Sin Hacer Acepción

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Sin Hacer Acepción
Sin Hacer Acepción
Santiago 2:1
Hermanos míos, no tengáis la fe de nuestro glorioso Señor Jesucristo, en acepción de personas.
Hermanos, aquí vemos la introducción a este capítulo. El asunto que Santiago nos muestra aquí tiene que ver con la acepción de personas. Vamos a leer y estudiar más que solo este versículo, pero vamos a empezar aquí.
Santiago dice no tengáis la fe de nuestro… en acepción de personas.
Qué está tratando de decir? Tiene que ver con la parcialidad cierto? O sea la falta del juicio igual. Él dice, no dice que tiene la fe de Cristo, si hace acepción de personas. No debe hacer acepción de personas, no debe mostrar la parcialidad.
Entonces hermanos, yo entiendo que hoy en día el mundo está tratando de empujar la igualdad de personas. Dice que las mujeres no tiene los mismos derechos como hombre. O dice que los homosexuales no tienen los mismos derechos.
Por muchos años, el mundo ha luchado para que todos sean iguales, y aunque la biblia sí nos muestra que todos son iguales en los ojos de Dios, lo que el mundo empuje no es lo que Dios enseña.
Entonces, sí hay una diferencia. Pero esta noche, no quiero estudiar en lo que el mundo enseña. Quiero mostrar la igualdad que Dios exige de todos. Aquí este capítulo nos muestra esta verdad. No debemos mostrar el favoritismo. No debemos hacer acepción de personas.
Santiago 1:2-4 Aquí es el ejemplo que Santiago nos da. Tenemos dos personas. Una persona rica, con anillo de oro, ropa fina y otra persona pobre vestido en harapos. Estas dos personas en esta ilustración entran a la congregación, y dicen al hombre rico que puede sentarse en un buen lugar, el mejor puesto, pero al pobre, puede sentarse bajo el estrado, o puede estar en una esquina en pie.
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas pruebas; sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra perfecta, para que seáis perfectos y cabales, y que nada os falte.
Esto es la acepción de personas. Nosotros como Cristianos nunca debemos mostrar esta actitud. Vs. 4 Dios nos dice que si somos así, nosotros somos parciales, somos jueces con pensamientos que son malos.
Entonces no debemos estar así. Allá en esa epoca fue muy común tener la separación entre los pobres y los ricos. Pero todavía hoy en día se ve cierto? Muchos no quieren nada que ver con ellos que no tienen nada, con ellos que son pobres, que viven en los barrios más pobres.
Cuando tratamos a una persona diferente que otros, somos parciales, somos jueces malvados. Creo que nadie quiere tener este título. Pero tristemente hay muchos Cristianos, y probablemente unos aquí que son culpables.
Galatas 3:26-28 Mira aquí lo que dice estos versículos. Todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Todos somos de Cristo revestidos. Ya despues de la salvación somos iguales. La sangre de Cristo nos hizo iguales. En vs. 28 dice que ya, por medio de la salvación. Por medio de la sangre de Cristo, no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer. No hay divisiones, no hay separaciones, todos somos uno en Cristo Jesús.
porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Entonces hermanos, lo que debemos entender es que por Cristo, somos iguales. Pero tambien, eramos iguales antes de la salvación. No como hijos de Cristo, sino como hijos de satanás, esclavos del pecado. Romanos 3:23 nos dice que por cuanto TODOS pecaron, y está destituidos de la gloria de Dios.
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios;
Entonces, hermanos, la única diferencia entre nosotros y los perdidos es que hemos aceptado lo que Cristo hizo en la cruz. El mundo piense que nosotros somos muy diferente que ellos. Ellos miran a nosotros y vean que nosotros vamos a la iglesia dos veces cada semana, que compartimos la biblia con los demás, que no pecamos como ellos, que no hacemos lo que ellos hacen, y dicen, ellos son muy diferente.
Pero honestamente, no es así, casi somos iguales, la única diferencia es la salvación de Dios. Y nosotros hicimos nada para merecerla. Entonces, por esto, Dios dice que debemos tratar a todos lo mismo, sin acepción.
Las riquezas físicas no importan
Lo que aprendemos de este capítulo es que no importa lo que tenemos en este mundo, nosotros somos iguales en los ojos de Dios. Santiago 2:5 Aquí Santiago preguntan a los lectores, ¿No ha escogido Dios a los pobres de este mundo?
Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha escogido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?
La respuesta a esta pregunta es sí. Dios puede usar cualquier persona. En unas maneras Dios ha usado los pobres más que los ricos. Porque muchas veces los ricos confian más en sus riquezas que en Dios, pero lo pobres no tienen estas riquezas, no tienen estas riquezas en las que puedan confirmar más que en Dios.
Entonces, no digo que los pobres siempre confian en Dios, pero creo que es más fácil para ellos. Entonces, hermanos, vemos aquí que a Dios, las riquezas físicas no importan. De hecho, muchas veces es peor, espiritualmente, para tener las riquezas.
Entonces cuando tiene que ver con la voluntad de Dios, y la fe, y nuestra vida espiritual, no importa lo que tenemos a Dios. Dios no hace acepción de personas por sus riquezas, y tampoco nosotros debemos hacerlo.
I Timoteo 6:17-19 Esto es lo que Dios nos dice acerca de los ricos. No deben ser altivos. No deben poner su esperanza en las riquezas. Por qué? Porque las riquezas no importan. Entonces, hermanos, de pronto tiene más que otras personas, debe tener cuidado que no ponga su esperanza en las riquezas, ni sea altivo.
A los ricos de este mundo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas inciertas, sino en el Dios vivo, quien nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, generosos, que con facilidad comuniquen; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir; que echen mano de la vida eterna.
Por qué? Porque las riquezas físicas no importan. Pobre o rico, todos estan iguales en los ojos de Dios.
El amor es clave para quitar la parcialidad
Santiago 2:5 Dice aquí que si cumple la ley real que es la palabra de Dios, y específicamente Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Ha hecho bien. Esto es la clave. Este mandato de Dios viene de Jesucristo.
Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha escogido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?
Mateo 22:37-40 Estos dos mandamientos son resultado de una pregunta que los fariseos preguntaron a Jesús. ¿Cuál es el gran mandamiento de la ley? Qué es la mejor ley? Me imagino que estaban pensando en los diez mandamientos, o de pronto otro mandamiento.
Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la ley y los profetas.
Pero Jesús dijo algo que ellos no estaban esperando. Debe amar. Amar a Dios, y amar a su prójimo. Y de estos dos mandamientos pende toda la ley, y los profetas.
Esto significa que si ama a Dios, si ama a su prójimo, será fácil cumplir los otros mandamientos. No tiene que enfocar tanto en todos los mandamientos de Dios si su enfoque esta centrado en el amor. Amor a Dios y su prójimo.
Entonces hermanos, si amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, vamos a tratar a ellos bien. Vamos a hacer a ellos lo que haríamos a nosotros mismos. Entonces hermanos. Cuando tenemos el amor en nuestros corazones para los demás no tendremos la parcialidad.
Juan 13:34 Hermanos, el amor de Jesús es nuestro ejemplo. Debemos amar a los demás como nosotros mismos, pero tambien como Jesús nos ama. Por qué no podemos amar como Jesús? Porque muchas veces somos lleno de orgullo, y de pecado.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; que como yo os he amado, así también os améis unos a otros.
Pero el amor de Cristo nos ayuda quitar la parcialidad.
La parcialidad es pecado
Santiago 2:9 Aquí es donde vemos que a Dios si hace acepción de personas, comete pecado. Entonces hermanos, debemos prestar atención a nuestra conducta. Cuando tratamos a una persona diferente que otra persona por lo que tienen o no tienen o por cualquier razon, cometemos pecado.
pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois convictos por la ley como transgresores.
Ahora, quiero estar claro, no estoy hablando de juzgar pecado. Debemos hablar en contra al pecado, y los estilos de vida que son pecaminosos, pero al mismo tiempo debemos tratar a todos iguales y amar a la persona, y no el pecado.
Por ejemplo, muchas religiones incluyendo el papa de la iglesia católica está enseñando que no puede juzgar la homosexualidad porque debe amar a ellos. Hermanos, yo digo que puede hacer los dos, y debe hacerlo. Debe hablar en contra al pecado, pero amar y no hacer acepción a estas personas.
Yo diría hermanos, que las personas que viven ese estilo de vida están bienvenidos a esta iglesia, pero no vamos a dejar de predicar contra su pecado, como no dejamos de predicar contra los mentirosos, o ladrones, o fornicarios.
Entonces esto es la diferencia. Debemos entender que no podemos hacer acepción de personas. No debemos tratar a los demás diferente porque son diferente que nosotros. Efesios 4:14-16
para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error. Antes hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas, en Aquél que es la cabeza, en Cristo; de quien todo el cuerpo bien ligado entre sí, y unido por lo que cada coyuntura suple, conforme a la eficacia y medida de cada miembro, hace que el cuerpo crezca para la edificación de sí mismo en amor.
El contexto aquí es el cuerpo de Cristo. Dios quiere que los creyentes, el cuerpo de Cristo sea unido. Hablando la verdad en amor, podemos formar una unidad en la iglesia. Diciendo lo que debemos pero no haciendo acepción de personas, podemos unir el cuerpo de Cristo.
Entonces hermanos, como estamos esta noche? Ha examinado su vida y su espíritu? Tiene acepción de personas? De pronto en el pasado ha juzgado alguien y no su pecado. Siempre debe juzgar el pecado, pero no la persona.
En la iglesia no debemos evitar una persona por su vestido, o por su apariencia, o por lo que están haciendo. No debemos tratar a ellos diferente por algo que es insignificante.
