Paciencia ante la violencia

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Una viña

El relato que vamos a estudiar se encuentra inmediato a una controversia que disputa el Señor Jesús con sus adversarios, la disputa va a en relación a la autoridad de Jesús para hacer “estas cosas” (Recordar la purificación del templo), en esa disputa Jesús no concluye nada con ellos sin embargo en el relato que vamos a estudiar parece que todas las dudas quedan aclaradas.
Vemos una viña, esta viña se encuentra plantada con todas las adecuaciones necesarias, tiene un lagar, está cercada y tiene una torre de vigilancia; un vistazo al antiguo testamento nos llevaría hacia Isaias 5 en donde hay una explicación que dice “La viña es el pueblo de Israel”, seguramente quienes están escuchando esta parabola encontraron cierta conexión con este pasaje.
Al principio de la historia se nos deja claro que la viña ha sido plantada por “un hombre” y que este lo dio rentada a los labradores, es decir, los labradores no son dueños del viñedo sin embargo hay algo en este relato que nos hace pensar que esta viña tenía algo más.

Los actores

Llegado el momento, el dueño de la viña quiso su parte de la cosecha (su parte del fruto) y manda a alguien por ella, no está haciendo nada injusto y podemos ver la duplicidad de enseñanzas respecto a fruto, una higuera estéril y una viña de la cual no quieren entregar frutos, era momento de la cosecha nos menciona el verso 2 por lo tanto estaba justificado que el dueño quisiera su parte del fruto, era tarea del dueño alimentar a un grupo de personas que dependieran de Él.
En este sentido vemos al primer emisario, este irá por la parte que le corresponde al dueño, pero se topa con un problema: Los labradores. Estos labradores (sin decirnos por qué) toman la decisión de golpearlo y despedirlo con las manos vacias, esta escena la veremos 3 veces más, llega un emisario de parte del dueño y los labradores ejercen violencia sobre él, pero esta violencia escala en cada escena, al primero lo golpean, al segundo le rompen la cabeza pero también lo humillan, al tercero lo matan y finalmente al resto o los matan o los golpean, la violencia ejercida por este grupo de labradores cada vez es peor y mas violenta que la primera vez.
¿Qué está motivando esta respuesta desmedida de parte de los labradores? ¿Qué actitud muestra este dueño?
Finalmente, el dueño hace una relfexión “a mi hijo si lo respetaran”, el narrador nos dice que este hijo no era cualquier persona, era su hijo amado, su hijo predilecto, es decir era una representación del padre, verlo a él debía era como ver al padre puesto que el dueño asume que por ser su hijo si lo respetaran, sin embargo vemos un giro en este relato porque el hijo de este hombre lejos de provocar respeto o un cambio en los labradores, no provoca lo que el dueño quiere y además provoca que su violencia aumente puesto que aparte de matarlo lo arrojan fuera del viñedo, estos hombres tienen un breve razonamiento: Marcos 12:7
Mark 12:7 NVI
Pero aquellos labradores se dijeron unos a otros: “Éste es el heredero. Matémoslo, y la herencia será nuestra.”
La escalada de violencia de estos hombres parece no tener tope por lo que el Señor Jesús corta abruptamente este relato y nos hace una pregunta, ¿Qué hará el dueño? la respuesta la da él mismo, este Señor volverá, acabará con los labradores (los aniquilará) y le dará el viñedo a otros”.
¿Qué quiere Señor? ¿Por qué no reclama su viña y se la queda para si mismo? ¿Por qué no intervenía antes si al final se deja ver que tiene recursos para aniquilar a los malvados? ¿Estaba dando oportunidades para el arrepentimiento o pensaba que estos viñadores podían cambiar?

Control y violencia: Enseñanza que debemos olvidar

Tal y como lo confirma el verso 12 los enemigos de Jesús “cayeron en cuenta de que la parabola iba dirigda contra ellos”, pero ¿qué nos dice a los cristianos este parabola?
Es muy fácil pasarle la estafeta a alguien más y decir “Esta enseñanza es solo para los judíos”, sin embargo tristemente podemos ver como una y otra vez, grupos cerrados como la de estos labradores ejercen violencia y para nuestra sorpresa ejercen violencia escalada, primero un rechazo pero después la humillación y otras vejaciones más, hay personas en puestos de poder que no se detienen para ejercer su poder y su supuesta supremacia sobre los demás sin importarles el costo que esto pudiera tener. La iglesia está destinada a dar frutos, la hora de la cosecha ha llegado, el mismo Señor Jesús lo dice en Mateo 9:37
Matthew 9:37 NVI
«La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros—les dijo a sus discípulos—.
de tal manera que nadie debe quedarse con los frutos que no le corresponden, el mismo relato no nos dice que tan buenos eran estos labradores lo que si nos dice es que quien preparó todo para que la viña estuviera en condiciones de tener frutos es el dueño de la viña, los labradores nada tuvieron que ver por esta razón es lamentable ver a personas que se muestren violentos e insensbiles a las necesidas de las personas que desean obtener frutos dignos del Reino.
Al igual que en el relato de la viña una y otra vez, con mucha paciencia y con constancia el Señor de la viña se acerca a los labradores, Él tiene el poder para aniquilar a estos labradores pero prefiere acercarse una y otra vez para tomar de estos frutos y poder darselos a quienes lo necesitan, sin embargo es paciente y no ocupa los mismos metodos, aunque nosotros nos quedamos esperando un relato donde el Señor ejerza su poder para terminar con la violencia y darles su justo merecido a estos labradores malvados, el Señor Jesús termina el relato a tiempo para dejar una especie de ventana de arrepentimiento.
Finalmente los frutos si le fueron entregado al Señor de viña pero para esto fue necesario que su Hijo amado fuese asesinado de la manera mas violenta posible, y como concluye Salmos 118:22-23
Psalm 118:22–23 NVI
La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular. Esto ha sido obra del Señor, y nos deja maravillados.
Nuestro Señor ha sido capaz de tomar el desprecio y convertirlo en la base de la nueva comunidad, la vid verdadera, el nuevo pueblo de Dios, el Reino de Dios, nos exige hoy que reconozcamos que somos unicamente labradores del Señor y nuestra tarea es entregar los frutos cuando Él nos lo requiera. Él Señor de la viña espera pacientemente pero cuando vuelva aniquilará a quien se opuso violentamente a presentar los frutos a los necesitados.
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