confianza en Dios que domina los temores.
El evangelio es un mensaje que merece ser guardado a toda costa en cuanto a su contenido, pero su aplicación de vez en cuando va a tomar otras formas en el futuro. Es un mensaje que nunca cambia, pero es proclamado en un mundo que cambia constantemente.
2 Timoteo 1:13–14 RVR60
Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.
¿Recordarán así nuestros discípulos y hermanos en Cristo acerca de nuestro testimonio de vida?
Por eso, el mensaje de Pablo a Timoteo, y también a nosotros en este siglo 21, es el de guardar la sana doctrina, a pesar de todo viento contrario.

AQUELLOS QUE SE APARTARON

En contraste, el Apóstol Pablo menciona a dos personas que le abandonaron y no quisieron sufrir con él. Pablo estaba decepcionado porque esas personas eran bien conocidas, pero en el momento de su arresto, probablemente en Macedonia, no quisieron declarar en su favor, y lo abandonaran sin interesarse por él.
2 Timoteo 1:15 RVR60
Ya sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia, de los cuales son Figelo y Hermógenes.
Sin embargo, Onesíforo y los de su casa, no se avergonzaron de Pablo. A pesar del riesgo, Onesíforo se esforzó en la difícil tarea de encontrar a Pablo en la prisión romana. Según los historiadores, el segundo encarcelamiento de Pablo en Roma se hizo efectivo en el calabozo de más adentro, donde no se permitía entrar al público, ni aun los miembros de la iglesia en Roma conocían el lugar preciso donde estaba su prisión.
2 Timoteo 1:16–18 RVR60
Tenga el Señor misericordia de la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó, y no se avergonzó de mis cadenas, sino que cuando estuvo en Roma, me buscó solícitamente y me halló. Concédale el Señor que halle misericordia cerca del Señor en aquel día. Y cuánto nos ayudó en Efeso, tú lo sabes mejor.
Sin duda, Timoteo debió estar consciente de la vergüenza de Figelo y Hermógenes, pero la exhortación de Pablo enfatiza el hecho de que Onesíforo no se avergonzó; aún más, Pablo testifica en 1:12: no me avergüenzo. En esta manera Pablo concluye esta sección animando a Timoteo.
2 Timoteo 1:8 RVR60
Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,

LECCIONES PARA NOSOTROS

A nosotros que hemos alcanzado los fines de los siglos, tenemos una misión por delante:
Somos llamados a proclamar el mensaje de salvación, todos nosotros, con nuestra palabra, nuestro ejemplo, nuestro testimonio de vida.
Y si eso nos trae persecución, no debemos tener miedo de sufrir por la causa de Cristo, debemos confiar en el propósito y la voluntad de Dios.
Somos llamados a servir: siguiendo el ejemplo de Pablo, tomando el reto de proclamar el evangelio, obedeciendo el mandato de enseñar la sana doctrina.
Somos llamados a confiar en el Señor: en su Providencia, en su poder, en su mensaje.
Y todo esto ha de preservar a nuestros hijos y nietos en medio de una sociedad donde se levanta Sodoma cada vez mas insistente y amenazadora, por todos lados.
Salmo 138:7–8 RVR60
Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra. Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.
Hermano, hermana, vive la vida abundante que Cristo te da. “Y confía en El, y Él hará.” (Salmo 37:5)
OREMOS
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.