Clase 2 Cuando una iglesia pierde el amor

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introducción

Cada iglesia local tiene sus propios distintivos, dones, identidad y ambiente. Se pueden observar estas diferencias en las iglesias del Nuevo Testamento (Hechos 17:11). Sin embargo, la característica primordial que cada creyente e iglesia debe tener, más allá de los dones y distintivos, es el amor. Por lo tanto, lo que es de suma importancia para cada creyente y cada iglesia es esto:
¿Está el ambiente de nuestra iglesia impregnado de un amor como el de Cristo?
D. A. Carson, profesor en Trinity Evangelical Divinity School, escribió un artículo basado en Apocalipsis 2:4 titulado Una iglesia que hace todo bien, pero...” Carson, al describir este tipo de iglesia, escribe: Todavía proclaman la verdad, pero ya no aman a Cristo apasionadamente, quien es la verdad. Siguen haciendo buenas obras, pero ya no más con amor fraternal y compasión. Perseveran en la ver- dad y son testigos valientes, pero se olvidan que el amor es el mayor testigo de la verdad. No quiere decir que sus verdaderas virtudes han hecho a un lado el amor, pero ninguna gran cantidad de buenas obras, sabiduría, discernimiento en la disciplina de la iglesia, resistencia en la escasez u odio contra el pecado puede compensar la falta de amor.

Por qué el amor es tan importante?

¿Por qué la pérdida de amor es tan seria? ¿Por qué angustia a Dios tan profundamente? ¿Por qué es su amenaza de juicio tan severa? ¿Por qué es algo de vida o muerte para una iglesia? Las respuestas se encuentran en Cristo mismo y en aquellos que Él eligió para que fuesen sus apóstoles.
Primero Jesucristo enseñó que “el primer y grande mandamiento” es amar a Dios completamente, totalmente, sin reservas, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente (Mateo 22:37-38; Marcos 12:28-34)
Segundo Jesucristo dijo que el segundo gran mandamiento es como el primero: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39). Jesús hace del amor por Dios y el amor por el prójimo compañeros inseparables. Su propia valoración del amor es: “De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:40), y “No hay otro man- damiento mayor que estos” (Marcos 12:31). Por lo tanto, los seguidores de Cristo deben estar marcados no sólo por la devoción a Dios sino también por todo lo que hacemos por nuestro prójimo.
Tercero ser un verdadero discípulo requiere el negarse a sí mismo y amar a Dios más que a nadie: “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí” (Mateo 10:37-38). Todas las demás relaciones interpersonales, incluso los vínculos familiares más estrechos se vuelven en ídolos cuando Cristo no es el primero y el más amado
Cuarto Jesucristo les dejó a sus discípulos un nuevo mandamiento: (Juan 13:34-35). Jesucristo nos demostró su propio ejemplo de amor sacrificándose a sí mismo como un modelo a seguir para cumplir este nuevo mandamiento. Además, Él enseñó que por nuestro amor los demás nos reconocerán como sus discípulos. De hecho el amor “tiene que ser la marca que nos distigue como seguidor de Cristo”
“El nuevo mandamiento”, escribió Carl Hoch, es el sine qua non de la vida cristiana”. Sine qua non es una frase en latín que significa “sin el cual nada”. Por lo tanto, este mandamiento es un elemento esencial en la vida cristiana y en nuestro testimonio hacia el mundo. No cumplir con esto es reducir la vida cristiana a “nada”
Quinto
1 Juan 4:8, 16). Para entender mejor este versículo, necesitamos examinar la Trinidad. En el corazón de la doctrina cristiana del amor está la naturaleza trina de Dios. El modelo de amor supremo se encuentra entre las tres personas que componen a Dios —Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo— quienes son tres en uno y uno en tres, perfectos en amor mutuo. “Todo el amor”, afirma Kelly Kapic, “es un reflejo o sombra del amor trino de Dios”. Ha existido por toda la eternidad una relación dinámica entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo caracterizada por el amor (Juan 17:24), y nosotros hemos sido llamados a compartir en su santa comunidad de amor (Juan 17:26; 14:21; 15:9-10). Sexto,
Pablo define el amor como “el camino más excelente” de vivir. El amor es la virtud principal que debe dirigir todo lo que hacemos y decimos en la vida cristiana. Para llevar a casa esta verdad fundamental con una fuerza inolvidable, Pablo escribe: 1 Corintios 12:31 - 13:3 )
En otras palabras, Pablo dice:
Sin amor, hasta las lenguas angélicas son molestas.
Sin amor, saberlo todo teológicamente y filosóficamente, no ayuda a nadie.
Sin amor, una fe poderosa y valiente no tiene valor.
Sin amor, darle todo a los pobres no tiene sentido.
Sin amor, hasta el mayor sacrificio que uno pueda hacer es en vano
Como nada tiene valor a los ojos de Dios, si no fluye desde el amor, todos necesitamos corregir en gran manera nuestro formalismo habitual. El problema del formalismo, el nominalismo o la frialdad religiosa es muy seria porque es una razón obvia de la ausencia del amor a Dios... Dios presta una atención especial a la forma en que los hombres piensan de Él cuando van a la iglesia y adoran.

Preguntas para desarrollar

Por qué la doctrina de la Trinidad es el fundamento de la doctrina del amor cristiano? Enumere la mayor cantidad de razones que pueda. (Ver nota 10, al pie de la página 27).
Según Juan 17:24, el amor existía antes de que se creara el universo. Dios es una sociedad de tres personas que se aman eternamente. Como escribe Kelly Kapic: “Todo amor no es más que un reflejo o una sombra del amor intratrinitario” (p. 15). (Comente esta cita con el grupo. No existiría el amor si Dios no fuera amor.)
 Cada miembro de la Deidad ama y es amado perfectamente. Lea al grupo la nota al pie 10 de la página 16. Dios es un Ser personal y social.
 He aquí una cita que quizás quieras usar de Steven Smalley: “Porque el amor viene del Padre (1 Juan 4:7), es manifestado por el Hijo (3:16), y se hace disponible por el Espíritu que da vida (4:13-16)” (1,2,3, Juan [Waco, TX: Word Biblical Commentary, 1984], p. 325).
¿Qué enseña el pasaje en Lucas 10:25-37 acerca de “amar a tu prójimo como a ti mismo”? Enumere por lo menos dos principios que se enseñan en este pasaje.
Un prójimo es cualquier ser humano en necesidad, incluso aquellos con quienes no compartimos creencias o antecedentes comunes y aquellos a quienes no conocemos.
Al releer la historia del Buen Samaritano, reflexione sobre el alcance del autosacrificio del samaritano por un ser humano desconocido que sufría. Esta historia es una ilustración inolvidable de la compasión y la misericordia cristianas. El Buen Samaritano trató al hombre moribundo de la manera en que él hubiera querido ser tratado. Esa es la “regla de oro” (Mateo 7:12).
En última instancia, Jesús es el Buen Samaritano.
A la luz de las enseñanzas del Antiguo Testamento de amar al prójimo (Deuteronomio 6:4-5; Levítico 19:18), ¿qué es “nuevo” en el “nuevo mandamiento” de Jesucristo (Juan 13:34-35)?
El Nuevo Mandamiento Establece un Nuevo Estándar de Amor
El amor no es nuevo. La Ley del Antiguo Testamento requería amor a Dios y amor al prójimo. Lo que es nuevo es el alcance y la profundidad de este amor: “Amaos los unos a los otros, como yo os he amado”. La demostración de amor humilde y abnegado de Jesús en la cruz es el nuevo estándar de amor (Juan 15:13).
El Nuevo Mandamiento Proporciona una Nueva Motivación para Amar a los Demás
El amor abnegado de Cristo debería motivarnos a amar a los demás con abnegación. Lo que era cierto solamente en el caso del amor de Jesús mientras estuvo en la tierra, ahora sería cierto en el caso del amor de los discípulos entre sí después de su partida. Juan escribe: “En esto hemos conocido el amor: en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner la vida por los hermanos” (1 Juan 3:16). “Amados, si Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos unos a otros” (1 Juan 4:11). “Nosotros amamos, porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19).
El nuevo mandamiento depende del nuevo poder
El nuevo mandamiento es nuevo porque está ligado a la promesa de Jesús sobre la venida del Espíritu Santo (Juan 14:16-18), un elemento central de la era del nuevo pacto. Solo por el poder del Espíritu Santo que mora en nosotros los discípulos pueden cumplir el nuevo mandamiento. Como señala Carl Hoch: “El Espíritu Santo es el gran motivador de la iglesia. Trabaja para producir el fruto del amor en los cristianos para que puedan cumplir el nuevo mandamiento”. (All Things New: The Significance of Newness for Biblical Theology, [Grand Rapids, MI: Baker, 1995], pág. 143.)
El nuevo mandamiento valida el nuevo mensaje
El nuevo mandamiento está ligado al testimonio del evangelio. En las palabras de Cristo: “En esto [el amor mutuo] todos conocerán que sois mis discípulos”. El nuevo mandamiento está destinado a ser una poderosa herramienta evangelística. La relación de amor entre los creyentes debe ser la evidencia observable de la realidad del mensaje del evangelio y de la relación de amor mutuo que existe eternamente entre el Padre y el Hijo (Juan 14:31). “Nuestras iglesias”, señala Bruce Milne, “deben ser ‘centros de amor’ donde las relaciones entre los miembros sean un reflejo persuasivo del amor de apoyo mutuo, lealtad absoluta y aceptación eterna del Padre y el Hijo” (El mensaje de Juan, [Downers Grove, IL: InterVarsity, 1993], pág. 248).

Conclusión

Qué es lo que ven las personas cuando visitan nuestra iglesia? Ven amor sincero? encuentran compasión como la de Cristo y una unidad familiar llena de amor como lo describen los escritores del NT? ven Hospitalidad, generosidad, preocupación por las necesidades de los demás? etc
Recuerden que siempre hay uno que camina entre las iglesias, invisible, pero que todo lo ve. ¿Cómo cree que Cristo evaluaría su iglesia local hoy?
Ejemplo de persona que buscó una nueva iglesia, recorrió muchas, encontró varias con buena enseñanza bíblica, con buenos maestros bíblicos, pero se quedço finalmente donde encontró un ambiente familiar donde había un espíritu de amor y solidaridad entre la gente. Es decir, pudo elegir una iglesia en donde se sintiera recibido y pudiera ser parte de ella
La iglesia en Éfeso tenía una buena doctrina establecida, eran fieles al evangelio pero algo estaba faltando. El espíritu de la iglesia era defectuoso porque le faltaba amor. Entonces la próxima clase veremos cuál es el remedio que Cristo tiene para la falta de amor y así podremos combatir esta falla en nuestras iglesias.
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